Capataz de paso procesional | |
| Nacimiento: | Fecha desconocida Sevilla |
|---|---|
| Actividad: | Semana Santa de Córdoba |
Vicehermano Mayor de la Hermandad de la Paz; funcionario del Cuerpo General de Policía | |
José Gálvez Galocha fue un capataz de paso procesional sevillano afincado en Córdoba durante más de tres décadas, considerado por la crítica y la prensa de su época uno de los mejores capataces de toda la Semana Santa andaluza. Enamorado de la Semana Santa cordobesa, guió durante más de veinte años algunos de los pasos más emblemáticos de la ciudad con reconocida maestría y devoción.
Trayectoria
Natural del barrio de Triana (Sevilla), José Gálvez Galocha llegó a Córdoba siendo joven y se integró profundamente en la vida cofrade de la ciudad. Perteneció a la plantilla del Cuerpo General de Policía y ejerció como vicehermano mayor de la Hermandad de la Paz.[1]
Debut como capataz
Su debut como capataz tuvo lugar en Córdoba en 1945, con la Hermandad de la Paz. Anteriormente había salido en Sevilla a los siete años con la del Museo: Nuestro Padre de la Expiración y Nuestra Señora de las Aguas, que sale los Lunes Santo, sobre las cinco de la tarde. Su vocación no le fue enseñada por su tío, que también ejercía el oficio, sino que nació de él mismo al ver de niño cómo salían y entraban las hermandades de los templos, y de contemplar cómo distintos capataces actuaban y eran obedecidos en la carrera.[2]
Pasos dirigidos en Córdoba
A lo largo de su trayectoria en Córdoba, el señor Gálvez Galocha fue capataz en todas las Semanas Santas de la ciudad. Además de la Virgen de la Paz —su hermandad—, guió los siguientes pasos:
- La Esperanza de Santa Marina
- El Cristo del Remedio de Ánimas
- La Expiración de San Pablo
- La Virgen de los Mártires de la Cofradía de la Buena Muerte
- La Virgen de la Alegría
Señalaba el propio Gálvez Galocha que entre un paso de Virgen y uno de Cristo existe una diferencia fenomenal: el padre Cué, en su libro sobre la Semana Santa sevillana, aconseja al capataz llevar al Señor con paso lento, sin vaivenes, sin que se mueva la cruz; mientras que un paso de Virgen representa la belleza del movimiento de sus varales —la medida, el levantarlo y subirlo con un bote rápido y seco, para luego recogerlo con ardor los costaleros—, dándole la gracia de un paso corto y rastreado que hace vibrar en todo el palo.[3]
El arte del capataz
Gálvez Galocha reflexionó ampliamente sobre el difícil arte de ser capataz. Para él, lo esencial era la com
- ↑ SÁNCHEZ GARRIDO, L. "Un 'capataz' honorífico, que dirige en Córdoba cuatro pasos procesionales. Don José Gálvez Galocha, el sevillano enamorado de nuestra Semana Santa". Diario Córdoba, 24 de marzo de 1953.
- ↑ ZITRO. "Importancia del capataz de 'paso' en los desfiles procesionales". Diario Córdoba, 11 de marzo de 1967.
- ↑ ZITRO. "Importancia del capataz de 'paso' en los desfiles procesionales". Diario Córdoba, 11 de marzo de 1967.
