| Posada de San Antón | |
| Localización | Campo de San Antón, junto a Puerta Nueva mapa |
| Cronología | siglo XV - década de 1940 |
| Tipología | Mesón y posada |
| Uso | Hospedaje (desaparecida) |
| Destacado | Fue una de las antiguas posadas situadas en la principal entrada oriental de Córdoba y una de las más concurridas antes de la llegada del ferrocarril. |
La Posada de San Antón, denominada también Mesón de San Antón, fue una antigua hospedería situada en el Campo de San Antón, junto a Puerta Nueva, una de las principales entradas históricas de Córdoba. Teodomiro Ramírez de Arellano la situaba frente al antiguo Hospital de San Juan de Dios, al otro lado de la carretera, junto al llamado Mesón Pintado, y señalaba que las noticias sobre ambos establecimientos se remontaban al siglo XV.[1]
Su emplazamiento, junto a la carretera de Madrid y a escasa distancia de Puerta Nueva, convirtió a la posada en uno de los principales puntos de hospedaje de viajeros, arrieros, trajinantes y comerciantes que entraban en Córdoba por el sector oriental. Antes de la construcción del ferrocarril, Ramírez de Arellano la consideraba, junto con el Mesón Pintado, una de las posadas «más concurridas y productivas» de la ciudad.[2]
siglo XV · Orígenes de la Posada de San Antón
Historia
El Campo de San Antón
La historia de la posada está estrechamente ligada al Campo de San Antón, espacio extramuros que se extendía desde Puerta Nueva hasta el entorno de los hospitales de San Antonio Abad y San Juan de Dios y continuaba en dirección a Campo Madre de Dios.
El lugar tomaba su nombre del antiguo Hospital-Convento de San Antonio Abad, institución asistencial cuya fundación se remontaba a los primeros siglos posteriores a la conquista cristiana de Córdoba. A finales del siglo XVIII, el Campo de San Antón constituía además uno de los paseos más utilizados por los cordobeses.[4]
Ricardo de Montis recordaría posteriormente este espacio con el nombre popular de Paseo de los Tristes, debido a la presencia de hospitales y a su proximidad al Cementerio de San Rafael.[5]
La ubicación junto a Puerta Nueva
La posición de la Posada de San Antón explica buena parte de su importancia. Puerta Nueva, construida en 1518, comunicaba el interior de Córdoba con el camino de Madrid y constituía durante la Edad Moderna y buena parte del siglo XIX una de las entradas más transitadas de la ciudad.[6]
Por esta puerta accedieron a Córdoba numerosos monarcas, prelados, militares y viajeros. Antes de la implantación del ferrocarril, las personas procedentes de Madrid y del centro peninsular llegaban habitualmente por esta vía, circunstancia que favoreció el establecimiento de posadas y paradores a ambos lados de la carretera.
Ramírez de Arellano describía en la década de 1870 una auténtica cadena de establecimientos para viajeros que se extendía desde el Campo de San Antón hasta el Campo de la Verdad. En sus habitaciones se alojaba una parte considerable de los forasteros que llegaban a Córdoba y sus cuadras permitían guardar caballos, mulas y animales de tiro.[7]
El Mesón de San Antón y el Mesón Pintado
La Posada de San Antón formaba pareja con otro establecimiento situado en sus inmediaciones, conocido como Mesón Pintado.
Teodomiro Ramírez de Arellano escribió:
- «Frente á este edificio y al lado opuesto de la carretera, hay dos posadas muy antiguas que se han conocido por el Mesón de San Antón y el Mesón pintado, cuyas memorias alcanzan al siglo XV; antes de la construcción de los ferro-carriles, eran de los más concurridos y productivos de Córdoba».[9]
Medio siglo después, Ricardo de Montis volvió a referirse a ambos establecimientos en su artículo El paseo de los tristes. En 1926 afirmaba que el Mesón Pintado y la Posada de San Antón habían sido dos de las hospederías más antiguas e importantes de este sector de Córdoba y situaba la construcción de ambas en el siglo XV. En aquel momento indicaba expresamente que la Posada de San Antón «aún subsiste».[10]
1926 · La posada aún permanece abierta
Funcionamiento como posada
Como las demás grandes posadas cordobesas, San Antón combinaba el alojamiento de viajeros con amplias instalaciones destinadas a animales y vehículos.
Las posadas tradicionales de Córdoba disponían generalmente de grandes portalones para permitir el paso de carros y caballerías, patios empedrados, habitaciones para huéspedes, pajares, cocinas y extensas cuadras. La clientela estaba formada principalmente por arrieros, agricultores, comerciantes y personas procedentes de los pueblos de la provincia que se desplazaban a Córdoba para realizar gestiones o vender mercancías.[11]
Por su situación junto a la carretera, la Posada de San Antón funcionó además como punto habitual de compraventa y depósito de animales, carruajes, aperos y productos agrícolas.
La prensa local de la segunda mitad del siglo XIX y las primeras décadas del siglo XX utilizó con frecuencia las posadas como lugar de referencia en los anuncios comerciales. En ellas se concertaban ventas, se realizaban almonedas y podían depositarse caballerías extraviadas o intervenidas hasta localizar a sus propietarios.
La llegada del ferrocarril y el declive de las posadas
La construcción del ferrocarril modificó profundamente el sistema tradicional de llegada de viajeros a Córdoba.
Hasta entonces, las carreteras de Madrid y Sevilla y las entradas de Puerta Nueva y Puerta del Puente habían concentrado buena parte del tráfico de personas y mercancías. Con la entrada en funcionamiento de la estación ferroviaria al norte de la ciudad, una parte creciente de los viajeros comenzó a utilizar nuevos establecimientos próximos a la estación y al centro comercial.
Ramírez de Arellano observó ya en la década de 1870 este cambio. La reducción del tráfico de diligencias y carruajes provocó el cierre de antiguos establecimientos como las posadas de la Herradura, la Espada, Ballinas y el Puente y redujo la importancia comercial de los barrios que tradicionalmente habían vivido del tránsito de viajeros.[12]
La Posada de San Antón, sin embargo, logró sobrevivir a aquella transformación y continuó abierta durante varias décadas.
El Matadero Municipal
El entorno experimentó otra importante transformación con la instalación del Matadero Municipal en el Campo de San Antón.
El antiguo matadero situado en el Campo de la Merced había resultado insuficiente y el Ayuntamiento decidió trasladarlo al sector oriental de la ciudad. Ricardo de Montis señala que la iniciativa correspondió al alcalde Bartolomé Belmonte Cárdenas.[13]
En 1925, la publicación Córdoba Industrial y Artística señalaba expresamente que el Matadero público se encontraba instalado en el Campo de San Antón.[14]
La Posada de San Antón pasó así a quedar identificada también por su proximidad al Matadero, apareciendo durante las últimas décadas de su actividad como establecimiento situado en Puerta Nueva, frente al Matadero.
Sucesos y vida cotidiana
Por su condición de establecimiento abierto permanentemente a viajeros y tratantes, la Posada de San Antón aparece repetidamente vinculada a la crónica cotidiana de la ciudad.
La prensa documenta durante el último tercio del siglo XIX y comienzos del siglo XX ventas y almonedas realizadas en sus dependencias, operaciones relacionadas con ganado, depósitos de caballerías y actuaciones de las fuerzas de seguridad.
Esta función era característica de las grandes posadas de la época. Más que simples alojamientos, constituían centros de intercambio en los que coincidían personas procedentes de Córdoba y de numerosas poblaciones de la provincia.
La Posada de San Antón continuó manteniendo esta función durante las primeras décadas del siglo XX, favorecida por la proximidad del Matadero y por la permanencia del Campo de San Antón como una de las salidas de la ciudad hacia el este.
El Campo de San Antón como espacio de entrada a Córdoba
La posición del establecimiento permite entender también la función urbana que desempeñó este sector durante varios siglos.
Antes de la llegada del ferrocarril, los cordobeses acudían al Campo de San Antón para recibir a monarcas, prelados y personalidades que llegaban por la carretera de Madrid y realizaban su entrada oficial a través de Puerta Nueva.[16]
La puerta había sido escenario de algunos de los acontecimientos más destacados de la historia contemporánea de Córdoba. En 1808 las tropas francesas del general Dupont penetraron en la ciudad por ella después de abrirla a cañonazos y, el 14 de septiembre de 1862, Isabel II realizó por este mismo lugar su entrada oficial en Córdoba.[17]
En este contexto, establecimientos como la Posada de San Antón constituían la primera infraestructura de acogida que encontraban muchos viajeros antes de penetrar en el recinto urbano.
Últimos años y desaparición
La posada permaneció abierta durante las primeras décadas del siglo XX. La afirmación de Ricardo de Montis de 1926 confirma que por entonces continuaba existiendo.[18]
Las referencias de los últimos años de la década de 1920 muestran un establecimiento ya muy alejado de la importancia económica alcanzada durante el periodo anterior al ferrocarril, aunque todavía vinculado al movimiento generado por el Matadero Municipal y por las actividades agrícolas y ganaderas del sector.
El historiador Enrique Romero de Torres, en su estudio sobre los antiguos mesones de Córdoba publicado en 1944, documentó la evolución de estos establecimientos históricos. La Posada de San Antón desapareció a comienzos de la década de 1940, poniendo fin a una trayectoria de varios siglos.[19]
década de 1940 · Desaparición de la Posada de San Antón
Importancia histórica
La Posada de San Antón constituye un ejemplo de la red de hospederías que durante siglos atendió a los viajeros que llegaban a Córdoba por carretera. Su emplazamiento permite reconstruir además la importancia que tuvo el Campo de San Antón como espacio de comunicación entre la ciudad amurallada, la carretera de Madrid, los hospitales situados extramuros y, posteriormente, el Matadero Municipal.
Su prolongada existencia, desde unas referencias que alcanzan el siglo XV hasta su desaparición en el siglo XX, refleja la evolución del transporte y del hospedaje cordobés: desde los viajes realizados a caballo y en diligencia, que hicieron de estos establecimientos negocios especialmente prósperos, hasta el desarrollo del ferrocarril y del automóvil, que acabó dejando obsoleto el modelo tradicional de mesón y posada.
Véase también
Bibliografía
- RAMÍREZ DE ARELLANO, Teodomiro. Paseos por Córdoba. Paseo por el barrio de la Magdalena, 1873-1877.
- MONTIS ROMERO, Ricardo de. Notas cordobesas. Recuerdos del pasado. «Mesones, casas de huéspedes y fondas», 1922.
- MONTIS ROMERO, Ricardo de. Notas cordobesas. Recuerdos del pasado. «El paseo de los tristes», 1926.
- ROMERO DE TORRES, Enrique. «Antiguos mesones de Córdoba». Boletín de la Real Academia de Córdoba de Ciencias, Bellas Letras y Nobles Artes, número 49, 1944, pp. 217-228.
Referencias
- ↑ Ramírez de Arellano, Teodomiro, "Paseo por el barrio de la Magdalena", Paseos por Córdoba, 1873-1877, https://biblioteca.cordoba.es/index.php/biblio-digital/paseos-cordoba-arellano/3932-paseo-barrio-magdalena.html. Consultado el 19 de septiembre de 2026.
- ↑ Ramírez de Arellano, Teodomiro, "Paseo por el barrio de la Magdalena", Paseos por Córdoba, 1873-1877, https://biblioteca.cordoba.es/index.php/biblio-digital/paseos-cordoba-arellano/3932-paseo-barrio-magdalena.html. Consultado el 19 de septiembre de 2026.
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- ↑ Montis Romero, Ricardo de, "El paseo de los tristes", Notas cordobesas. Recuerdos del pasado, volumen VII, 1926, https://biblioteca.cordoba.es/BibDigital/notas-cordobesas/notas_cordobesas_vol-07-1926.pdf. Consultado el 19 de septiembre de 2026.
- ↑ Montis Romero, Ricardo de, "El paseo de los tristes", Notas cordobesas. Recuerdos del pasado, volumen VII, 1926, https://biblioteca.cordoba.es/BibDigital/notas-cordobesas/notas_cordobesas_vol-07-1926.pdf. Consultado el 19 de septiembre de 2026.
- ↑ Ramírez de Arellano, Teodomiro, "Paseo por el barrio de San Nicolás y San Eulogio", Paseos por Córdoba, 1873-1877, https://biblioteca.cordoba.es/index.php/biblio-digital/paseos-cordoba-arellano/3943-07-paseo-barrio-san-nicolas-ajerquia.pdf. Consultado el 19 de septiembre de 2026.
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- ↑ Montis Romero, Ricardo de, "Mesones, casas de huéspedes y fondas", Notas cordobesas. Recuerdos del pasado, volumen III, 1922, https://biblioteca.cordoba.es/index.php/biblio-digital/notas-cordobesas/15567-notas-cordobesas-03.html. Consultado el 19 de septiembre de 2026.
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- ↑ Montis Romero, Ricardo de, "El antiguo Matadero", Notas cordobesas. Recuerdos del pasado, volumen VII, 1926, https://biblioteca.cordoba.es/BibDigital/notas-cordobesas/notas_cordobesas_vol-07-1926.pdf. Consultado el 19 de septiembre de 2026.
- ↑ Varios autores, "Edificios y oficinas públicas", Córdoba Industrial y Artística, 1925, https://biblioteca.cordoba.es/images/biblio-digit/1925_cordoba_industrial.pdf. Consultado el 19 de septiembre de 2026.
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- ↑ Montis Romero, Ricardo de, "El paseo de los tristes", Notas cordobesas. Recuerdos del pasado, volumen VII, 1926, https://biblioteca.cordoba.es/BibDigital/notas-cordobesas/notas_cordobesas_vol-07-1926.pdf. Consultado el 19 de septiembre de 2026.
- ↑ Montis Romero, Ricardo de, "Visitas regias", Notas cordobesas. Recuerdos del pasado, volumen I, 1911, https://biblioteca.cordoba.es/index.php/biblio-digital/notas-cordobesas/15557-notas-cordobesas-01.html. Consultado el 19 de septiembre de 2026.
- ↑ Montis Romero, Ricardo de, "El paseo de los tristes", Notas cordobesas. Recuerdos del pasado, volumen VII, 1926, https://biblioteca.cordoba.es/BibDigital/notas-cordobesas/notas_cordobesas_vol-07-1926.pdf. Consultado el 19 de septiembre de 2026.
- ↑ Romero de Torres, Enrique, "Antiguos mesones de Córdoba", Boletín de la Real Academia de Córdoba de Ciencias, Bellas Letras y Nobles Artes, número 49, 1944, pp. 217-228, https://dialnet.unirioja.es/ejemplar/551559. Consultado el 19 de septiembre de 2026.
