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Revisión actual - 15:56 28 mar 2026
El crimen del Zumbacón fue un homicidio ocurrido el 17 de diciembre de 1956 en el barrio del Zumbacón de Córdoba, a consecuencia de una reyerta surgida en el transcurso de una partida de naipes. El suceso tuvo notable repercusión judicial: el caso fue juzgado en la Audiencia Provincial de Córdoba y posteriormente recurrido ante el Tribunal Supremo, que confirmó la sentencia en enero de 1958.
Los hechos
En la tarde del 17 de diciembre de 1956, en una taberna del barrio del Zumbacón, un grupo de hombres se encontraba jugando a los naipes. Entre ellos se hallaban Antonio Vega Castellón, de 30 años, Juan Rivas Lara, de 25 años, y Manuel Vega Castellón, de 28 años.
Discutieron, se insultaron y la situación derivó en una pelea. Según las referencias recogidas por la prensa, Antonio Vega sacó un arma blanca que arrebató a Juan Rivas, produciéndole varias lesiones; con la misma arma arremetió contra él, dándole varios tajos en el vientre. Juan Rivas quedó gravemente herido y fue conducido al Hospital Militar, el centro más próximo al lugar del suceso, donde falleció poco después.[1]
El cadáver quedó en depósito judicial. Antonio Vega fue detenido por las guardias de la Policía Armada, que le acompañaron hasta la Comisaría. Los demás participantes en el suceso pasaron a la Casa de Socorro, donde fueron atendidos de sus heridas, de pronóstico leve.
El juicio
La causa fue vista ante la Audiencia Provincial de Córdoba. El fiscal calificó el hecho de homicidio. La acusación señaló como autor material a Antonio Vega Castellón y como inductor a su hermano Manuel Vega Castellón, solicitando para el Antonio veinte años de reclusión menor (como reincidente) y quince años para el Manuel.
La defensa alegó legítima defensa o, alternativamente, la concurrencia de un eximente completo; en el segundo alegato, solicitó absolución para el Antonio y doce años para el Manuel.[2]
El tribunal reconstruyó los hechos del siguiente modo: Manuel Vega, desde cierta distancia, se dirigía a su hermano Antonio reiterándole que matara a Juan Rivas; Antonio cogió a Juan por el cuello con la mano izquierda mientras con la diestra le asestaba una navaja que penetró en el quinto espacio intercostal izquierdo, seccionando los músculos intercostales y penetrando en la cavidad cardiaca. La herida, de una extensión de tres centímetros, perforó la pared pulmonar, el pericardio y el miocardio, causando una hemorragia interna que produjo la muerte de manera casi instantánea.
La Audiencia condenó a Antonio Vega a veinte años de reclusión menor (como reincidente) y a Manuel Vega a doce años y un día de reclusión menor, como inductor, considerando que su intervención había llevado al ánimo de Antonio la voluntad de matar.
Recurso ante el Tribunal Supremo
Antonio Vega recurrió la sentencia ante el Tribunal Supremo, alegando la tentativa de defensa o, subsidiariamente, su intervención en el hecho solo como cómplice. El Supremo desestimó el recurso y confirmó la sentencia de la Audiencia en su fallo del 26 de octubre de 1957, publicado en Córdoba en enero de 1958.[3]
El alto tribunal rechazó la legítima defensa por cuanto el Antonio no llevaba defensa alguna, sino que fue el agresor; descartó también la atenuante de provocación porque el ofendido no había provocado inmediatamente antes la acción. Sobre la responsabilidad del inductor Manuel, el Supremo subrayó que la inducción —«una especie de consejo espiritual, de excitación, tan significados que por sí solos determinan el hecho criminal»— es siempre imputable como autoría de la inducción, conforme al artículo 14 del Código Penal entonces vigente.
Contexto judicial
La crónica del juicio fue recogida con detalle por el periodista Manuel Aguayo en el diario Córdoba, bajo la sección «Audiencia Pública». El caso sirvió como ejemplo de los debates de la época sobre la inducción al delito y los límites de la legítima defensa en el Derecho Penal español.
Fuentes
- Diario Córdoba, 18 de diciembre de 1956, sección «Sucesos»: «Un hombre muerto en riña en el barrio del Zumbacón».
- Diario Córdoba, 3 de abril de 1957, sección «Audiencia Pública»: «El crimen del Zumbacón».
- Diario Córdoba, 8 de enero de 1958, sección «Audiencia Pública»: «El crimen del Zumbacón. Vista del recurso ante el Tribunal Supremo».
