
La Puerta de la Trinidad fue una puerta abierta en el lienzo occidental de la muralla de Córdoba, frente a la plaza de la Trinidad, para comunicar el interior de la ciudad con el paseo de la Victoria y el antiguo Real de la Feria.
El paso inicial fue abierto en 1861, mientras que su estructura monumental, proyectada por el arquitecto municipal Rafael de Luque y Lubián, fue construida en 1862. También fue conocida como Puerta de Hierro y, popularmente, como Puerta de la Botica. Sus últimos pilares fueron retirados en 1912 para facilitar el tránsito por la entrada de la calle Lope de Hoces.
No debe confundirse con la antigua Puerta del Hierro, situada en la confluencia de las calles Capitulares, San Pablo, Alfaros y Alfonso XIII.
Antecedentes
Hasta mediados del siglo XIX, la plaza de la Trinidad no tenía una salida directa hacia el Campo de la Victoria. Entre la plaza y la muralla se encontraba un espacio ocupado antiguamente por las casas de los Venegas que, después de su desaparición, quedó convertido en un solar donde se acumulaban escombros y residuos.
Este lugar era conocido como el Muladar de la Trinidad y, anteriormente, como el Callejón de los Frailes. El terreno había sido vendido en 1845, pero la necesidad de abrir una nueva comunicación con el exterior llevó posteriormente al Ayuntamiento a intervenir en la zona.[1]
La única puerta que comunicaba directamente el centro urbano con el Real de la Feria era entonces la puerta de Gallegos. Durante la Feria de Nuestra Señora de la Salud, esta entrada resultaba insuficiente para absorber el elevado tránsito de personas, caballerías y carruajes.
La apertura de una nueva salida entre las puertas de Gallegos y Almodóvar pretendía descongestionar aquella zona y mejorar el acceso de la población al paseo y al recinto ferial.
Proyecto de la Puerta de Tetuán
En 1859, el alcalde Rafael Chaparro y Espejo propuso adquirir el solar situado entre la plaza de la Trinidad y la muralla para abrir una nueva puerta. El acceso debía recibir inicialmente el nombre de Puerta de Tetuán, en recuerdo de la participación española en la Guerra de África.
El Ayuntamiento adquirió y expropió los terrenos necesarios para prolongar la vía desde la plaza hasta el Campo de la Victoria. La actuación requería derribar algunas construcciones, nivelar el terreno, perforar la muralla y configurar una nueva calle.
Durante la alcaldía de Carlos Ramírez de Arellano se ejecutó la apertura del muro. En 1861 ya existía un portillo que permitía el paso entre la Trinidad y el recinto ferial, aunque todavía no se había construido la portada monumental.[2]
La apertura del nuevo acceso estuvo estrechamente relacionada con la formación de la actual calle Lope de Hoces, que prolongó la comunicación desde la plaza de la Trinidad hasta el paseo de la Victoria.
Construcción
En febrero de 1862, el arquitecto municipal Rafael de Luque y Lubián redactó el proyecto de la puerta y el pliego de condiciones para el desmonte y nivelación del Campo de la Victoria y del antiguo Muladar de la Trinidad.[1]
La obra contemplaba la construcción de pilares de sillería, cimentados sobre una base de hormigón, piedra y mortero de cal. Su parte inferior debía realizarse con piedra negra y la superior con tambores de piedra franca.
Entre los pilares se colocaron varias cancelas de hierro dulce. La central permitía el paso de los carruajes, mientras que los accesos laterales se destinaban principalmente a los peatones. Esta estructura metálica hizo que el conjunto fuera conocido como Puerta de Hierro.
El contrato fue adjudicado el 31 de marzo de 1862 al constructor Rafael Mateo por 18.121 reales. Los trabajos debían finalizar al menos quince días antes de la Feria de la Salud, aunque la escasez de sillares apropiados y las dificultades para extraer nueva piedra retrasaron la ejecución.[1]
El 28 de julio de 1862, Luque y Lubián presentó al Ayuntamiento la relación de gastos ocasionados por la colocación de la puerta, lo que indica que su construcción estaba concluida o muy avanzada en esa fecha.
Configuración urbana
La actuación no se limitó a la puerta. El proyecto comprendió también la transformación del espacio situado a ambos lados de la muralla y la creación de una vía regular entre la plaza de la Trinidad y el Campo de la Victoria.
Las obras incluyeron:
- La apertura del lienzo de la muralla.
- La nivelación del antiguo Muladar de la Trinidad.
- La formación de la calle Lope de Hoces.
- El derribo y realineación de distintas viviendas.
- La pavimentación del nuevo acceso.
- La reordenación de las calles Madera Alta y Madera Baja.
- La regularización del frente urbano del paseo de la Victoria.
- La creación de una entrada de forma cóncava desde el Campo de la Victoria.
La construcción de la puerta contribuyó de este modo a integrar el antiguo recinto amurallado con los espacios de expansión urbana que comenzaban a consolidarse al oeste de Córdoba.
Denominaciones
Aunque el proyecto promovido en 1859 pretendía denominarla Puerta de Tetuán, esta denominación no llegó a arraigar entre la población.
El acceso fue conocido principalmente como:
- Puerta de la Trinidad, por su proximidad a la plaza y a la iglesia de la Trinidad.
- Puerta de Hierro, debido a las cancelas metálicas instaladas entre sus pilares.
- Puerta de la Botica, nombre popular documentado en diciembre de 1862, inspirado irónicamente en la forma de sus pilares.[1]
La denominación Puerta de Hierro también se aplicó históricamente a otros accesos de Córdoba, por lo que no debe identificarse esta puerta con la que comunicaba la Villa y la Axerquía en el entorno de la actual calle Capitulares.
Reparaciones
La puerta presentó problemas estructurales poco después de ser construida. El 29 de octubre de 1863 se rompieron los pernos que sujetaban una de las hojas de la cancela central, dejándola parcialmente descolgada y creando un riesgo para quienes transitaban por el lugar.
Una inspección realizada en febrero de 1864 comprobó que también estaban dañadas las soleras y otras piezas metálicas. La reparación exigía desmontar las hojas, rehacer sus uniones y acondicionar el pavimento sobre el que se desplazaban las cancelas.[1]
También se propuso colocar elementos de apoyo para impedir que las pesadas hojas de hierro girasen de manera incontrolada y terminasen dañando los pilares.
La orden para ejecutar las reparaciones fue autorizada en marzo de 1864, varios meses después de detectarse la avería.
Desaparición
La puerta perdió progresivamente su utilidad como elemento de cierre a medida que desaparecían las murallas y Córdoba se expandía hacia el oeste. Los pilares que habían facilitado inicialmente el acceso al Campo de la Victoria terminaron dificultando la circulación de carruajes por la calle Lope de Hoces.
En la sesión municipal celebrada el 11 de marzo de 1912, el alcalde Salvador Muñoz Pérez propuso eliminar las columnas que todavía subsistían en el lugar. La propuesta justificaba su retirada por la necesidad de dar mayor amplitud a la entrada de Lope de Hoces y evitar los obstáculos que ocasionaban al tráfico.[3]
Los restos de la puerta fueron desmantelados ese mismo año, aproximadamente medio siglo después de su construcción. No se conservan elementos visibles de la estructura.
El lugar que ocupaba corresponde actualmente a la salida de la calle Lope de Hoces hacia el paseo de la Victoria.
Importancia urbanística
La Puerta de la Trinidad fue una construcción tardía dentro del sistema de accesos de Córdoba. A diferencia de las puertas romanas, islámicas o medievales, no nació como una estructura defensiva, sino como respuesta a las nuevas necesidades de circulación y expansión de la ciudad decimonónica.
Su historia refleja el período de transición entre la ciudad amurallada y la Córdoba contemporánea. Fue construida para abrir el casco urbano hacia el Campo de la Victoria y desapareció cuando sus pilares comenzaron a obstaculizar el tráfico moderno.
La apertura permitió consolidar la calle Lope de Hoces como eje de comunicación entre el barrio de la Trinidad, el paseo de la Victoria y los nuevos espacios urbanos situados al oeste de la antigua muralla.
Cronología
1845 · Venta del antiguo muladar
1859 · Propuesta municipal
1861 · Apertura de la muralla
1862 · Construcción de la puerta
1863 · Rotura de la cancela
1864 · Reparación
1912 · Desmantelamiento
RelacionEntidad
Véase también
Referencias
- ↑ 1,0 1,1 1,2 1,3 1,4 Rafael Expósito Ruiz,«La Puerta de la Trinidad», 18 de diciembre de 2020.Consultado el 8 de septiembre de 2026.
- ↑ Luis Maraver: Reseña de la Administración Municipal de Córdoba durante el año 1861. Recogido en Actas de las Jornadas sobre Rafael Romero Barros y su tiempo. Córdoba, 1996, p. 41.
- ↑ «Acuerdo para la desaparición de las columnas de la Puerta de la Trinidad», Diario de Córdoba de comercio, industria, administración, noticias y avisos, 12 de marzo de 1912.Consultado el 8 de septiembre de 2026.
