
El guadamecí es la piel de carnero, llamada badana, curtida y más tarde dorada, con metalizados con finas hojas de plata u oro, bruñidas, grabadas con diversas técnicas y policromadas.
Se empleaban como revestimiento mural, ornamentación de mezquitas, iglesias, retablos, biombos, sillerías, tapices, etc.
Se consideraba un objeto de lujo y como tal utilizado como presentes regios y principescos.
Aunque cordobanes y guadamecíes eran fabricados desde el siglo VIII en la Córdoba musulmana con gran maestría, fue en época posterior, siglos XV, XVI y XVII cuando tuvieron su mayor apogeo fabricándose en numerosas ciudades de España, Europa e Iberoamérica. En Córdoba los jefes del gremio de guadamecileros poseían un sello que grababan en sus trabajos afirmando así que eran auténticos “Cueros de Córdoba".
A partir del siglo XVIII se produjo la decadencia de este arte, recuperándose a mediados del siglo XX, a través de las escuelas de arte, siendo Córdoba nuevamente el centro impulsor del mismo.
✏️ Ampliar este artículo Puedes apoyarte en los libros, revistas y cuadernos que tengas sobre la ciudad y provincia de Córdoba, o en estas fuentes online:
- Hemeroteca del Diario Córdoba (2015–actualidad)
- Biblioteca Virtual de Prensa Histórica (periódicos desde 1850 hasta la actualidad)
- Paseos por Córdoba — Teodomiro Ramírez de Arellano, 1873
- Diario Córdoba: Noticias varias (años 40 a 70) — colección de Ildefonso López García-Sotoca
- Boletines de la Real Academia de Córdoba (+180 números, 1922–2026)
- Hemeroteca Digital — Biblioteca Nacional de España
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