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El caso de una señora millonaria (1959)

De Cordobapedia

El caso de la millonaria de Río de Janeiro fue un asunto judicial y mediático que apasionó a la opinión pública de Córdoba en el verano de 1959. Su protagonista fue doña Dolores Torres Monserrat, una mujer cordobesa fallecida en Río de Janeiro el 14 de abril de 1959, que al parecer había dejado una gran fortuna sin herederos claramente identificados. El asunto fue objeto de cobertura continuada por el diario Córdoba durante varias semanas, movilizó a la Brigada de Investigación Criminal y llegó a los juzgados municipales de la ciudad.

La fallecida

Doña Dolores Torres Monserrat nació en Córdoba, en la calle Cea, sin número, y fue bautizada en la parroquia de San Juan y Todos los Santos (la Trinidad). La fecha de su nacimiento estuvo en discusión durante la investigación: en un principio se indicó el 12 de marzo de 1888, pero los registros hallados revelaron que había nacido el 15 de marzo de 1887. Falleció el 14 de abril de 1959 en Río de Janeiro, donde residía, siendo viuda de don Juan García Fernández.[1]

Sus padres paternos fueron Francisco Torres, de Córdoba, zapatero de profesión, y Dolores Monserrat Espinosa, natural de Villaviciosa (Córdoba). Sus abuelos maternos fueron Manuel Monserrat y María del Rosario Espinosa.

El inicio del caso

La noticia del fallecimiento de doña Dolores Torres Monserrat en Río de Janeiro, y la posibilidad de que hubiera dejado una cuantiosa fortuna, llegó a Córdoba a través de la Brigada de Investigación Criminal, a la que el Ministerio de Asuntos Exteriores comunicó el hecho. El gobernador civil de la provincia confió el asunto al comisario jefe del Cuerpo General de Policía, don Sebastián Delgado Ruiz, quien puso en marcha la búsqueda de posibles herederos.[2]

La noticia desató una auténtica fiebre en la ciudad. El diario Córdoba —que fue el primero en publicarla, según reconocía la propia redacción— recibió durante días la visita de decenas de personas de apellidos Torres y Monserrat que acudían a informarse sobre sus posibles derechos a la herencia.

La búsqueda de la partida de nacimiento

Uno de los primeros obstáculos fue localizar la partida de nacimiento de la fallecida. No aparecía inscrita en el Registro Civil de Córdoba en la fecha inicialmente indicada. La Brigada de Investigación Criminal rastreó los archivos de los juzgados municipales y de las parroquias de la ciudad, hasta que el 13 de junio de 1959 fue hallada en el Juzgado número 1 de Córdoba: la partida de bautismo, de 20 de mayo de 1887, en la parroquia de San Juan y Todos los Santos (la Trinidad), confirmó que doña Dolores Torres Monserrat había nacido en Córdoba en la calle Cea, sin número, y que sus padres eran Manuel Torres Soler y Dolores Monserrat Espinosa.[3]

Los presuntos herederos

La investigación reveló la existencia de una familia numerosa y dispersa. Según los datos aportados por los registros civiles de Córdoba, doña Dolores Torres Monserrat tuvo seis hermanos, aunque los padres habían declarado en vida que solo tuvieron dos hijos —Dolores y Felisa—, lo que añadió complejidad al asunto. Los seis hermanos, con sus datos de inscripción, eran:

  1. Torres Monserrat — inscrito en el Juzgado número 1, el 26 de enero de 1876, en la calle Jesús Crucificado, sin número. Falleció el 18 de diciembre de 1882.
  2. Rafael Torres Monserrat — nacido el 26 de marzo de 1855, en la calle San Bartolomé el Viejo, número 20. Falleció el 6 de junio de 1856.
  3. Dolores Torres Monserrat — la propia fallecida en Río de Janeiro, nacida el 15 de marzo de 1887, en la calle Cea, sin número.
  4. Felisa Torres Monserrat — nacida el 26 de diciembre de 1893, en la calle San Fernando, número 7. Vivía en Zaragoza, acogida en un establecimiento benéfico.
  5. María de la Concepción Torres Monserrat — nacida el 3 de mayo de 1875, en la calle San Fernando, número 103. Falleció cuatro meses después.
  6. José Torres Monserrat — nacido el 18 de marzo de 1885, en la calle San Bartolomé el Viejo, número 20. Falleció el 19 de noviembre de 1882.

La única hermana con vida localizada era Felisa Torres Monserrat, en Zaragoza, recluida en un establecimiento benéfico y con retraso mental. La cuestión de si podría tomar posesión de la herencia se convirtió en uno de los ejes del debate público.[4]

Además de la hermana, en los juzgados de Córdoba se presentaron más de doscientas personas reclamando su condición de herederas de doña Dolores, la mayoría sin documentación que acreditara el parentesco. El diario Córdoba señalaba con ironía que «entre los doscientos y pico "herederos" de doña Dolores Torres Monserrat existe una familia encabezada por Francisco Monserrat Bohollo, su madre y sus nos, que han sido delatados y llevados a las columnas de la Prensa, a los que, en toda su buena voluntad, no les parece que hay fundamento alguno».[5]

La confusión con Rafael Torres Segura

Un reportaje publicado en el diario madrileño Informaciones introdujo una complicación adicional al referirse a un tal Rafael Torres Monserrat como supuesto hermano de la millonaria. El diario Córdoba desmintió el error el 21 de junio de 1959: don Rafael Torres Segura —cuyo apellido era Segura, no Monserrat— era un cordobés emigrado a Argentina que nada tenía que ver con la herencia. Sus restos reposaban en el cementerio de la Salud de Córdoba. El propio sobrino de don Rafael, Pepe Aljama, se desplazó a la redacción del diario para aclarar el equívoco y relatar la vida de su tío, que había sido zapatero en Córdoba y más tarde agente general en Buenos Aires, donde murió en 1945.[6]

El giro del 14 de junio

El 14 de junio de 1959 el asunto tomó un nuevo cariz cuando en los archivos del Registro Civil número 2 de Córdoba aparecieron inscritos dos nuevos hermanos de doña Dolores: una inscripción de 3 de mayo de 1875, a nombre de María Concepción Torres Monserrat, y otra a nombre de una segunda persona. Estos datos diferían de los facilitados desde Zaragoza por la hermana Felisa, según la cual sus padres solo habían tenido dos hijos. El comisario jefe del Cuerpo de Investigación Criminal, señor Sánchez Scilla, se dispuso a redactar el informe completo para elevarlo a la superioridad, mientras surgían nuevos datos que obligaron a detener la marcha del asunto y a proseguir las investigaciones.[7]

Desenlace

En el período documentado por la prensa cordobesa —hasta el 21 de junio de 1959— el caso no había llegado a resolverse. La herencia permanecía sin adjudicar, la identidad de los auténticos herederos sin acreditar, y la investigación policial y judicial continuaba abierta. El diario Córdoba reconocía que «lo que queda bien claro es la falta de memoria de la anciana que yacía en Zaragoza, la cual aseguraba que sus padres sólo tuvieron dos hijos: Dolores y Felisa».

Repercusión social

El caso se convirtió en uno de los asuntos que más expectación generaron en Córdoba aquel verano. «Ha dado "juego" la noticia. Mucho juego. La fantasía popular se ha elevado a cimas», escribía el diario Córdoba el 10 de junio. «Sueños de fortuna en muchos hogares. En todos los hogares donde existan apellidos Torres o Monserrat». La prensa local utilizó el caso como espejo de la credulidad colectiva y de la facilidad con que el rumor moviliza a una comunidad ante la promesa de una herencia inesperada.

Fuentes

  • Diario Córdoba, 9 de junio de 1959: «Los presuntos herederos de la dama cordobesa doña Dolores Torres Monserrat».
  • Diario Córdoba, 10 de junio de 1959: «Más de doscientos "herederos" tiene ya en Córdoba el reportaje de la dama fallecida en Río de Janeiro».
  • Diario Córdoba, 13 de junio de 1959: «Fue encontrada en el Juzgado núm. 1 de Córdoba la partida de nacimiento de la millonaria fallecida en Río de Janeiro».
  • Diario Córdoba, 14 de junio de 1959: «El pleito de la señora millonaria de Río de Janeiro cambia de rumbo».
  • Diario Córdoba, 18 de junio de 1959: «Más noticias sobre el pleito de la señora millonaria de Río de Janeiro».
  • Diario Córdoba, 21 de junio de 1959: «Un error informativo trae a colación la vida de un cordobés en América. Don Rafael Torres Segura (no Monserrat), nada tiene que ver con la millonaria de Río de Janeiro».

Referencias

  1. Diario Córdoba, 9, 13 y 18 de junio de 1959.
  2. Diario Córdoba, 9 de junio de 1959.
  3. Diario Córdoba, 13 de junio de 1959.
  4. Diario Córdoba, 18 y 21 de junio de 1959.
  5. Diario Córdoba, 10 de junio de 1959.
  6. Diario Córdoba, 21 de junio de 1959.
  7. Diario Córdoba, 14 de junio de 1959.

Véase también