La Guerra Civil en Almodóvar del Río comprende los acontecimientos políticos, militares y represivos ocurridos en Almodóvar del Río entre el golpe de Estado de julio de 1936 y el final de la Guerra Civil española en 1939.
La Guardia Civil intentó hacerse con el control de la localidad el 19 de julio de 1936, pero la resistencia encabezada por el alcalde Manuel Alba Blanes consiguió la rendición del cuartel al día siguiente. Una columna sublevada procedente de Córdoba ocupó Almodóvar el 23 de julio, aunque los republicanos recuperaron el municipio el 3 de agosto después de sitiar a la guarnición en el Castillo de Almodóvar del Río. Finalmente, una fuerza mandada por el comandante Manuel Sagrado Marchena conquistó definitivamente la población el 20 de agosto.
Los sucesivos cambios de dominio estuvieron acompañados por el asesinato de detenidos derechistas, la muerte de civiles durante los bombardeos y una posterior represión franquista contra dirigentes obreros, concejales, milicianos y familiares de personas huidas. Tras la ocupación se constituyó una comisión gestora designada por las autoridades sublevadas y se abrieron procedimientos militares como la causa 407/1936.
Antecedentes
Almodóvar del Río era en 1936 una localidad agrícola de algo más de 4.600 habitantes. La mayor parte de su población activa estaba compuesta por jornaleros y campesinos, entre los que existía una fuerte implantación del socialismo y del anarcosindicalismo.[1]
Durante la Segunda República se desarrollaron organizaciones sindicales, sociedades obreras y espacios de formación como el Ateneo Popular de Almodóvar del Río. Las reivindicaciones sobre salarios, colocación de trabajadores y acceso a la tierra acentuaron el enfrentamiento entre las organizaciones obreras y los propietarios agrícolas.
Después de la victoria del Frente Popular en las elecciones generales de febrero de 1936, el Ayuntamiento quedó presidido por Manuel Alba Blanes. La corporación municipal estaba formada por:
- Manuel Alba Blanes, alcalde.
- Manuel Castilla Capel, primer teniente de alcalde.
- Vicente Mudarra Cañete, segundo teniente de alcalde.
- Antonio Luna Cruz, depositario y concejal.
- Francisco Palacios Bernal, concejal.
- Daniel Cuello Amador, concejal.
- Francisco Prado González, concejal.
- Francisco Ruiz Alba, concejal.
- Antonio Mora Aguilar, concejal.
- Antonio Montero Zurita, concejal.
- Antonio Alba Gómez, concejal.[2]
Sublevación de la Guardia Civil
El puesto de la Guardia Civil de Almodóvar estaba compuesto por cinco guardias bajo el mando del cabo Alfredo Camer Cuesta.
El 18 de julio de 1936, Camer recibió del jefe de línea de Posadas, el alférez Rafael Calvo de Mora Blanco, la orden de encerrarse en el cuartel y rechazar cualquier ataque. En la mañana del día siguiente, la Comandancia de Córdoba le ordenó detener a los dirigentes de la Casa del Pueblo de Almodóvar del Río.
La Guardia Civil detuvo al vicepresidente de la organización, a tres vocales y a otras dos personas. Los arrestados fueron encerrados en el depósito municipal. Después, los guardias se atrincheraron en la casa cuartel.
A diferencia de lo sucedido en otros municipios, los sublevados apenas recibieron apoyo civil. El propietario Antonio Natera Ladrón de Guevara fue el único vecino que se incorporó inicialmente a la defensa del cuartel.[2]
El alcalde Manuel Alba Blanes se encontraba en Córdoba, donde había acudido a una reunión convocada por el gobernador civil. Consiguió salir de la capital después del triunfo de la sublevación dirigida por el coronel Ciriaco Cascajo Ruiz y regresó a Almodóvar en la noche del 19 de julio.
Rendición del cuartel
Los partidarios del Frente Popular que habían huido al campo regresaron con el alcalde y varios concejales. Durante la noche del 19 y la jornada del 20 de julio, rodearon y hostigaron la casa cuartel.
Los sitiadores amenazaron con incendiar el edificio, en cuyo interior se encontraban también mujeres y niños. Los vecinos de las casas contiguas fueron evacuados y comenzaron a prepararse recipientes con gasolina.
La cohesión de los guardias se debilitó. De los cinco subordinados del cabo Camer, solo Manuel García Cádiz estaba dispuesto a mantener la resistencia. Ante la falta de ayuda exterior y el peligro para las familias, los guardias se rindieron hacia las ocho de la tarde del 20 de julio.[2]
Los agentes fueron desarmados y conducidos al Ayuntamiento. La corporación del Frente Popular recuperó así el control de la localidad.
Administración republicana y detenciones
El alcalde Manuel Alba Blanes reanudó sus funciones y trató de mantener formalmente la administración municipal. El 21 de julio firmó órdenes escritas de detención contra guardias civiles, propietarios y vecinos considerados partidarios de la sublevación.
Las órdenes invocaban la autoridad del Gobierno legalmente constituido y la necesidad de prevenir nuevos incidentes. Alba Blanes sostuvo que los arrestos también pretendían proteger a los detenidos de posibles agresiones.
Los guardias permanecieron dos días en el Ayuntamiento. Ante la falta de espacio fueron trasladados a una vivienda perteneciente a Antonio Natera, donde quedaron encerrados junto a varios propietarios.
Durante aquellos días se destruyeron imágenes religiosas y el archivo parroquial. El párroco, Tadeo Millán, no fue asesinado.[2]
Primera ocupación sublevada
El 23 de julio salió de Córdoba una columna mandada por el comandante de Artillería Francisco Arteaga Fernández. Estaba integrada por efectivos del Regimiento de Artillería Pesada número 1, una sección de guardias de Asalto procedentes de Huelva, guardias civiles, falangistas y requetés.
La columna llevaba dos obuses de 155/13 y comenzó a bombardear los parapetos levantados en los accesos y las posiciones situadas en torno al castillo.
Uno de los proyectiles alcanzó una vivienda próxima a la casa de Antonio Natera. El impacto y el derrumbe del edificio causaron la muerte de María Urbano Cantos, Carmen Sánchez Marfil y Luis Pérez Aceña. José Martínez Porras y José Lujano Aceña fallecieron posteriormente como consecuencia de sus heridas.[2]
La resistencia republicana se desmoronó ante la llegada de la columna y Almodóvar fue ocupado por las fuerzas sublevadas.
Matanza de los detenidos
Cuando comenzó el ataque, un grupo de milicianos entró en el Ayuntamiento y disparó contra los detenidos. Murieron Miguel López García y el chófer Francisco Rivas. Leoncio Carmona Giménez, Antonio Carmona Córdoba y José Tarrío Moreno resultaron heridos; el primero falleció posteriormente en el hospital de la Cruz Roja de Córdoba.
En la casa de Natera, otro grupo armado ordenó a los presos salir al patio. Ante su negativa, los agresores dispararon y utilizaron armas blancas contra los detenidos.
Entre las víctimas mortales estuvieron:
- Antonio García Pedrajas.
- Francisco García Natera.
- Luis Gómez Fernández.
- Gaspar González García.
- Rafael Requena Castilla.
- Cándido Romero Luna.
- Antonio Yuste Coca, jefe de la Guardia Municipal.
- Juan Jiménez Romero.
- Manuel García Cádiz, guardia civil.
- José Pérez Acedo, guardia civil.
Rafaela Mediavilla Aguirre, esposa del guardia Manuel García Cádiz, fue herida de un disparo a corta distancia y hubo que amputarle el brazo derecho.
Las investigaciones posteriores contabilizaron alrededor de diecisiete víctimas de la violencia republicana vinculada a Almodóvar. La mayor parte murió durante la matanza del 23 de julio.[3]
Segundo periodo republicano
Después de la primera ocupación quedó en Almodóvar un destacamento de guardias de Asalto, sustituido más tarde por una fuerza de guardias civiles mandada por el sargento Manuel Anguita Morales.
Los militantes republicanos huidos se reorganizaron en la sierra bajo la dirección de Manuel Luna, Antonio Ramos y el alcalde Manuel Alba Blanes. El 3 de agosto, un contingente de alrededor de un millar de campesinos atacó de nuevo la población.[1]
Los guardias se refugiaron en el Castillo de Almodóvar del Río, donde permanecieron sitiados durante dos días. Finalmente consiguieron escapar de noche a través de una salida poco conocida.
El Ayuntamiento republicano volvió a funcionar y Manuel Alba recuperó la Alcaldía. En una carta fechada el 10 de agosto y dirigida a los ministros de la Guerra y de la Gobernación, el alcalde explicó la operación y destacó el valor estratégico del castillo para la defensa del municipio.[2]
Almodóvar permaneció bajo control republicano entre el 3 y el 20 de agosto.
Ocupación definitiva
Las autoridades militares de Córdoba organizaron una nueva operación para conquistar definitivamente Almodóvar. La columna quedó al mando del comandante de Infantería Manuel Sagrado Marchena, jefe del Batallón Gran Capitán.
La fuerza estaba formada por:
- El Escuadrón de Voluntarios de Córdoba, mandado por Lázaro Conde Díaz-Quijada.
- Guardias de Asalto a las órdenes del teniente Salas Vacas.
- Dos compañías del Batallón de Voluntarios de Córdoba.
- Secciones de ametralladoras y morteros del Batallón Gran Capitán.
- Una sección de fusiles.
- Dos obuses de 155/13 mandados por Antonio Carmona y Pérez de Vera.
- Servicios de Sanidad, Intendencia y Transmisiones.
- Dieciocho guardias civiles destinados a ocupar el castillo.[2]
A las 2:30 horas del 20 de agosto, la caballería salió hacia Villarrubia para cortar la retirada hacia la sierra. La columna motorizada partió dos horas después con las luces apagadas.
En la carretera fueron descubiertas once cargas explosivas, con unos 310 kilogramos de dinamita conectados a un detonador eléctrico. Los encargados de activarlas consiguieron huir.
Ante la superioridad de las fuerzas atacantes, la resistencia republicana se retiró. Numerosos vecinos abandonaron sus viviendas y huyeron hacia el embalse de la Breña, la sierra y Villaviciosa de Córdoba.[4]
Las tropas de Sagrado Marchena entraron en Almodóvar y establecieron una guarnición permanente en el castillo. La localidad permaneció desde entonces en poder del bando sublevado.
Comisión gestora franquista
La ocupación del 20 de agosto puso fin a la corporación presidida por Manuel Alba Blanes. Las autoridades militares constituyeron una comisión gestora formada por vecinos considerados afectos a la sublevación.
En octubre de 1936 figuraba como alcalde Rafael Cañero Ponce. La nueva administración dependía del Gobierno Civil y de la autoridad militar de Córdoba y carecía de legitimidad electoral.
La gestora colaboró en:
- La identificación de dirigentes republicanos.
- La depuración de empleados municipales.
- La elaboración de informes políticos.
- La denuncia de daños y requisas producidos durante el dominio republicano.
- El abastecimiento de la guarnición.
- La incautación de bienes pertenecientes a organizaciones y vecinos huidos.
- La restauración de la simbología política y religiosa eliminada durante los días anteriores.
El 2 de octubre de 1936, Rafael Cañero denunció ante el juzgado de Posadas los daños sufridos por las dependencias municipales y la desaparición de unas 2.100 pesetas de la caja del Ayuntamiento. La investigación fue remitida a la jurisdicción militar.[2]
Represión franquista
La ocupación definitiva fue seguida por detenciones, ejecuciones y registros. Ante la huida de muchos dirigentes republicanos, la represión alcanzó también a familiares de militantes buscados.
Entre las mujeres asesinadas se encontraban Josefa Alcaraz Cañero —que se encontraba embarazada—, Carolina Maestre Guzmán, Soledad Pastor Serrano, Dolores Zurita Merina, María Pérez Jurado y Dolores Navarro Pérez.[1]
Los fusilamientos se produjeron en Almodóvar, en Córdoba y en otros lugares. Numerosas víctimas fueron enterradas sin inscripción en el Registro Civil.
Arcángel Bedmar ha documentado como mínimo 28 vecinos fusilados durante la Guerra Civil, a los que se añadieron las víctimas de las ejecuciones, cárceles y campos de concentración de la posguerra.[3]
Entre los fusilados en Almodóvar durante 1936 cuya muerte no fue inscrita inicialmente figuraban:
- Josefa Alcaraz Cañero.
- José Copete Lorente.
- José Garrido Rivera.
- Ricardo Hinojosa Arranz.
- Rafael López.
- Carolina Maestre Guzmán.
- Francisco Marín Ramos.
- Juan Márquez Arranz.
- Antonio Muñoz Torres.
- Francisco Muñoz.
- Dolores Navarro Pérez.
- José Ortega Delgado.
- Soledad Pastor Serrano.
- María Pérez Jurado.
- Ángel Plazuelo Lozano.
- Manuel Rodríguez Fernández.
- Juan Rodríguez Luján.
- José Valderrábano Molina.
- Dolores Zurita Merina.[3]
También fueron ejecutados en Córdoba durante 1936 y 1937 Manuel Campanero Camacho, Fernando Cerezal Medina, Francisco Gómez Lorente, Carmen Hernández Montero, Manuel Hurtado Cuesta, Antonio López Cope, Antonio Rodríguez Pastor y Lorenzo Torres Maestre.
Consejos de guerra
Los acontecimientos del 23 de julio dieron lugar a la causa 407/1936. Las primeras diligencias fueron iniciadas por el juez de guardia de Córdoba, Alfredo Usano de Tena, e incluían declaraciones de testigos, partes médicos y autopsias.
El 17 de octubre de 1936, el gobernador militar ordenó que el procedimiento pasara al Juzgado Especial Militar número 1 de Córdoba, dirigido por el comandante de Artillería Juan Anguita Vega.
El 23 de octubre, el juez militar procesó y ordenó prisión incondicional para Pedro Jiménez Palacios y otras veintiséis personas. Como la mayoría había huido, fueron declaradas en rebeldía.[2]
La investigación sobre el dinero y los bienes desaparecidos del Ayuntamiento fue instruida por el comandante retirado Guillermo García Carrasco. El 14 de diciembre procesó a Manuel Alba Blanes y Antonio Luna Cruz por un supuesto delito de robo. Diez días después, estas actuaciones fueron incorporadas a la causa 407/1936.
Los procedimientos solo investigaron los delitos atribuidos a los republicanos. Los asesinatos cometidos por las fuerzas sublevadas no dieron lugar a procesos judiciales.
Con el final de la guerra, los huidos que regresaron, fueron capturados o aparecieron en campos de concentración quedaron sometidos a consejos de guerra sumarísimos. Las acusaciones habituales fueron «adhesión a la rebelión», «auxilio a la rebelión», participación en asesinatos, detención de derechistas, saqueos o pertenencia a organizaciones obreras.
La utilización del delito de rebelión invertía el origen de la contienda: quienes habían defendido al Gobierno legal de la República eran juzgados por rebelión por las autoridades surgidas del golpe militar.
Represión económica
La persecución tuvo también una dimensión económica. Desde 1936 se abrieron expedientes de incautación contra vecinos considerados desafectos. Después de la aprobación de la Ley de Responsabilidades Políticas de febrero de 1939, las sanciones económicas quedaron integradas en un sistema represivo de alcance estatal.
Antonio Barragán Moriana ha localizado 247 vecinos de Almodóvar sometidos a expedientes de incautación de bienes o responsabilidades políticas entre 1936 y los primeros años de la posguerra.[3]
Las sanciones podían consistir en multas, embargo de propiedades, pérdida de cosechas y herramientas o confiscación de viviendas. Las deudas recaían incluso sobre los herederos cuando el expedientado había muerto o había sido ejecutado.
Combatientes republicanos
Una parte de los vecinos huidos se incorporó al Ejército Popular de la República. Combatieron en los frentes de Madrid, Guadalajara, Pozoblanco, Teruel y Extremadura.
Entre los fallecidos documentados se encontraban:
- José García Ortiz, de la 39.ª Brigada Mixta, muerto en Madrid en 1937.
- Claudio Marqués Pineda, de la 10.ª Brigada Mixta, muerto en la Casa de Campo.
- Antonio Mudarra Manzano, fallecido en Pozoblanco.
- José Muñoz León, de la 40.ª Brigada Mixta.
- Miguel Palacios Romero, de la 88.ª Brigada Mixta, muerto en Pozoblanco.
- Manuel Vicente Hidalgo, fallecido en el cerro de las Muelas.
- Antonio González Rodríguez, muerto en Talavera en 1938.
- Antonio Llamas Sánchez, de la 127.ª Brigada Mixta, muerto en Teruel.[3]
Otros desaparecieron durante operaciones militares o quedaron incapacitados a consecuencia de sus heridas.
Algunos combatientes de Almodóvar formaron parte del Batallón Fermín Salvochea, integrado principalmente por militantes anarquistas cordobeses.
Almodóvar durante el resto de la guerra
Después de agosto de 1936, Almodóvar quedó alejado de los principales frentes, aunque conservó importancia estratégica por su situación junto al Guadalquivir, la carretera y el ferrocarril entre Córdoba y Sevilla.
El castillo fue utilizado como posición militar y puesto de vigilancia. La localidad prestó apoyo logístico a las unidades franquistas mediante alojamiento, suministros, animales de transporte y requisas.
Las familias de los huidos permanecieron bajo vigilancia. La escasez de alimentos, la movilización militar y la llegada de noticias de los combatientes marcaron la vida cotidiana entre 1937 y 1939.
Final de la guerra y ejecuciones de 1939
La victoria franquista del 1 de abril de 1939 no supuso un cambio de administración, pues Almodóvar llevaba bajo control sublevado desde agosto de 1936. Permitió, sin embargo, capturar a muchos vecinos que habían combatido o residido en territorio republicano.
El 12 de noviembre de 1939 fueron fusilados en Almodóvar:
- Pedro Aguayo Prieto.
- Atanasio Capel Ramos.
- Pedro Jiménez Palacios.
- José Montero Zurita.
- Rafael Rochel Hidalgo.
- Pedro Ruiz Aguililla.[3]
Estas ejecuciones, aunque posteriores al final militar de la guerra, forman parte de la represión iniciada con la ocupación y de los procedimientos abiertos por los acontecimientos de 1936.
Balance
Almodóvar del Río cambió varias veces de manos durante el primer mes de la guerra:
- La Guardia Civil intentó controlar el municipio el 19 de julio.
- El Frente Popular recuperó el poder el 20 de julio.
- Una columna procedente de Córdoba ocupó la localidad el 23 de julio.
- Los republicanos reconquistaron el municipio el 3 de agosto.
- Las tropas sublevadas lo tomaron definitivamente el 20 de agosto.
La violencia republicana causó alrededor de diecisiete víctimas mortales, la mayoría detenidos asesinados durante la primera ocupación sublevada. La represión franquista provocó, como mínimo, 28 ejecuciones durante la guerra, además de las practicadas en 1939 y los años posteriores.
Las cifras disponibles son mínimas. Numerosos fusilamientos no fueron inscritos, otros vecinos murieron en prisión y muchos combatientes permanecieron durante años desaparecidos. Para evitar mezclar periodos, el presente artículo no incorpora a su balance las muertes producidas después de 1939.
Cronología
Febrero de 1936 · Ayuntamiento del Frente Popular
19 de julio de 1936 · Sublevación de la Guardia Civil
20 de julio de 1936 · Rendición del cuartel
23 de julio de 1936 · Primera ocupación sublevada
23 de julio de 1936 · Matanza de detenidos
3 de agosto de 1936 · Reconquista republicana
20 de agosto de 1936 · Ocupación definitiva
Agosto de 1936 · Huida hacia la sierra
Octubre de 1936 · Comisión gestora
23 de octubre de 1936 · Causa 407/1936
1937-1938 · Retaguardia franquista
1 de abril de 1939 · Final de la guerra
12 de noviembre de 1939 · Ejecuciones de posguerra
RelacionEntidad
Véase también
Bibliografía
- Hidalgo Luque, Patricio,«Almodóvar del Río, 1936», La Guerra Civil en Córdoba.
- Plantilla:Cita libro
- Plantilla:Cita libro
- Plantilla:Cita libro
- Plantilla:Cita libro
Referencias
- ↑ 1,0 1,1 1,2 «Nunca olvidaré, la memoria de Almodóvar del Río», Nueva Revolución, 7 de octubre de 2025.Consultado el 8 de septiembre de 2026.
- ↑ 2,0 2,1 2,2 2,3 2,4 2,5 2,6 2,7 2,8 Hidalgo Luque, Patricio,«Almodóvar del Río, 1936», La Guerra Civil en Córdoba, 31 de agosto de 2016.Consultado el 8 de septiembre de 2026.
- ↑ 3,0 3,1 3,2 3,3 3,4 3,5 Bedmar González, Arcángel,«Víctimas mortales de la represión franquista en Almodóvar del Río».Consultado el 8 de septiembre de 2026.
- ↑ «Las Jornadas de Memoria Democrática recordarán la huida de los vecinos de Almodóvar del Río», El Día de Córdoba, 8 de abril de 2024.Consultado el 8 de septiembre de 2026.
