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La Universidad Libre Y La Universidad Católica (Notas cordobesas)

De Cordobapedia


La Universidad Libre Y La Universidad Católica es una de las notas incluidas en Notas cordobesas. Recuerdos del pasado, de Ricardo de Montis.

Texto

Hace medio siglo, a muchas personas de las que transitaban por la calle de Diego León les extrañaría, seguramente, ver en las inmediaciones del instituto provincial de segunda enseñanza, confundidos con los pequeñuelos alumnos de aquel centro, otros muchos estudiantes, que a juzgar por su edad, debían haber concluido ya el Bachillerato.

En efecto, los aludidos jóvenes cursaban diversas facultades; eran los abogados, los médicos del porvenir.

¿Y que hacían en aquellos lugares? preguntará el lector.

Pues lo mismo que los pequeñuelos alumnos de la segunda enseñanza, aguardar la hora del comienzo de la clases para entrar precipitada y bulliciosamente en el extenso patio del establecimiento docente próximo y luego distribuirse en sus aulas, porque en aquel amplio edificio, además del instituto y del Real Colegio de Nuestra señora de la Asunción, se hallaba establecida la Universidad libre de Córdoba.

Nuestra ciudad, merced a las gestiones de varios cordobeses ilustres, tales, como don Angel de Torres, don Rafael Barroso y don Ricardo Illescas tuvo una Universidad cuyos beneficios apenas pudo apreciar, porque sólo duró tres años.

Fue creada por la Diputación provincial en virtud de un acuerdo tomado el 15 de Octubre del año 1870 y se sostuvo con fondos de dicha Corporación.

Ejerció el cargo de rector don Rafael Barroso Lora, el de vicerrector don Victoriano Rivera Romero y el de secretario general don Francisco Barbudo.

Actuaron de decanos de las facultades de Derecho y Medicina, respectivamente, don Angel de Torres Gómez y don Manuel Luna Garcia.

Formaban el cuadro de profesores de Derecho don Rafael Melendo Gómez, don Victoriano Rivera Romero, don Rafael de Sierra Ramírez, don Rafael Chaparro y Espejo, don Rafael Joaquín de Lara Rueda, don José de Illescas Jiménez, don Ignacio García Lovera, don Antonio Cubero Vargas, don Agustín Cervantes del Castillo, don Ricardo Illescas Jiménez, don Fernando la Calle Cantero, don Rafael Pineda Alba; don Angel de Torres y Gómez, don Rafael Barroso Lora, don Pedro Laín Olca, don Luis Maldonado y Luque y don Francisco Belmonte y Cárdenas.

Los catedráticos de Medicina eran don Jorge Massa Sanguinetti, don Manuel Marín Higuera, don Narciso Sentenach Herrera, don Angel Quintana Alcalá, don Enrique Luna Martínez, don ]ose Serrano Apolinario, don Julio de la Riva Otero, don José Valenzuela y Márquez, don Manuel. Sáez de Tejada, don José María Rodríguez, don Juan Velasco Vergel, don Rafael Anchelerga, don Vicente Fernández, don Bartolomé Belmonte Cárdenas, don Manuel de Luna y García, don León Torrellas, don Mariano Vázquez de la Plaza Muñoz, don Manuel Fernández de Cañete, don Mariano Montilla Luna y don Fernando Illescas Jiménez.

Un hecho curioso relacionado con la Universidad libre de Córdoba es el de que muchos de sus profesores se doctoraron mutuamente para poder desempeñar tales cargos.

También consignaremos, como dato interesante, el de que don Agustín Cervantes, catedrático de Derecho canónico, era, uno de los anarquistas más significados de sus tiempos.

En el centro docente a que nos referimos estudiaron muchas personas de significación en Córdoba.

Por sus aulas pasaron los abogados don Antonio Barroso y Castillo, que llegó a las más altas cumbres de la política; don Luis Valenzuela Castillo, don Rafael Barrios Enríquez, don Luis Ramírez de las Casas-Deza y Moreno, don Pedro Rey Gorrindo, don Eugenio Santos Bordas, don Rafael Pellitero campanero, don Bartolomé Belmonte Cárdenas, don Antonio María Escamilla Beltrán y don

Angel María Castiñeira y Cámara; los médicos don Juan Davila Leal, don Pablo García Fernández, don Rafael Castellano Sánchez, don José del Río Briceño, don Rafael Barbudo Pérez, don Genaro la Calle Cantero, don José Amo Serrano, don Rafael Torrellas Naval y don Norberto González Aurioles y el farmacéutico don Enrqiue Villegas Rodríguez.

La Universidad libre duró tiempo, pues desapareció en el año 1874 privando a nuestra capital de una institución muy útil. y que constituía para Córdoba un importante elemento de vida.

Poco después, por iniciativa de un grupo de amantes de la cultura y del progreso, se creó la Universidad Católica, cuya existencia fué tan efímera como la luz de un meteoro.

Estuvo establecida en el espacioso edificio de las calles de José Rey y Osio, que formó parte del convento de Santa Clara y hoy sirve de residencia a las religiosas Hijas de María Inmaculada para el servicio doméstico.

En su claustro de profesores figuraron algunos de la Universidad libre y varios que cursaron su carrera en este centro.

De todos los establecimientos docentes de esta ciudad, ajenos al Estado, los dos antedichos, en unión de la Escuela provincial de Bellas Artes y la Academia Politécnica fundada por don Manuel Sidro de la Torre, han sido los de mayor importancia y con su clausura perdimos elementos valiosos e insustituibles para el progreso del pueblo cordobés.

Octubre, 1920.