El horno y panadería La Catalana es el horno más antiguo de Córdoba. Sito en calle San Pablo, próximo a la Iglesia de San Pablo, lleva más de 130 años sirviendo el pan y variados dulces a sus vecinos.
Historia
El horno fue fundado en 1890 por el catalán Esteban Tarradas y Oliver y con el tiempo pasó a sus sucesores.[1]
Fue adquirido en 1969 por Cristóbal Martín Lucas, mientras su hermano Francisco Martín Lucas se hacía con el horno San Francisco, en la calle Enrique Redel.
La Panificadora la Catalana es el horno más céntrico de Córdoba, a escasos metros de la calle Capitulares y próximo a la plaza de San Andrés. Su gerente, José Martín, es uno de los titulares de La Catalana, consciente de que esta característica tiene un efecto llamada hacia los viandantes. Esta panificadora atesora también un brillante pasado. Pocos hornos pueden presumir de contar con más de un siglo de vida. Martín destaca que hay documentos que hay documentos que arrojan que en 1890 ya estaba funcionando La Catalana, si bien se atreve a asegurar que ya estaba en pie algunos años antes. Los Tárraga abrieron este establecimiento, siempre en la calle San Pablo. No fue hasta 1969 cuando pasó a manos cordobesas –su actuales dueños-. Martín subraya el cambio que le dio su padre, Cristóbal Martín. Sustituyó el horno moruno por uno giratorio, más limpio y eficiente que el anterior. «Ahora tenemos sistemas más modernos», apunta uno de los actuales propietarios. Martín concluye que este tipo de productos artesanales es el mejor arma que tienen para competir por los cada vez más numerosos panes precocidos.[2]
Referencias
- ↑ Alrededor de la casa de los gatos en San Pablo, por Manuel Estévez Recio, en el diario La Voz de Córdoba.es, 22 de octubre de 2024.
- ↑ Más de un siglo amasando el pan de los cordobeses, por R.C.M., en la web https://www.abc.es, 29 de marzo de 2014.
