El vino de esponjilla fue una expresión popular utilizada en algunas tabernas cordobesas durante finales del siglo XIX y primeras décadas del siglo XX para referirse al vino de peor calidad y menor precio que podía servirse al cliente. También fue conocido como vino de escurriuras.
Origen del término
Aunque no existe una definición académica documentada, la expresión aparece en diversas crónicas costumbristas de Córdoba asociada a los clientes más humildes y a los habituales de las tabernas.
Uno de los testimonios más conocidos describe a dos populares personajes de la ciudad:
«El Petoto y su compadre La Petota, bebedores empedernidos, iban juntos por las tabernas pidiendo vino de esponjilla, o dicho de otra forma, de "escurriuras".»
La propia cita identifica ambos términos como equivalentes.
¿Qué era el vino de escurriuras?
Las escurriuras eran los restos de vino que quedaban tras el servicio habitual en una taberna:
- El vino que permanecía en el fondo de los toneles o botas.
- El que escurría de embudos, medidas y jarras.
- Los últimos restos obtenidos antes de vaciar completamente un recipiente.
En una época en la que se aprovechaba absolutamente todo, esos pequeños restos podían reunirse y venderse como un vino muy barato destinado a quienes apenas podían pagar una consumición.
La palabra escurriuras, muy extendida en Andalucía, designa precisamente aquello que queda después de escurrir un líquido.
¿Por qué se llamaba "vino de esponjilla"?
El origen exacto del nombre no está completamente documentado, aunque existen varias hipótesis.
La más aceptada relaciona la expresión con las pequeñas esponjas naturales utilizadas antiguamente en las tabernas durante determinadas tareas de limpieza o para recoger los últimos restos de vino derramado. Con el tiempo, el nombre habría pasado a identificar ese vino obtenido de los últimos escurrimientos.
Hasta la fecha no se conoce una fuente documental que confirme definitivamente esta explicación, por lo que debe considerarse una hipótesis basada en el contexto histórico y lingüístico.
El vino de esponjilla y El Puntas
La expresión alcanzó tal popularidad que quedó asociada a uno de los personajes más conocidos de la Córdoba popular: El Puntas, célebre por su afición desmedida al vino.
Las crónicas de la época señalaban:
«Tuvo fama de beber hasta el vino de esponjilla, pues los comentarios malévolos decían que se bebía el vinaje viejo, que servía como ingrediente para limpiar metales.»
Aquella fama dio origen a uno de los dichos populares más conocidos de la ciudad:
«¡Eres más borracho que El Puntas!»
Durante los carnavales también se le dedicó una copla que demuestra hasta qué punto el vino de esponjilla había quedado incorporado al imaginario popular cordobés:
Anda y vete con El Puntas,
que me ha dicho mi suegra,
es seguro que resucitas
con el vino de esponjilla.
Este testimonio sugiere que el término era perfectamente reconocible para los cordobeses de la época y que simbolizaba el vino más humilde, de peor calidad o elaborado con los restos de otras partidas.
Un reflejo de la Córdoba popular
Más allá de la bebida en sí, el vino de esponjilla constituye un ejemplo de la economía cotidiana de las antiguas tabernas cordobesas, donde convivían jornaleros, artesanos, arrieros y personajes populares.
Las referencias conservadas aparecen normalmente con un tono humorístico o costumbrista, retratando a clientes conocidos por recorrer las tabernas buscando la consumición más barata posible.
Aunque su composición exacta sigue siendo objeto de interpretación histórica, todo apunta a que el vino de esponjilla representaba el escalón más bajo de la oferta vinícola de las tabernas tradicionales, convirtiéndose con el paso del tiempo en una expresión inseparable del habla popular cordobesa.
Véase también
- Tabernas de Córdoba
- El Puntas
- El Petoto
- La Petota
- Vino de Montilla-Moriles
- Costumbrismo cordobés
Referencias
- Crónicas costumbristas de la Córdoba de finales del siglo XIX y comienzos del siglo XX.
- Testimonios populares sobre El Puntas y el vino de esponjilla.
- Estudios sobre el vocabulario tradicional de las tabernas andaluzas.
