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La Guerra Civil en Los Blázquez

De Cordobapedia
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Archivo:Los Blázquez durante la Guerra Civil.jpg
Los Blázquez durante la Guerra Civil española.

La Guerra Civil en Los Blázquez estuvo marcada por la situación estratégica del municipio en el extremo noroccidental de la provincia de Córdoba, junto al límite con Badajoz y en las proximidades de la cuenca minera de Peñarroya-Pueblonuevo. Entre 1936 y 1939, la localidad cambió varias veces de manos, sufrió episodios de represión y quedó integrada en uno de los frentes más activos de la zona norte cordobesa.

Los Blázquez permaneció inicialmente bajo la autoridad de la República, fue ocupado por las fuerzas sublevadas a comienzos de noviembre de 1936, recuperado por el Ejército republicano el 5 de abril de 1937 y nuevamente conquistado por las tropas franquistas el 14 de junio de 1938. Durante la denominada Batalla de Valsequillo volvió temporalmente a poder republicano en enero de 1939, hasta su ocupación definitiva por el Ejército franquista el 25 de enero.

Terminada la guerra, el conjunto del casco urbano fue cercado con alambradas y convertido en un campo de concentración franquista, en el que fueron recluidos más de 4.000 prisioneros.

Antecedentes

Los Blázquez era durante la década de 1930 una pequeña población agrícola vinculada histórica y económicamente a Fuente Obejuna y a la comarca del Valle del Guadiato. La mayor parte de sus habitantes vivía de la agricultura, la ganadería y los trabajos estacionales del campo.

La proximidad de la cuenca minera de Peñarroya-Pueblonuevo, donde existía un movimiento obrero organizado, y su posición en las comunicaciones entre Córdoba y Extremadura convirtieron el municipio en un espacio de importancia militar. Las sierras y elevaciones próximas, entre ellas Coscojo, Cambrón, Navarra, Enriadero y Castillo, permitían controlar los caminos que enlazaban Peraleda del Zaucejo, Valsequillo, La Granjuela, Fuente Obejuna y Peñarroya-Pueblonuevo.

Tras las elecciones de febrero de 1936, ganadas en la provincia de Córdoba por las candidaturas del Frente Popular, aumentó la tensión política y social. Como en otros municipios agrícolas, coexistían propietarios y pequeños labradores con una numerosa población jornalera que reclamaba trabajo, mejores salarios y acceso a la tierra.

El golpe de Estado de julio de 1936

Al producirse el golpe de Estado de julio de 1936, Los Blázquez permaneció bajo la autoridad del Gobierno de la República, al igual que la mayor parte del norte de la provincia de Córdoba.

En los primeros meses de la guerra se constituyó un comité local y fueron detenidas varias personas consideradas simpatizantes de las derechas o partidarias de la sublevación. Según la reconstrucción realizada por el historiador Francisco Moreno Gómez, la violencia revolucionaria tuvo en Los Blázquez un alcance menor que en otras localidades de la comarca.

Cuando se tuvo noticia de que dos camiones de milicianos procedentes de Peraleda del Zaucejo se dirigían al pueblo con intención de ejecutar a los detenidos, el alcalde y los integrantes del comité local decidieron ponerlos en libertad. Algunos de aquellos hombres fueron interceptados posteriormente cuando se dirigían hacia Fuente Obejuna, portando armas o documentos considerados comprometedores, pero parte del vecindario se opuso a que fueran castigados.

Los guardias civiles y sus familias fueron concentrados posteriormente en Pueblonuevo del Terrible, sin que consten ejecuciones de miembros de aquel grupo en Los Blázquez durante la etapa republicana de 1936.

Este episodio ha sido interpretado como una muestra de la capacidad de las autoridades municipales y de parte de la población para contener la violencia política durante las primeras semanas de la guerra.

Primera ocupación franquista

Las tropas sublevadas ocuparon Los Blázquez durante los primeros días de noviembre de 1936, en el curso de las operaciones desarrolladas para consolidar la zona de Peñarroya-Pueblonuevo y asegurar las comunicaciones entre el norte de Córdoba y la provincia de Badajoz.

La ocupación dio paso a la implantación de una comandancia militar, una jefatura local de Falange Española y nuevas autoridades municipales vinculadas al bando sublevado.

Fusilamiento de los dieciséis campesinos

Poco después de la entrada de las tropas franquistas se produjo el principal episodio de represión registrado en la localidad durante 1936.

Dieciséis campesinos que se encontraban realizando labores de sementera fueron llamados individualmente al cuartel de Falange con el pretexto de someterlos a interrogatorio. Según la investigación histórica y memorialista, fueron ejecutados sin un procedimiento judicial efectivo en dos grupos de ocho:

Las ejecuciones habrían sido alentadas por varios falangistas locales y tuvieron un carácter arbitrario, pues las víctimas no habían participado necesariamente en hechos violentos durante los meses anteriores.

Los cuerpos fueron enterrados en una fosa común situada en el cementerio de Los Blázquez. El lugar aparece registrado en el mapa andaluz de fosas de víctimas de la Guerra Civil y de la represión franquista.

La ejecución de estos campesinos contrasta con la liberación de los presos derechistas realizada por las autoridades republicanas locales meses antes. El episodio dejó una herida profunda en una comunidad de reducidas dimensiones, donde víctimas, denunciantes y responsables pertenecían al mismo entorno vecinal.

Combates del 12 de noviembre de 1936

El mismo 12 de noviembre de 1936, fuerzas republicanas procedentes de la provincia de Badajoz trataron de recuperar Los Blázquez.

La localidad estaba defendida por una pequeña guarnición mandada por el teniente Federico Gómez Hidalgo, que ejercía como comandante militar de la plaza. En el ataque participaron milicianos procedentes de Peraleda del Zaucejo y Monterrubio de la Serena, provistos de fusiles y ametralladoras.

Desde Peñarroya salió en auxilio de la guarnición una pequeña columna dirigida por el comandante Azofra. El contraataque obligó a las fuerzas republicanas a retirarse.

Los partes franquistas afirmaron que los republicanos sufrieron más de treinta muertos, entre ellos un oficial y un sargento. En el bando sublevado murieron cinco combatientes y hubo varios heridos. Estas cifras proceden de fuentes militares franquistas y deben considerarse aproximadas, al no existir un balance independiente de las bajas.

Después del combate, Los Blázquez quedó integrado en la línea defensiva franquista situada al oeste y al sur de Peñarroya-Pueblonuevo.

La ofensiva republicana de abril de 1937

Durante la primavera de 1937, el Ejército republicano lanzó una operación destinada a mejorar sus posiciones en el norte de Córdoba y aproximarse a la importante cuenca minera de Peñarroya.

La operación permitió la recuperación republicana de varias localidades:

La conquista de estos tres municipios formó un triángulo territorial que, unido a Fuente Obejuna, podía servir de base para una ofensiva posterior contra Peñarroya-Pueblonuevo.

Toma de Los Blázquez

El ataque principal fue ejecutado por el Batallón Henri Vuillemin, perteneciente a la XIII Brigada Internacional. La unidad estaba compuesta principalmente por voluntarios franceses y belgas.

La ocupación se vio favorecida por un error de orientación. Los combatientes internacionales disponían de un mapa defectuoso y habían recibido indicaciones imprecisas sobre las distancias. Al avanzar durante la madrugada, tomaron un camino diferente al previsto y aparecieron accidentalmente en la retaguardia de las posiciones franquistas.

Los defensores habían concentrado su dispositivo en el lado opuesto de la población, por lo que el ataque desde retaguardia produjo sorpresa y desorganización. Los republicanos hicieron prisioneros y se apoderaron de armas y otros materiales militares.

Aunque algunas narraciones describieron la ocupación como una acción relativamente sencilla, existieron combates y resistencia en los alrededores. La caída del pueblo obligó a las fuerzas franquistas a replegarse hacia posiciones próximas a Peñarroya.

Las Brigadas Internacionales y Gerda Taro

Tras la ocupación republicana, Los Blázquez se convirtió en zona de descanso, reorganización y abastecimiento de unidades de las Brigadas Internacionales.

A finales de mayo de 1937, la fotógrafa alemana Gerda Taro visitó la localidad y retrató a combatientes del Batallón Henri Vuillemin. Las fotografías muestran a los brigadistas en las calles, junto a edificios del pueblo y durante actividades cotidianas alejadas temporalmente de la primera línea.

Estas imágenes constituyen uno de los testimonios gráficos más conocidos de Los Blázquez durante la guerra. También documentan la presencia de voluntarios internacionales en el frente del norte de Córdoba antes de que Gerda Taro muriera en julio de 1937, durante la batalla de Brunete.

Durante los meses siguientes, el frente quedó relativamente estabilizado. Los Blázquez permaneció bajo control republicano y se integró en el dispositivo defensivo que protegía Fuente Obejuna y las comunicaciones con Extremadura.

La ofensiva franquista de junio de 1938

En junio de 1938, el Ejército del Sur franquista lanzó una ofensiva destinada a romper las líneas republicanas del Alto Zújar y reforzar las posiciones situadas al oeste de Peñarroya.

La maniobra tenía como objetivo atravesar la zona de Sierra Navarra, ocupar las elevaciones de Coscojo y Cambrón y alcanzar el vértice Castillo de Los Blázquez. El dominio de aquellas alturas permitiría controlar los caminos y desarticular el sistema defensivo republicano.

Ocupación del 14 de junio

El 14 de junio de 1938, fuerzas de Infantería y Caballería procedentes del sector de Peñarroya avanzaron en forma de cuña sobre las posiciones republicanas.

En el curso de la operación fueron ocupados:

  • Castillejos;
  • Piedras Gordas;
  • La Morola;
  • el castillo o vértice de Los Blázquez;
  • sierra Enriadero;
  • sierra Navarra;
  • sierra Mariscal;
  • sierra del Coscojo;
  • sierra del Cambrón;
  • otras elevaciones próximas.

El avance rompió parte de la línea republicana y permitió a las tropas franquistas entrar nuevamente en Los Blázquez.

Las fuentes franquistas hablaron de alrededor de un centenar de republicanos muertos y 203 prisioneros, además de armas y material capturado. Como ocurre con otros partes militares de la guerra, estas cifras deben entenderse como estimaciones propagandísticas que no siempre pueden verificarse de manera independiente.

Los combates continuaron durante los días posteriores en las sierras y posiciones próximas. La ofensiva obligó a las unidades republicanas a retroceder y dejó el municipio bajo control franquista durante la segunda mitad de 1938.

La batalla de Valsequillo

En enero de 1939, cuando la guerra se aproximaba a su desenlace, el Ejército republicano lanzó en el sector de Córdoba y Extremadura su última gran ofensiva.

La operación, conocida como Batalla de Valsequillo, Batalla de Peñarroya o última batalla de la República, comenzó el 5 de enero de 1939. Su finalidad era romper el frente franquista, avanzar hacia Llerena y Mérida y obligar a Franco a retirar tropas de la ofensiva sobre Cataluña.

Los Blázquez quedó situado en el centro de las operaciones, entre las posiciones de Valsequillo, Peraleda del Zaucejo, Fuente Obejuna y el río Zújar.

Avance republicano

El 6 de enero, las tropas republicanas lograron una penetración considerable:

  • la 70.ª División avanzó por el flanco izquierdo hasta Mano de Hierro;
  • la 10.ª División alcanzó las estribaciones de Tejonera e inició el envolvimiento del cerro Mulva;
  • la 47.ª División progresó entre Valsequillo y Fuente Obejuna;
  • la agrupación dirigida por el coronel Toral y la denominada columna F rebasaron Los Blázquez y alcanzaron el cerro Coscojo y el río Zújar.

El pueblo volvió así temporalmente a quedar bajo control republicano.

La magnitud del avance llevó a Franco a ordenar el traslado hacia el sur de Badajoz de las divisiones 40.ª, 74.ª y 81.ª, además de un regimiento de la 71.ª División. Estas unidades quedaron integradas en una agrupación mandada por el general Francisco García-Escámez.

Contraofensiva franquista

A partir de mediados de enero, la ofensiva republicana perdió impulso. Las lluvias, el barro, el agotamiento de las unidades, la falta de reservas y la llegada de refuerzos franquistas frenaron el avance.

El 19 de enero, las posiciones republicanas se extendían por Pilón de los Arcos, vértice Cadena, Puerto Urraco, Risco, Castillejo y Sancha. Las tropas republicanas continuaban defendiendo Peraleda y Los Blázquez.

El 23 de enero, después del fracaso de nuevos ataques republicanos sobre los vértices Moritos y Mataborracha, quedó prácticamente agotada su capacidad ofensiva. Ese mismo día, las fuerzas de García-Escámez alcanzaron distintos puntos del río Zújar.

Combates del cerro Coscojo

Durante la madrugada del 24 de enero, el 8.º Tabor de Regulares de Larache, integrado en la 81.ª División franquista, realizó una infiltración por las vaguadas del cerro Coscojo.

La acción sorprendió a varias unidades republicanas y permitió envolver parte de sus posiciones. Se desarrolló un violento combate nocturno en el que quedaron cercados tres batallones.

El parte franquista afirmó que en el cerro murieron unos 700 republicanos y fueron capturados otros 600, desde los mandos hasta los soldados. Tales cifras no han podido ser confirmadas por fuentes independientes y deben atribuirse al parte militar del bando vencedor. Las bajas franquistas también fueron importantes, aunque no se publicó un balance completo.

Después del combate, la 74.ª División relevó a la 81.ª en la zona del Coscojo, apoyada por la artillería de la 11.ª División desde el Torozo.

En el flanco derecho, la 40.ª División ocupó las lomas situadas al suroeste de Los Blázquez, mientras unidades de Caballería tomaban las sierras Herrera y Ducado.

Ocupación definitiva

El 25 de enero de 1939, la 81.ª División avanzó por el camino de Peraleda a Los Blázquez, mientras la 40.ª División progresaba por su derecha.

Las unidades republicanas trataron de mantener la localidad, pero fueron obligadas a retirarse. La 40.ª División ocupó definitivamente Los Blázquez.

Los combates continuaron todavía en otros sectores de la bolsa, pero la pérdida del pueblo y de las elevaciones de Coscojo y Cambrón confirmó el fracaso de la ofensiva republicana.

La batalla terminó a comienzos de febrero con un elevado número de muertos, heridos y prisioneros en ambos bandos, sin que la República lograra alterar el curso general de la guerra.

Final de la guerra

Después de la ocupación del 25 de enero, Los Blázquez quedó en la retaguardia inmediata del Ejército franquista.

El hundimiento definitivo de la República a finales de marzo de 1939 produjo la rendición y captura de decenas de miles de soldados en los frentes de Córdoba, Extremadura y La Mancha. Muchos fueron concentrados inicialmente en localidades próximas a la antigua línea de combate.

Los Blázquez, Valsequillo y La Granjuela se convirtieron en grandes espacios de reclusión improvisada. La elección de estos pueblos respondió a su ubicación, la presencia de tropas y la posibilidad de cerrarlos rápidamente mediante alambradas.

Campo de concentración de Los Blázquez

Plantilla:AP

El 28 de marzo de 1939, antes incluso de la publicación del último parte oficial de guerra, el casco urbano de Los Blázquez fue transformado en un campo de concentración franquista.

Todo el pueblo fue rodeado con alambradas y utilizado como recinto de internamiento. Los vecinos convivieron con miles de soldados republicanos capturados, que quedaron distribuidos por calles, corrales, edificios y espacios abiertos.

El campo permaneció activo desde el 28 de marzo hasta, al menos, mayo de 1939 y llegó a albergar a más de 4.000 prisioneros.

Sus funciones principales fueron:

  • concentrar a los combatientes republicanos rendidos;
  • identificarlos y clasificarlos políticamente;
  • separar a oficiales, comisarios y militantes de organizaciones de izquierda;
  • recabar informes de alcaldes, párrocos, falangistas y guardias civiles;
  • trasladar a los prisioneros considerados desafectos a cárceles, batallones de trabajadores o consejos de guerra;
  • conceder avales y libertad provisional a quienes eran considerados favorables o no peligrosos para el nuevo régimen.

Las condiciones de vida estuvieron marcadas por el hacinamiento, la falta de higiene, la escasez de alimentos, la exposición a la intemperie y la incertidumbre sobre el destino de los internos.

Algunas estimaciones antiguas señalaron que entre Los Blázquez, La Granjuela y Valsequillo pudieron concentrarse más de 21.000 cautivos. La investigación más reciente atribuye específicamente al campo de Los Blázquez más de 4.000 internos, mientras La Granjuela habría superado los 8.000.

Represión de posguerra

La ocupación definitiva fue seguida por la depuración de empleados públicos, la disolución de las organizaciones obreras y políticas republicanas y la apertura de expedientes de responsabilidades.

Los antiguos concejales, dirigentes sindicales, milicianos, soldados republicanos y familiares de huidos quedaron sometidos a vigilancia. Para recuperar la libertad o evitar sanciones era habitual necesitar informes favorables de las nuevas autoridades, de la Guardia Civil, de Falange o del párroco.

Algunos vecinos fueron enviados a prisiones de Córdoba y de otras localidades, sometidos a consejos de guerra o incluidos en expedientes de la Ley de Responsabilidades Políticas. Otros fueron incorporados a batallones disciplinarios o utilizados como trabajadores forzados.

Entre los naturales de Los Blázquez ejecutados en la posguerra figura Honorio Esquinas Benavente, labrador de 37 años, fusilado el 27 de febrero de 1940.

La represión también tuvo consecuencias económicas. Las sanciones, incautaciones, pérdida de empleos y exclusión social afectaron a numerosas familias vinculadas a la izquierda o al Ejército republicano.

Daños y reconstrucción

Los sucesivos combates, bombardeos y ocupaciones provocaron daños en viviendas, caminos, edificios públicos y explotaciones agrícolas.

Las trincheras y posiciones defensivas se extendieron por las sierras y elevaciones próximas. El abandono de las tierras, la requisa de ganado, la movilización de los hombres y la huida de parte de la población alteraron profundamente la economía local.

Durante la posguerra, Los Blázquez quedó incluido entre las poblaciones afectadas por las operaciones militares. La reconstrucción material avanzó lentamente en un contexto de pobreza, escasez de alimentos y aislamiento.

La guerra modificó también la estructura demográfica. A las muertes en combate y por represión se añadieron el encarcelamiento, el exilio, la emigración y las secuelas físicas y psicológicas sufridas por la población civil.

Lugares de memoria

Entre los principales espacios relacionados con la guerra se encuentran:

  • el cementerio municipal, donde se localiza la fosa común atribuida a los dieciséis campesinos fusilados en noviembre de 1936;
  • el cerro Coscojo, escenario de violentos combates en enero de 1939;
  • el cerro Cambrón;
  • Sierra Navarra;
  • Sierra Enriadero;
  • el vértice o castillo de Los Blázquez;
  • Castillejos;
  • Piedras Gordas;
  • La Morola;
  • los caminos hacia Peraleda, Valsequillo y Fuente Obejuna;
  • el conjunto del casco urbano, utilizado como campo de concentración en 1939.

En el término municipal y sus alrededores todavía pueden localizarse restos de trincheras, parapetos, posiciones de tiro y otros elementos defensivos. Estos vestigios forman parte del patrimonio histórico de la Guerra Civil en el norte de Córdoba.

Memoria histórica

Durante décadas, los acontecimientos de la guerra y la represión permanecieron en gran medida circunscritos a la memoria familiar y oral.

La investigación de Francisco Moreno Gómez, los trabajos sobre las Brigadas Internacionales, la localización de fotografías de Gerda Taro y la elaboración de mapas de fosas y campos de concentración han permitido reconstruir progresivamente lo ocurrido.

La fosa del cementerio de Los Blázquez figura en la cartografía andaluza de desapariciones forzadas. Su identificación reconoce la existencia de víctimas de la represión franquista enterradas sin homenaje público ni sepultura individualizada.

La consideración del pueblo entero como antiguo campo de concentración ha añadido una dimensión nueva a la memoria local. Los Blázquez no fue únicamente escenario de operaciones militares, sino también espacio de reclusión y clasificación política de miles de vencidos.

Cronología

Fecha Acontecimiento
18 de julio de 1936 Los Blázquez permanece fiel al Gobierno de la República tras el golpe militar.
Julio-octubre de 1936 Constitución del comité local y detención de personas consideradas derechistas, posteriormente liberadas.
Primeros días de noviembre de 1936 Primera ocupación de Los Blázquez por las tropas franquistas.
12 de noviembre de 1936 Fusilamiento de ocho campesinos y ataque republicano contra la localidad.
15 de noviembre de 1936 Fusilamiento de otros ocho campesinos.
5 de abril de 1937 El Batallón Henri Vuillemin recupera Los Blázquez para la República.
Mayo de 1937 Gerda Taro fotografía en la localidad a combatientes de las Brigadas Internacionales.
14 de junio de 1938 Nueva ocupación franquista durante la ofensiva del Alto Zújar.
5 de enero de 1939 Comienza la batalla de Valsequillo.
6 de enero de 1939 Las tropas republicanas rebasan Los Blázquez y alcanzan el cerro Coscojo y el río Zújar.
24 de enero de 1939 Combate del cerro Coscojo.
25 de enero de 1939 Ocupación definitiva de Los Blázquez por la 40.ª División franquista.
28 de marzo de 1939 El casco urbano comienza a funcionar como campo de concentración.
Mayo de 1939 Últimas noticias conocidas sobre el funcionamiento del campo.

Galería de imágenes

Referencias

  1. MORENO GÓMEZ, Francisco: La Guerra Civil en Córdoba, 1936-1939, Editorial Alpuerto, Madrid, 1985.
  2. MORENO GÓMEZ, Francisco: 1936: el genocidio franquista en Córdoba, Crítica, Barcelona, 2008.
  3. AYUNTAMIENTO DE LOS BLÁZQUEZ: «La Guerra Civil en Los Blázquez», historia municipal, 18 de marzo de 2015.
  4. AYUNTAMIENTO DE LOS BLÁZQUEZ: «La última batalla de la República en Los Blázquez, 1939».
  5. DIRECCIÓN GENERAL DE MEMORIA DEMOCRÁTICA: «Fosa del cementerio de Los Blázquez», Cartografía de las desapariciones forzadas de Andalucía.
  6. FORO CIUDADANO PARA LA RECUPERACIÓN DE LA MEMORIA HISTÓRICA: Mapa de fosas de Córdoba. Informe sobre las fosas comunes de la represión franquista en Córdoba y provincia.
  7. HERNÁNDEZ DE MIGUEL, Carlos: Los campos de concentración de Franco. Sometimiento, torturas y muerte tras las alambradas, Ediciones B, Barcelona, 2019.
  8. HERNÁNDEZ DE MIGUEL, Carlos: «Campo de concentración de Los Blázquez», base documental Los campos de concentración de Franco.
  9. MARTÍNEZ BANDE, José Manuel: La batalla de Pozoblanco y el cierre de la bolsa de Mérida, Editorial San Martín, Madrid, 1981.
  10. MORENO GÓMEZ, Francisco: Trincheras de la República, 1937-1939: desde Córdoba al Bajo Aragón, al destierro y al olvido, El Páramo, Córdoba, 2013.
  11. BARRERO ARZAC, Fernando: «Operaciones en la línea del Alto Zújar, junio de 1938».
  12. Investigaciones sobre las fotografías realizadas por Gerda Taro al Batallón Henri Vuillemin en Los Blázquez, mayo de 1937.


Bibliografía

  • HERNÁNDEZ DE MIGUEL, Carlos: Los campos de concentración de Franco, Ediciones B, Barcelona, 2019.
  • LLARCH, Joan: Campos de concentración en la España de Franco.
  • MARTÍNEZ BANDE, José Manuel: La batalla de Pozoblanco y el cierre de la bolsa de Mérida, Editorial San Martín, Madrid, 1981.
  • MORENO GÓMEZ, Francisco: La Guerra Civil en Córdoba, 1936-1939, Editorial Alpuerto, Madrid, 1985.
  • MORENO GÓMEZ, Francisco: 1936: el genocidio franquista en Córdoba, Crítica, Barcelona, 2008.
  • MORENO GÓMEZ, Francisco: Trincheras de la República, 1937-1939, El Páramo, Córdoba, 2013.

Véase también

Enlaces externos

  • Ayuntamiento de Los Blázquez: historia de la Guerra Civil en el municipio.
  • Cartografía de las desapariciones forzadas de Andalucía: fosa del cementerio de Los Blázquez.
  • Los campos de concentración de Franco: campo de Los Blázquez.