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Diferencia entre revisiones de «Terremoto de 1680»

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== Respuesta religiosa ==
== Respuesta religiosa ==
El obispo de Córdoba salió inmediatamente de su palacio para consolar a la población, prestando especial atención a los pobres acogidos bajo su protección.
El [[Alfonso de Salizanes y Medina|obispo de Córdoba]] salió inmediatamente de su palacio para consolar a la población, prestando especial atención a los pobres acogidos bajo su protección.


Ese mismo día el Cabildo Catedralicio acordó:
Ese mismo día el Cabildo Catedralicio acordó:

Revisión actual - 13:59 8 jul 2026

El terremoto de 1680 en Córdoba fue un seísmo registrado en la mañana del 9 de octubre de 1680 que causó importantes daños materiales en la ciudad y provocó una intensa respuesta religiosa y civil. El episodio quedó recogido en una relación impresa por el presbítero e impresor cordobés Francisco Antonio de Cea y Paniagua, donde se describen tanto los efectos del terremoto como las celebraciones organizadas en acción de gracias por no haberse producido una catástrofe humana de mayores dimensiones.[1]

El terremoto

El terremoto se produjo entre las seis y las siete de la mañana del 9 de octubre de 1680, festividad de San Dionisio. Según la relación contemporánea, el movimiento duró aproximadamente el tiempo de rezar dos credos.

El temblor comenzó de forma suave, aumentando rápidamente de intensidad hasta provocar un fuerte estruendo subterráneo, el crujido de las estructuras de madera, el desprendimiento de tejados y muros y el movimiento de los edificios de un lado a otro.[2]

La población reaccionó con gran confusión, abandonando las viviendas para refugiarse en espacios abiertos, mientras quienes ya se encontraban en la calle intentaban protegerse bajo los edificios. La relación describe que durante unos instantes muchos creyeron encontrarse ante el fin del mundo.[3]

Daños

A pesar de la violencia del seísmo, la relación destaca que no hubo una destrucción generalizada de la ciudad.

Entre los daños más importantes figuraban:

  • Derrumbes parciales de paredes y tejados.
  • Desprendimientos de fábricas y canterías.
  • Movimiento de la torre de la Mezquita-Catedral de Córdoba, aunque sin sufrir daños estructurales graves.
  • Deterioros en diversas viviendas y edificios públicos.

El relato atribuye la ausencia de víctimas mortales a la protección divina, insistiendo en que muchas personas lograron salvarse de forma providencial pese a encontrarse bajo edificios dañados.[4]

Respuesta religiosa

El obispo de Córdoba salió inmediatamente de su palacio para consolar a la población, prestando especial atención a los pobres acogidos bajo su protección.

Ese mismo día el Cabildo Catedralicio acordó:

Durante los días siguientes se sucedieron procesiones, novenas y actos litúrgicos por toda la ciudad, en los que participaron el clero, las órdenes religiosas y numerosos vecinos.[5]

Participación del Ayuntamiento

El Cabildo Municipal decidió sumarse a las celebraciones organizadas por el Cabildo Catedralicio.

Los regidores acordaron asistir corporativamente a las funciones religiosas y celebrar una solemne acción de gracias el 20 de octubre de 1680, invitando a participar a toda la nobleza cordobesa.

La ceremonia se celebró en la Mezquita-Catedral de Córdoba, con la imagen de Nuestra Señora de Villaviciosa trasladada al altar mayor. Durante la misa comulgaron conjuntamente los miembros del Cabildo Catedralicio, el Ayuntamiento y buena parte de la nobleza de la ciudad, constituyendo uno de los actos públicos de mayor relevancia institucional de la Córdoba del siglo XVII.[6]

La relación impresa

Los acontecimientos fueron difundidos mediante una obra titulada Relación de el terremoto, que el día nueve de octubre de mil y seiscientos y ochenta padeció la Ciudad de Córdoba: y de las demostraciones que en acción de gracias hicieron los Ilustrísimos Cabildos de la Santa Iglesia Catedral y de la Ciudad, impresa en Córdoba en 1680 por el presbítero e impresor Francisco Antonio de Cea y Paniagua.

El texto se diferencia de otras relaciones publicadas sobre el mismo terremoto por su intención de ofrecer una narración considerada veraz y centrada en los acontecimientos ocurridos en Córdoba, evitando exageraciones presentes en otros impresos contemporáneos.[7]

Descripción del acontecimiento por Luis María Ramírez de las Casas-Deza

'El día 9 de octubre, entre seis y siete de la mañana, tembló la tierra por espacio de dos minutos, principiando algo lento y fue creciendo con espantoso estrépito, hasta causar grandes estremecimientos. El crujir de los techos, la ruina de innumerables paredes y tejados, la desunión de las piedras de los más sólidos edificios, aterró de forma que las gentes dando gritos no sabían donde guarecerse y así los que estaban en las casas se salían a la calle y los que estaban en la calle se metían en las casas. Se tuvo por milagro que no se hubiese arruinado la ciudad toda y que no hubiese perecido persona alguna, a pesar de los graves peligros que corrieron por todas partes. Quedaron las casas tan resentidas, que se prohibió anduviesen coches por las calles y fueron reconocidas todas por los alarifes de la ciudad. Se observó que ésta por mucho rato quedó oscurecida por el polvo, de manera que muchos caminantes que a ella venían y estaban ya cerca, no veían la población que estaba envuelta en una niebla. Se hicieron muchas fiestas en acción de gracias a San Rafael, a Nuestra Señora de Villaviciosa, a los Santos Mártires de Córdoba y a San Dionisio, con gran solemnidad y asistencia del Ayuntamiento, del Cabildo eclesiástico y de las personas más notables de la ciudad.[8]

Véase también

Referencias

  1. José Julio Martín Barba, "El terremoto de 1680 en la Catedral de Córdoba: la relación del suceso de Francisco Antonio de Cea y Paniagua, impresor y presbítero", Stvdia Cordvbensia, nº 11, 2018. Consultado el 8 de julio de 2026. Disponible en Internet.
  2. José Julio Martín Barba, "El terremoto de 1680 en la Catedral de Córdoba: la relación del suceso de Francisco Antonio de Cea y Paniagua, impresor y presbítero", Stvdia Cordvbensia, nº 11, 2018. Consultado el 8 de julio de 2026. Disponible en Internet.
  3. José Julio Martín Barba, "El terremoto de 1680 en la Catedral de Córdoba: la relación del suceso de Francisco Antonio de Cea y Paniagua, impresor y presbítero", Stvdia Cordvbensia, nº 11, 2018. Consultado el 8 de julio de 2026. Disponible en Internet.
  4. José Julio Martín Barba, "El terremoto de 1680 en la Catedral de Córdoba: la relación del suceso de Francisco Antonio de Cea y Paniagua, impresor y presbítero", Stvdia Cordvbensia, nº 11, 2018. Consultado el 8 de julio de 2026. Disponible en Internet.
  5. José Julio Martín Barba, "El terremoto de 1680 en la Catedral de Córdoba: la relación del suceso de Francisco Antonio de Cea y Paniagua, impresor y presbítero", Stvdia Cordvbensia, nº 11, 2018. Consultado el 8 de julio de 2026. Disponible en Internet.
  6. José Julio Martín Barba, "El terremoto de 1680 en la Catedral de Córdoba: la relación del suceso de Francisco Antonio de Cea y Paniagua, impresor y presbítero", Stvdia Cordvbensia, nº 11, 2018. Consultado el 8 de julio de 2026. Disponible en Internet.
  7. José Julio Martín Barba, "El terremoto de 1680 en la Catedral de Córdoba: la relación del suceso de Francisco Antonio de Cea y Paniagua, impresor y presbítero", Stvdia Cordvbensia, nº 11, 2018. Consultado el 8 de julio de 2026. Disponible en Internet.
  8. Anales de Córdoba. Luis María Ramírez de las Casas Deza