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Revisión del 13:28 15 ago 2026

La Torre de la Calahorra es una fortaleza situada en la margen sur del río Guadalquivir, en el extremo meridional del Puente Romano, dentro del Barrio del Campo de la Verdad. Su función histórica estuvo vinculada a la defensa y control del acceso a Córdoba a través del puente.
De origen medieval y levantada sobre una estructura defensiva anterior, adquirió buena parte de su configuración actual tras la reforma ordenada por Enrique II de Castilla en 1369. A lo largo de los siglos fue utilizada como fortaleza, prisión, alojamiento de tropas y prisioneros, establecimiento militar, escuela y cuartel, antes de adquirir funciones culturales y museísticas.
Declarada monumento histórico-artístico el 3 de junio de 1931, constituye uno de los principales elementos monumentales del acceso meridional al Casco Histórico de Córdoba.
Etimología
El origen del nombre Calahorra no se encuentra establecido de manera concluyente. A lo largo del tiempo se han propuesto diferentes explicaciones para el término, entre ellas posibles procedencias árabes, sin que exista una interpretación definitiva.
En fuentes históricas cordobesas también aparece denominada Carrahola, forma recogida por Teodomiro Ramírez de Arellano en Paseos por Córdoba.
Origen y función defensiva
La fortaleza fue concebida para controlar el acceso a Córdoba desde la margen meridional del Guadalquivir y proteger la entrada al Puente Romano, uno de los principales puntos de comunicación de la ciudad.
Teodomiro Ramírez de Arellano atribuyó su construcción inicial a época islámica y señaló que originalmente estaba formada por dos torres unidas mediante un arco bajo el cual se encontraba el acceso al puente.
Esta posición convertía el edificio en un punto estratégico para la defensa de Córdoba, al permitir controlar el tránsito procedente del sur antes de que alcanzase el recinto urbano.
Reforma de Enrique II

La principal transformación medieval de la fortaleza tuvo lugar en 1369, durante el reinado de Enrique II de Castilla.
Según la descripción recogida por Teodomiro Ramírez de Arellano, el monarca ordenó reparar y ampliar el edificio en el contexto de su enfrentamiento con su hermano Pedro I de Castilla.
La reforma transformó considerablemente la construcción precedente. A las dos torres existentes se añadió una tercera y el conjunto quedó articulado mediante cuerpos de unión. También se cerró el antiguo arco de entrada y se amplió la fortaleza hacia su parte posterior.
La modificación afectó igualmente al acceso meridional del Puente Romano, cuyo trazado tuvo que adaptarse a la nueva configuración defensiva.
El resultado fue una fortaleza más compleja, capaz de proteger el puente y controlar militarmente uno de los principales accesos de Córdoba.
Fortaleza y prisión
Durante siglos, la Calahorra mantuvo funciones militares y penitenciarias.
Fue utilizada como prisión para determinadas personas pertenecientes a la nobleza y también acogió a prisioneros procedentes de distintos conflictos.
Teodomiro Ramírez de Arellano señaló que en la fortaleza estuvieron encerrados algunos moriscos procedentes del reino de Granada.
La solidez del edificio y su ubicación apartada del núcleo urbano, aunque directamente comunicada con él por el puente, favorecieron su utilización como espacio de reclusión temporal y alojamiento militar.
Prisioneros piamonteses de 1718
En 1718 fueron destinados a Córdoba soldados piamonteses capturados en Sicilia.
Según la información recogida en Paseos por Córdoba, el jefe de escuadra Baltazar de Guevara trasladó cuarenta prisioneros hasta El Puerto de Santa María. Posteriormente se ordenó su internamiento en Córdoba y su alojamiento en la Torre de la Calahorra.
Finalmente llegaron treinta y cinco soldados, custodiados por una escolta de diez caballos al mando del teniente Antonio Aquatil.
Las autoridades intentaron que los prisioneros se incorporasen al ejército español. Los treinta y cinco terminaron siendo entregados el 23 de noviembre de 1718 al sargento Outoit, perteneciente al regimiento de Guardias Valonas de infantería.
Prisioneros ingleses
Entre 1779 y 1780 la fortaleza volvió a utilizarse para alojar prisioneros militares.
A Córdoba fueron enviados prisioneros ingleses procedentes de Cádiz y El Puerto. Parte de ellos fueron instalados en la Torre de la Calahorra, mientras otros permanecieron en una casa del conde del Portillo situada en la Calle Santa Inés.
Teodomiro Ramírez de Arellano señaló que las comunicaciones conservadas hacían referencia a alrededor de quinientos prisioneros, aunque las revistas del comisario que consultó no superaban los 248 simultáneamente. La diferencia podía deberse a que las entradas y salidas se realizaron en distintos momentos.
Epidemia de 1781
En 1781 una epidemia de tabardillos afectó a la cárcel de Córdoba, situada entonces en el entorno de la Plaza de la Corredera.
Ante el riesgo de propagación entre los vecinos, la Torre de la Calahorra y una casa del Campo de la Verdad fueron habilitadas para recibir enfermos.
Según Teodomiro Ramírez de Arellano, la medida ocasionó un gasto de 13.780 reales y 30 maravedíes, sufragado con fondos municipales de propios y arbitrios.
Siglo XIX

Durante el Siglo XIX la Calahorra continuó desempeñando diferentes funciones militares, penitenciarias y civiles.
Entre 1808 y 1810, durante la Guerra de la Independencia, fue utilizada para albergar prisioneros militares.
En 1823 fueron recluidos en ella numerosos liberales perseguidos por los realistas.
En 1835 estuvo acuartelado en la fortaleza el Provincial de Bujalance, además de otras partidas militares que pasaron por Córdoba.
Durante la expedición del general Gómez, en 1836, la torre fue guarnecida por fuerzas de la Milicia Nacional.
En 1837 se efectuaron reparaciones en el edificio y se habilitó un lugar que permitía obtener agua directamente del Guadalquivir.
Posteriormente, una parte de la fortaleza fue destinada a la Escuela de niñas del Campo de la Verdad, mientras otros espacios quedaron sin uso.
Teodomiro Ramírez de Arellano, al describir el edificio durante el siglo XIX, propuso incluso que pudiera destinarse a Museo Arqueológico de la provincia.
Artillería de la Calahorra
La fortaleza dispuso de artillería situada en las troneras superiores.
Teodomiro Ramírez de Arellano relacionó estos cañones con los sucesos del Motín del pan de 1652. Según las relaciones que consultó, los participantes en la revuelta procedentes del Barrio de San Lorenzo se apoderaron de las piezas de artillería existentes en la parte superior de la Calahorra.
Este episodio refleja la continuidad de su utilización como instalación defensiva durante la Edad Moderna.
Siglo XX

Durante el Siglo XX el edificio tuvo también funciones relacionadas con los cuerpos de seguridad y fue utilizado como cuartel de la Guardia Civil.
El 3 de junio de 1931 fue declarado monumento histórico-artístico, reconocimiento que consolidó su consideración como elemento integrante del patrimonio histórico de Córdoba.
Durante las últimas décadas del siglo XX, la fortaleza abandonó definitivamente sus funciones militares y administrativas para adquirir un uso cultural.
Museo de las Tres Culturas
La Torre de la Calahorra fue cedida al Instituto para el Diálogo de las Culturas, vinculado a la Fundación Roger Garaudy, que instaló en su interior el Museo de las Tres Culturas.
El espacio museístico utiliza recursos audiovisuales para presentar diferentes aspectos de la Córdoba medieval y las relaciones entre las comunidades musulmana, judía y cristiana.
Su discurso se centra especialmente en el periodo comprendido entre los siglos IX y XIII y en el papel de Córdoba como centro cultural durante la Edad Media.
Restauración
Durante la década de 2000 la Torre de la Calahorra fue objeto de actuaciones de restauración financiadas con fondos de la Junta de Andalucía.
Las intervenciones permitieron actuar sobre diferentes elementos del edificio y mejorar la conservación de la fortaleza.
Descripción de Teodomiro Ramírez de Arellano
Teodomiro Ramírez de Arellano dedicó una extensa descripción de la Torre de la Calahorra en Paseos por Córdoba, dentro del recorrido correspondiente al Barrio del Espíritu Santo.
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Cronología
| Fecha | Acontecimiento |
|---|---|
| Edad Media | Existencia de una fortificación destinada a proteger el acceso meridional al Puente Romano. |
| 1369 | Enrique II de Castilla ordenó reparar y ampliar la fortaleza durante su enfrentamiento con Pedro I de Castilla. |
| 1652 | Durante el Motín del pan, los sublevados se apoderaron de piezas de artillería existentes en la Calahorra. |
| 1718 | Fueron alojados en la fortaleza treinta y cinco soldados piamonteses hechos prisioneros. |
| 1779-1780 | La Torre de la Calahorra fue utilizada para alojar prisioneros ingleses enviados a Córdoba. |
| 1781 | Fue habilitada para alojar enfermos durante una epidemia de tabardillos declarada en la cárcel de Córdoba. |
| 1808-1810 | Fue utilizada para albergar prisioneros militares durante la Guerra de la Independencia. |
| 1823 | Fueron recluidos en la fortaleza numerosos liberales perseguidos por los realistas. |
| 1835 | Estuvo acuartelado en la Calahorra el Provincial de Bujalance. |
| 1836 | Fue guarnecida por miembros de la Milicia Nacional durante la expedición del general Gómez. |
| 1837 | Se realizaron reparaciones y se habilitó un acceso para obtener agua del Guadalquivir. |
| Siglo XIX | Una parte del edificio fue destinada a Escuela de niñas del Campo de la Verdad. |
| Siglo XX | El edificio fue utilizado como cuartel de la Guardia Civil. |
| 3 de junio de 1931 | La Torre de la Calahorra fue declarada monumento histórico-artístico. |
| Finales del Siglo XX | El edificio adquirió uso cultural y museístico. |
| Década de 2000 | Se realizaron actuaciones de restauración financiadas por la Junta de Andalucía. |
Catalogación
La Torre de la Calahorra está catalogada como Bien de Interés Cultural, con la tipología jurídica de Monumento.
Su protección deriva de la declaración como monumento histórico-artístico realizada en 1931.
Galería
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1870
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1895
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1897
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1900
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1900
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1930
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1930
Localización
La Torre de la Calahorra se encuentra en el extremo meridional del Puente Romano, junto al Campo de la Verdad y en la margen izquierda del río Guadalquivir.

