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(Redirigido desde «Mercado de Sánchez Peña»)


Fachada principal del Mercado Sánchez Peña en la plaza de la Corredera.

El Mercado Sánchez Peña es un mercado de abastos situado en la plaza de la Corredera de Córdoba, con fachada posterior hacia la plaza de las Cañas. El edificio constituye uno de los inmuebles históricos más singulares de la plaza, al haber desempeñado sucesivamente funciones de cárcel, Casa del Corregidor, fábrica de sombreros y mercado de abastos.

Construido entre 1583 y 1586 bajo la dirección del arquitecto Juan de Ochoa, fue durante siglos uno de los principales edificios civiles de Córdoba. En el siglo XIX fue adquirido por el industrial José Sánchez Peña, quien instaló en él una moderna fábrica de sombreros y tejidos de fieltro que destacó por introducir la máquina de vapor en la industria cordobesa.

Tras la desaparición de la actividad fabril, el inmueble fue transformándose progresivamente en mercado. Desde finales del siglo XIX es conocido como Mercado Sánchez Peña, manteniendo hasta la actualidad su función comercial.

Cárcel y Casa del Corregidor

Parte posterior del Mercado Sánchez Peña hacia la plaza de las Cañas.



Los antecedentes del edificio se encuentran en las reformas urbanísticas desarrolladas en la zona de la plaza de la Corredera durante el siglo XVI.

El corregidor Juan Gaitán de Ayala propuso trasladar hasta este lugar la cárcel y las dependencias del gobierno municipal que hasta entonces se encontraban en la calle Comedias, posteriormente denominada calle Velázquez Bosco.

El 1 de septiembre de 1583 se recibió la Real Provisión que autorizaba la construcción de la nueva cárcel. Se decidió levantarla junto al pósito municipal, sobre el lugar conocido como la alhóndiga çaída.[1]

Las obras fueron dirigidas por Juan de Ochoa, uno de los principales arquitectos cordobeses de finales del siglo XVI y contemporáneo de Hernán Ruiz III. En 1586 consta ya el traslado de los presos desde la antigua cárcel.[2]

Además de prisión, el inmueble albergó las dependencias del corregidor y desempeñó funciones relacionadas con el gobierno de la ciudad.

En su fachada principal figuraba una inscripción conmemorativa de la construcción:

PHILIPO SECUNDO REGE POTENSIMO URBIS PRAEFECTO IONANNE GAETANO AB AYALA POR CORDUBENSIBUS FACIENDUM CURAVIT ANNO DOMINI M.D.LXXXVI[3]

Durante la Guerra de la Independencia el edificio fue utilizado como cuartel militar.

La cárcel permaneció en funcionamiento durante las primeras décadas del siglo XIX, hasta el traslado de los presos al Alcázar de los Reyes Cristianos.

Arquitectura

El edificio conserva elementos fundamentales del proyecto manierista de Juan de Ochoa.

Su organización gira alrededor de un patio central porticado, actualmente ocupado en gran parte por los puestos del mercado. Las dos plantas se abren hacia el patio mediante galerías de arcos de medio punto apoyados sobre columnas toscanas.

La arquitectura responde a la sobriedad característica de buena parte de la arquitectura civil cordobesa de finales del siglo XVI, con escasa ornamentación y predominio de los elementos estructurales.

La fachada hacia la plaza de la Corredera disponía originalmente de un gran balcón central desde el que las autoridades presidían las celebraciones, espectáculos y actos públicos desarrollados en la plaza.

Cuando el inmueble fue transformado en fábrica durante el siglo XIX, aquel balcón fue sustituido. El primitivo habría sido trasladado a la casa de recreo conocida como Huerta La Favorita o Huerta de Morales.[4]

Fábrica de sombreros de Sánchez Peña

A mediados del siglo XIX el edificio inició la etapa que terminaría proporcionando su nombre actual.

En 1845, el empresario e industrial cordobés José Sánchez Peña adquirió la antigua cárcel y Casa del Corregidor con intención de convertirla en una moderna instalación industrial.

Después de realizar importantes obras de adaptación, el 23 de agosto de 1846 inauguró una fábrica de sombreros y tejidos de fieltro equipada con maquinaria de vapor.[5]

La instalación de esta maquinaria convirtió la fábrica de Sánchez Peña en uno de los principales hitos de la temprana industrialización de Córdoba, al considerarse la primera industria cordobesa que utilizó de forma significativa la máquina de vapor.

La transformación fue mucho más allá de una simple sombrerería artesanal. Sánchez Peña reorganizó el antiguo inmueble para albergar maquinaria, talleres, almacenes y espacios vinculados a los trabajadores.

Hacia 1850 trabajaban en la fábrica alrededor de 120 operarios. Su producción anual alcanzaba aproximadamente los 30.000 sombreros calañeses y unos 3.500 sombreros finos a la inglesa.[6]

José Sánchez Peña destacó igualmente por introducir diferentes medidas sociales dirigidas a sus trabajadores, entre ellas instalaciones para su higiene y otras iniciativas de carácter asistencial y educativo.

La fábrica convirtió durante varias décadas a este sector de la plaza de la Corredera en uno de los principales enclaves industriales de la Córdoba del siglo XIX.

De fábrica a mercado

A partir de la década de 1870 el uso industrial del inmueble comenzó a coexistir progresivamente con actividades comerciales. Parte de sus dependencias fueron arrendadas a establecimientos dedicados a la venta de alimentos, ultramarinos y otros productos.

En 1886, el Ayuntamiento de Córdoba autorizó la instalación de 87 puestos de venta de carne en el edificio de la antigua cárcel.[7]

En 1887 el inmueble aparece ya convertido en mercado y comienza a consolidarse la denominación de Mercado Sánchez Peña, en recuerdo del industrial que había protagonizado la transformación del edificio durante el siglo XIX.

Para facilitar su nueva utilización se habilitaron accesos hacia las diferentes calles y plazas que rodeaban el inmueble.

El antiguo patio de la cárcel, después patio de la fábrica, pasó así a convertirse en el corazón de un mercado de abastos.

El Mercado Central de la Corredera

Cartel explicativo sobre la historia del inmueble instalado en el mercado en 2024.

El Mercado Sánchez Peña no debe confundirse con el gran Mercado Central o Mercado de Abastos de la plaza de la Corredera que durante buena parte del siglo XX ocupó el centro de la propia plaza.

El aumento de la actividad comercial y la necesidad de disponer de mayores instalaciones llevó a promover un nuevo edificio específicamente destinado al abastecimiento de la población.

El nuevo Mercado de Abastos fue construido en el centro de la plaza de la Corredera e inaugurado el 2 de agosto de 1896.[8]

Se trataba de una gran construcción que ocupaba buena parte del espacio central de la plaza y que durante más de medio siglo protagonizó la actividad comercial de la Corredera.

Su presencia modificó profundamente la imagen tradicional de la plaza.

A pesar de la construcción de este gran Mercado Central, el antiguo edificio de Sánchez Peña continuó vinculado a actividades comerciales.

Demolición del Mercado Central y mercado subterráneo

A mediados del siglo XX se decidió recuperar el espacio abierto de la plaza de la Corredera.

El Mercado Central de 1896 fue finalmente demolido a finales de la década de 1950.[9]

En su lugar se proyectó un mercado subterráneo, cuyas obras propiciaron uno de los hallazgos arqueológicos más importantes realizados en la plaza.

Durante las excavaciones aparecieron restos de una residencia de época romana y numerosos mosaicos romanos, algunos de los cuales fueron trasladados posteriormente al Alcázar de los Reyes Cristianos y al Museo Arqueológico de Córdoba.

El mercado subterráneo comenzó a funcionar en 1959 y permaneció activo durante varias décadas, hasta su desaparición en el proceso de recuperación urbanística de la plaza.

De esta manera, la función comercial retornó fundamentalmente al histórico Mercado Sánchez Peña.

Rehabilitación contemporánea

Durante las últimas décadas del siglo XX se desarrollaron diferentes actuaciones destinadas a recuperar el edificio y adaptar sus instalaciones a las nuevas exigencias sanitarias, comerciales y patrimoniales.

A partir de los años 1980, el Ayuntamiento de Córdoba impulsó la rehabilitación y adecuación del inmueble dentro de las actuaciones de protección y recuperación de la plaza de la Corredera.

Las intervenciones permitieron conservar la estructura histórica del edificio, especialmente su patio porticado, al mismo tiempo que se modernizaron las instalaciones comerciales.

El Ayuntamiento terminó adquiriendo las distintas propiedades y derechos existentes en el inmueble, consolidando su carácter municipal.

En la actualidad, la planta baja continúa albergando el Mercado Sánchez Peña, mientras que otras dependencias del inmueble han sido utilizadas para servicios y equipamientos municipales, entre ellos el Centro Cívico Centro.

Importancia histórica

La importancia del Mercado Sánchez Peña trasciende su condición de mercado de abastos.

En un mismo edificio pueden reconocerse diferentes etapas fundamentales de la historia urbana de Córdoba:

Su continuidad durante más de cuatro siglos permite observar la adaptación de un mismo inmueble a las necesidades administrativas, penitenciarias, industriales y comerciales de diferentes épocas.

Galería

Véase también

Referencias