El Hospitalico del Padre Posadas, también conocido históricamente como Hospital de San Bartolomé, es un antiguo edificio asistencial situado junto a la Puerta del Rincón, en Córdoba, estrechamente vinculado a la figura del Beato Francisco de Posadas, quien residió en él desde 1674 hasta su fallecimiento en 1713.
Durante más de tres décadas fue uno de los principales centros de predicación, asistencia espiritual y acogida de pobres de la ciudad, convirtiéndose en uno de los lugares más representativos de la religiosidad cordobesa de finales del siglo XVII.
Historia
El edificio tuvo su origen a comienzos del siglo XV como Hospital de San Bartolomé, fundado por la cofradía del Santísimo Sacramento de Iglesia de Santa Marina de Aguas Santas con la finalidad de asistir a enfermos y cofrades sin recursos económicos.
En 1580, los religiosos del Convento de Scala Coeli, que carecían de hospedería estable en la ciudad de Córdoba, alcanzaron un acuerdo con los responsables del hospital para utilizar parte de sus dependencias como residencia cuando debían desplazarse desde el convento de la sierra.
A partir de entonces el edificio pasó a desempeñar una doble función como hospital y hospedería dominica.
Residencia del padre Posadas
Cuando fray Francisco de Posadas fue destinado a Córdoba por sus superiores, fijó su residencia en este pequeño hospicio.
Desde aproximadamente 1674 hasta su muerte, el 20 de septiembre de 1713, desarrolló allí una intensa actividad apostólica que acabaría dando nombre popular al edificio.
El Hospitalico permanecía abierto durante todo el día para acoger a cualquier persona que necesitara ayuda material o espiritual. Pobres, enfermos, artesanos, estudiantes, nobles, religiosos y autoridades acudían regularmente para recibir consejo o confesarse con el padre Posadas.
Entre sus visitantes habituales figuraba el obispo de Córdoba, el cardenal Pedro de Salazar y Toledo, a quien el dominico recibía siempre con extraordinaria sencillez. La tradición conserva una de sus frases más conocidas. Cuando el cardenal acudía al Hospitalico, Francisco de Posadas le ofrecía una humilde silla de enea mientras decía:
- «Ya sabe vuestra eminencia que esta casa es pobre.»
Aquella respuesta se convirtió en símbolo de la humildad con la que vivió toda su existencia.
Centro de actividad apostólica
Desde el Hospitalico partían muchas de las misiones populares que el padre Posadas realizó por diferentes localidades andaluzas.
También organizaba desde allí:
- catequesis populares;
- confesiones;
- dirección espiritual;
- reuniones de cofradías;
- distribución de limosnas;
- asistencia a enfermos;
- preparación de sermones.
El edificio llegó a convertirse en un auténtico centro de irradiación espiritual para la ciudad.
Las crónicas contemporáneas describen una constante afluencia de personas pertenecientes a todas las clases sociales, atraídas por la fama de santidad del dominico.
Fallecimiento del beato
Francisco de Posadas falleció en el Hospitalico el 20 de septiembre de 1713.
Su cadáver fue trasladado procesionalmente hasta el Convento de San Pablo el Real, acompañado por las autoridades civiles, eclesiásticas y una multitud de cordobeses que deseaban rendir homenaje al religioso.
Con el paso del tiempo el edificio pasó a ser conocido popularmente como Hospitalico del Padre Posadas, denominación que ha llegado hasta la actualidad.
Tras la Desamortización
Después de la exclaustración de las órdenes religiosas en el siglo XIX, el edificio pasó inicialmente a manos de la Hacienda Pública. La antigua cofradía fundadora reclamó sus derechos sobre el inmueble, que terminó dependiendo de la Junta de Beneficencia.
Mediante Real Orden de 21 de enero de 1840, se dispuso su venta con el propósito de destinar el producto obtenido a la creación de un banco de empeños y una caja de ahorros para la ciudad de Córdoba, proyecto que finalmente nunca llegó a ejecutarse.
Posteriormente el inmueble fue incorporado al patrimonio del Hospital Provincial de Crónicos y, tras la desamortización de 1855, fue adquirido por el marqués de Guadalcázar.
Valor histórico
El Hospitalico constituye uno de los edificios más representativos de la memoria religiosa de la Córdoba barroca.
Su importancia histórica no deriva únicamente de su función asistencial, sino de haber sido durante casi cuarenta años el lugar desde el que el Beato Francisco de Posadas desarrolló la mayor parte de su labor pastoral, literaria y caritativa.
Junto al Convento de Scala Coeli, el Convento de San Pablo el Real y el Santuario de Nuestra Señora de la Fuensanta, forma parte de los principales espacios vinculados a la vida del beato.
Véase también
Referencias
Bibliografía
- Pedro de Alcalá, Vida del Ven. Siervo de Dios el M. R. P. Presentado Fr. Francisco de Posadas, Córdoba, 1728.
- Álvaro Huerga, «Posadas, Francisco de», en Diccionario de Historia Eclesiástica de España, vol. III, Madrid, CSIC, 1973.
- Álvaro Huerga, «El Beato Posadas», Escalaceli, 1981.
- ↑ Martín Fernández, Francisco, "Beato Francisco de Posadas", Real Academia de la Historia, https://historia-hispanica.rah.es/biografias/28308-beato-francisco-de-posadas. Consultado el 8 de julio de 2026.
- ↑ Pedro de Alcalá, Vida del Ven. Siervo de Dios el M. R. P. Presentado Fr. Francisco de Posadas, Córdoba, Acisclo Cortés, 1728. Consultado el 8 de julio de 2026.
- ↑ "El Hospital del Padre Posadas", Paseos por Córdoba, https://www.paseosporcordoba.com/. Consultado el 8 de julio de 2026.
