Aristócrata | |
| Nacimiento: | Fecha desconocida Córdoba |
|---|---|
| Fallecimiento: | 18 de julio de 1927 Córdoba |
III condesa de Cañete de las Torres | |
| Predecesor: | Elisa López-Zapata y Torrealba |
| Sucesor: | Antonio Velasco López-Zapata |
Enriqueta López-Zapata y Torrealba (Córdoba - 18 de julio de 1927) fue la III condesa de Cañete de las Torres, figura destacada de la aristocracia y la vida religiosa cordobesa de finales del siglo XIX y primer cuarto del siglo XX.
Origen familiar
Era hija de D. Antonio López-Zapata y Díaz, I conde de Cañete de las Torres, y de Doña María Luisa Torralbo y Borrego. Tuvo dos hermanos: Elisa López-Zapata y Torrealba, II condesa, que falleció soltera y sin descendencia, y Amalia López-Zapata y Torrealba.
Sucesión en el condado
Heredó el título de condesa de Cañete de las Torres a la muerte de su hermana Elisa, quien lo había recibido de su padre y falleció sin descendencia. La Real Carta de Sucesión fue expedida el 20 de marzo de 1888.[1]
Matrimonio y descendencia
Contrajo matrimonio con D. Juan Luis Velasco y Navarro, quien ejerció como Alcalde de Córdoba entre 1889 y 1891 y tiene dedicada una calle en el barrio de Ciudad Jardín. De esta unión nacieron dos hijos: Antonio Velasco López-Zapata, que heredaría el título como IV conde, y María Concepción Velasco López-Zapata, que contrajo matrimonio con Manuel Cañas Vallejo.
Devoción y mecenazgo religioso
Enriqueta López-Zapata ejerció como camarera mayor de la Virgen del Carmen de San Cayetano, una de las advocaciones marianas más arraigadas en Córdoba. En 1919 donó a la imagen un hábito y una capa de procesión, ambas piezas bordadas en oro por las religiosas jerónimas del convento cordobés de Santa Marta, cuya entrega fue recogida por Diario de Córdoba el 16 de julio de 1919.[2]
La capa desapareció durante los sucesos de 1936. Para ponerla a salvo había sido trasladada a una finca de la condesa en Cerro Muriano, donde fue destruida por los bombardeos y asaltos ocurridos en la sierra durante la guerra civil. En 1947 se estrenó una nueva capa bordada por las Madres Adoratrices de la capital.[3]
Herencia y proceso judicial
Enriqueta López-Zapata falleció el 18 de julio de 1927 sin haber otorgado testamento. Su legado dio lugar a un prolongado proceso judicial que llegó hasta el Tribunal Supremo, motivado por la circunstancia de que su hijo y IV conde, Antonio Velasco López-Zapata, tuvo cuatro descendientes fuera del matrimonio legal —su unión conyugal había sido anulada por la Iglesia en 1921 sin efectos civiles— y solo reconoció a una de ellas, fallecida en 1954. Los tribunales consideraron cortada la línea legítima y determinaron como herederos a la Hacienda del Estado y a los Hermanos de San Juan de Dios.
No fue hasta 2001, setenta y cuatro años después del fallecimiento de la condesa, cuando el Estado procedió al reparto de los bienes a través de la Junta Provincial Distribuidora de Herencias de Córdoba. La subasta de dos fincas rústicas, dos fincas urbanas en Córdoba y otra en Bujalance arrojó un total de 492,7 millones de pesetas. Dos tercios de ese importe —359,7 millones de pesetas— fueron distribuidos entre 84 organizaciones benéficas y no gubernamentales de la provincia.[4]
Referencias
- ↑ Real Carta de Sucesión en el título de Condesa de Cañete de las Torres, 20 de marzo de 1888.
- ↑ El Diario de Córdoba, 16 de julio de 1919, recogido en: https://colegiovirgendelcarmen.com/familia-carmelita/archicofradia/
- ↑ Diario Córdoba, 12 de mayo de 2012: https://www.diariocordoba.com/cordoba-ciudad/2012/05/12/historia-devocion-37552866.html
- ↑ ABC de Sevilla, 16 de julio de 2001: https://www.abc.es/espana/andalucia/sevi-reparte-entre-herencia-condesa-muerta-1927-200107160300-8296_noticia.html
