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Vista histórica de la calle Claudio Marcelo.

La calle Claudio Marcelo, conocida popularmente como calle Nueva, es una de las principales vías del centro de Córdoba. Une la Plaza de las Tendillas con el espacio formado por la confluencia de la Calle Capitulares, la Calle Diario de Córdoba y la Calle Rodríguez Marín, junto al Ayuntamiento de Córdoba y el Templo Romano.

Su denominación recuerda a Claudio Marcelo, magistrado romano al que tradicionalmente se ha atribuido la fundación de la Corduba romana. El nombre popular de calle Nueva procede de su origen como una vía de nueva apertura, trazada mediante derribos y expropiaciones entre el último cuarto del siglo XIX y el primer cuarto del siglo XX.

A diferencia de la mayor parte de las calles del casco histórico, su recorrido no procede de la transformación gradual de un camino medieval. Fue concebida como una operación de reforma interior destinada a crear una comunicación amplia y directa entre la Ajerquía, el entorno comercial de la Plaza de la Corredera y el nuevo centro urbano articulado alrededor de la Plaza de las Tendillas.

La actuación alteró profundamente la trama preexistente, atravesó antiguas manzanas, dividió calles históricas y favoreció la construcción de edificios de viviendas con locales comerciales. La concentración de fachadas modernistas, regionalistas y eclécticas convirtió la calle en uno de los conjuntos más representativos de la arquitectura cordobesa del primer tercio del siglo XX.[1]

Situación y trazado

La calle parte de la Plaza de las Tendillas y desciende hacia el sector oriental del casco histórico hasta desembocar ante el Templo Romano y las Casas Consistoriales.

En su lado occidental confluyen:

Calle Ambrosio de Morales.

Calle Conde de Cárdenas.

Calle Azonaicas.

En su lado oriental desembocan:

Calle María Cristina.

Calle García Lovera.

La vía queda dividida en varios sectores urbanos:

El tramo superior, comprendido entre la Plaza de las Tendillas y la Calle Ambrosio de Morales.

El tramo central, en el entorno de las calles Conde de Cárdenas, María Cristina, García Lovera y Azonaicas.

El tramo inferior, que desciende hasta el Ayuntamiento de Córdoba, el Templo Romano y la Calle Capitulares.

La calzada mantiene circulación rodada, aunque su función urbana es también intensamente peatonal. Las plantas bajas de buena parte de los edificios están ocupadas por comercios, establecimientos hosteleros y oficinas.

Denominación

La vía comenzó a ser llamada popularmente calle Nueva desde el inicio de las obras. El nombre describía su carácter excepcional dentro del casco urbano, pues se trataba de una calle completamente nueva abierta mediante la demolición de edificios y la reorganización de varias manzanas.

En septiembre de 1882, cuando se construían los primeros edificios del tramo inferior, la prensa local ya mencionaba la posibilidad de dedicar la calle a Claudio Marcelo. La denominación fue aprobada oficialmente por el Ayuntamiento en sesión capitular celebrada el 9 de junio de 1884.[2]

Pese a su rotulación oficial, el nombre de calle Nueva se mantuvo en el habla cotidiana. La denominación popular continuó utilizándose durante el siglo XX y permaneció vigente entre parte de la población cordobesa durante el siglo XXI.

Antecedentes urbanísticos

Hasta el último cuarto del siglo XIX, la conexión entre el centro administrativo situado alrededor del Ayuntamiento y la zona de las Tendillas se realizaba mediante una red de calles estrechas y de trazado irregular.

Entre las vías utilizadas para este recorrido se encontraban:

La calle de los Letrados, actual Calle Conde de Cárdenas. La calle del Paraíso, actual Calle Duque de Hornachuelos. La calle del Liceo, actual Calle Alfonso XIII. La calle de la Plata, actual Calle Victoriano Rivera. La calle del Arco Real, actual Calle María Cristina. La calle y barrera de las Azonaicas, origen de las actuales Calle García Lovera y Calleja Azonaicas.

Estas calles no constituían un eje continuo. Su anchura reducida y los cambios de dirección dificultaban el tránsito de carruajes, mercancías y peatones entre la Villa y la Ajerquía.

Durante la segunda mitad del siglo XIX, el Ayuntamiento impulsó diferentes operaciones de ensanche y realineación. La calle del Paraíso fue reformada en 1863, la calle de los Letrados en 1879 y la calle del Liceo entre 1879 y 1882. Sin embargo, estas intervenciones parciales no resolvieron la falta de una comunicación directa con la Plaza de las Tendillas.[1]

Historia

Proyecto de apertura

El proyecto inicial surgió en el contexto de la ampliación de las Casas Consistoriales. El Ayuntamiento pretendía abrir una calle que partiese de la vía del Ayuntamiento, frente a la Plaza de la Espartería, y desembocase ante el desaparecido Café del Recreo, situado en la calle del Arco Real.

La nueva vía debía facilitar la comunicación entre la parte alta y la parte baja de la ciudad, proporcionar una fachada representativa a las dependencias municipales y ampliar el centro comercial formado por la Plaza de la Corredera, la Plaza de la Espartería y la Calle Capitulares.[2]

El 6 de enero de 1877, el Ayuntamiento adquirió por 225.000 pesetas la casa-palacio del duque de Hornachuelos, destinada a la ampliación de las dependencias municipales. El proyecto de la nueva calle quedó relacionado con la reforma de este conjunto.

El arquitecto Francisco Sainz de Varanda presentó los planos de la calzada el 11 de febrero de 1878. El trazado inicial tenía aproximadamente 80 metros de longitud y una anchura prevista de ocho metros.[2]

Primer tramo: de Capitulares a María Cristina

Las obras comenzaron en junio de 1878. El primer tramo debía comunicar la calle del Ayuntamiento con la calle del Arco Real, actual Calle María Cristina.

La iniciativa recibió el apoyo de propietarios, comerciantes e industriales de la Plaza de la Espartería y de las calles próximas. En diciembre de 1879, un grupo de vecinos presentó al Ayuntamiento un escrito colectivo favorable a la apertura de la nueva vía.[2]

El coste de las expropiaciones y de las obras superaba inicialmente el millón de pesetas. Las dificultades económicas provocaron la paralización parcial del proyecto y obligaron al Ayuntamiento a buscar la participación de inversores privados.

En 1882 se sacaron a subasta varios de los solares resultantes de los derribos. Francisco Montoro Ordóñez y Antonio Carrasco adquirieron terrenos destinados a la construcción de cinco edificios. Desde el proyecto inicial se estableció que sus plantas bajas estarían dedicadas al comercio.[2]

El tramo quedó abierto entre 1877 y 1883. Su aparición modificó la circulación del centro y creó un nuevo frente de fachadas regulares, muy diferente de las calles estrechas e irregulares que lo rodeaban.[1]

Consolidación de la calle Nueva

La aceptación de la nueva vía fue rápida. Los edificios construidos a ambos lados incorporaron viviendas en las plantas superiores y establecimientos comerciales en las inferiores.

La calle se convirtió en una prolongación del centro comercial de la Plaza de la Corredera, la Plaza de la Espartería y la Calle Capitulares. También proporcionó una salida más amplia hacia el sector occidental de la ciudad.

El éxito del primer tramo hizo evidente la conveniencia de prolongarlo hasta las Tendillas. Las calles de los Letrados, del Paraíso, del Liceo y de la Plata continuaban siendo insuficientes para absorber el tránsito entre ambos sectores.

El Jardín Botánico del Instituto Provincial

Una parte de los terrenos atravesados por la prolongación superior estaba ocupada por el Jardín Botánico del Instituto Provincial de Segunda Enseñanza, antecedente del I.E.S. Luis de Góngora.

El jardín había sido establecido en 1858 y ocupaba una superficie aproximada de 768 metros cuadrados. Estaba destinado a las clases prácticas del Instituto y de la Escuela de Agricultura, por lo que no funcionaba como jardín público.

En sus parterres se cultivaban plantas ornamentales, especies agrícolas, árboles maderables y ejemplares utilizados para la enseñanza de la botánica. El recinto estaba situado en la parte alta de la actual calle Claudio Marcelo y permaneció activo hasta 1909.[3]

La prolongación de la calle supuso la desaparición de la mayor parte del jardín. La parcela fue incorporada al nuevo trazado y a los solares edificables situados junto al Instituto.

Segundo tramo: prolongación hasta Diego de León

En 1909 se proyectó y ejecutó la parte más extensa de la calle Nueva. La operación prolongó la vía desde la calle del Arco Real hasta la Calle Diego de León, atravesando distintas manzanas y espacios de la trama histórica.[4]

La actuación dividió el antiguo trazado de varias calles. La calle y barrera de las Azonaicas quedó separada por la nueva vía, dando lugar a la actual Calle García Lovera y a la Calleja Azonaicas.

La apertura creó numerosos solares de nueva planta. Entre 1910 y 1914 se levantó buena parte del conjunto modernista que caracteriza el tramo central.

Prolongación hasta la plaza de las Tendillas

La conexión definitiva con la Plaza de las Tendillas exigía intervenir sobre la manzana ocupada por el Hotel Suizo y reorganizar el extremo occidental de la plaza.

El Ayuntamiento adquirió el establecimiento en 1918. El proceso de demolición se desarrolló entre 1923 y 1924, permitiendo ampliar la plaza y prolongar la calle Claudio Marcelo hasta su trazado actual.[5]

La desaparición del hotel dejó libre un amplio espacio urbano y facilitó la comunicación entre:

Calle Claudio Marcelo.

Calle Gondomar.

Calle Jesús y María.

Calle Cruz Conde.

Calle Diego de León.

Plaza de las Tendillas.

La nueva configuración de la plaza se desarrolló durante la década de 1920. La calle Claudio Marcelo quedó convertida en uno de sus principales accesos.

Desplazamiento del centro comercial

La apertura de la calle Nueva tuvo una consecuencia más amplia que la mejora del tráfico. La operación favoreció el desplazamiento progresivo del centro comercial desde la Plaza de la Corredera, la Calle Rodríguez Marín y la Calle San Fernando hacia la Plaza de las Tendillas y el sector noroccidental del casco urbano.

Las plantas bajas de los nuevos edificios fueron concebidas para alojar tiendas, almacenes, bancos, cafés y oficinas. Las plantas superiores se organizaron como viviendas independientes, siguiendo una tipología de edificio de pisos que se diferenciaba de la tradicional casa cordobesa de patio.[1]

La calle Nueva se convirtió en una representación de la modernización urbana. Su anchura, sus fachadas alineadas, sus escaparates y sus edificios de varias plantas contrastaban con la trama de origen medieval que predominaba en gran parte del casco histórico.

Arquitectura

Conjunto catalogado de la calle Nueva

La calle Claudio Marcelo forma parte del conjunto protegido CC-3 del Catálogo de Bienes Protegidos del Conjunto Histórico de Córdoba.

La protección comprende edificios situados en:

Calle Claudio Marcelo. Calle Conde de Cárdenas. Calle García Lovera. Calle Azonaicas. Calle María Cristina. Calle Alfonso XIII. Calle Alfaros. Calle Carbonell y Morand.

La mayor parte de las construcciones originales son edificios de pisos entre medianeras. Presentan tres o cuatro plantas, aunque las edificaciones posteriores alcanzaron alturas superiores.

Su estructura combina muros de carga de ladrillo y forjados metálicos. Las fachadas se organizan mediante balcones, pilastras, cornisas, balaustradas y elementos ornamentales de yeso, piedra artificial, cerámica y ladrillo visto.

La planta baja fue concebida casi íntegramente para uso comercial. Las reformas de escaparates y locales alteraron buena parte de los zócalos y accesos originales.[1]

Adolfo Castiñeyra y el modernismo cordobés

Adolfo Castiñeyra Boloix fue el principal arquitecto del conjunto. Entre 1910 y 1912 proyectó los edificios de los números 4, 6, 8, 11 y 13 de la calle Claudio Marcelo.

También diseñó:

La Casa Guirao Romera, situada en la esquina con la Calle García Lovera, en 1912. El edificio de la esquina con la Calle María Cristina, en 1914. Diferentes inmuebles de las calles próximas integrados en el mismo conjunto urbano.

Las fachadas de Castiñeyra combinan una composición generalmente simétrica con decoraciones vegetales, recercados de huecos, balconadas, cornisas y motivos derivados del modernismo y del eclecticismo.

La calle proporcionó al arquitecto un espacio continuo en el que desarrollar nuevas tipologías residenciales. La repetición de alturas, balcones y cornisas creó un frente urbano relativamente homogéneo, aunque cada edificio recibió un tratamiento ornamental propio.[4]

Edificio del número 4

El edificio del número 4 fue proyectado por Adolfo Castiñeyra Boloix. Su fachada se caracteriza por la decoración de yeserías vegetales alrededor de los vanos y en la zona de la cornisa.

El inmueble fue rehabilitado conservando una combinación cromática blanca y rosada. En esta casa transcurrieron parte de la infancia y adolescencia del escritor Antonio Gala, quien recordó en diferentes textos su vida familiar en el centro de Córdoba.[6]

Edificios de los números 6 y 8

Los números 6 y 8 pertenecen igualmente a la serie proyectada por Adolfo Castiñeyra Boloix entre 1910 y 1912.

El número 8 conserva una fachada ornamentada con motivos vegetales alrededor de los huecos y las cornisas. Las plantas superiores mantienen la disposición original de balcones y vanos, mientras que la planta baja fue transformada por los sucesivos usos comerciales.

El número 6 forma parte de la misma secuencia de edificios de pisos construidos después de la prolongación de la calle.

Edificio del número 11

El número 11 presenta un lenguaje regionalista y una fachada de tres plantas. Sus balcones están rematados por paneles cerámicos y composiciones ornamentales que cubren parcialmente arcos y dinteles.

El edificio fue proyectado por Adolfo Castiñeyra Boloix y forma parte del conjunto protegido de la calle Nueva.

Edificio del número 13

El número 13 fue también proyectado por Adolfo Castiñeyra Boloix. En sus locales estuvieron instalados distintos negocios, entre ellos la Relojería Mesa y Martínez Rücker.

La fachada forma parte de la secuencia modernista del tramo central.

Casa Guirao Romera

La Casa Guirao Romera se encuentra en la esquina de la Calle Claudio Marcelo con la Calle García Lovera, aunque su acceso corresponde al número 5 de esta última.

Fue construida en 1912 por Adolfo Castiñeyra Boloix. La esquina se resuelve mediante un chaflán con balconada. La entrada comercial se sitúa bajo un arco de planta curva.

La fachada combina ladrillo rojo y recercados geométricos de piedra artificial.[1]

Edificio de la esquina con María Cristina

El inmueble situado en la esquina de las calles Claudio Marcelo y María Cristina fue proyectado por Adolfo Castiñeyra Boloix en 1914.

Su fachada incorpora relieves femeninos en las jambas de los balcones, frontones partidos, medallones y figuras ornamentales. La decoración se inspira parcialmente en modelos clásicos reinterpretados mediante el lenguaje ecléctico y modernista de comienzos del siglo XX.

Edificio del número 10

El edificio del número 10 fue proyectado por Enrique Tienda en 1924. Corresponde a la segunda generación de construcciones levantadas después de la apertura de la calle.

Su cronología coincide con la reforma definitiva de la Plaza de las Tendillas y la prolongación de Claudio Marcelo hasta este espacio.

Edificio del número 15

El número 15 fue proyectado por M. López Mora en 1927. Forma parte del tramo superior próximo a la Plaza de las Tendillas.

El edificio mantiene la tipología de viviendas en las plantas superiores y locales comerciales en la planta baja.

Edificio del número 17

El número 17 fue construido en 1928 según proyecto de Félix Hernández Giménez.

Su fecha lo sitúa en el periodo de transformación de la Plaza de las Tendillas y de consolidación del nuevo centro comercial de la ciudad.

Edificio del número 19

El edificio del número 19 fue proyectado por Gonzalo Rodríguez de Quintana en 1922.

La construcción introduce una solución diferente a la dominante en la calle. Las plantas superiores se retranquean respecto a la alineación y forman un patio abierto hacia la fachada.

La planta adopta forma de U y las esquinas interiores se resuelven mediante terrazas voladas de hormigón armado. La fachada conserva una portada neobarroca de piedra rojiza y elementos de cerrajería en las barandillas.[7]

Relación de edificios catalogados

Edificio Autor y fecha Características
Número 4 Adolfo Castiñeyra Boloix, 1910-1912 Edificio de viviendas con decoración modernista de motivos vegetales. En él vivió durante parte de su infancia y adolescencia Antonio Gala.
Número 6 Adolfo Castiñeyra Boloix, 1910-1912 Edificio de pisos entre medianeras integrado en la secuencia modernista del tramo central.
Número 8 Adolfo Castiñeyra Boloix, 1910-1912 Fachada modernista con yeserías vegetales, balcones y cornisa ornamentada.
Número 10 Enrique Tienda, 1924 Edificio correspondiente a la segunda fase constructiva de la calle Nueva.
Número 11 Adolfo Castiñeyra Boloix, 1910-1912 Fachada de carácter regionalista con paneles cerámicos sobre los balcones.
Número 13 Adolfo Castiñeyra Boloix, 1910-1912 Edificio de viviendas y locales comerciales integrado en el conjunto modernista.
Número 15 M. López Mora, 1927 Edificio levantado durante la consolidación del tramo próximo a las Tendillas.
Número 17 Félix Hernández Giménez, 1928 Construcción vinculada a la renovación urbana de la Plaza de las Tendillas.
Número 19 Gonzalo Rodríguez de Quintana, 1922 Edificio en forma de U con patio abierto a la fachada, terrazas voladas y portada neobarroca.
Esquina con Calle García Lovera Adolfo Castiñeyra Boloix, 1912 Casa Guirao Romera, resuelta mediante chaflán, ladrillo rojo y recercados de piedra artificial.
Esquina con Calle María Cristina Adolfo Castiñeyra Boloix, 1914 Fachada decorada con relieves femeninos, medallones y frontones partidos.

Edificios posteriores

Edificio Zafra-Polo

El Edificio Zafra-Polo se encuentra en la esquina de la calle Claudio Marcelo con la Calle Ambrosio de Morales.

La construcción actual sustituyó a inmuebles anteriores y modificó la escala tradicional de la calle. Aunque algunas fuentes sitúan su construcción en torno a 1965, la ficha municipal fecha el edificio actual en la década de 1970.

Cuenta con estructura de hormigón armado y ocho plantas. Sus cuerpos volados y su altura rompen la continuidad de las cornisas del conjunto histórico.[8]

En el interior y en el subsuelo se conservaron restos arqueológicos romanos y medievales.

Edificio de Banesto

Edificio ocupado por Banesto en la calle Claudio Marcelo en 1941.

Durante el siglo XX, uno de los inmuebles de la calle estuvo ocupado por el Banco Español de Crédito, conocido como Banesto.

Las fotografías de 1941 documentan la presencia de la entidad bancaria y la configuración que presentaba entonces el tramo central.

Casas Consistoriales

En el extremo inferior se encuentra el Ayuntamiento de Córdoba. La ampliación de las dependencias municipales fue uno de los motivos que impulsaron la apertura de la calle Nueva en el último cuarto del siglo XIX.

El edificio municipal actual fue inaugurado en 1985. Su construcción alteró nuevamente este sector, aunque permitió mantener visibles los restos del Templo Romano descubiertos durante las obras anteriores.

I.E.S. Luis de Góngora y capilla de la Asunción

El I.E.S. Luis de Góngora delimita parte del tramo superior. El conjunto procede del antiguo Colegio de la Asunción y del Instituto Provincial de Segunda Enseñanza.

Desde la calle puede contemplarse la linterna de la Capilla de la Asunción, elemento barroco que sobresale por encima de las cubiertas del edificio.

La construcción de la prolongación de Claudio Marcelo en 1909 afectó al antiguo Jardín Botánico del Instituto, situado en terrenos contiguos.

Arqueología

Templo Romano

Calle Claudio Marcelo en 1935, antes del descubrimiento del Templo Romano.

El Templo Romano se encuentra en el extremo inferior de la calle, junto a la Calle Capitulares y el Ayuntamiento de Córdoba.

Los restos fueron descubiertos durante las obras de ampliación de las Casas Consistoriales iniciadas a mediados del siglo XX. Las excavaciones permitieron documentar un gran templo dedicado al culto imperial.

El edificio fue concebido durante el gobierno del emperador Claudio y terminado bajo los emperadores de la dinastía Flavia. No era una construcción aislada, sino que formaba parte de un amplio conjunto monumental compuesto por:

El templo y su plaza porticada. Una segunda plaza situada en una terraza inferior. Un circo. Estructuras relacionadas con el culto imperial.

Este conjunto ha sido interpretado como el foro provincial de la Bética.[9]

El templo se levantaba sobre un podio y presentaba seis columnas corintias exentas en su fachada. Frente a la entrada se encontraba el altar.

La reconstrucción parcial fue dirigida por Félix Hernández Giménez. Se levantaron columnas, capiteles y parte de la estructura utilizando elementos originales y reproducciones modernas.[10]

Después de una nueva intervención de restauración y accesibilidad, el recinto comenzó a recibir visitas en 2025. La actuación incorporó pasarelas y plataformas destinadas a permitir la contemplación de las estructuras conservadas.[11]

Restos de los números 1 y 3

En los números 1 y 3 fueron localizados restos de los muros levantados durante la construcción del complejo del Templo Romano en el siglo I.

La excavación documentó también una vivienda de época postcalifal. Los muros romanos conservados en el sótano forman una unidad arqueológica con el templo vecino y están sometidos a conservación integral.[12]

Restos bajo el edificio Zafra-Polo

Bajo el Edificio Zafra-Polo se conservan restos de distintas etapas históricas:

Grandes sillares pertenecientes a una plataforma romana. Un lienzo de muralla de aparejo cristiano. Una estructura medieval abovedada de sillares.

Los elementos fueron integrados en el edificio y protegidos por el planeamiento municipal.[8]

Otros hallazgos

Las obras realizadas en diferentes puntos de la calle han documentado pavimentos, muros, viviendas, canalizaciones y estructuras correspondientes a las épocas romana, medieval, moderna y contemporánea.

La sucesión de hallazgos confirma que la calle moderna atraviesa uno de los sectores de mayor complejidad arqueológica del centro de Córdoba.

Actividad comercial

Desde su apertura, la calle Claudio Marcelo fue concebida como un eje comercial. Las plantas bajas de los primeros edificios se reservaron expresamente para tiendas y almacenes.

Durante el siglo XX, la calle concentró establecimientos de tejidos, perfumería, ferretería, relojería, sombrerería, calzado y artículos para el hogar.

Su posición permitió comunicar el comercio de la Plaza de la Corredera y la Calle Rodríguez Marín con la Plaza de las Tendillas y las calles Gondomar, Jesús y María y Cruz Conde.

A medida que la actividad comercial se extendió hacia otros barrios y centros urbanos, parte de los negocios tradicionales cerró o se trasladó. La calle mantuvo, no obstante, su carácter comercial mediante la apertura de nuevos establecimientos, oficinas y locales hosteleros.

Establecimientos comerciales históricos

Números pares

Los Sánchez. Almacenes Zafra Polo. Almacenes Galo.

Números impares

Perfumería Hoyo. Tejidos José Carrillo Pérez, en el número 7, documentado en mayo de 1925. Ferretería El Candado, en el número 11. Sombrerería Sucesor de A. Ariza, en el número 11, documentada en mayo de 1931. Relojería Mesa, en el número 13. Martínez Rücker, en el número 13. Casa Otero, en el número 17. Casa Montilla, en el número 19. Ferretería La Campana.

Sin número asignado

Zapatería Ciudad del Betis. Almacenes Los Madrileños. Relojería Suiza.

Arbolado y paisaje urbano

La calle estuvo flanqueada durante buena parte del siglo XX por alineaciones de naranjos. En 2003, Francisco Solano Márquez contabilizó aproximadamente ochenta ejemplares distribuidos por ambas aceras.[6]

Las copas de los árboles forman una línea vegetal delante de las fachadas modernistas. La decoración de hojas, flores y tallos presente en las yeserías de algunos edificios establece una relación visual con el arbolado.

El paisaje urbano combina elementos pertenecientes a periodos muy diferentes:

El complejo romano del siglo I. La Capilla de la Asunción. Los edificios modernistas y regionalistas del primer tercio del siglo XX. El Edificio Zafra-Polo. El Ayuntamiento de Córdoba. Las transformaciones comerciales de las plantas bajas.

Semana Santa

La calle Claudio Marcelo formó durante décadas parte del recorrido de la Carrera Oficial de la Semana Santa de Córdoba.

Su anchura y su conexión con la Plaza de las Tendillas permitieron instalar palcos y sillas para el paso de las cofradías. El recorrido continuaba hacia la Calle Diario de Córdoba, la Calle San Fernando y otros sectores del casco histórico.

El traslado de la Carrera Oficial al entorno de la Mezquita-Catedral puso fin a esta función, aunque la calle continúa siendo utilizada por algunas hermandades en sus itinerarios de ida o regreso.

Evolución del tráfico

La calle ha desarrollado simultáneamente funciones comerciales, peatonales y de circulación rodada.

La apertura original respondió a la necesidad de permitir el tránsito de carruajes y mercancías entre la Ajerquía y el centro. Durante el siglo XX pasó a formar parte de los principales recorridos del tráfico urbano.

Las modificaciones de la circulación en la Calle Capitulares, la Calle Alfonso XIII, la Calle María Cristina y la Plaza de las Tendillas han provocado diferentes cambios de sentido y restricciones de acceso.

La condición de vía de salida para residentes del centro ha dificultado su completa peatonalización. Durante el siglo XXI se han planteado propuestas para crear una plataforma única, ampliar el espacio peatonal, renovar la iluminación y mejorar el pavimento.[13]

Fecha Actuación Consecuencia
6 de enero de 1877 Adquisición municipal de la casa-palacio del duque de Hornachuelos. La operación permitió ampliar las dependencias municipales y preparar la apertura de una vía frente a las Casas Consistoriales.
11 de febrero de 1878 Presentación de los planos de Francisco Sainz de Varanda. Se definió un primer tramo de aproximadamente 80 metros de longitud y ocho metros de anchura.
Junio de 1878 Inicio de las obras. Comenzó la apertura entre la calle del Ayuntamiento y la calle del Arco Real.
1882 Subasta de los solares resultantes de los derribos. La iniciativa privada asumió la construcción de varios edificios con locales comerciales.
1883 Finalización aproximada del primer tramo. La calle quedó abierta desde Calle Capitulares.
9 de junio de 1884 Aprobación oficial del nombre de Claudio Marcelo. La denominación convivió con el nombre popular de calle Nueva.
1909 Prolongación hasta la Calle Diego de León. Se atravesaron nuevas manzanas y desapareció la mayor parte del Jardín Botánico del Instituto Provincial.
De 1910 a 1914 Construcción de los principales edificios de Adolfo Castiñeyra Boloix. Se configuró el conjunto modernista del tramo central.
De 1923 a 1924 Demolición del Hotel Suizo. La calle pudo prolongarse definitivamente hasta la Plaza de las Tendillas.
Década de 1920 Construcción de nuevos edificios en el tramo superior. Se consolidó la conexión con el nuevo centro comercial de las Tendillas.
Década de 1950 Descubrimiento del Templo Romano durante la ampliación municipal. Comenzó la excavación y reconstrucción parcial del complejo de culto imperial.
Décadas de 1960 y 1970 Construcción del Edificio Zafra-Polo y renovación de otros inmuebles. Se alteró parcialmente la escala tradicional del conjunto.
1985 Inauguración del edificio actual del Ayuntamiento de Córdoba. Se configuró el extremo inferior de la calle en torno al Ayuntamiento y al templo.
2025 Apertura del recinto del Templo Romano a las visitas. Se incorporaron pasarelas y plataformas para recorrer el espacio arqueológico.

Denominaciones históricas

Denominación Periodo Origen
Calle Nueva Desde 1878 Nombre popular surgido durante las obras por tratarse de una vía completamente nueva abierta mediante derribos y expropiaciones.
Calle Claudio Marcelo Desde 1884 Denominación oficial dedicada a Claudio Marcelo, magistrado romano al que tradicionalmente se atribuye la fundación de Corduba.

Puntos destacados

Plaza de las Tendillas. I.E.S. Luis de Góngora. Capilla de la Asunción. Edificio del número 4, vinculado a Antonio Gala. Edificios modernistas de los números 4, 6, 8, 11 y 13. Casa Guirao Romera. Edificio Zafra-Polo. Templo Romano. Ayuntamiento de Córdoba. Calle Capitulares. Calle Diario de Córdoba. Calle Rodríguez Marín.

Localización

Mapa
Localización de la calle Claudio Marcelo




Referencias

  1. 1,0 1,1 1,2 1,3 1,4 1,5 Gerencia Municipal de Urbanismo de Córdoba, "CC-3. Conjunto catalogado de la calle Nueva y entorno", Catálogo de Bienes Protegidos del Conjunto Histórico de Córdoba, 24 de abril de 2009, https://www.gmucordoba.es/novedades/item/5792-cc-3-conjunto-catalogado-de-la-calle-nueva-y-entorno. Consultado el 17 de julio de 2026.
  2. 2,0 2,1 2,2 2,3 2,4 Miguel López Serrano y Rafael Guerrero Elecalde, "Las transformaciones urbanísticas como recurso pedagógico para el estudio de la Córdoba contemporánea", Anuario Jurídico y Económico Escurialense, 2021, https://dialnet.unirioja.es/descarga/articulo/8162283.pdf. Consultado el 17 de julio de 2026.
  3. Ángel Montero Bastarreche y Juan Antonio Devesa Alcaraz, "El Jardín Botánico del Instituto Provincial de Segunda Enseñanza de Córdoba (1858-1909)", Acta Botanica Malacitana, 2011, https://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=3825118. Consultado el 17 de julio de 2026.
  4. 4,0 4,1 Catálogo Abierto de Arquitectura Contemporánea de Córdoba, "Conjunto Calle Nueva (Claudio Marcelo)", Catálogo Abierto de Arquitectura Contemporánea, s. f., https://arquitecturacontemporanea.org/catalogos/cordoba/item/calle-nueva-claudio-marcelo/. Consultado el 17 de julio de 2026.
  5. Redacción, "Las Tendillas: un símbolo de Córdoba concebido hace un siglo", El Día de Córdoba, 8 de junio de 2025, https://www.eldiadecordoba.es/cordoba/plaza-tendillas-simbolo-cordoba-concebido-hace-siglo_0_2004083584.html. Consultado el 17 de julio de 2026.
  6. 6,0 6,1 Francisco Solano Márquez, "De Roma al modernismo", Rincones de Córdoba con encanto, 2003, https://cordobaatravesdelasfotosdejoscar.blogspot.com/2017/09/rincones-de-cordoba-on-encanto-27-cl.html. Consultado el 17 de julio de 2026.
  7. Catálogo Abierto de Arquitectura Contemporánea de Córdoba, "Edificio de viviendas en calle Claudio Marcelo, 19", Catálogo Abierto de Arquitectura Contemporánea, s. f., https://arquitecturacontemporanea.org/catalogos/cordoba/item/edificio-de-viviendas-en-c-claudio-marcelo-19/. Consultado el 17 de julio de 2026.
  8. 8,0 8,1 Gerencia Municipal de Urbanismo de Córdoba, "EV-253. Claudio Marcelo 7", Catálogo de Bienes Protegidos del Conjunto Histórico de Córdoba, 24 de abril de 2009, https://www.gmucordoba.es/novedades/ultimas-novedades/item/4169-ev-253-claudio-marcelo-7. Consultado el 17 de julio de 2026.
  9. Juan F. Murillo Redondo, Maudilio Moreno Almenara, José Luis Jiménez Salvador y Dolores Ruiz Lara, "El templo de la calle Claudio Marcelo. Aproximación al foro provincial de la Bética", Romula, 2003, https://www.upo.es/revistas/index.php/romula/article/view/140. Consultado el 17 de julio de 2026.
  10. Consorcio de Turismo de Córdoba, "Templo Romano de Córdoba", Turismo de Córdoba, s. f., https://www.turismodecordoba.org/templo-romano-de-cordoba. Consultado el 17 de julio de 2026.
  11. Ayuntamiento de Córdoba, "Visitas guiadas al Templo Romano", Ayuntamiento de Córdoba, 12 de diciembre de 2025, https://www.cordoba.es/noticias/visitas-guiadas-templo-romano. Consultado el 17 de julio de 2026.
  12. Gerencia Municipal de Urbanismo de Córdoba, "EV-252. Claudio Marcelo 1 y 3", Catálogo de Bienes Protegidos del Conjunto Histórico de Córdoba, 24 de abril de 2009, https://www.gmucordoba.es/novedades/ultimas-novedades/item/4168-ev-252-claudio-marcelo-1-y-3. Consultado el 17 de julio de 2026.
  13. Redacción, "Los comerciantes del centro piden una remodelación de la calle Claudio Marcelo", Radio Córdoba, 27 de enero de 2024, https://cadenaser.com/andalucia/2024/01/27/los-comerciantes-del-centro-piden-una-remodelacion-de-la-calle-claudio-marcelo-radio-cordoba/. Consultado el 17 de julio de 2026.