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{{#seo:|title=Pego - Cordobapedia|keywords=pego, palabras populares de Córdoba, costumbrismo cordobés, léxico cordobés, pegoletes, pegosos|description=Palabra popular cordobesa que describe algo insustancial, vacuo o sin valor. Análisis de su origen, uso y derivados como pegoletes y pegosos.}} | |||
En [[Córdoba]], de manera metafórica, se utiliza esta palabra para describir aquello que es insustancial, vacuo, nimio, o, más directamente, lo que es una '''tontería'''. Podría considerarse, en el uso y contexto, equivalente a la expresión '''chorrada'''. | |||
El Diccionario de la Real Academia de la Lengua recoge el término "pego", significando ''fullería que consiste en pegar disimuladamente dos naipes para que salgan como uno solo, cuando le convenga al tramposo'', sin relación con el significado cordobés, | El Diccionario de la Real Academia de la Lengua recoge el término "pego", significando ''fullería que consiste en pegar disimuladamente dos naipes para que salgan como uno solo, cuando le convenga al tramposo'', sin relación con el significado cordobés, y la locución "dar o tirarse el pego", ''ganar con baraja preparada para esta fullería'' o ''engañar con ficciones o artificios''<ref>D.R.A.E. Disponible en: http://buscon.rae.es/draeI/SrvltGUIBusUsual?TIPO_HTML=2&TIPO_BUS=3&LEMA=pego</ref>. Esta locución se asemeja más al sentido cordobés, si bien se distingue entre "dar el pego" y "tirarse el pego". Mientras el primero se usa para referirse no tanto a un engaño como a un apaño —algo que sin serlo puede valer para algo—, el segundo se usa despectivamente referido a alguien cuyo comentario es puesto en tela de juicio por fantasioso o exagerado. | ||
== Uso popular y derivados == | |||
La palabra "pego" no funciona de manera aislada en el habla cordobesa. Con el tiempo generó toda una familia léxica propia que amplía y matiza su significado original. | |||
=== Pego === | |||
En su acepción más extendida, "pego" designa lo insignificante, innecesario, el corte de lo que no interesa, la expresión de lo que ''no empieza a molestar''. Un artículo del [[Diario Córdoba]] de [[1944]] lo sintetizaba con precisión: | |||
: ''«El 'pego' es algo insignificante, inconsistente, innecesario. Es el corte de lo que no interesa. Expresión de lo que no empieza a molestar.»''<ref>M. Medina González (16 de junio de 1944): "Pegos, Pegoletes y Pegosos. Una definición genuinamente cordobesa", en ''Diario Córdoba''.</ref> | |||
La misma crónica documenta el uso en conversación cotidiana de la época: ''«La vida es un pego»'', se decía para resumir el tedio, lo indeterminado, el humo que se pierde en el espacio, el ideal que se transforma; la conversación que crea una teoría de bostezos. | |||
Con idéntica perspectiva, la columna '''Pegos''' publicada en el diario ''Córdoba'' el [[8 de septiembre]] de [[1951]] y firmada bajo el seudónimo '''Fidelio''' ofrecía esta definición funcional: | |||
: ''«El 'pego' es nada en el aire, pero se adhiere a nosotros para hacernos ver que tiene su importancia.»''<ref>Fidelio (8 de septiembre de 1951): "Pegos", en ''Córdoba''.</ref> | |||
Y añadía que son auténticos pegos: los amores verdaderos, la tenacidad en las ideas, las repeticiones de hechos ordinarios y palabras habituales; que es "pego" la madre pendiente de los detalles del hijo, el novio rastroso y constante, el amigo poeta que suele venir con sus últimos versos. | |||
=== Pegoletes === | |||
El "pegoletes" constituye la forma aumentativa e intensificada del pego. Según el reportaje de [[1944]], las madres suelen esperar de sus hijos actitudes libres de "pego", "pegosos" y "pegoletes". Los hijos suelen dedicado a sus padres, nunca, claro es, de malas maneras, sino cariñosamente: | |||
: ''«Hijo de mi alma, me vienes con unos pegoletes.»'' | |||
: ''«Pero madre, no me digas tantos pegos.»''<ref>M. Medina González (16 de junio de 1944): "Pegos, Pegoletes y Pegosos. Una definición genuinamente cordobesa", en ''Diario Córdoba''.</ref> | |||
El "pegoletes" es aquello que ya supera la simple insignificancia para convertirse en una profundidad hueca o en una impertinencia afectuosa. Cuando alguien se acalora de súbito en una conversación, da un paso atrás y lanza a la cara del otro: ''«Pegoletes»'', el diagnóstico es inapelable. | |||
=== Pegosos === | |||
El "pegoso" es la persona. Quien no sabe cuándo ha dicho demasiado. Quien sostiene un argumento vacío con la misma energía con que otro sostendría la verdad. El ya citado reportaje de [[1944]] precisa: | |||
: ''«El 'pegoso' resulta cargante al lector en artículos que expresan cosas profundas y humanas, es capaz de sacar a flote una ensarta de pegoletes.»''<ref>M. Medina González (16 de junio de 1944): "Pegos, Pegoletes y Pegosos. Una definición genuinamente cordobesa", en ''Diario Córdoba''.</ref> | |||
La columna de [[1951]] matizaba que "pego" no se considera, en [[Córdoba]], como algo insoportable, sino, al contrario, como algo tolerado con distancia afectuosa: | |||
: ''«El 'pego' en las conversaciones de cada instante no es considerado insoportable, sino a veces todo lo contrario. Es la palabra más cordobesa, cuyo origen no hemos podido averiguar. Más no importa.»''<ref>Fidelio (8 de septiembre de 1951): "Pegos", en ''Córdoba''.</ref> | |||
== Origen de la palabra "pego" == | == Origen de la palabra "pego" == | ||
Su procedencia histórica no está del todo esclarecida. Existen varias teorías documentadas, ninguna con carácter definitivo. | |||
=== Teoría del apócope de "pegote" === | |||
La procedencia podría venir del apócope de '''pegote''', algo ''añadido de manera tosca y torpe sobre una cosa, generalmente con la intención de ocultar algún defecto''<ref>http://es.thefreedictionary.com/pegote Significado de Pegote. 2.ª acepción.</ref>, que utilizado en [[Córdoba]] acabó degenerando en el sentido de tontería. | |||
=== Teoría del globo de Badía: Pegaso → pegoso → pego === | |||
Otra teoría, apuntada por [[Alfredo Romeo Molina]], sitúa el origen en la palabra '''Pegaso''' que, degenerando, se convirtió en '''pegoso'''. La teoría se apoya en que [[Domingo Badía]] llegó a [[Córdoba]] en el año [[1792]] y en mayo del año [[1795]] intentó hacer volar un globo aerostático hasta cinco veces, fracasando en el intento y llegando a quemarse el globo. Por entonces se hizo popular una copla dirigida a '''Pegaso''', el animal mitológico con cuerpo de caballo y alas de pájaro, donde se criticaba al autor de forma satírica. Podría ser que de llamar despectivamente ''«Pegaso»'' al inventor se popularizara el término para referirse a algo que no tiene fundamento; con el paso del tiempo el vocablo pudo terminar convertido en ''«pegoso»'' y de ahí en ''«vaya pego»''. | |||
==== Invocación a Pegaso (copla satírica) ==== | |||
: ''De tu gracia necesito'' | |||
:: ''Pues con alas te contemplo;'' | |||
:: ''Así quisieras prestarlas'' | |||
:: ''A un amigo, para un vuelo'' | |||
::: | : ''Después de aquella tragedia'' | ||
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:: ''se trató de reunir'' | |||
:: ''la cabeza con el cuerpo,'' | |||
:: ''porque sin piés ni cabeza,'' | |||
:: ''es malditísimo cuento.'' | |||
: | : ''Por medio de un corbatín'' | ||
:: | :: ''se le ha soldado aquel cuello'' | ||
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:: ''que Adonis y Geninedlso.'' | |||
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::: | : ''Ni el paseo, y se fuesen'' | ||
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:: ''lindando con el Salitre,'' | |||
:: ''y rozando con los cuernos.'' | |||
: | : ''¿No es corta venganza esta,'' | ||
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:: | :: ''han de arrastrar a la grey'' | ||
:: ''más preciosa de este cuerpo?'' | |||
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: | : ''A don globo le pusieron un braguero'' | ||
:: ''conque quedó remediado'' | |||
:: | :: ''por entonces su degüello.'' | ||
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::: | : ''El autor de esta tramoya'' | ||
:::: | :: ''añagaza o embeleco'' | ||
:: | :: ''atribuyó la desgracia'' | ||
:: ''a contratiempo del tiempo'' | |||
:: ''y emplazó para otra prueba sus amigos y sus deudos'' | |||
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:: | :: ''elevarte con un globo'' | ||
:: | :: ''para hacer experimentos'' | ||
:: | :: ''en región bien ignorada?'' | ||
: | : ''Fue tanta la concurrencia'' | ||
:: | :: ''de damas y caballeros,'' | ||
:: | :: ''que por lo hermosos y bizarro'' | ||
:: | :: ''era Tántalo el deseo,'' | ||
: | : ''Nos fuimos hacia el taller'' | ||
:: | :: ''donde está encerrado aquello'' | ||
:::: | : ''y ha siendo hora, claro'' | ||
:::: | :: ''descubrimos en su centro'' | ||
:: ''con la gaita algo empinada,'' | |||
:: ''un promontorio de lienzo,'' | |||
:: ''que me ha pareció, muy propia,'' | |||
:: ''un tienda de pinero.'' | |||
: | : ''Luego, nuestro gran Badía'' | ||
:: | :: ''y sus otros compañeros'' | ||
:: | :: ''dispusieron que la barca'' | ||
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::: | : ''Vio que...'' | ||
::::y | :: ''... el hierro se salía,'' | ||
:: ''al globo por el cerebro,'' | |||
:: | :: ''y que a todos parecía'' | ||
:: ''una chimenea de lienzo.'' | |||
::: | : ''Estábamos divertidos'' | ||
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::: | : ''que quería llegar al cielo.'' | ||
:::: | :: ''Y después,'' | ||
:::: | :: ''en un punto baptizaron,'' | ||
:: ''aquel morazo o tudesco,'' | |||
:: ''y pusieron el taller'' | |||
:: ''que parecía el mar negro.'' | |||
: | : ''Habiendo cesado el daño'' | ||
:: | :: ''causado por el incendio,'' | ||
:::: | :: ''con treinta varas de gante'' | ||
:: ''le iban a echar un remiendo.'' | |||
: | : ''En haciéndose otra prueba'' | ||
:: ''mas despacio nos veremos.'' | |||
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=== Teoría del personaje ficticio de Harazem === | |||
:: | Muchos han creído que el personaje ficticio que [[Manuel Harazem]] creó para su libro ''Monsier Pegaux y otras tribulaciones'' —tal y como él mismo afirma<ref>[Vídeo de Manuel Harazem](https://youtu.be/rSrEwKGKXy8?t=780)</ref>— fue el origen de la palabra. Harazem mezclaba los acaeceres de [[Domingo Badía y Leblich]] para hacer volar un globo con los de un personaje inventado: un francés llamado André o Louis Pegó (o Pegau) que se asentó en [[Córdoba]] a principios del [[siglo XIX]]. | ||
En este relato, un hombre ilustrado pretendía hacer partícipe a la sociedad cordobesa del momento de los últimos adelantos científicos europeos, y no dejaba de hablar, entre otras cosas, sobre cómo hacer volar un globo aerostático con una persona dentro. Tal fue la expectación que formó que se reunieron los materiales por él pedidos para fabricar dicho artefacto. | |||
El día elegido para hacer volar el globo congregó a buena parte de los cordobeses del momento, pero el globo jamás levantó un palmo del suelo, convirtiéndose todo aquello en una gran '''boutade''' del señor Pegó. Tal fue la decepción que cuando algo no funcionaba o no servía para nada se empezó a decir que era ''como lo del Pegó'', hasta degenerar en nuestros días en la definición arriba descrita. | |||
== Testimonios de prensa == | |||
El interés periodístico por la palabra "pego" y su entorno léxico no es reciente. La prensa cordobesa de mediados del siglo XX ofrece testimonios de primera mano sobre su uso cotidiano y su significado social. | |||
El [[Diario Córdoba]] publicó el [[16 de junio]] de [[1944]], dentro de su sección de reportajes ''Cada Día'', un extenso artículo firmado por M. Medina González bajo el titular '''Una definición genuinamente cordobesa: Pegos, Pegoletes y Pegosos. No es nada pero puede serlo todo.''' El reportaje partía de una pregunta lanzada en un café de [[la Corredera]]: ''¿Qué es un "pego"?'', a la que nadie supo dar respuesta convincente, y ensayaba a partir de ahí una investigación fonética y social de la palabra y sus derivados.<ref>M. Medina González (16 de junio de 1944): "Pegos, Pegoletes y Pegosos. Una definición genuinamente cordobesa", en ''Diario Córdoba''.</ref> | |||
Años después, el [[8 de septiembre]] de [[1951]], el diario ''Córdoba'' incluía en su primera plana una columna de costumbres titulada '''Pegos''', firmada por '''Fidelio''', que tomaba la palabra como excusa para una reflexión sobre lo auténtico frente a lo superfluo en la vida cotidiana, con referencias a la [[Fuensanta]] y al carácter cordobés.<ref>Fidelio (8 de septiembre de 1951): "Pegos", en ''Córdoba''.</ref> | |||
Ambos textos confirman que "pego" era ya en los años cuarenta y cincuenta una palabra plenamente consolidada en el habla popular de [[Córdoba]], con una familia léxica propia y reconocida por sus lectores sin necesidad de explicación. | |||
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[[Categoría:Palabras populares|Pego, el]] | [[Categoría:Palabras populares|Pego, el]] | ||
Revisión actual - 00:12 31 mar 2026
En Córdoba, de manera metafórica, se utiliza esta palabra para describir aquello que es insustancial, vacuo, nimio, o, más directamente, lo que es una tontería. Podría considerarse, en el uso y contexto, equivalente a la expresión chorrada.
El Diccionario de la Real Academia de la Lengua recoge el término "pego", significando fullería que consiste en pegar disimuladamente dos naipes para que salgan como uno solo, cuando le convenga al tramposo, sin relación con el significado cordobés, y la locución "dar o tirarse el pego", ganar con baraja preparada para esta fullería o engañar con ficciones o artificios[1]. Esta locución se asemeja más al sentido cordobés, si bien se distingue entre "dar el pego" y "tirarse el pego". Mientras el primero se usa para referirse no tanto a un engaño como a un apaño —algo que sin serlo puede valer para algo—, el segundo se usa despectivamente referido a alguien cuyo comentario es puesto en tela de juicio por fantasioso o exagerado.
Uso popular y derivados
La palabra "pego" no funciona de manera aislada en el habla cordobesa. Con el tiempo generó toda una familia léxica propia que amplía y matiza su significado original.
Pego
En su acepción más extendida, "pego" designa lo insignificante, innecesario, el corte de lo que no interesa, la expresión de lo que no empieza a molestar. Un artículo del Diario Córdoba de 1944 lo sintetizaba con precisión:
- «El 'pego' es algo insignificante, inconsistente, innecesario. Es el corte de lo que no interesa. Expresión de lo que no empieza a molestar.»[2]
La misma crónica documenta el uso en conversación cotidiana de la época: «La vida es un pego», se decía para resumir el tedio, lo indeterminado, el humo que se pierde en el espacio, el ideal que se transforma; la conversación que crea una teoría de bostezos.
Con idéntica perspectiva, la columna Pegos publicada en el diario Córdoba el 8 de septiembre de 1951 y firmada bajo el seudónimo Fidelio ofrecía esta definición funcional:
- «El 'pego' es nada en el aire, pero se adhiere a nosotros para hacernos ver que tiene su importancia.»[3]
Y añadía que son auténticos pegos: los amores verdaderos, la tenacidad en las ideas, las repeticiones de hechos ordinarios y palabras habituales; que es "pego" la madre pendiente de los detalles del hijo, el novio rastroso y constante, el amigo poeta que suele venir con sus últimos versos.
Pegoletes
El "pegoletes" constituye la forma aumentativa e intensificada del pego. Según el reportaje de 1944, las madres suelen esperar de sus hijos actitudes libres de "pego", "pegosos" y "pegoletes". Los hijos suelen dedicado a sus padres, nunca, claro es, de malas maneras, sino cariñosamente:
- «Hijo de mi alma, me vienes con unos pegoletes.»
- «Pero madre, no me digas tantos pegos.»[4]
El "pegoletes" es aquello que ya supera la simple insignificancia para convertirse en una profundidad hueca o en una impertinencia afectuosa. Cuando alguien se acalora de súbito en una conversación, da un paso atrás y lanza a la cara del otro: «Pegoletes», el diagnóstico es inapelable.
Pegosos
El "pegoso" es la persona. Quien no sabe cuándo ha dicho demasiado. Quien sostiene un argumento vacío con la misma energía con que otro sostendría la verdad. El ya citado reportaje de 1944 precisa:
- «El 'pegoso' resulta cargante al lector en artículos que expresan cosas profundas y humanas, es capaz de sacar a flote una ensarta de pegoletes.»[5]
La columna de 1951 matizaba que "pego" no se considera, en Córdoba, como algo insoportable, sino, al contrario, como algo tolerado con distancia afectuosa:
- «El 'pego' en las conversaciones de cada instante no es considerado insoportable, sino a veces todo lo contrario. Es la palabra más cordobesa, cuyo origen no hemos podido averiguar. Más no importa.»[6]
Origen de la palabra "pego"
Su procedencia histórica no está del todo esclarecida. Existen varias teorías documentadas, ninguna con carácter definitivo.
Teoría del apócope de "pegote"
La procedencia podría venir del apócope de pegote, algo añadido de manera tosca y torpe sobre una cosa, generalmente con la intención de ocultar algún defecto[7], que utilizado en Córdoba acabó degenerando en el sentido de tontería.
Teoría del globo de Badía: Pegaso → pegoso → pego
Otra teoría, apuntada por Alfredo Romeo Molina, sitúa el origen en la palabra Pegaso que, degenerando, se convirtió en pegoso. La teoría se apoya en que Domingo Badía llegó a Córdoba en el año 1792 y en mayo del año 1795 intentó hacer volar un globo aerostático hasta cinco veces, fracasando en el intento y llegando a quemarse el globo. Por entonces se hizo popular una copla dirigida a Pegaso, el animal mitológico con cuerpo de caballo y alas de pájaro, donde se criticaba al autor de forma satírica. Podría ser que de llamar despectivamente «Pegaso» al inventor se popularizara el término para referirse a algo que no tiene fundamento; con el paso del tiempo el vocablo pudo terminar convertido en «pegoso» y de ahí en «vaya pego».
Invocación a Pegaso (copla satírica)
- De tu gracia necesito
- Pues con alas te contemplo;
- Así quisieras prestarlas
- A un amigo, para un vuelo
- Después de aquella tragedia
- y de el sacrificio horrendo
- ejecutado en el globo
- por el aeronauta diestro,
- se trató de reunir
- la cabeza con el cuerpo,
- porque sin piés ni cabeza,
- es malditísimo cuento.
- Por medio de un corbatín
- se le ha soldado aquel cuello
- con que quedó mas galán
- que Adonis y Geninedlso.
- Ni el paseo, y se fuesen
- a meter en un polvero
- bien inmediato a la guifa,
- no lejos del matadero,
- lindando con el Salitre,
- y rozando con los cuernos.
- ¿No es corta venganza esta,
- que un globo y un forastero,
- han de arrastrar a la grey
- más preciosa de este cuerpo?
- A don globo le pusieron un braguero
- conque quedó remediado
- por entonces su degüello.
- El autor de esta tramoya
- añagaza o embeleco
- atribuyó la desgracia
- a contratiempo del tiempo
- y emplazó para otra prueba sus amigos y sus deudos
- ¿No fue tú lo que ofreciste
- a el rectísimo Concejo
- elevarte con un globo
- para hacer experimentos
- en región bien ignorada?
- Fue tanta la concurrencia
- de damas y caballeros,
- que por lo hermosos y bizarro
- era Tántalo el deseo,
- Nos fuimos hacia el taller
- donde está encerrado aquello
- y ha siendo hora, claro
- descubrimos en su centro
- con la gaita algo empinada,
- un promontorio de lienzo,
- que me ha pareció, muy propia,
- un tienda de pinero.
- Luego, nuestro gran Badía
- y sus otros compañeros
- dispusieron que la barca
- se dirigiese a otro puerto.
- Vio que...
- ... el hierro se salía,
- al globo por el cerebro,
- y que a todos parecía
- una chimenea de lienzo.
- Estábamos divertidos
- cuando oímos ¡yo fallezco!
- salir llamas, ¡en, que susto!
- que quería llegar al cielo.
- Y después,
- en un punto baptizaron,
- aquel morazo o tudesco,
- y pusieron el taller
- que parecía el mar negro.
- Habiendo cesado el daño
- causado por el incendio,
- con treinta varas de gante
- le iban a echar un remiendo.
- En haciéndose otra prueba
- mas despacio nos veremos.
Teoría del personaje ficticio de Harazem
Muchos han creído que el personaje ficticio que Manuel Harazem creó para su libro Monsier Pegaux y otras tribulaciones —tal y como él mismo afirma[8]— fue el origen de la palabra. Harazem mezclaba los acaeceres de Domingo Badía y Leblich para hacer volar un globo con los de un personaje inventado: un francés llamado André o Louis Pegó (o Pegau) que se asentó en Córdoba a principios del siglo XIX.
En este relato, un hombre ilustrado pretendía hacer partícipe a la sociedad cordobesa del momento de los últimos adelantos científicos europeos, y no dejaba de hablar, entre otras cosas, sobre cómo hacer volar un globo aerostático con una persona dentro. Tal fue la expectación que formó que se reunieron los materiales por él pedidos para fabricar dicho artefacto.
El día elegido para hacer volar el globo congregó a buena parte de los cordobeses del momento, pero el globo jamás levantó un palmo del suelo, convirtiéndose todo aquello en una gran boutade del señor Pegó. Tal fue la decepción que cuando algo no funcionaba o no servía para nada se empezó a decir que era como lo del Pegó, hasta degenerar en nuestros días en la definición arriba descrita.
Testimonios de prensa
El interés periodístico por la palabra "pego" y su entorno léxico no es reciente. La prensa cordobesa de mediados del siglo XX ofrece testimonios de primera mano sobre su uso cotidiano y su significado social.
El Diario Córdoba publicó el 16 de junio de 1944, dentro de su sección de reportajes Cada Día, un extenso artículo firmado por M. Medina González bajo el titular Una definición genuinamente cordobesa: Pegos, Pegoletes y Pegosos. No es nada pero puede serlo todo. El reportaje partía de una pregunta lanzada en un café de la Corredera: ¿Qué es un "pego"?, a la que nadie supo dar respuesta convincente, y ensayaba a partir de ahí una investigación fonética y social de la palabra y sus derivados.[9]
Años después, el 8 de septiembre de 1951, el diario Córdoba incluía en su primera plana una columna de costumbres titulada Pegos, firmada por Fidelio, que tomaba la palabra como excusa para una reflexión sobre lo auténtico frente a lo superfluo en la vida cotidiana, con referencias a la Fuensanta y al carácter cordobés.[10]
Ambos textos confirman que "pego" era ya en los años cuarenta y cincuenta una palabra plenamente consolidada en el habla popular de Córdoba, con una familia léxica propia y reconocida por sus lectores sin necesidad de explicación.
Referencias
- ↑ D.R.A.E. Disponible en: http://buscon.rae.es/draeI/SrvltGUIBusUsual?TIPO_HTML=2&TIPO_BUS=3&LEMA=pego
- ↑ M. Medina González (16 de junio de 1944): "Pegos, Pegoletes y Pegosos. Una definición genuinamente cordobesa", en Diario Córdoba.
- ↑ Fidelio (8 de septiembre de 1951): "Pegos", en Córdoba.
- ↑ M. Medina González (16 de junio de 1944): "Pegos, Pegoletes y Pegosos. Una definición genuinamente cordobesa", en Diario Córdoba.
- ↑ M. Medina González (16 de junio de 1944): "Pegos, Pegoletes y Pegosos. Una definición genuinamente cordobesa", en Diario Córdoba.
- ↑ Fidelio (8 de septiembre de 1951): "Pegos", en Córdoba.
- ↑ http://es.thefreedictionary.com/pegote Significado de Pegote. 2.ª acepción.
- ↑ [Vídeo de Manuel Harazem](https://youtu.be/rSrEwKGKXy8?t=780)
- ↑ M. Medina González (16 de junio de 1944): "Pegos, Pegoletes y Pegosos. Una definición genuinamente cordobesa", en Diario Córdoba.
- ↑ Fidelio (8 de septiembre de 1951): "Pegos", en Córdoba.
