
En los años 50 y 60 la calle Cruz Conde y la plaza de las Tendillas eran conocidas como el tontódromo, por ser el lugar de paseo para gran parte de la sociedad cordobesa para ver y ser visto.
Una de las tradiciones de los cordobeses que acudían al tontódromo era la de comprar un cartuchito de camarones, de quisquillas o bien unos cangrejos en la Pescadería Santos en Cruz Conde.
