
El Proyecto económico y caritativo para socorrer a los pobres de Córdoba fue una iniciativa de beneficencia surgida a finales de 1804 entre vecinos de la collación de Santa Marina para proporcionar una comida barata, sabrosa y nutritiva a la población necesitada de Córdoba durante una grave situación de carestía. El sistema, basado en una denominada sopa económica elaborada principalmente con habas, harina de maíz y arroz, comenzó a funcionar el 9 de diciembre de 1804 y fue presentado formalmente a la Junta de Sanidad, Abastos y Beneficencia de Córdoba el 15 de diciembre del mismo año.[1]
El proyecto no se limitaba al reparto de alimentos. Proponía una organización descentralizada por parroquias, financiada mediante donativos y suscripciones de particulares, con identificación previa de los beneficiarios, cálculo del coste de cada ración, elaboración normalizada de la comida y utilización de hornillas de bajo consumo. Su objetivo era extender el sistema iniciado en Santa Marina al conjunto de la ciudad.
La documentación fue publicada en 1805 por orden de la propia Junta de Sanidad, Abastos y Beneficencia bajo el título Proyecto económico y caritativo para socorrer a los pobres de la ciudad de Córdoba, impreso en la oficina de Luis García Rico, por Celestino Manuel Rodríguez-Grande, situada en la Calle Serranos.[2]
La crisis de subsistencias de 1804-1805
El documento presenta el proyecto como respuesta a una situación excepcional de pobreza y encarecimiento de los alimentos.
Los promotores describían como «urgentísima» la necesidad existente entre una gran parte de los cordobeses y advertían de que podía agravarse durante los seis meses que todavía faltaban hasta la siguiente cosecha.
La documentación atribuye la situación a una combinación de malas condiciones agrícolas, deficiencias de la agricultura y temporales adversos. Esta interpretación corresponde a los propios autores del proyecto, quienes vinculaban la crisis inmediata con una reflexión más amplia sobre la economía cordobesa.[3]
El principal problema era el precio del trigo y, por consiguiente, del pan.
El informe de la Junta afirmaba que incluso quienes podían adquirirlo tenían que conformarse con un pan considerado de inferior calidad a un precio muy elevado. Más grave era la situación de numerosos menestrales, artesanos y jornaleros, cuyos ingresos no bastaban para comprar el pan necesario para alimentar a sus familias.[4]
A ellos se añadían las personas incapaces de trabajar y aquellas que, pudiendo hacerlo, no encontraban ocupación.
El problema del pan
El proyecto cuestionaba que el reparto de pan fuese el método más eficiente para hacer frente a una crisis alimentaria de aquella magnitud.
El pan era el alimento habitualmente empleado en Córdoba para socorrer a los pobres, pero precisamente el trigo se había convertido en uno de los productos más escasos y costosos.
Los promotores defendieron por ello la utilización de otros alimentos:
- Maíz.
- Habas.
- Arroz.
- Patatas.
- Nabos.
- Cebada.
El documento reconoce expresamente la existencia entre los cordobeses de cierta resistencia a sustituir el pan de trigo por alimentos menos habituales. La situación de necesidad estaba contribuyendo, según los promotores, a superar esta resistencia y a introducir productos hasta entonces menos valorados en la alimentación cotidiana.[5]
La iniciativa de Santa Marina
La propuesta fue elaborada por un grupo de personas de la collación de Santa Marina, encabezadas por el rector de su parroquia, Miguel Cañuelo y Ruiz.
El proyecto se puso en práctica el 9 de diciembre de 1804.
Seis días después, el 15 de diciembre, Miguel Cañuelo y Ruiz lo presentó a la Junta de Sanidad, Abastos y Beneficencia de Córdoba en nombre de los promotores.[6]
El propósito era proporcionar a los denominados en el documento «pobres hambrientos» una comida que reuniese tres características:
- Bajo coste.
- Buen sabor.
- Suficiente valor nutritivo.
La característica fundamental era que pudiera consumirse sin necesidad de acompañarla de pan.
La sopa económica
La denominada sopa económica era en realidad una preparación espesa. Las instrucciones indicaban que al final de la cocción debía adquirir una consistencia semejante a unas gachas.
La fórmula principal estaba compuesta proporcionalmente por:
- Una parte de arroz.
- Dos partes y media de habas.
- Dos partes y media de harina de maíz.
A esta base se añadían aceite, sal, pimiento picante, cebolla, ajo, hierbabuena y pimiento dulce para darle color.[7]
Una receta adaptada a Córdoba
Los promotores no afirmaban haber inventado completamente la preparación.
Para diseñarla habían estudiado las recetas utilizadas durante 1803 en otras poblaciones, pero modificaron su composición para adaptarla a las circunstancias de Córdoba y al que denominaban «melindroso paladar de sus habitantes».[8]
La experiencia práctica permitía además modificar los ingredientes según los precios existentes en cada momento.
Si las habas resultaban demasiado caras podían sustituirse parcialmente por patatas. En ese caso la proporción propuesta era:
- Una parte de arroz.
- Media parte de harina de maíz.
- Cuatro partes y media de patatas.
También podían incorporarse nabos reduciendo proporcionalmente la cantidad de habas.
La cebada podía sustituir al maíz, aunque el documento advertía que producía un resultado de peor sabor.
El pimiento dulce podía reemplazarse por achiote y la hierbabuena por brotes de hinojo.[9]
Preparación
El documento proporciona instrucciones detalladas para cocinar la sopa.
Las habas debían ponerse en remojo 24 horas antes y, una vez ablandadas, mondarse.
Después se colocaban al fuego con abundante agua y la cantidad correspondiente de sal.
Separadamente se freían en aceite las cebollas y los ajos cortados en pequeños trozos. El sofrito se incorporaba posteriormente a la olla con las habas.
A continuación se añadía el pimiento picante y suficiente pimiento dulce para proporcionar color.
Después de algunos hervores se incorporaba el arroz, calculando el momento de manera que arroz y habas terminasen de ablandarse simultáneamente.
La harina de maíz constituía el último ingrediente principal. Debía añadirse poco a poco, en pequeños puñados, mientras se removía continuamente la preparación hasta que quedase ligada y alcanzase consistencia de gachas.
La hierbabuena se incorporaba junto con la harina.
Una vez retirada del fuego, la vasija debía mantenerse tapada durante algún tiempo antes de comenzar el reparto.[10]
Tamaño de cada ración
El reparto estaba normalizado.
Para servir la comida se utilizaba un pequeño recipiente de hoja de lata cuya capacidad era ligeramente superior a veinte onzas de sopa.
Esta cantidad constituía una ración individual.
La utilización de un recipiente de capacidad determinada permitía distribuir cantidades semejantes a todos los beneficiarios y calcular de antemano el número de personas que podían atenderse con cada elaboración.[11]
Receta para cincuenta raciones
La publicación proporciona una receta específicamente calculada para 50 raciones.
Se utilizaban:
- 2 libras y media de arroz, valoradas en 6 reales.
- 6 libras y cuarto de harina de maíz, valoradas en 8 reales.
- 6 libras y cuarto de habas, valoradas en 6 reales.
- 2 panillas y media de aceite, valoradas en 4 reales.
- Cebollas verdes o frescas.
- Ajos.
- Sal.
- Hierbabuena.
- Pimiento picante.
- Pimiento dulce.
- Una arroba y una cuartilla de agua.
Los condimentos menores no se pesaban con exactitud porque su cantidad podía modificarse según el gusto.[12]
Medio real por comida
El cálculo económico era uno de los elementos centrales del proyecto.
Según sus autores, producir cincuenta raciones costaba aproximadamente 25 reales.
Por tanto, cada comida tenía un coste aproximado de medio real, sin incluir completamente el gasto de combustible.
El documento calculaba que, incorporando también este gasto, podía proporcionarse una comida diaria durante una semana a una persona por una peseta.[13]
Este cálculo se convirtió además en la unidad utilizada para las suscripciones de los benefactores: una peseta equivalía al mantenimiento de una persona durante una semana mediante una ración diaria.
Una receta para las casas particulares
La publicación incluyó también una versión reducida de la receta destinada a quienes quisieran preparar la comida en sus propios domicilios.
Para obtener aproximadamente tres libras de alimento se indicaban:
- 2 onzas de arroz.
- 5 onzas de harina de maíz.
- 5 onzas de habas.
- 3 onzas de aceite.
- 4 ajos.
- Sal.
- 2 cebollas verdes.
- Hierbabuena.
- Pimiento picante.
- Pimiento dulce.
El coste total calculado era de 75 maravedís.[14]
La publicación advertía que el coste proporcional de esta preparación doméstica resultaba mayor porque las cantidades pequeñas se compraban al por menor y determinados condimentos, especialmente el aceite, no disminuían proporcionalmente.
La pimienta de Tabasco
Una nota añadida al final de la publicación proponía una modificación posterior de la receta.
Se afirmaba que se había experimentado con éxito la sustitución de cebollas, ajos y hierbabuena por «clavo redondo o pimienta de Tabasco».
El texto la describía como un producto procedente de América y señalaba que podía adquirirse a bajo precio. Para cincuenta raciones bastaba, según la receta, una cuarta de onza en polvo.
Debía incorporarse después de retirar la olla del fuego, removerse ligeramente y dejar reposar la preparación tapada durante aproximadamente un cuarto de hora.[15]
El reparto en el Convento de San Agustín
El establecimiento organizado por los vecinos de Santa Marina realizaba el reparto en el Convento de San Agustín.
Participaban el rector y los alcaldes de barrio.
No se pretendía realizar una distribución indiscriminada. La tarde anterior al reparto, los alcaldes de barrio recibían del rector un determinado número de cédulas firmadas y las distribuían entre personas necesitadas de sus respectivos distritos.[16]
La medida pretendía evitar aglomeraciones y desórdenes y permitir que diferentes pobres de la parroquia fueran beneficiándose sucesivamente de la ayuda.
El sistema de cédulas
La Junta consideró conveniente extender este sistema al resto de Córdoba.
Los boletines o cédulas debían indicar de manera sencilla:
- La parroquia.
- El lugar de reparto.
- La hora.
- La firma de la persona encargada de presenciarlo.
La distribución de las cédulas podía confiarse a los rectores parroquiales, a los responsables del reparto o incluso a los propios suscriptores respecto de las raciones financiadas por ellos.
Sin embargo, se establecía una condición: debían entregarse únicamente a personas verdaderamente necesitadas pertenecientes al distrito de la parroquia correspondiente.[17]
Beneficencia organizada por parroquias
La propuesta rechazaba concentrar toda la asistencia en un único establecimiento.
Los autores del informe consideraban que una sola organización podría funcionar en una población pequeña, pero que Córdoba tenía dimensiones suficientes para hacer necesaria su división por parroquias.
Cada parroquia debía contar con una asociación propia, encabezada por su rector, encargada de:
- Recaudar las aportaciones de los vecinos.
- Calcular el número de raciones disponibles.
- Comprar los ingredientes.
- Organizar la elaboración.
- Seleccionar a los beneficiarios.
- Distribuir las cédulas.
- Supervisar el reparto.
- Informar posteriormente a la Junta de los resultados.[18]
Financiación mediante suscripción
El proyecto descansaba en gran medida sobre aportaciones voluntarias.
Cada asociación parroquial debía abrir una suscripción entre los vecinos de su distrito.
Las contribuciones podían realizarse de diferentes maneras:
- Entregando dinero.
- Proporcionando directamente los ingredientes.
- Pagando un determinado número de raciones.
El informe insistía en que la pequeña cantidad necesaria para sostener a una persona facilitaba que incluso vecinos de recursos relativamente modestos pudieran contribuir.[19]
Donativos iniciales
Los promotores de Santa Marina disponían ya de diferentes recursos.
El documento menciona un fondo consignado para este fin por el denominado Cardenal Patriarca, Arcediano de Córdoba, además de donativos realizados por distintos particulares y suscripciones destinadas a mantener a determinados pobres.[20]
Para fomentar la expansión del sistema se ofrecieron además 100 reales de aquel fondo a cada nuevo establecimiento semejante al de Santa Marina que distribuyese al menos 50 raciones diarias.
La cantidad debía entregarse al director el primer día en que se comprobase el reparto.[21]
Una hornilla económica
El proyecto incorporaba también una innovación destinada a reducir el consumo de combustible.
En el Convento de San Agustín se estaba construyendo una hornilla económica siguiendo el modelo de las empleadas para la misma finalidad en otras experiencias de alimentación colectiva.
Su objetivo era disminuir la cantidad de combustible necesaria para preparar grandes volúmenes de comida.[22]
La reducción del coste energético era especialmente importante porque el proyecto había calculado con precisión el precio de los ingredientes y consideraba el combustible uno de los gastos adicionales que podían encarecer cada ración.
Extensión a otras parroquias
El ejemplo de Santa Marina comenzó a difundirse rápidamente.
Cuando Diego Antonio Navarro Villodres y Alonso Tauste redactaron su informe para la Junta en enero de 1805, señalaron que el proyecto se encontraba ya implantado en:
También tenían noticia de que el Orden de Terceros de San Francisco estaba preparando su implantación.[23]
Los redactores entendían que estas iniciativas demostraban la viabilidad práctica del sistema, aunque cada asociación individual solamente podía atender a un número limitado de personas.
La solución propuesta era convertir las experiencias parroquiales en una red que cubriese toda Córdoba.
La Junta de Sanidad, Abastos y Beneficencia
La Junta de Sanidad, Abastos y Beneficencia de Córdoba recibió oficialmente el proyecto el 15 de diciembre de 1804.
Para estudiarlo designó como diputados a dos de sus vocales:
Ambos debían examinar la propuesta y determinar cómo podía establecerse de forma más eficaz teniendo en cuenta las características de Córdoba y la disposición de sus vecinos.[24]
Informe de 13 de enero de 1805
Los diputados presentaron su informe el 13 de enero de 1805.
Su valoración fue favorable.
Consideraron que la sopa era sabrosa, saludable y nutritiva y destacaron que la experiencia práctica había refutado la idea de que los cordobeses rechazarían una preparación elaborada con productos poco habituales.[25]
La Junta aprobó el informe y agradeció tanto el trabajo de sus diputados como la iniciativa de los vecinos de Santa Marina.
Publicación del proyecto
La Junta decidió que tanto el proyecto original como el informe de sus diputados fueran impresos literalmente.
La finalidad de la publicación no era únicamente dejar constancia administrativa de la iniciativa, sino facilitar su reproducción.
Se propuso distribuir ejemplares entre los rectores de las parroquias para estimularlos a organizar establecimientos similares.
También debían remitirse al Obispo de Córdoba, al Cabildo Eclesiástico y a otras comunidades con capacidad económica para solicitar su colaboración.[26]
La edición fue impresa en 1805 en la oficina de Luis García Rico, por Celestino Manuel Rodríguez-Grande, en la Calle Serranos.
Control de resultados
El proyecto incorporaba también un sistema de seguimiento.
Los rectores debían remitir a la Junta información circunstanciada sobre el funcionamiento de cada establecimiento.
Con estos datos se pretendía conocer:
- Número de raciones.
- Capacidad de las suscripciones.
- Alcance de la ayuda.
- Resultado de cada organización parroquial.
La Junta contemplaba utilizar posteriormente esta información para comunicar públicamente los resultados alcanzados.[27]
Rotación de beneficiarios
Los redactores eran conscientes de que las cantidades recaudadas podían resultar insuficientes para alimentar simultáneamente a todos los necesitados.
En ese caso proponían alternar a los beneficiarios.
La práctica seguida en Santa Marina consistía en ir variando las personas atendidas para que diferentes vecinos pudieran disfrutar sucesivamente de las raciones.
Esta solución pretendía ampliar el alcance de unos recursos necesariamente limitados.[28]
El concepto de beneficencia del proyecto
La documentación presenta la iniciativa como resultado de la cooperación entre instituciones y particulares.
La Junta debía proporcionar apoyo, coordinación y autoridad, mientras que la financiación y buena parte de la gestión cotidiana procedían de asociaciones de vecinos, parroquias, comunidades religiosas y benefactores.
El informe apelaba reiteradamente a la caridad y al patriotismo de los vecinos con recursos económicos y entendía la ayuda a los necesitados como una responsabilidad de los propios miembros de la comunidad.
La parroquia constituía la unidad territorial fundamental porque sus responsables conocían directamente a sus feligreses y podían distinguir mejor las situaciones de necesidad.
Los trabajadores pobres
Uno de los aspectos especialmente significativos del documento es que no identifica pobreza únicamente con incapacidad para trabajar.
Los autores señalan expresamente la existencia de artesanos, menestrales y jornaleros que trabajaban pero cuyos ingresos no bastaban para alimentar a sus familias debido al elevado precio de los productos básicos.
El proyecto atendía, por tanto, tanto a personas sin capacidad de obtener ingresos como a trabajadores cuyos salarios habían perdido poder adquisitivo ante la carestía.[29]
Un sistema basado en el coste por beneficiario
El proyecto desarrolló un cálculo económico detallado para determinar cuánto costaba mantener a cada persona.
Los promotores no planteaban simplemente reunir alimentos y repartirlos, sino conocer previamente:
- Coste de los ingredientes.
- Coste de cada ración.
- Número de raciones obtenido por cada elaboración.
- Coste semanal de cada beneficiario.
- Capacidad de cada suscripción.
- Ahorro potencial de combustible.
La equivalencia de una peseta por una semana de alimentación permitía presentar a los benefactores una relación directa entre su aportación y el número de personas atendidas.
La alimentación como problema económico
La propuesta sostenía que, cuando los recursos eran insuficientes para atender a todos los necesitados, era necesario economizar los medios disponibles.
De esa idea procedían varias características del proyecto:
- Sustitución parcial del trigo por alimentos más baratos.
- Modificación de ingredientes según los precios del mercado.
- Compra de productos en cantidades grandes.
- Normalización del tamaño de las raciones.
- Utilización de una hornilla de menor consumo.
- Distribución selectiva mediante cédulas.
- Organización por parroquias.
- Financiación por suscripciones calculadas en raciones.
El proyecto constituía así tanto una iniciativa caritativa como un procedimiento de organización económica de la ayuda alimentaria.
Valor histórico
El Proyecto económico y caritativo para socorrer a los pobres de la ciudad de Córdoba proporciona una descripción detallada de una crisis alimentaria cordobesa a comienzos del Siglo XIX.
Permite conocer directamente:
- El elevado precio del pan.
- La situación de jornaleros y artesanos.
- La existencia de desempleo.
- La utilización de las parroquias como unidades asistenciales.
- Las redes de beneficencia vecinal.
- La participación de los alcaldes de barrio.
- Los sistemas de suscripción.
- El empleo de cédulas para controlar repartos.
- Los alimentos utilizados por las clases populares.
- La difusión del maíz y la patata.
- Los precios de diferentes ingredientes.
- La composición exacta de una comida colectiva.
- La utilización de sistemas de cocción destinados a ahorrar combustible.
- El coste calculado de alimentar diariamente a una persona.
La publicación constituye además un testimonio excepcional sobre la búsqueda de soluciones locales a una situación de carestía mediante una red en la que participaron vecinos, parroquias, comunidades religiosas y la administración municipal.
Cronología
| Fecha | Acontecimiento |
|---|---|
| 9 de diciembre de 1804 | Comenzó a ponerse en práctica en la collación de Santa Marina el sistema de sopa económica destinado a los pobres. |
| 15 de diciembre de 1804 | Miguel Cañuelo y Ruiz, rector de Santa Marina, presentó el proyecto a la Junta de Sanidad, Abastos y Beneficencia de Córdoba en nombre de los vecinos promotores. |
| Diciembre de 1804 | El reparto se realizaba en el Convento de San Agustín mediante cédulas distribuidas previamente por el rector y los alcaldes de barrio. |
| Diciembre de 1804 | Se comenzó a construir en el Convento de San Agustín una hornilla económica destinada a reducir el consumo de combustible. |
| Finales de 1804 | El sistema comenzó a extenderse desde Santa Marina a otras parroquias de Córdoba. |
| 13 de enero de 1805 | Diego Antonio Navarro Villodres y Alonso Tauste presentaron a la Junta su informe favorable sobre el proyecto. |
| Enero de 1805 | El proyecto se encontraba ya implantado en el Sagrario, San Nicolás de la Villa y Santiago, mientras el Orden Tercero de San Francisco estudiaba ponerlo en práctica. |
| 1805 | La Junta acordó imprimir el proyecto y el informe para distribuirlos entre las parroquias y otras instituciones cordobesas. |
| 1805 | La publicación apareció en la oficina de Luis García Rico, por Celestino Manuel Rodríguez-Grande, en la Calle Serranos. |
Véase también
Referencias
- ↑ Junta de Sanidad, Abastos y Beneficencia de Córdoba, "Proyecto económico y caritativo para socorrer a los pobres de la ciudad de Córdoba", Oficina de D. Luis García Rico, por Celestino Manuel Rodríguez-Grande, 1805, PDF aportado por el usuario. Consultado el 16 de agosto de 2026.
- ↑ Junta de Sanidad, Abastos y Beneficencia de Córdoba, "Proyecto económico y caritativo para socorrer a los pobres de la ciudad de Córdoba", Oficina de D. Luis García Rico, por Celestino Manuel Rodríguez-Grande, 1805, portada. PDF aportado por el usuario. Consultado el 16 de agosto de 2026.
- ↑ Junta de Sanidad, Abastos y Beneficencia de Córdoba, "Proyecto económico y caritativo para socorrer a los pobres de la ciudad de Córdoba", Oficina de D. Luis García Rico, por Celestino Manuel Rodríguez-Grande, 1805, pp. 13-15. PDF aportado por el usuario. Consultado el 16 de agosto de 2026.
- ↑ Junta de Sanidad, Abastos y Beneficencia de Córdoba, "Proyecto económico y caritativo para socorrer a los pobres de la ciudad de Córdoba", Oficina de D. Luis García Rico, por Celestino Manuel Rodríguez-Grande, 1805, pp. 5-7. PDF aportado por el usuario. Consultado el 16 de agosto de 2026.
- ↑ Junta de Sanidad, Abastos y Beneficencia de Córdoba, "Proyecto económico y caritativo para socorrer a los pobres de la ciudad de Córdoba", Oficina de D. Luis García Rico, por Celestino Manuel Rodríguez-Grande, 1805, pp. 15-17. PDF aportado por el usuario. Consultado el 16 de agosto de 2026.
- ↑ Junta de Sanidad, Abastos y Beneficencia de Córdoba, "Proyecto económico y caritativo para socorrer a los pobres de la ciudad de Córdoba", Oficina de D. Luis García Rico, por Celestino Manuel Rodríguez-Grande, 1805, pp. 13 y 21-23. PDF aportado por el usuario. Consultado el 16 de agosto de 2026.
- ↑ Junta de Sanidad, Abastos y Beneficencia de Córdoba, "Proyecto económico y caritativo para socorrer a los pobres de la ciudad de Córdoba", Oficina de D. Luis García Rico, por Celestino Manuel Rodríguez-Grande, 1805, p. 16. PDF aportado por el usuario. Consultado el 16 de agosto de 2026.
- ↑ Junta de Sanidad, Abastos y Beneficencia de Córdoba, "Proyecto económico y caritativo para socorrer a los pobres de la ciudad de Córdoba", Oficina de D. Luis García Rico, por Celestino Manuel Rodríguez-Grande, 1805, p. 16. PDF aportado por el usuario. Consultado el 16 de agosto de 2026.
- ↑ Junta de Sanidad, Abastos y Beneficencia de Córdoba, "Proyecto económico y caritativo para socorrer a los pobres de la ciudad de Córdoba", Oficina de D. Luis García Rico, por Celestino Manuel Rodríguez-Grande, 1805, pp. 16-17. PDF aportado por el usuario. Consultado el 16 de agosto de 2026.
- ↑ Junta de Sanidad, Abastos y Beneficencia de Córdoba, "Proyecto económico y caritativo para socorrer a los pobres de la ciudad de Córdoba", Oficina de D. Luis García Rico, por Celestino Manuel Rodríguez-Grande, 1805, pp. 17-18. PDF aportado por el usuario. Consultado el 16 de agosto de 2026.
- ↑ Junta de Sanidad, Abastos y Beneficencia de Córdoba, "Proyecto económico y caritativo para socorrer a los pobres de la ciudad de Córdoba", Oficina de D. Luis García Rico, por Celestino Manuel Rodríguez-Grande, 1805, p. 18. PDF aportado por el usuario. Consultado el 16 de agosto de 2026.
- ↑ Junta de Sanidad, Abastos y Beneficencia de Córdoba, "Proyecto económico y caritativo para socorrer a los pobres de la ciudad de Córdoba", Oficina de D. Luis García Rico, por Celestino Manuel Rodríguez-Grande, 1805, p. 19. PDF aportado por el usuario. Consultado el 16 de agosto de 2026.
- ↑ Junta de Sanidad, Abastos y Beneficencia de Córdoba, "Proyecto económico y caritativo para socorrer a los pobres de la ciudad de Córdoba", Oficina de D. Luis García Rico, por Celestino Manuel Rodríguez-Grande, 1805, pp. 19-20. PDF aportado por el usuario. Consultado el 16 de agosto de 2026.
- ↑ Junta de Sanidad, Abastos y Beneficencia de Córdoba, "Proyecto económico y caritativo para socorrer a los pobres de la ciudad de Córdoba", Oficina de D. Luis García Rico, por Celestino Manuel Rodríguez-Grande, 1805, pp. 20-21. PDF aportado por el usuario. Consultado el 16 de agosto de 2026.
- ↑ Junta de Sanidad, Abastos y Beneficencia de Córdoba, "Proyecto económico y caritativo para socorrer a los pobres de la ciudad de Córdoba", Oficina de D. Luis García Rico, por Celestino Manuel Rodríguez-Grande, 1805, p. 23. PDF aportado por el usuario. Consultado el 16 de agosto de 2026.
- ↑ Junta de Sanidad, Abastos y Beneficencia de Córdoba, "Proyecto económico y caritativo para socorrer a los pobres de la ciudad de Córdoba", Oficina de D. Luis García Rico, por Celestino Manuel Rodríguez-Grande, 1805, p. 21. PDF aportado por el usuario. Consultado el 16 de agosto de 2026.
- ↑ Junta de Sanidad, Abastos y Beneficencia de Córdoba, "Proyecto económico y caritativo para socorrer a los pobres de la ciudad de Córdoba", Oficina de D. Luis García Rico, por Celestino Manuel Rodríguez-Grande, 1805, pp. 8-10. PDF aportado por el usuario. Consultado el 16 de agosto de 2026.
- ↑ Junta de Sanidad, Abastos y Beneficencia de Córdoba, "Proyecto económico y caritativo para socorrer a los pobres de la ciudad de Córdoba", Oficina de D. Luis García Rico, por Celestino Manuel Rodríguez-Grande, 1805, pp. 8-10. PDF aportado por el usuario. Consultado el 16 de agosto de 2026.
- ↑ Junta de Sanidad, Abastos y Beneficencia de Córdoba, "Proyecto económico y caritativo para socorrer a los pobres de la ciudad de Córdoba", Oficina de D. Luis García Rico, por Celestino Manuel Rodríguez-Grande, 1805, p. 8. PDF aportado por el usuario. Consultado el 16 de agosto de 2026.
- ↑ Junta de Sanidad, Abastos y Beneficencia de Córdoba, "Proyecto económico y caritativo para socorrer a los pobres de la ciudad de Córdoba", Oficina de D. Luis García Rico, por Celestino Manuel Rodríguez-Grande, 1805, p. 21. PDF aportado por el usuario. Consultado el 16 de agosto de 2026.
- ↑ Junta de Sanidad, Abastos y Beneficencia de Córdoba, "Proyecto económico y caritativo para socorrer a los pobres de la ciudad de Córdoba", Oficina de D. Luis García Rico, por Celestino Manuel Rodríguez-Grande, 1805, pp. 22-23. PDF aportado por el usuario. Consultado el 16 de agosto de 2026.
- ↑ Junta de Sanidad, Abastos y Beneficencia de Córdoba, "Proyecto económico y caritativo para socorrer a los pobres de la ciudad de Córdoba", Oficina de D. Luis García Rico, por Celestino Manuel Rodríguez-Grande, 1805, p. 22. PDF aportado por el usuario. Consultado el 16 de agosto de 2026.
- ↑ Junta de Sanidad, Abastos y Beneficencia de Córdoba, "Proyecto económico y caritativo para socorrer a los pobres de la ciudad de Córdoba", Oficina de D. Luis García Rico, por Celestino Manuel Rodríguez-Grande, 1805, pp. 5-6. PDF aportado por el usuario. Consultado el 16 de agosto de 2026.
- ↑ Junta de Sanidad, Abastos y Beneficencia de Córdoba, "Proyecto económico y caritativo para socorrer a los pobres de la ciudad de Córdoba", Oficina de D. Luis García Rico, por Celestino Manuel Rodríguez-Grande, 1805, pp. 3-4. PDF aportado por el usuario. Consultado el 16 de agosto de 2026.
- ↑ Junta de Sanidad, Abastos y Beneficencia de Córdoba, "Proyecto económico y caritativo para socorrer a los pobres de la ciudad de Córdoba", Oficina de D. Luis García Rico, por Celestino Manuel Rodríguez-Grande, 1805, pp. 5-6 y 13. PDF aportado por el usuario. Consultado el 16 de agosto de 2026.
- ↑ Junta de Sanidad, Abastos y Beneficencia de Córdoba, "Proyecto económico y caritativo para socorrer a los pobres de la ciudad de Córdoba", Oficina de D. Luis García Rico, por Celestino Manuel Rodríguez-Grande, 1805, pp. 10-11. PDF aportado por el usuario. Consultado el 16 de agosto de 2026.
- ↑ Junta de Sanidad, Abastos y Beneficencia de Córdoba, "Proyecto económico y caritativo para socorrer a los pobres de la ciudad de Córdoba", Oficina de D. Luis García Rico, por Celestino Manuel Rodríguez-Grande, 1805, p. 10. PDF aportado por el usuario. Consultado el 16 de agosto de 2026.
- ↑ Junta de Sanidad, Abastos y Beneficencia de Córdoba, "Proyecto económico y caritativo para socorrer a los pobres de la ciudad de Córdoba", Oficina de D. Luis García Rico, por Celestino Manuel Rodríguez-Grande, 1805, p. 10. PDF aportado por el usuario. Consultado el 16 de agosto de 2026.
- ↑ Junta de Sanidad, Abastos y Beneficencia de Córdoba, "Proyecto económico y caritativo para socorrer a los pobres de la ciudad de Córdoba", Oficina de D. Luis García Rico, por Celestino Manuel Rodríguez-Grande, 1805, pp. 7 y 15-16. PDF aportado por el usuario. Consultado el 16 de agosto de 2026.
