El Rey Don Felipe escribió por diciembre al Obispo y Cabildo encargando se hiciesen rogativas por los felices sucesos de la Monarquía y particularmente por la sucesión de Portugal. El Obispo partícipó su carta al Cabildo por su Provisor el Licenciado Francisco Velarde de la Concha y juntamente propuso si se harían rogativas «pro serenitate», pues las muchas lluvias hacían gran daño a los campos. Las rogativas encargadas por el Rey se hicieron, pero en cuanto a las otras «pro serenitate» no lo sabemos.
Según algunos, principió Córdoba a padecer la epidemia de catarro en este ario.