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| | |title=Juan Fernández de Córdoba y de Zúñiga | ||
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| | |keywords=Juan Fernández de Córdoba y de Zúñiga, Juan de Córdoba, deán de la Catedral de Córdoba, canónigo de Córdoba, señor de Rute, señor de Zambra, Condes de Cabra, Baena | ||
|description=Biografía de Juan Fernández de Córdoba y de Zúñiga, conocido como Juan de Córdoba, deán y canónigo de la Catedral de Córdoba, abad y señor de las villas de Rute y Zambra durante el siglo XVI. | |||
|image=Juan de Córdoba, deán de la Catedral. Cuadro.png | |||
|image_alt=Retrato de Juan Fernández de Córdoba y de Zúñiga, deán y canónigo de la Catedral de Córdoba | |||
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== | {{biografia|nombre=Juan Fernández de Córdoba y Zúñiga|ocupacion=Deán y canónigo de la Catedral de Córdoba|foto=Juan de Córdoba, deán de la Catedral. Cuadro.png|ancho foto=250px|foto f=|ancho f=|video=|web=|fecha de nacimiento=Hacia [[1491]]|lugar de nacimiento=[[Baena]]|fecha de fallecimiento=[[29 de agosto]] de [[1565]]|lugar de fallecimiento=[[Córdoba]]|profesion=Eclesiástico, jurista y señor territorial|actividad=Deán y canónigo doctoral de la Catedral de Córdoba, primer abad y señor de Rute|reconocimiento=Señor de Rute y Zambra, fundador del Colegio de Santa Catalina|destacado=Impulsor de la repoblación de Rute y principal adversario capitular del obispo Leopoldo de Austria|cargo=|años=|predecesor=|sucesor=[[Francisco Pacheco de Córdoba]]|inicio contexto=1500|fin contexto=1560}}'''Juan Fernández de Córdoba y Zúñiga''', conocido en su época principalmente como '''Juan de Córdoba''' ([[Baena]], hacia [[1491]] - [[Córdoba]], [[29 de agosto]] de [[1565]]), fue un eclesiástico, jurista y señor territorial perteneciente a la poderosa [[Casa de Cabra]]. Fue doctor en Derecho Civil y Canónico, primer abad y señor de [[Rute]], canónigo doctoral y deán de la [[Mezquita-Catedral de Córdoba|Catedral de Córdoba]], dignidad que constituía el principal cargo del cabildo después del obispo.<ref name="DiccionarioCatedral">[https://dspace.uevora.pt/rdpc/bitstream/10174/19111/1/HyG%20%282015%29.pdf DÍAZ RODRÍGUEZ, Antonio J.: «Diccionario biográfico de la Catedral de Córdoba (I): los miembros del cabildo en época moderna», ''Historia y Genealogía'', número 5, 2015, pp. 209-210.]</ref> | ||
Fue una de las personalidades más poderosas, ricas y controvertidas de la Córdoba del [[siglo XVI]]. Su figura reúne muchas de las contradicciones del alto clero anterior al [[Concilio de Trento]]: pertenecía a la alta nobleza, acumuló beneficios eclesiásticos y señoríos, mantuvo una extensa red de familiares, clientes, criados y servidores y tuvo numerosos hijos naturales, al mismo tiempo que desarrolló una importante labor asistencial, protegió a los niños expósitos, impulsó la repoblación de Rute y desempeñó un papel decisivo en la fundación del [[Colegio de Santa Catalina]] de la [[Compañía de Jesús]].<ref name="CasasDean">[https://dspace.uevora.pt/rdpc/bitstream/10174/8756/1/Hispania%20Sacra.pdf DÍAZ RODRÍGUEZ, Antonio J.: «Las casas del deán don Juan de Córdoba: lujo y clientela en torno a un capitular del Renacimiento», ''Hispania Sacra'', LXI, número 123, 2009, pp. 77-104.]</ref> | |||
Su frustrada aspiración al [[Obispos de Córdoba|obispado de Córdoba]], concedido en [[1541]] a [[Leopoldo de Austria]], tío del emperador [[Carlos I de España|Carlos V]], condicionó una parte importante de su trayectoria. Durante los años siguientes encabezó la oposición del cabildo catedralicio al nuevo prelado, dando lugar a uno de los conflictos eclesiásticos y políticos más destacados de la Córdoba renacentista. | |||
[[ | == Orígenes familiares == | ||
Juan Fernández de Córdoba nació en [[Baena]] hacia [[1491]]. Fue hijo de [[Diego Fernández de Córdoba]], III [[conde de Cabra]], V señor de Baena y vizconde de Iznájar, y de su segunda esposa, [[Francisca de Zúñiga y de la Cerda]].<ref name="DiccionarioCatedral" /> | |||
Nació en cuarto lugar dentro de una de las familias nobiliarias más influyentes de Andalucía. La temprana muerte de dos de sus hermanos hizo que quedara como segundón de la familia, mientras que su hermano mayor, [[Luis Fernández de Córdoba "IV Conde de Cabra"|Luis Fernández de Córdoba]], heredó el condado de Cabra y la Casa de Baena y se convirtió, por su matrimonio con Elvira Fernández de Córdoba, en duque de Sessa y heredero político del [[Gonzalo Fernández de Córdoba|Gran Capitán]].<ref name="CasasDean" /> | |||
Como era habitual entre los hijos no destinados a heredar el patrimonio principal de las grandes casas nobiliarias, Juan fue orientado desde la infancia hacia la carrera eclesiástica. Su principal modelo y protector fue su tío [[Francisco de Mendoza y Córdoba]], que ocupó importantes cargos en la Iglesia y en la corte de Carlos V, entre ellos los de canónigo doctoral y deán de Córdoba, obispo de Oviedo, Zamora y Palencia y presidente del Consejo de Regencia de la emperatriz Isabel de Portugal. | |||
La influencia de su tío resultó decisiva para abrirle paso dentro del cabildo catedralicio y para asegurarle una carrera que parecía destinada a culminar en un obispado. | |||
== Primer abad de Rute == | |||
El [[15 de julio]] de [[1497]], cuando Juan de Córdoba tenía aproximadamente seis años, el papa Alejandro VI autorizó la erección de la abadía o magna capellanía de Rute y reservó su titularidad en favor del niño.<ref name="DiccionarioCatedral" /> | |||
Su designación infantil como primer abad de Rute constituye un ejemplo del modo en que los grandes linajes nobiliarios utilizaban los beneficios eclesiásticos para asegurar la posición económica y social de los hijos segundones. Durante sus primeros años, las obligaciones espirituales de la abadía fueron desempeñadas necesariamente por otros clérigos, mientras Juan conservaba la titularidad y las rentas vinculadas al beneficio. | |||
La fundación quedó posteriormente confirmada y organizada mediante nuevas disposiciones pontificias y familiares. La abadía estaba estrechamente ligada al señorío que la Casa de Cabra ejercía sobre Rute, por lo que Juan acabaría reuniendo en su persona la condición de abad y señor territorial. | |||
Gracias a la partición testamentaria realizada por su padre, se convirtió en titular del señorío de Rute, formado por los términos de esta villa y de [[Zambra]]. En ambos territorios ejercía jurisdicción civil y criminal y poseía tierras, pastos, molinos, hornos, mesones y otras instalaciones productivas.<ref name="CasasDean" /> | |||
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== Formación universitaria == | |||
Juan de Córdoba estudió en la Universidad de Salamanca, uno de los principales centros intelectuales de la Monarquía Hispánica. Allí obtuvo el doctorado en Derecho Civil y Canónico, una formación que le proporcionó los conocimientos necesarios para intervenir en la administración eclesiástica, en los tribunales y en las instituciones de la Corona.<ref name="DiccionarioCatedral" /> | |||
| | Su preparación jurídica fue uno de los fundamentos de su ascenso dentro del cabildo catedralicio. El canónigo doctoral debía ser especialista en Derecho y asesorar a la institución en materias jurídicas, patrimoniales y procesales. | ||
} | |||
La formación recibida en Salamanca lo situó dentro de los círculos cultos del Renacimiento español. A lo largo de su vida mantuvo relaciones con juristas, humanistas, religiosos y personajes de la corte, entre ellos [[Juan Ginés de Sepúlveda y Sepúlveda|Juan Ginés de Sepúlveda]], [[San Juan de Ávila]] y miembros destacados de la naciente Compañía de Jesús. | |||
== Carrera eclesiástica == | |||
Su carrera dentro de la Catedral de Córdoba fue larga y progresiva. La documentación capitular permite reconstruir las principales etapas:<ref name="DiccionarioCatedral" /> | |||
* Canónigo de la Catedral de Córdoba entre el [[7 de octubre]] de [[1513]] y el [[8 de febrero]] de [[1519]]. | |||
* Racionero entero entre el [[8 de febrero]] y el [[8 de mayo]] de [[1519]]. | |||
* Racionero medio desde el [[27 de julio]] de [[1524]]. | |||
* Canónigo doctoral desde el [[8 de enero]] de [[1530]]. | |||
* Procurador de la Iglesia de Córdoba en la Congregación de las Iglesias de Castilla reunida en Madrid en [[1530]]. | |||
* Deán de la Catedral de Córdoba desde el [[12 de agosto]] de [[1531]]. | |||
* Procurador de Córdoba en la Congregación de las Iglesias reunida en Madrid en [[1541]]. | |||
* Beneficiado de [[Cabra]] desde el [[14 de octubre]] de [[1545]]. | |||
Antes de alcanzar el deanato había desempeñado también la maestrescolía de la Catedral. El [[12 de agosto]] de [[1531]], el canónigo y provisor [[Francisco de Toledo]] le dio posesión de la dignidad de deán, considerada la más alta del cabildo después de la autoridad episcopal.<ref name="CasasDean" /> | |||
El deán presidía las reuniones capitulares, representaba al cabildo, participaba en la administración de sus bienes y defendía sus privilegios frente al obispo, la Corona y otras instituciones. La posición adquirida por Juan de Córdoba le permitió ejercer durante más de tres décadas una enorme influencia sobre la Iglesia y la sociedad cordobesas. | |||
Su poder se apoyaba no solo en el deanato, sino también en la acumulación de rentas procedentes de la canonjía doctoral, la abadía de Rute, el beneficio de Cabra, diversas capellanías y su patrimonio señorial y familiar. | |||
== Viaje a Roma y naufragio == | |||
En [[1523]], Juan de Córdoba viajó a Roma, probablemente en relación con los intereses de su familia en la corte pontificia y con la presencia de su hermano Luis Fernández de Córdoba, nombrado embajador imperial ante la Santa Sede en [[1521]]. | |||
Durante su estancia pudo entrar en contacto con los ambientes políticos, jurídicos y humanísticos de la Roma renacentista. La tradición biográfica sostiene que, durante su regreso a España en [[1524]], el barco en el que viajaba naufragó cerca de las costas de Ibiza y que Juan de Córdoba fue uno de los pocos supervivientes.<ref name="Conferencia">[https://www.youtube.com/watch?v=6N5XkXDZV1k DÍAZ RODRÍGUEZ, Antonio J.: «Don Juan de Córdoba, clérigo y señor en tiempos de los Borgia», conferencia pronunciada el 3 de noviembre de 2016 en el Archivo Histórico Provincial de Córdoba.]</ref> | |||
Aunque el episodio aparece repetido en diversas reconstrucciones biográficas, debe tratarse con cierta cautela mientras no se localice el documento contemporáneo que permita conocer con precisión las circunstancias del viaje. | |||
== Señor y repoblador de Rute == | |||
Juan de Córdoba desempeñó un papel decisivo en la transformación de Rute y en el traslado de la población desde el entorno de la antigua fortaleza, posteriormente conocido como [[Rute el Viejo]], hacia el emplazamiento de la localidad actual. | |||
La posición fronteriza de la zona había perdido buena parte de su sentido después de la conquista del reino nazarí de Granada. El antiguo asentamiento fortificado presentaba dificultades para el crecimiento urbano, la agricultura y el abastecimiento de agua. Juan de Córdoba promovió entonces una nueva población en un terreno más accesible y apto para el desarrollo económico.<ref name="Rute">[https://dspace.uevora.pt/rdpc/handle/10174/19098 DÍAZ RODRÍGUEZ, Antonio J.: «Abad y señor de Rute. Don Juan de Córdoba y la repoblación de la banda morisca cordobesa», en ''Ciudades y fronteras. Una mirada interdisciplinar al mundo urbano'', Universidad de Extremadura, 2014, pp. 101-120.]</ref> | |||
Su política señorial incluyó: | |||
* La atracción de nuevos pobladores. | |||
* La apertura de tierras de cultivo. | |||
* La extensión del olivar y de la vid. | |||
* La explotación de pastos y montes. | |||
* La construcción de hornos, molinos, tenerías, batanes y almazaras. | |||
* La organización de la administración local. | |||
* La promulgación de normas y ordenanzas. | |||
* El fomento de mercados y ferias ganaderas. | |||
* La integración económica de Rute y Zambra con otras localidades del reino de Córdoba. | |||
Entre sus propiedades figuraban los cortijos del Cerro de la Higuera, Mata de Tora y Pamplinar, tierras de nueva labranza, huertas, majuelos, molinos, un batán, unas tenerías, varios hornos y una almazara. También poseía derechos sobre los pastos de Rute y Zambra y sobre diferentes instalaciones productivas.<ref name="CasasDean" /> | |||
La historiografía contemporánea lo considera uno de los principales responsables de la fundación y consolidación de la Rute moderna. Por este motivo ha sido descrito como señor, refundador y repoblador de la villa. | |||
== Servicio a la Corona == | |||
Su formación jurídica y su experiencia administrativa fueron aprovechadas por la Corona. En [[1538]] actuó como visitador de la Universidad de Salamanca, donde intervino en la inspección y reorganización de la institución universitaria.<ref name="DiccionarioCatedral" /> | |||
En [[1539]] fue enviado como visitador a la Real Chancillería de Granada. También participó en otras comisiones y gestiones relacionadas con la administración real y la defensa de los intereses eclesiásticos. | |||
Estos nombramientos demuestran que Juan de Córdoba gozaba de prestigio como jurista y administrador. Su relación con la Corona, sin embargo, no fue suficiente para obtener la promoción episcopal a la que aspiraba. | |||
== Aspiración al obispado de Córdoba == | |||
Tras el fallecimiento en Roma del obispo [[Pedro Fernández Manrique]] el [[7 de octubre]] de [[1540]], la sede cordobesa quedó vacante. Juan de Córdoba se encontraba entonces en una posición aparentemente favorable para aspirar al obispado. | |||
Era miembro de una de las familias más poderosas de Andalucía, doctor en ambos Derechos, deán y canónigo doctoral de la Catedral, representante del cabildo en las congregaciones de las Iglesias de Castilla y antiguo visitador de instituciones reales. Su tío Francisco de Mendoza había seguido una trayectoria semejante desde el cabildo cordobés hasta diferentes sedes episcopales. | |||
El historiador Antonio J. Díaz Rodríguez señala que, conforme al precedente familiar y a su carrera, era razonable esperar que el deanato sirviera como trampolín hacia un obispado. Sin embargo, su intento de alcanzar la mitra cordobesa terminó en un rotundo fracaso y su imagen ante el monarca parece haber quedado afectada, pues nunca fue promovido posteriormente a otra sede episcopal.<ref name="CasasDean" /> | |||
El obispado fue concedido el [[29 de abril]] de [[1541]] a [[Leopoldo de Austria]], hijo natural del emperador Maximiliano I de Habsburgo, hermano de Felipe el Hermoso y tío de Carlos V.<ref name="LeopoldoRAH">[https://historia-hispanica.rah.es/biografias/5246-leopoldo-de-austria «Leopoldo de Austria», ''Historia Hispánica'', Real Academia de la Historia.]</ref> | |||
Leopoldo había sido rector de la Universidad de Salamanca, pero no había gobernado anteriormente una diócesis. Su nombramiento obedeció en gran medida a la política familiar y dinástica del emperador, que utilizaba cargos y rentas eclesiásticas para asegurar una posición económica y social a los miembros naturales de la casa de Austria. | |||
La elección tenía una importancia económica extraordinaria. La mitra cordobesa era una de las más ricas de la Corona de Castilla. Sus rentas llegaron a situarse en torno a los 50.000 ducados anuales durante los lustros centrales del siglo XVI y ocupaban aproximadamente el cuarto lugar entre los obispados castellanos.<ref name="ArandaLeopoldo">[https://repositorio.uam.es/bitstreams/7cdccc54-3c72-4ea7-8fb8-32d55c5016a4/download ARANDA DONCEL, Juan: «La familia del Emperador: Leopoldo de Austria, obispo de Córdoba (1541-1557)», en ''Carlos V y la quiebra del humanismo político en Europa'', volumen II, 2001, pp. 403-424.]</ref> | |||
La explicación fundamental de la derrota de Juan de Córdoba debe buscarse, por tanto, en la decisión de Carlos V de reservar una de las diócesis más prestigiosas y rentables de Castilla para un miembro de su propia familia. | |||
=== La tradición de los 30.000 ducados === | |||
Los ''[[Casos Notables de la ciudad de Córdoba|Casos notables de la ciudad de Córdoba]]'' ofrecen una explicación mucho más novelesca. Según esta obra, Juan de Córdoba acudió a la corte confiando en sus apoyos para obtener el obispado. Durante su estancia habría participado en una partida de cartas y perdido en una sola noche 30.000 ducados. | |||
Cuando Carlos V conoció el episodio, habría considerado que semejante conducta constituía, en palabras del relato, «para obispo, muy gran falta». Juan habría regresado entonces a Córdoba profundamente agraviado, mientras la mitra era entregada a Leopoldo de Austria.<ref name="CasosNotables">[https://josecarlosaranda.com/2021/12/27/vida-del-senor-don-juan-fernandez-de-cordoba-abad-y-senor-de-la-villa-de-rute-dean-y-canonigo-de-la-ciudad-de-cordoba-i-casos-raros-ocurridos-en-la-ciudad-de-cordoba/ «Vida del señor don Juan Fernández de Córdoba, abad y señor de la villa de Rute, deán y canónigo de la ciudad de Córdoba», transcripción de los ''Casos notables de la ciudad de Córdoba''.]</ref> | |||
La anécdota debe interpretarse con prudencia. Los ''Casos notables'' fueron redactados de forma anónima varias décadas después de los acontecimientos y combinan hechos históricos, memorias familiares, rumores, leyendas urbanas y recursos literarios. | |||
No se conoce por el momento una carta de Carlos V, un acta capitular o un documento contemporáneo que confirme la partida, la cantidad perdida o la frase atribuida al emperador. | |||
La pérdida de los 30.000 ducados pudo conservar el recuerdo de un episodio real o de la afición de Juan de Córdoba al juego. También pudo servir como explicación moralizante de por qué un candidato poderoso no alcanzó el episcopado. Sin embargo, no puede considerarse demostrada como causa única de su exclusión. | |||
La conclusión más sólida es que la política dinástica de Carlos V fue el factor decisivo. La supuesta partida de cartas, de haber ocurrido, pudo perjudicar adicionalmente la reputación del deán o facilitar una justificación pública para descartarlo. | |||
== Enfrentamiento con Leopoldo de Austria == | |||
La concesión de la mitra a Leopoldo de Austria no puso fin a la rivalidad. Por el contrario, abrió un prolongado conflicto por el control de la Iglesia cordobesa. | |||
[[Archivo:Carta de Carlos V a Felipe II hablando de la rivalidad entre Leopoldo de Austria y Juan de Córdoba .png|miniaturadeimagen|Carta de Carlos V a Felipe II hablando de la rivalidad entre Leopoldo de Austria y Juan de Córdoba. Recreada]] | |||
Leopoldo entró en Córdoba en agosto de [[1541]]. Encontró un cabildo dividido, con pleitos entre dignidades, canónigos, racioneros y medios racioneros. El nuevo obispo intentó intervenir directamente en la provisión de capellanías, beneficios, oficios y prebendas, colocando en ellos a criados, familiares y hombres de su confianza.<ref name="Leopoldo">[https://www2.ual.es/ideimand/leopoldo-de-austria-obispo-de-cordoba-c-1505-1557/ «Leopoldo de Austria, obispo de Córdoba», proyecto ''Identidad e Imagen de Andalucía en la Edad Moderna'', Universidad de Almería.]</ref> | |||
Juan de Córdoba se convirtió en el principal defensor de las prerrogativas del cabildo y en el adversario más poderoso del obispo. El conflicto enfrentaba a dos redes de patronazgo: | |||
* La casa episcopal de Leopoldo, respaldada por su parentesco con el emperador. | |||
* La red familiar y capitular del deán, vinculada a los Fernández de Córdoba, la nobleza local y numerosos clérigos y beneficiados. | |||
Las tensiones provocaron pleitos, entredichos, enfrentamientos personales y una profunda división dentro de la diócesis. | |||
El propio Carlos V intervino. En una carta enviada desde Bruselas el [[17 de febrero]] de [[1545]] a su hijo, el futuro [[Felipe II de España|Felipe II]], expresó su preocupación por las diferencias entre el obispo, el deán y el cabildo. El emperador recordó expresamente que Leopoldo era de su sangre y ordenó que se respetara su persona y se investigaran los motivos del conflicto.<ref name="TestamentoLeopoldo">[https://dialnet.unirioja.es/descarga/articulo/2986316.pdf JUAN LOVERA, Carmen y MURCIA CANO, María Teresa: «Jaén y don Leopoldo de Austria, obispo de Córdoba. Un testamento ejemplar», ''Boletín del Instituto de Estudios Giennenses'', número 198, 2008, pp. 251-288.]</ref> | |||
La intervención imperial pone de manifiesto la protección política de la que gozaba Leopoldo. Aunque Carlos V ordenaba investigar las razones de ambas partes, dejaba claro que el parentesco dinástico del obispo debía ser tenido en consideración. | |||
El enfrentamiento se prolongó durante la mayor parte del episcopado. En [[1556]], después de unos quince años de discordias, Leopoldo y el cabildo iniciaron un proceso de reconciliación. El obispo escribió al deán y se declaró dispuesto a comenzar una «nueva vida». La concordia fue aceptada el [[14 de agosto]] de aquel año y posteriormente confirmada por la Santa Sede.<ref name="TestamentoLeopoldo" /> | |||
El conflicto demuestra que Juan de Córdoba no era un candidato marginal ni un clérigo carente de capacidad. Aun sin haber obtenido la mitra, poseía suficiente poder para enfrentarse durante años al tío del emperador y limitar su control sobre el cabildo catedralicio. | |||
== Patrimonio y poder económico == | |||
Juan de Córdoba reunió una gran fortuna procedente de sus bienes familiares, sus señoríos, las rentas eclesiásticas y diversas inversiones. | |||
Además de los bienes de Rute y Zambra, poseía casas y terrenos en Córdoba, Baena y otros lugares. Invirtió en tierras agrícolas, olivares, viñas, molinos, hornos, tenerías, batanes, censos, juros y propiedades urbanas.<ref name="CasasDean" /> | |||
Entre sus rentas se encontraban las correspondientes a: | |||
* El deanato de la Catedral de Córdoba. | |||
* La canonjía doctoral. | |||
* La abadía de Rute. | |||
* El beneficio de Cabra. | |||
* La capellanía mayor vinculada a su familia. | |||
* El señorío de Rute y Zambra. | |||
* La explotación de tierras y propiedades agrícolas. | |||
* Los alquileres y censos de diversos inmuebles. | |||
* Las instalaciones industriales y comerciales de sus señoríos. | |||
Su patrimonio territorial incluía huertas, montes, pastos, cortijos, molinos, un mesón, hornos, una almazara, un batán y unas tenerías. Solo una parte de estos bienes fue valorada hacia [[1555]] en varios millones de maravedís. | |||
También utilizó su influencia para obtener prebendas y beneficios para familiares y clientes. En algunos casos, estas concesiones llevaban asociadas pensiones destinadas a miembros de su familia o de su casa. Este comportamiento, habitual en las redes de patronazgo del alto clero del Antiguo Régimen, fortaleció su poder dentro del cabildo. | |||
== Las casas del deán == | |||
[[Archivo:Espacio que ocupaban las Casas del Deán en su máximo etensión.png|miniaturadeimagen|500x500px|Espacio que ocupaban las Casas del Deán en su máximo extensión]] | |||
Su residencia principal ocupaba un enorme solar situado entre la actual [[Plaza de la Compañía]], la [[Calle Duque de Hornachuelos]], la [[Calle Juan de Mena]] y la [[Calle Juan Valera]]. En aquel espacio se encuentran actualmente la [[Iglesia del Salvador y Santo Domingo de Silos]], la [[Iglesia de la Compañía]], el Colegio de la Inmaculada y varios edificios de viviendas.<ref name="CasasDean" /> | |||
Las llamadas casas del deán no eran únicamente una residencia privada. Constituían un verdadero centro de poder desde el que se administraban propiedades, rentas, pleitos, relaciones familiares y redes clientelares. | |||
Por sus salones pasaban nobles, juristas, clérigos, humanistas, escribanos, administradores, criados, esclavos, religiosos, agentes y peticionarios. En ellas convivían miembros de su familia, hijos naturales, beneficiados, capellanes, empleados, sirvientes y personas dependientes de su protección. | |||
La residencia contaba con: | |||
* Un gran patio central. | |||
* Salas de representación. | |||
* Comedores y espacios para banquetes. | |||
* Una sala decorada con numerosos tapices. | |||
* Capilla y oratorio. | |||
* Caballerizas. | |||
* Habitaciones privadas. | |||
* Dependencias para criados y esclavos. | |||
* Cocinas, despensas y bodegas. | |||
* Huerta, jardín y noria. | |||
* Espacios destinados a la administración de su patrimonio. | |||
El inventario levantado después de su muerte muestra una extraordinaria riqueza material. Había tapices de asuntos mitológicos, bíblicos y vegetales, alfombras, reposteros con las armas de la Casa de Baena, cuadros, sitiales, mesas de nogal, muebles de ébano y madera de Indias, camas suntuosas y una enorme cantidad de objetos de plata. | |||
La vajilla de plata superaba los cien kilogramos e incluía platos, escudillas, jarros, aguamaniles, cucharas, candelabros y otros objetos de mesa y representación. También poseía muebles y objetos exóticos, como un bordón de madera de Indias con empuñadura de plata.<ref name="CasasDean" /> | |||
El lujo de la residencia no era meramente doméstico. Funcionaba como una representación visible del linaje, la riqueza y la autoridad de su propietario. | |||
=== Incendio y reconstrucción === | |||
[[Archivo:Plano del Colegio de Sta. Catalina (1787).jpg|miniaturadeimagen|500x500px|Plano del colegio de santa Catalina que ocupaba en 1787 prácticamente la misma superficie que en su día mantuvieron las casas del Deán]] | |||
Las primeras casas del deán fueron destruidas por un violento incendio. La tradición recogida por los ''Casos notables'' atribuyó el fuego a criados y familiares de un vecino enfrentado con Juan de Córdoba, aunque esta responsabilidad no está documentalmente demostrada. | |||
El incendio estuvo a punto de costarle la vida. Según el relato, tuvo que escapar por una reja abierta en una de las habitaciones. Murieron algunos servidores y animales y se perdieron tapices, plata, mobiliario y otros bienes.<ref name="CasasDean" /> | |||
La tradición calculó las pérdidas en 300.000 ducados, una cifra que probablemente debe entenderse como una exageración destinada a expresar la magnitud del desastre. | |||
Después del incendio, Juan de Córdoba mandó construir un nuevo palacio de menor extensión, pero con una traza arquitectónica más ordenada y refinada. Una parte del antiguo solar, ocupada anteriormente por caballerizas, dependencias auxiliares y huerta, fue posteriormente cedida a la Compañía de Jesús. | |||
== Casa, criados y clientes == | |||
Alrededor de Juan de Córdoba se formó una compleja red de personas dependientes de su protección. La casa incluía administradores, capellanes, beneficiados, escribanos, cocineros, porteros, cocheros, lacayos, mozos, acemileros, artesanos y servidores domésticos. | |||
Su principal hombre de confianza fue el racionero Diego Pérez de Alarcón, que actuaba como administrador, agente, gestor y ejecutor de sus negocios. Juan de Córdoba lo nombró albacea testamentario y le dejó importantes bienes, reconociendo expresamente los servicios que le había prestado.<ref name="CasasDean" /> | |||
En la [[El mercado de esclavos en Córdoba del siglo XVI|residencia también vivieron personas esclavizadas]], procedentes de distintos lugares y grupos. El inventario y los testamentos mencionan, entre otros, a servidores negros, moriscos y musulmanes. En su testamento de [[1565]], Juan de Córdoba dispuso la libertad de Francisco, un esclavo negro de avanzada edad, y le asignó ropas y otros bienes. | |||
La presencia de esclavos en su casa debe entenderse dentro de una sociedad en la que la esclavitud doméstica formaba parte de las estructuras económicas y sociales. Constituye, al mismo tiempo, uno de los aspectos más oscuros de su forma de vida y del mundo privilegiado al que pertenecía. | |||
== Vida privada y descendencia == | |||
Juan de Córdoba tuvo numerosos hijos naturales. Las fuentes de la época y la documentación notarial muestran que no ocultó completamente su existencia y que utilizó su patrimonio e influencia para asegurarles matrimonios, rentas, mayorazgos o carreras eclesiásticas. | |||
La mujer mejor documentada de su entorno fue '''Beatriz Mejía''', su compañera durante varios años y madre de su hijo primogénito. Es probable que también fuera madre de otros hijos, aunque no puede afirmarse en todos los casos.<ref name="CasasDean" /> | |||
En [[1555]], Beatriz Mejía vivía en Rute en una casa propiedad del deán. Juan de Córdoba le concedió durante toda su vida el usufructo del horno nuevo de Rute, las casas donde residía, unas tierras en Zambra y una viña. También dispuso que recibiera dinero, mobiliario y cuarenta fanegas de trigo cada año. | |||
Los ''Casos notables'' ofrecen un relato dramático según el cual Beatriz habría permanecido encerrada durante años por orden del deán y habría logrado escapar después de escuchar una predicación de [[San Juan de Ávila]]. Parte de esta historia pertenece al terreno de la tradición literaria y moralizante, por lo que sus detalles no deben considerarse plenamente demostrados.<ref>[https://www.eldiadecordoba.es/cordoba/cautiva-Dean-logro-libertad_0_1148285252.html BARTOLOMÉ, Pilar: «La cautiva del Deán que logró la libertad», ''El Día de Córdoba'', 25 de junio de 2017.]</ref> | |||
Entre los hijos documentados o recogidos por la historiografía se encuentran:<ref name="CasasDean" /> | |||
* '''Juan Fernández de Córdoba''', llamado en algunos documentos Juanico de Córdoba, hijo de Beatriz Mejía. Fue el primogénito, caballero de la Orden de Santiago y comendador de Oliva. Su padre fundó para él el [[29 de marzo]] de [[1546]] un mayorazgo valorado en 10.000 ducados. Contrajo matrimonio con Antonia de Bernuy Barba, hija del señor de Benamejí. | |||
* '''Fray Gabriel de Mendoza''', religioso dominico del [[Convento de San Pablo]] de Córdoba. | |||
* '''Luis de Córdoba''', también conocido como Luis de la Cerda o «el Bayo», destinado a la carrera eclesiástica. Llegó a ser canónigo de Sigüenza y arcediano de Madrid. | |||
* '''Leonor de Córdoba''', casada con Martín Fernández Venegas, heredero de una rama de los señores de Luque. | |||
* '''Juana de la Cerda''', religiosa. | |||
* '''Bárbara de Córdoba''', religiosa en el [[Convento de Santa Inés]]. | |||
* '''Juana de Córdoba''', religiosa en el convento de Santa Inés. | |||
Los descendientes del primogénito fueron conocidos como los '''Córdobas del Deán'''. La existencia de esta rama muestra la voluntad de Juan de Córdoba de perpetuar su linaje natural y asegurarle una posición reconocida dentro de la nobleza local. | |||
La documentación conservada en el [[Archivo Histórico Provincial de Córdoba]] y en el [[Archivo Histórico de la Nobleza]] incluye testamentos, fundaciones de mayorazgo, donaciones y pleitos posteriores relacionados con esta descendencia.<ref>[https://pares.mcu.es/ParesBusquedas20/catalogo/description/4453475 Documentación relativa al pleito sobre el mayorazgo fundado por Juan Fernández de Córdoba y Zúñiga, Portal de Archivos Españoles.]</ref> | |||
== Atención a los niños expósitos == | |||
Una de las facetas mejor documentadas de Juan de Córdoba fue su labor en favor de los niños abandonados. | |||
Después del cierre, hacia [[1530]], de un antiguo hospicio situado cerca de la parroquia de San Juan de los Caballeros, el deán acogió a numerosos expósitos en las llamadas '''casas del agua''', situadas frente a la Catedral y pertenecientes a los Fernández de Córdoba.<ref name="CasasDean" /> | |||
Mantuvo a estos niños con cargo a su propio patrimonio y organizó su educación y futuro. Para los varones firmó contratos de aprendizaje con maestros artesanos, de manera que pudieran aprender un oficio. Para las jóvenes procuró colocaciones y aportó dotes que les permitieran contraer matrimonio o ingresar en instituciones religiosas. | |||
Algunos de aquellos niños, especialmente quienes sufrían enfermedades o discapacidades, fueron incorporados al servicio de su casa. En su testamento dispuso que quienes no pudieran valerse por sí mismos recibieran alimento de su hacienda durante toda su vida. | |||
Su hombre de confianza, [[Diego Pérez de Alarcón]], llevaba las cuentas de los gastos relacionados con los expósitos y quedó encargado de continuar atendiéndolos después de la muerte del deán. | |||
En [[1586]], su sobrino, el obispo [[Francisco Pacheco de Córdoba]], trasladó a los niños al [[Hospital de Nuestra Señora de la Consolación]], dando continuidad institucional a la obra asistencial iniciada por Juan de Córdoba. | |||
== Fundación del Colegio de Santa Catalina == | |||
[[Archivo:Reales Escuelas Pias.JPG|miniaturadeimagen|Antiguo colegio de Santa Catalina]] | |||
Juan de Córdoba desempeñó un papel fundamental en la llegada de la Compañía de Jesús a Córdoba y en la fundación del [[Colegio de Santa Catalina]]. | |||
La iniciativa contó también con el apoyo de [[Catalina Fernández de Córdoba]], marquesa de Priego, de su hijo [[Antonio de Córdoba]], que había ingresado en la Compañía, y de [[San Juan de Ávila]]. Córdoba era considerada por los jesuitas una posición estratégica para extenderse por Andalucía y, posteriormente, hacia los territorios americanos.<ref name="FundacionJesuita">[https://www.juntadeandalucia.es/cultura/archivos/web_es/contenido?id=77eea18c-dfa9-11e1-8565-000ae4865a5f&idArchivo=762085e1-469f-11dd-bfe7-31450f5b9dd5 «Fundación del Colegio de Santa Catalina de la Compañía de Jesús», Documento del Mes, Archivo Histórico Provincial de Córdoba, Portal de Archivos de Andalucía.]</ref> | |||
Los primeros jesuitas se instalaron inicialmente en una parte de las casas del deán. Juan continuó residiendo en otra zona del palacio, mientras la huerta, el jardín y la noria quedaron divididos para el uso de ambas comunidades. | |||
El [[24 de enero]] de [[1554]] otorgó la escritura de donación y fundación del colegio. Por ella cedió edificios, terrenos, rentas, libros, mobiliario y ajuar litúrgico. También se comprometió a realizar obras y estableció diferentes condiciones relacionadas con el patronazgo, la celebración de misas y su derecho de enterramiento.<ref name="FundacionJesuita" /> | |||
Entre los participantes y firmantes de la fundación estuvieron: | |||
* Juan de Córdoba. | |||
* [[San Francisco de Borja]]. | |||
* [[Antonio Fernández de Córdoba]]. | |||
* El jesuita [[Jerónimo Nadal]], colaborador de [[San Ignacio de Loyola]] en la redacción y difusión de las constituciones de la Compañía. | |||
La fundación contemplaba la posibilidad de que el colegio llegara a convertirse en universidad. El deán y varios miembros del cabildo municipal se comprometieron a solicitar a la Santa Sede y a la Corona la autorización necesaria, aunque el proyecto universitario no llegó a materializarse. | |||
A la muerte de Juan de Córdoba, el conjunto de la propiedad debía pasar al Colegio de Santa Catalina. Para hacerlo posible fue necesario alcanzar acuerdos con su hijo primogénito y otros herederos, que renunciaron a determinados derechos sobre las casas. | |||
El colegio se convirtió en una de las principales instituciones educativas de la Córdoba moderna. Aunque su transformación en universidad no prosperó, la fundación del deán dejó una huella duradera en la [[Plaza de la Compañía]] y en la historia educativa de la ciudad. | |||
== Mecenazgo cultural y religioso == | |||
Juan de Córdoba fue un hombre culto, formado en Derecho y relacionado con los ambientes humanistas del Renacimiento. | |||
Su residencia albergaba libros, obras de arte, tapices, objetos litúrgicos y piezas procedentes de distintos lugares de Europa y del mundo mediterráneo. La riqueza de su mobiliario y decoración revela un gusto propio de las élites renacentistas y una voluntad consciente de representar el prestigio de la Casa de Cabra. | |||
Protegió iniciativas educativas y editoriales vinculadas a la Compañía de Jesús. En [[1556]] parece haber financiado indirectamente la impresión en Córdoba de un manual destinado a las clases del Colegio de Santa Catalina, atribuido al jesuita André des Freux.<ref name="CasasDean" /> | |||
También contribuyó a la difusión de textos y cartas relacionadas con la actividad misionera de los jesuitas. Su apoyo económico facilitó la consolidación de la imprenta cordobesa y la producción de materiales educativos y religiosos. | |||
En la Catedral de Córdoba dotó las celebraciones de la [[Anunciación]], el [[25 de octubre]] de [[1546]], y del Nombre de Jesús, el [[2 de diciembre]] de [[1556]].<ref name="DiccionarioCatedral" /> | |||
Mantuvo relaciones con figuras como Juan Ginés de Sepúlveda, San Juan de Ávila y los primeros miembros de la Compañía de Jesús. Estas relaciones muestran su integración en las redes intelectuales y religiosas de la España de Carlos V. | |||
== Una figura controvertida == | |||
La imagen histórica de Juan de Córdoba está marcada por una fuerte dualidad. | |||
Por una parte, las fuentes lo presentan como un gran señor renacentista, amante del lujo, los banquetes, el juego y la vida cortesana. Tuvo varios hijos naturales, mantuvo relaciones consideradas irregulares por la disciplina eclesiástica y utilizó beneficios y prebendas para favorecer a familiares y clientes. | |||
Por otra, fue un jurista de sólida formación, defensor de las competencias del cabildo, administrador eficaz, impulsor de la repoblación de Rute, protector de la educación, benefactor de los jesuitas y responsable de una amplia obra asistencial en favor de huérfanos, pobres, criados y expósitos. | |||
Los ''Casos notables'' acentuaron los aspectos escandalosos y novelescos de su vida. El autor anónimo lo convirtió en protagonista de historias sobre partidas de cartas, amores, incendios, venganzas, actos de autoridad y gestos de extraordinaria generosidad. | |||
La investigación contemporánea, basada en protocolos notariales, testamentos, inventarios y actas capitulares, permite dibujar una imagen más compleja. Juan de Córdoba no fue únicamente el clérigo disoluto descrito por la tradición, ni tampoco un benefactor sin sombras. Fue un representante excepcional del alto clero nobiliario anterior a Trento, situado entre la Iglesia, la nobleza, el poder señorial y la cultura renacentista. | |||
== Últimos años == | |||
Durante sus últimos años parece haberse producido un acercamiento más intenso a los jesuitas y a corrientes de reforma espiritual. La influencia de San Juan de Ávila, Francisco de Borja y los miembros de la Compañía pudo contribuir a modificar algunos aspectos de su vida privada. | |||
En [[1556]] se alcanzó finalmente la concordia entre Leopoldo de Austria y el cabildo catedralicio. La muerte del obispo en [[1557]] puso fin al prolongado enfrentamiento que había marcado gran parte del deanato de Juan de Córdoba. | |||
El deán continuó administrando su patrimonio, ordenando sus fundaciones y preparando la sucesión de sus beneficios y bienes. Otorgó varios testamentos entre [[1550]] y [[1565]], lo que permite conocer con detalle su familia, sus propiedades, sus servidores y sus últimas voluntades. | |||
También preparó la transmisión de sus cargos eclesiásticos a miembros de su familia. Su sobrino [[Francisco Pacheco de Córdoba]] fue elegido para sucederle en el deanato y la canonjía doctoral. Años después, Francisco Pacheco sería obispo de Málaga y, desde [[1587]], obispo de Córdoba. | |||
== Fallecimiento y sepultura == | |||
Juan de Córdoba falleció en Córdoba el miércoles [[29 de agosto]] de [[1565]].<ref name="DiccionarioCatedral" /> | |||
El [[30 de agosto]], un día después de su muerte, el cabildo catedralicio dio posesión del deanato a su sobrino Francisco Pacheco de Córdoba, respetando la voluntad del difunto, aunque las bulas pontificias todavía no habían sido expedidas. Estas fueron presentadas el [[2 de enero]] de [[1566]]. Posteriormente, Pacheco recibió también la canonjía doctoral que había ocupado su tío.<ref name="CasasDean" /> | |||
Juan de Córdoba dispuso que su cuerpo fuera depositado inicialmente, vestido de presbítero, en la iglesia del Colegio de Santa Catalina. Algunas fuentes genealógicas señalan que contemplaba un posterior traslado a la iglesia de Santa María la Mayor de Baena, vinculada a la memoria funeraria de su familia. | |||
Su relación con el Colegio de Santa Catalina quedó reflejada en representaciones posteriores que lo mostraban como fundador o donante. Estas imágenes son de carácter conmemorativo y no pueden considerarse necesariamente retratos realizados del natural. | |||
== Legado == | |||
El legado de Juan de Córdoba puede observarse en varios ámbitos: | |||
* En [[Rute]], por su papel en el traslado, repoblación y desarrollo económico de la villa moderna. | |||
* En la Catedral de Córdoba, por sus más de tres décadas como deán y por su defensa de las prerrogativas capitulares. | |||
* En la Plaza de la Compañía, por la cesión de su palacio y terrenos para el Colegio de Santa Catalina. | |||
* En la historia de la educación cordobesa, por su apoyo a los jesuitas y su proyecto de crear una universidad. | |||
* En la asistencia social, por el mantenimiento, formación y protección de niños expósitos. | |||
* En la historia nobiliaria, a través de sus descendientes, conocidos como los Córdobas del Deán. | |||
* En la memoria literaria de Córdoba, por su presencia en los ''Casos notables de la ciudad de Córdoba''. | |||
Su frustrada aspiración al obispado constituye una de las claves para interpretar su trayectoria. Juan de Córdoba reunía la formación, la experiencia y el poder necesarios para alcanzar la mitra, pero fue desplazado por una decisión de alta política dinástica. Carlos V prefirió entregar una de las diócesis más ricas de Castilla a su tío Leopoldo de Austria. | |||
La historia de los 30.000 ducados añade una dimensión legendaria, pero no explica por sí sola el resultado. La sangre de los Habsburgo pesó más que el currículo del deán. Aun así, Juan de Córdoba conservó un poder tan considerable que pudo enfrentarse durante años al obispo elegido por el emperador y condicionar el gobierno de la Iglesia cordobesa. | |||
== Cronología == | |||
{| class="wikitable" style="width:100%;" | |||
! style="width:20%;" |Fecha | |||
! style="width:80%;" |Acontecimiento | |||
|- | |||
|Hacia [[1491]] | |||
|Nace en [[Baena]], hijo de Diego Fernández de Córdoba, III conde de Cabra, y Francisca de Zúñiga y de la Cerda. | |||
|- | |||
|[[15 de julio]] de [[1497]] | |||
|El papa Alejandro VI reserva en su favor la abadía de Rute cuando tenía aproximadamente seis años. | |||
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|[[7 de octubre]] de [[1513]] | |||
|Comienza su primera etapa como canónigo de la Catedral de Córdoba. | |||
|- | |||
|[[1519]] | |||
|Ocupa sucesivamente una ración entera y otros beneficios dentro del cabildo. | |||
|- | |||
|[[1523]] | |||
|Viaja a Roma, donde se encontraba su hermano Luis Fernández de Córdoba. | |||
|- | |||
|[[1524]] | |||
|Según la tradición biográfica, sobrevive a un naufragio cerca de Ibiza. Desde julio aparece documentado como racionero medio de la Catedral. | |||
|- | |||
|[[8 de enero]] de [[1530]] | |||
|Toma posesión como canónigo doctoral. | |||
|- | |||
|[[1530]] | |||
|Representa a Córdoba en la Congregación de las Iglesias de Castilla celebrada en Madrid. | |||
|- | |||
|[[12 de agosto]] de [[1531]] | |||
|Toma posesión como deán de la Catedral de Córdoba. | |||
|- | |||
|[[1538]] | |||
|Actúa como visitador de la Universidad de Salamanca. | |||
|- | |||
|[[1539]] | |||
|Actúa como visitador de la Real Chancillería de Granada. | |||
|- | |||
|[[1540]]-[[1541]] | |||
|Aspira al obispado de Córdoba, finalmente concedido por Carlos V a su tío Leopoldo de Austria. | |||
|- | |||
|[[29 de abril]] de [[1541]] | |||
|Leopoldo de Austria recibe la diócesis de Córdoba. | |||
|- | |||
|[[1541]]-[[1556]] | |||
|Prolongado enfrentamiento entre el obispo, el deán y el cabildo catedralicio. | |||
|- | |||
|[[14 de octubre]] de [[1545]] | |||
|Obtiene un beneficio eclesiástico en Cabra. | |||
|- | |||
|[[17 de febrero]] de [[1545]] | |||
|Carlos V interviene en las disputas entre Leopoldo de Austria, Juan de Córdoba y el cabildo. | |||
|- | |||
|[[29 de marzo]] de [[1546]] | |||
|Funda un mayorazgo de 10.000 ducados en favor de su hijo Juan Fernández de Córdoba. | |||
|- | |||
|[[25 de octubre]] de [[1546]] | |||
|Dota en la Catedral la fiesta de la Anunciación. | |||
|- | |||
|[[24 de enero]] de [[1554]] | |||
|Otorga la escritura de fundación y donación del Colegio de Santa Catalina de la Compañía de Jesús. | |||
|- | |||
|[[1556]] | |||
|Se alcanza la concordia entre Leopoldo de Austria y el cabildo catedralicio. | |||
|- | |||
|[[2 de diciembre]] de [[1556]] | |||
|Dota la fiesta del Nombre de Jesús en la Catedral. | |||
|- | |||
|[[29 de agosto]] de [[1565]] | |||
|Fallece en su palacio de Córdoba. | |||
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|[[30 de agosto]] de [[1565]] | |||
|Su sobrino Francisco Pacheco de Córdoba toma posesión del deanato. | |||
|} | |||
== Conferencia == | |||
<youtube>6N5XkXDZV1k</youtube> | |||
== Véase también == | |||
* [[Colegio de Santa Catalina]] | |||
* [[Iglesia de la Compañía]] | |||
* [[Plaza de la Compañía]] | |||
* [[Leopoldo de Austria]] | |||
* [[Francisco Pacheco de Córdoba]] | |||
* [[Casos notables de la ciudad de Córdoba]] | |||
* [[Rute]] | |||
* [[Zambra]] | |||
* [[Casa de Cabra]] | |||
* [[Compañía de Jesús]] | |||
* [[San Juan de Ávila]] | |||
* [[San Francisco de Borja]] | |||
== Referencias == | == Referencias == | ||
<references/> | <references /> | ||
== Bibliografía == | == Bibliografía == | ||
* | * ANÓNIMO: ''Casos notables de la ciudad de Córdoba'', edición facsímil, Cajasur, Córdoba, 2003. | ||
* ARANDA DONCEL, Juan: «La familia del Emperador: Leopoldo de Austria, obispo de Córdoba (1541-1557)», en ''Carlos V y la quiebra del humanismo político en Europa'', volumen II, Madrid, 2001, pp. 403-424. | |||
* [https://dbe.rah.es/biografias/121546/juan-de-cordoba Biografía de Juan de Córdoba]. | * DÍAZ RODRÍGUEZ, Antonio J.: [https://dspace.uevora.pt/rdpc/bitstream/10174/8756/1/Hispania%20Sacra.pdf «Las casas del deán don Juan de Córdoba: lujo y clientela en torno a un capitular del Renacimiento»], ''Hispania Sacra'', LXI, número 123, 2009, pp. 77-104. | ||
* DÍAZ RODRÍGUEZ, Antonio J.: «Juan de Córdoba», en ''Diccionario Biográfico Español'', Real Academia de la Historia, Madrid, 2010. | |||
* DÍAZ RODRÍGUEZ, Antonio J.: [https://dspace.uevora.pt/rdpc/handle/10174/19098 «Abad y señor de Rute. Don Juan de Córdoba y la repoblación de la banda morisca cordobesa»], en LÓPEZ ARANDIA, María Amparo, ed.: ''Ciudades y fronteras. Una mirada interdisciplinar al mundo urbano'', Universidad de Extremadura, 2014, pp. 101-120. | |||
* DÍAZ RODRÍGUEZ, Antonio J.: [https://dspace.uevora.pt/rdpc/bitstream/10174/19111/1/HyG%20%282015%29.pdf «Diccionario biográfico de la Catedral de Córdoba (I): los miembros del cabildo en época moderna»], ''Historia y Genealogía'', número 5, 2015. | |||
* GÓMEZ BRAVO, Juan: ''Catálogo de los obispos de Córdoba y breve noticia histórica de su Iglesia Catedral y Obispado'', Córdoba, 1778. | |||
* JUAN LOVERA, Carmen y MURCIA CANO, María Teresa: [https://dialnet.unirioja.es/descarga/articulo/2986316.pdf «Jaén y don Leopoldo de Austria, obispo de Córdoba. Un testamento ejemplar»], ''Boletín del Instituto de Estudios Giennenses'', número 198, 2008, pp. 251-288. | |||
* ROA, Martín de: ''Historia de la Provincia de Andalucía de la Compañía de Jesús (1553-1662)'', edición de Antonio Martín Pradas e Inmaculada Carrasco Gómez, Écija, 2005. | |||
== Enlaces externos == | |||
* [https://dbe.rah.es/biografias/121546/juan-de-cordoba Biografía de Juan de Córdoba en el Diccionario Biográfico Español] | |||
* [https://www.youtube.com/watch?v=6N5XkXDZV1k Conferencia «Don Juan de Córdoba, clérigo y señor en tiempos de los Borgia»] | |||
* [https://dspace.uevora.pt/rdpc/bitstream/10174/8756/1/Hispania%20Sacra.pdf Estudio sobre las casas del deán Juan de Córdoba] | |||
* [https://dspace.uevora.pt/rdpc/handle/10174/19098 Estudio sobre Juan de Córdoba y la repoblación de Rute] | |||
* [https://pares.mcu.es/ParesBusquedas20/catalogo/description/4453475 Documentación sobre el mayorazgo de Juan Fernández de Córdoba en PARES] | |||
* [https://josecarlosaranda.com/2021/12/27/vida-del-senor-don-juan-fernandez-de-cordoba-abad-y-senor-de-la-villa-de-rute-dean-y-canonigo-de-la-ciudad-de-cordoba-i-casos-raros-ocurridos-en-la-ciudad-de-cordoba/ Relato sobre Juan de Córdoba en los Casos notables] | |||
[[Categoría:Nacidos en Baena|Juan de Córdoba]] | [[Categoría:Nacidos en Baena|Juan de Córdoba]] | ||
Revisión actual - 13:40 18 jul 2026
Deán y canónigo de la Catedral de Córdoba | |
| Nacimiento: | Hacia 1491 Baena |
|---|---|
| Fallecimiento: | 29 de agosto de 1565 Córdoba |
| Profesion: | Eclesiástico, jurista y señor territorial |
| Actividad: | Deán y canónigo doctoral de la Catedral de Córdoba, primer abad y señor de Rute |
| Reconocimientos: | Señor de Rute y Zambra, fundador del Colegio de Santa Catalina |
| Destacado: | Impulsor de la repoblación de Rute y principal adversario capitular del obispo Leopoldo de Austria |
Contexto histórico | |
| Décadas: 1500 - 1510 - 1520 - 1530 - 1540 - 1550 - 1560 | |
Juan Fernández de Córdoba y Zúñiga, conocido en su época principalmente como Juan de Córdoba (Baena, hacia 1491 - Córdoba, 29 de agosto de 1565), fue un eclesiástico, jurista y señor territorial perteneciente a la poderosa Casa de Cabra. Fue doctor en Derecho Civil y Canónico, primer abad y señor de Rute, canónigo doctoral y deán de la Catedral de Córdoba, dignidad que constituía el principal cargo del cabildo después del obispo.[1]
Fue una de las personalidades más poderosas, ricas y controvertidas de la Córdoba del siglo XVI. Su figura reúne muchas de las contradicciones del alto clero anterior al Concilio de Trento: pertenecía a la alta nobleza, acumuló beneficios eclesiásticos y señoríos, mantuvo una extensa red de familiares, clientes, criados y servidores y tuvo numerosos hijos naturales, al mismo tiempo que desarrolló una importante labor asistencial, protegió a los niños expósitos, impulsó la repoblación de Rute y desempeñó un papel decisivo en la fundación del Colegio de Santa Catalina de la Compañía de Jesús.[2]
Su frustrada aspiración al obispado de Córdoba, concedido en 1541 a Leopoldo de Austria, tío del emperador Carlos V, condicionó una parte importante de su trayectoria. Durante los años siguientes encabezó la oposición del cabildo catedralicio al nuevo prelado, dando lugar a uno de los conflictos eclesiásticos y políticos más destacados de la Córdoba renacentista.
Orígenes familiares
Juan Fernández de Córdoba nació en Baena hacia 1491. Fue hijo de Diego Fernández de Córdoba, III conde de Cabra, V señor de Baena y vizconde de Iznájar, y de su segunda esposa, Francisca de Zúñiga y de la Cerda.[1]
Nació en cuarto lugar dentro de una de las familias nobiliarias más influyentes de Andalucía. La temprana muerte de dos de sus hermanos hizo que quedara como segundón de la familia, mientras que su hermano mayor, Luis Fernández de Córdoba, heredó el condado de Cabra y la Casa de Baena y se convirtió, por su matrimonio con Elvira Fernández de Córdoba, en duque de Sessa y heredero político del Gran Capitán.[2]
Como era habitual entre los hijos no destinados a heredar el patrimonio principal de las grandes casas nobiliarias, Juan fue orientado desde la infancia hacia la carrera eclesiástica. Su principal modelo y protector fue su tío Francisco de Mendoza y Córdoba, que ocupó importantes cargos en la Iglesia y en la corte de Carlos V, entre ellos los de canónigo doctoral y deán de Córdoba, obispo de Oviedo, Zamora y Palencia y presidente del Consejo de Regencia de la emperatriz Isabel de Portugal.
La influencia de su tío resultó decisiva para abrirle paso dentro del cabildo catedralicio y para asegurarle una carrera que parecía destinada a culminar en un obispado.
Primer abad de Rute
El 15 de julio de 1497, cuando Juan de Córdoba tenía aproximadamente seis años, el papa Alejandro VI autorizó la erección de la abadía o magna capellanía de Rute y reservó su titularidad en favor del niño.[1]
Su designación infantil como primer abad de Rute constituye un ejemplo del modo en que los grandes linajes nobiliarios utilizaban los beneficios eclesiásticos para asegurar la posición económica y social de los hijos segundones. Durante sus primeros años, las obligaciones espirituales de la abadía fueron desempeñadas necesariamente por otros clérigos, mientras Juan conservaba la titularidad y las rentas vinculadas al beneficio.
La fundación quedó posteriormente confirmada y organizada mediante nuevas disposiciones pontificias y familiares. La abadía estaba estrechamente ligada al señorío que la Casa de Cabra ejercía sobre Rute, por lo que Juan acabaría reuniendo en su persona la condición de abad y señor territorial.
Gracias a la partición testamentaria realizada por su padre, se convirtió en titular del señorío de Rute, formado por los términos de esta villa y de Zambra. En ambos territorios ejercía jurisdicción civil y criminal y poseía tierras, pastos, molinos, hornos, mesones y otras instalaciones productivas.[2]
Formación universitaria
Juan de Córdoba estudió en la Universidad de Salamanca, uno de los principales centros intelectuales de la Monarquía Hispánica. Allí obtuvo el doctorado en Derecho Civil y Canónico, una formación que le proporcionó los conocimientos necesarios para intervenir en la administración eclesiástica, en los tribunales y en las instituciones de la Corona.[1]
Su preparación jurídica fue uno de los fundamentos de su ascenso dentro del cabildo catedralicio. El canónigo doctoral debía ser especialista en Derecho y asesorar a la institución en materias jurídicas, patrimoniales y procesales.
La formación recibida en Salamanca lo situó dentro de los círculos cultos del Renacimiento español. A lo largo de su vida mantuvo relaciones con juristas, humanistas, religiosos y personajes de la corte, entre ellos Juan Ginés de Sepúlveda, San Juan de Ávila y miembros destacados de la naciente Compañía de Jesús.
Carrera eclesiástica
Su carrera dentro de la Catedral de Córdoba fue larga y progresiva. La documentación capitular permite reconstruir las principales etapas:[1]
- Canónigo de la Catedral de Córdoba entre el 7 de octubre de 1513 y el 8 de febrero de 1519.
- Racionero entero entre el 8 de febrero y el 8 de mayo de 1519.
- Racionero medio desde el 27 de julio de 1524.
- Canónigo doctoral desde el 8 de enero de 1530.
- Procurador de la Iglesia de Córdoba en la Congregación de las Iglesias de Castilla reunida en Madrid en 1530.
- Deán de la Catedral de Córdoba desde el 12 de agosto de 1531.
- Procurador de Córdoba en la Congregación de las Iglesias reunida en Madrid en 1541.
- Beneficiado de Cabra desde el 14 de octubre de 1545.
Antes de alcanzar el deanato había desempeñado también la maestrescolía de la Catedral. El 12 de agosto de 1531, el canónigo y provisor Francisco de Toledo le dio posesión de la dignidad de deán, considerada la más alta del cabildo después de la autoridad episcopal.[2]
El deán presidía las reuniones capitulares, representaba al cabildo, participaba en la administración de sus bienes y defendía sus privilegios frente al obispo, la Corona y otras instituciones. La posición adquirida por Juan de Córdoba le permitió ejercer durante más de tres décadas una enorme influencia sobre la Iglesia y la sociedad cordobesas.
Su poder se apoyaba no solo en el deanato, sino también en la acumulación de rentas procedentes de la canonjía doctoral, la abadía de Rute, el beneficio de Cabra, diversas capellanías y su patrimonio señorial y familiar.
Viaje a Roma y naufragio
En 1523, Juan de Córdoba viajó a Roma, probablemente en relación con los intereses de su familia en la corte pontificia y con la presencia de su hermano Luis Fernández de Córdoba, nombrado embajador imperial ante la Santa Sede en 1521.
Durante su estancia pudo entrar en contacto con los ambientes políticos, jurídicos y humanísticos de la Roma renacentista. La tradición biográfica sostiene que, durante su regreso a España en 1524, el barco en el que viajaba naufragó cerca de las costas de Ibiza y que Juan de Córdoba fue uno de los pocos supervivientes.[3]
Aunque el episodio aparece repetido en diversas reconstrucciones biográficas, debe tratarse con cierta cautela mientras no se localice el documento contemporáneo que permita conocer con precisión las circunstancias del viaje.
Señor y repoblador de Rute
Juan de Córdoba desempeñó un papel decisivo en la transformación de Rute y en el traslado de la población desde el entorno de la antigua fortaleza, posteriormente conocido como Rute el Viejo, hacia el emplazamiento de la localidad actual.
La posición fronteriza de la zona había perdido buena parte de su sentido después de la conquista del reino nazarí de Granada. El antiguo asentamiento fortificado presentaba dificultades para el crecimiento urbano, la agricultura y el abastecimiento de agua. Juan de Córdoba promovió entonces una nueva población en un terreno más accesible y apto para el desarrollo económico.[4]
Su política señorial incluyó:
- La atracción de nuevos pobladores.
- La apertura de tierras de cultivo.
- La extensión del olivar y de la vid.
- La explotación de pastos y montes.
- La construcción de hornos, molinos, tenerías, batanes y almazaras.
- La organización de la administración local.
- La promulgación de normas y ordenanzas.
- El fomento de mercados y ferias ganaderas.
- La integración económica de Rute y Zambra con otras localidades del reino de Córdoba.
Entre sus propiedades figuraban los cortijos del Cerro de la Higuera, Mata de Tora y Pamplinar, tierras de nueva labranza, huertas, majuelos, molinos, un batán, unas tenerías, varios hornos y una almazara. También poseía derechos sobre los pastos de Rute y Zambra y sobre diferentes instalaciones productivas.[2]
La historiografía contemporánea lo considera uno de los principales responsables de la fundación y consolidación de la Rute moderna. Por este motivo ha sido descrito como señor, refundador y repoblador de la villa.
Servicio a la Corona
Su formación jurídica y su experiencia administrativa fueron aprovechadas por la Corona. En 1538 actuó como visitador de la Universidad de Salamanca, donde intervino en la inspección y reorganización de la institución universitaria.[1]
En 1539 fue enviado como visitador a la Real Chancillería de Granada. También participó en otras comisiones y gestiones relacionadas con la administración real y la defensa de los intereses eclesiásticos.
Estos nombramientos demuestran que Juan de Córdoba gozaba de prestigio como jurista y administrador. Su relación con la Corona, sin embargo, no fue suficiente para obtener la promoción episcopal a la que aspiraba.
Aspiración al obispado de Córdoba
Tras el fallecimiento en Roma del obispo Pedro Fernández Manrique el 7 de octubre de 1540, la sede cordobesa quedó vacante. Juan de Córdoba se encontraba entonces en una posición aparentemente favorable para aspirar al obispado.
Era miembro de una de las familias más poderosas de Andalucía, doctor en ambos Derechos, deán y canónigo doctoral de la Catedral, representante del cabildo en las congregaciones de las Iglesias de Castilla y antiguo visitador de instituciones reales. Su tío Francisco de Mendoza había seguido una trayectoria semejante desde el cabildo cordobés hasta diferentes sedes episcopales.
El historiador Antonio J. Díaz Rodríguez señala que, conforme al precedente familiar y a su carrera, era razonable esperar que el deanato sirviera como trampolín hacia un obispado. Sin embargo, su intento de alcanzar la mitra cordobesa terminó en un rotundo fracaso y su imagen ante el monarca parece haber quedado afectada, pues nunca fue promovido posteriormente a otra sede episcopal.[2]
El obispado fue concedido el 29 de abril de 1541 a Leopoldo de Austria, hijo natural del emperador Maximiliano I de Habsburgo, hermano de Felipe el Hermoso y tío de Carlos V.[5]
Leopoldo había sido rector de la Universidad de Salamanca, pero no había gobernado anteriormente una diócesis. Su nombramiento obedeció en gran medida a la política familiar y dinástica del emperador, que utilizaba cargos y rentas eclesiásticas para asegurar una posición económica y social a los miembros naturales de la casa de Austria.
La elección tenía una importancia económica extraordinaria. La mitra cordobesa era una de las más ricas de la Corona de Castilla. Sus rentas llegaron a situarse en torno a los 50.000 ducados anuales durante los lustros centrales del siglo XVI y ocupaban aproximadamente el cuarto lugar entre los obispados castellanos.[6]
La explicación fundamental de la derrota de Juan de Córdoba debe buscarse, por tanto, en la decisión de Carlos V de reservar una de las diócesis más prestigiosas y rentables de Castilla para un miembro de su propia familia.
La tradición de los 30.000 ducados
Los Casos notables de la ciudad de Córdoba ofrecen una explicación mucho más novelesca. Según esta obra, Juan de Córdoba acudió a la corte confiando en sus apoyos para obtener el obispado. Durante su estancia habría participado en una partida de cartas y perdido en una sola noche 30.000 ducados.
Cuando Carlos V conoció el episodio, habría considerado que semejante conducta constituía, en palabras del relato, «para obispo, muy gran falta». Juan habría regresado entonces a Córdoba profundamente agraviado, mientras la mitra era entregada a Leopoldo de Austria.[7]
La anécdota debe interpretarse con prudencia. Los Casos notables fueron redactados de forma anónima varias décadas después de los acontecimientos y combinan hechos históricos, memorias familiares, rumores, leyendas urbanas y recursos literarios.
No se conoce por el momento una carta de Carlos V, un acta capitular o un documento contemporáneo que confirme la partida, la cantidad perdida o la frase atribuida al emperador.
La pérdida de los 30.000 ducados pudo conservar el recuerdo de un episodio real o de la afición de Juan de Córdoba al juego. También pudo servir como explicación moralizante de por qué un candidato poderoso no alcanzó el episcopado. Sin embargo, no puede considerarse demostrada como causa única de su exclusión.
La conclusión más sólida es que la política dinástica de Carlos V fue el factor decisivo. La supuesta partida de cartas, de haber ocurrido, pudo perjudicar adicionalmente la reputación del deán o facilitar una justificación pública para descartarlo.
Enfrentamiento con Leopoldo de Austria
La concesión de la mitra a Leopoldo de Austria no puso fin a la rivalidad. Por el contrario, abrió un prolongado conflicto por el control de la Iglesia cordobesa.

Leopoldo entró en Córdoba en agosto de 1541. Encontró un cabildo dividido, con pleitos entre dignidades, canónigos, racioneros y medios racioneros. El nuevo obispo intentó intervenir directamente en la provisión de capellanías, beneficios, oficios y prebendas, colocando en ellos a criados, familiares y hombres de su confianza.[8]
Juan de Córdoba se convirtió en el principal defensor de las prerrogativas del cabildo y en el adversario más poderoso del obispo. El conflicto enfrentaba a dos redes de patronazgo:
- La casa episcopal de Leopoldo, respaldada por su parentesco con el emperador.
- La red familiar y capitular del deán, vinculada a los Fernández de Córdoba, la nobleza local y numerosos clérigos y beneficiados.
Las tensiones provocaron pleitos, entredichos, enfrentamientos personales y una profunda división dentro de la diócesis.
El propio Carlos V intervino. En una carta enviada desde Bruselas el 17 de febrero de 1545 a su hijo, el futuro Felipe II, expresó su preocupación por las diferencias entre el obispo, el deán y el cabildo. El emperador recordó expresamente que Leopoldo era de su sangre y ordenó que se respetara su persona y se investigaran los motivos del conflicto.[9]
La intervención imperial pone de manifiesto la protección política de la que gozaba Leopoldo. Aunque Carlos V ordenaba investigar las razones de ambas partes, dejaba claro que el parentesco dinástico del obispo debía ser tenido en consideración.
El enfrentamiento se prolongó durante la mayor parte del episcopado. En 1556, después de unos quince años de discordias, Leopoldo y el cabildo iniciaron un proceso de reconciliación. El obispo escribió al deán y se declaró dispuesto a comenzar una «nueva vida». La concordia fue aceptada el 14 de agosto de aquel año y posteriormente confirmada por la Santa Sede.[9]
El conflicto demuestra que Juan de Córdoba no era un candidato marginal ni un clérigo carente de capacidad. Aun sin haber obtenido la mitra, poseía suficiente poder para enfrentarse durante años al tío del emperador y limitar su control sobre el cabildo catedralicio.
Patrimonio y poder económico
Juan de Córdoba reunió una gran fortuna procedente de sus bienes familiares, sus señoríos, las rentas eclesiásticas y diversas inversiones.
Además de los bienes de Rute y Zambra, poseía casas y terrenos en Córdoba, Baena y otros lugares. Invirtió en tierras agrícolas, olivares, viñas, molinos, hornos, tenerías, batanes, censos, juros y propiedades urbanas.[2]
Entre sus rentas se encontraban las correspondientes a:
- El deanato de la Catedral de Córdoba.
- La canonjía doctoral.
- La abadía de Rute.
- El beneficio de Cabra.
- La capellanía mayor vinculada a su familia.
- El señorío de Rute y Zambra.
- La explotación de tierras y propiedades agrícolas.
- Los alquileres y censos de diversos inmuebles.
- Las instalaciones industriales y comerciales de sus señoríos.
Su patrimonio territorial incluía huertas, montes, pastos, cortijos, molinos, un mesón, hornos, una almazara, un batán y unas tenerías. Solo una parte de estos bienes fue valorada hacia 1555 en varios millones de maravedís.
También utilizó su influencia para obtener prebendas y beneficios para familiares y clientes. En algunos casos, estas concesiones llevaban asociadas pensiones destinadas a miembros de su familia o de su casa. Este comportamiento, habitual en las redes de patronazgo del alto clero del Antiguo Régimen, fortaleció su poder dentro del cabildo.
Las casas del deán

Su residencia principal ocupaba un enorme solar situado entre la actual Plaza de la Compañía, la Calle Duque de Hornachuelos, la Calle Juan de Mena y la Calle Juan Valera. En aquel espacio se encuentran actualmente la Iglesia del Salvador y Santo Domingo de Silos, la Iglesia de la Compañía, el Colegio de la Inmaculada y varios edificios de viviendas.[2]
Las llamadas casas del deán no eran únicamente una residencia privada. Constituían un verdadero centro de poder desde el que se administraban propiedades, rentas, pleitos, relaciones familiares y redes clientelares.
Por sus salones pasaban nobles, juristas, clérigos, humanistas, escribanos, administradores, criados, esclavos, religiosos, agentes y peticionarios. En ellas convivían miembros de su familia, hijos naturales, beneficiados, capellanes, empleados, sirvientes y personas dependientes de su protección.
La residencia contaba con:
- Un gran patio central.
- Salas de representación.
- Comedores y espacios para banquetes.
- Una sala decorada con numerosos tapices.
- Capilla y oratorio.
- Caballerizas.
- Habitaciones privadas.
- Dependencias para criados y esclavos.
- Cocinas, despensas y bodegas.
- Huerta, jardín y noria.
- Espacios destinados a la administración de su patrimonio.
El inventario levantado después de su muerte muestra una extraordinaria riqueza material. Había tapices de asuntos mitológicos, bíblicos y vegetales, alfombras, reposteros con las armas de la Casa de Baena, cuadros, sitiales, mesas de nogal, muebles de ébano y madera de Indias, camas suntuosas y una enorme cantidad de objetos de plata.
La vajilla de plata superaba los cien kilogramos e incluía platos, escudillas, jarros, aguamaniles, cucharas, candelabros y otros objetos de mesa y representación. También poseía muebles y objetos exóticos, como un bordón de madera de Indias con empuñadura de plata.[2]
El lujo de la residencia no era meramente doméstico. Funcionaba como una representación visible del linaje, la riqueza y la autoridad de su propietario.
Incendio y reconstrucción

Las primeras casas del deán fueron destruidas por un violento incendio. La tradición recogida por los Casos notables atribuyó el fuego a criados y familiares de un vecino enfrentado con Juan de Córdoba, aunque esta responsabilidad no está documentalmente demostrada.
El incendio estuvo a punto de costarle la vida. Según el relato, tuvo que escapar por una reja abierta en una de las habitaciones. Murieron algunos servidores y animales y se perdieron tapices, plata, mobiliario y otros bienes.[2]
La tradición calculó las pérdidas en 300.000 ducados, una cifra que probablemente debe entenderse como una exageración destinada a expresar la magnitud del desastre.
Después del incendio, Juan de Córdoba mandó construir un nuevo palacio de menor extensión, pero con una traza arquitectónica más ordenada y refinada. Una parte del antiguo solar, ocupada anteriormente por caballerizas, dependencias auxiliares y huerta, fue posteriormente cedida a la Compañía de Jesús.
Casa, criados y clientes
Alrededor de Juan de Córdoba se formó una compleja red de personas dependientes de su protección. La casa incluía administradores, capellanes, beneficiados, escribanos, cocineros, porteros, cocheros, lacayos, mozos, acemileros, artesanos y servidores domésticos.
Su principal hombre de confianza fue el racionero Diego Pérez de Alarcón, que actuaba como administrador, agente, gestor y ejecutor de sus negocios. Juan de Córdoba lo nombró albacea testamentario y le dejó importantes bienes, reconociendo expresamente los servicios que le había prestado.[2]
En la residencia también vivieron personas esclavizadas, procedentes de distintos lugares y grupos. El inventario y los testamentos mencionan, entre otros, a servidores negros, moriscos y musulmanes. En su testamento de 1565, Juan de Córdoba dispuso la libertad de Francisco, un esclavo negro de avanzada edad, y le asignó ropas y otros bienes.
La presencia de esclavos en su casa debe entenderse dentro de una sociedad en la que la esclavitud doméstica formaba parte de las estructuras económicas y sociales. Constituye, al mismo tiempo, uno de los aspectos más oscuros de su forma de vida y del mundo privilegiado al que pertenecía.
Vida privada y descendencia
Juan de Córdoba tuvo numerosos hijos naturales. Las fuentes de la época y la documentación notarial muestran que no ocultó completamente su existencia y que utilizó su patrimonio e influencia para asegurarles matrimonios, rentas, mayorazgos o carreras eclesiásticas.
La mujer mejor documentada de su entorno fue Beatriz Mejía, su compañera durante varios años y madre de su hijo primogénito. Es probable que también fuera madre de otros hijos, aunque no puede afirmarse en todos los casos.[2]
En 1555, Beatriz Mejía vivía en Rute en una casa propiedad del deán. Juan de Córdoba le concedió durante toda su vida el usufructo del horno nuevo de Rute, las casas donde residía, unas tierras en Zambra y una viña. También dispuso que recibiera dinero, mobiliario y cuarenta fanegas de trigo cada año.
Los Casos notables ofrecen un relato dramático según el cual Beatriz habría permanecido encerrada durante años por orden del deán y habría logrado escapar después de escuchar una predicación de San Juan de Ávila. Parte de esta historia pertenece al terreno de la tradición literaria y moralizante, por lo que sus detalles no deben considerarse plenamente demostrados.[10]
Entre los hijos documentados o recogidos por la historiografía se encuentran:[2]
- Juan Fernández de Córdoba, llamado en algunos documentos Juanico de Córdoba, hijo de Beatriz Mejía. Fue el primogénito, caballero de la Orden de Santiago y comendador de Oliva. Su padre fundó para él el 29 de marzo de 1546 un mayorazgo valorado en 10.000 ducados. Contrajo matrimonio con Antonia de Bernuy Barba, hija del señor de Benamejí.
- Fray Gabriel de Mendoza, religioso dominico del Convento de San Pablo de Córdoba.
- Luis de Córdoba, también conocido como Luis de la Cerda o «el Bayo», destinado a la carrera eclesiástica. Llegó a ser canónigo de Sigüenza y arcediano de Madrid.
- Leonor de Córdoba, casada con Martín Fernández Venegas, heredero de una rama de los señores de Luque.
- Juana de la Cerda, religiosa.
- Bárbara de Córdoba, religiosa en el Convento de Santa Inés.
- Juana de Córdoba, religiosa en el convento de Santa Inés.
Los descendientes del primogénito fueron conocidos como los Córdobas del Deán. La existencia de esta rama muestra la voluntad de Juan de Córdoba de perpetuar su linaje natural y asegurarle una posición reconocida dentro de la nobleza local.
La documentación conservada en el Archivo Histórico Provincial de Córdoba y en el Archivo Histórico de la Nobleza incluye testamentos, fundaciones de mayorazgo, donaciones y pleitos posteriores relacionados con esta descendencia.[11]
Atención a los niños expósitos
Una de las facetas mejor documentadas de Juan de Córdoba fue su labor en favor de los niños abandonados.
Después del cierre, hacia 1530, de un antiguo hospicio situado cerca de la parroquia de San Juan de los Caballeros, el deán acogió a numerosos expósitos en las llamadas casas del agua, situadas frente a la Catedral y pertenecientes a los Fernández de Córdoba.[2]
Mantuvo a estos niños con cargo a su propio patrimonio y organizó su educación y futuro. Para los varones firmó contratos de aprendizaje con maestros artesanos, de manera que pudieran aprender un oficio. Para las jóvenes procuró colocaciones y aportó dotes que les permitieran contraer matrimonio o ingresar en instituciones religiosas.
Algunos de aquellos niños, especialmente quienes sufrían enfermedades o discapacidades, fueron incorporados al servicio de su casa. En su testamento dispuso que quienes no pudieran valerse por sí mismos recibieran alimento de su hacienda durante toda su vida.
Su hombre de confianza, Diego Pérez de Alarcón, llevaba las cuentas de los gastos relacionados con los expósitos y quedó encargado de continuar atendiéndolos después de la muerte del deán.
En 1586, su sobrino, el obispo Francisco Pacheco de Córdoba, trasladó a los niños al Hospital de Nuestra Señora de la Consolación, dando continuidad institucional a la obra asistencial iniciada por Juan de Córdoba.
Fundación del Colegio de Santa Catalina
Juan de Córdoba desempeñó un papel fundamental en la llegada de la Compañía de Jesús a Córdoba y en la fundación del Colegio de Santa Catalina.
La iniciativa contó también con el apoyo de Catalina Fernández de Córdoba, marquesa de Priego, de su hijo Antonio de Córdoba, que había ingresado en la Compañía, y de San Juan de Ávila. Córdoba era considerada por los jesuitas una posición estratégica para extenderse por Andalucía y, posteriormente, hacia los territorios americanos.[12]
Los primeros jesuitas se instalaron inicialmente en una parte de las casas del deán. Juan continuó residiendo en otra zona del palacio, mientras la huerta, el jardín y la noria quedaron divididos para el uso de ambas comunidades.
El 24 de enero de 1554 otorgó la escritura de donación y fundación del colegio. Por ella cedió edificios, terrenos, rentas, libros, mobiliario y ajuar litúrgico. También se comprometió a realizar obras y estableció diferentes condiciones relacionadas con el patronazgo, la celebración de misas y su derecho de enterramiento.[12]
Entre los participantes y firmantes de la fundación estuvieron:
- Juan de Córdoba.
- San Francisco de Borja.
- Antonio Fernández de Córdoba.
- El jesuita Jerónimo Nadal, colaborador de San Ignacio de Loyola en la redacción y difusión de las constituciones de la Compañía.
La fundación contemplaba la posibilidad de que el colegio llegara a convertirse en universidad. El deán y varios miembros del cabildo municipal se comprometieron a solicitar a la Santa Sede y a la Corona la autorización necesaria, aunque el proyecto universitario no llegó a materializarse.
A la muerte de Juan de Córdoba, el conjunto de la propiedad debía pasar al Colegio de Santa Catalina. Para hacerlo posible fue necesario alcanzar acuerdos con su hijo primogénito y otros herederos, que renunciaron a determinados derechos sobre las casas.
El colegio se convirtió en una de las principales instituciones educativas de la Córdoba moderna. Aunque su transformación en universidad no prosperó, la fundación del deán dejó una huella duradera en la Plaza de la Compañía y en la historia educativa de la ciudad.
Mecenazgo cultural y religioso
Juan de Córdoba fue un hombre culto, formado en Derecho y relacionado con los ambientes humanistas del Renacimiento.
Su residencia albergaba libros, obras de arte, tapices, objetos litúrgicos y piezas procedentes de distintos lugares de Europa y del mundo mediterráneo. La riqueza de su mobiliario y decoración revela un gusto propio de las élites renacentistas y una voluntad consciente de representar el prestigio de la Casa de Cabra.
Protegió iniciativas educativas y editoriales vinculadas a la Compañía de Jesús. En 1556 parece haber financiado indirectamente la impresión en Córdoba de un manual destinado a las clases del Colegio de Santa Catalina, atribuido al jesuita André des Freux.[2]
También contribuyó a la difusión de textos y cartas relacionadas con la actividad misionera de los jesuitas. Su apoyo económico facilitó la consolidación de la imprenta cordobesa y la producción de materiales educativos y religiosos.
En la Catedral de Córdoba dotó las celebraciones de la Anunciación, el 25 de octubre de 1546, y del Nombre de Jesús, el 2 de diciembre de 1556.[1]
Mantuvo relaciones con figuras como Juan Ginés de Sepúlveda, San Juan de Ávila y los primeros miembros de la Compañía de Jesús. Estas relaciones muestran su integración en las redes intelectuales y religiosas de la España de Carlos V.
Una figura controvertida
La imagen histórica de Juan de Córdoba está marcada por una fuerte dualidad.
Por una parte, las fuentes lo presentan como un gran señor renacentista, amante del lujo, los banquetes, el juego y la vida cortesana. Tuvo varios hijos naturales, mantuvo relaciones consideradas irregulares por la disciplina eclesiástica y utilizó beneficios y prebendas para favorecer a familiares y clientes.
Por otra, fue un jurista de sólida formación, defensor de las competencias del cabildo, administrador eficaz, impulsor de la repoblación de Rute, protector de la educación, benefactor de los jesuitas y responsable de una amplia obra asistencial en favor de huérfanos, pobres, criados y expósitos.
Los Casos notables acentuaron los aspectos escandalosos y novelescos de su vida. El autor anónimo lo convirtió en protagonista de historias sobre partidas de cartas, amores, incendios, venganzas, actos de autoridad y gestos de extraordinaria generosidad.
La investigación contemporánea, basada en protocolos notariales, testamentos, inventarios y actas capitulares, permite dibujar una imagen más compleja. Juan de Córdoba no fue únicamente el clérigo disoluto descrito por la tradición, ni tampoco un benefactor sin sombras. Fue un representante excepcional del alto clero nobiliario anterior a Trento, situado entre la Iglesia, la nobleza, el poder señorial y la cultura renacentista.
Últimos años
Durante sus últimos años parece haberse producido un acercamiento más intenso a los jesuitas y a corrientes de reforma espiritual. La influencia de San Juan de Ávila, Francisco de Borja y los miembros de la Compañía pudo contribuir a modificar algunos aspectos de su vida privada.
En 1556 se alcanzó finalmente la concordia entre Leopoldo de Austria y el cabildo catedralicio. La muerte del obispo en 1557 puso fin al prolongado enfrentamiento que había marcado gran parte del deanato de Juan de Córdoba.
El deán continuó administrando su patrimonio, ordenando sus fundaciones y preparando la sucesión de sus beneficios y bienes. Otorgó varios testamentos entre 1550 y 1565, lo que permite conocer con detalle su familia, sus propiedades, sus servidores y sus últimas voluntades.
También preparó la transmisión de sus cargos eclesiásticos a miembros de su familia. Su sobrino Francisco Pacheco de Córdoba fue elegido para sucederle en el deanato y la canonjía doctoral. Años después, Francisco Pacheco sería obispo de Málaga y, desde 1587, obispo de Córdoba.
Fallecimiento y sepultura
Juan de Córdoba falleció en Córdoba el miércoles 29 de agosto de 1565.[1]
El 30 de agosto, un día después de su muerte, el cabildo catedralicio dio posesión del deanato a su sobrino Francisco Pacheco de Córdoba, respetando la voluntad del difunto, aunque las bulas pontificias todavía no habían sido expedidas. Estas fueron presentadas el 2 de enero de 1566. Posteriormente, Pacheco recibió también la canonjía doctoral que había ocupado su tío.[2]
Juan de Córdoba dispuso que su cuerpo fuera depositado inicialmente, vestido de presbítero, en la iglesia del Colegio de Santa Catalina. Algunas fuentes genealógicas señalan que contemplaba un posterior traslado a la iglesia de Santa María la Mayor de Baena, vinculada a la memoria funeraria de su familia.
Su relación con el Colegio de Santa Catalina quedó reflejada en representaciones posteriores que lo mostraban como fundador o donante. Estas imágenes son de carácter conmemorativo y no pueden considerarse necesariamente retratos realizados del natural.
Legado
El legado de Juan de Córdoba puede observarse en varios ámbitos:
- En Rute, por su papel en el traslado, repoblación y desarrollo económico de la villa moderna.
- En la Catedral de Córdoba, por sus más de tres décadas como deán y por su defensa de las prerrogativas capitulares.
- En la Plaza de la Compañía, por la cesión de su palacio y terrenos para el Colegio de Santa Catalina.
- En la historia de la educación cordobesa, por su apoyo a los jesuitas y su proyecto de crear una universidad.
- En la asistencia social, por el mantenimiento, formación y protección de niños expósitos.
- En la historia nobiliaria, a través de sus descendientes, conocidos como los Córdobas del Deán.
- En la memoria literaria de Córdoba, por su presencia en los Casos notables de la ciudad de Córdoba.
Su frustrada aspiración al obispado constituye una de las claves para interpretar su trayectoria. Juan de Córdoba reunía la formación, la experiencia y el poder necesarios para alcanzar la mitra, pero fue desplazado por una decisión de alta política dinástica. Carlos V prefirió entregar una de las diócesis más ricas de Castilla a su tío Leopoldo de Austria.
La historia de los 30.000 ducados añade una dimensión legendaria, pero no explica por sí sola el resultado. La sangre de los Habsburgo pesó más que el currículo del deán. Aun así, Juan de Córdoba conservó un poder tan considerable que pudo enfrentarse durante años al obispo elegido por el emperador y condicionar el gobierno de la Iglesia cordobesa.
Cronología
| Fecha | Acontecimiento |
|---|---|
| Hacia 1491 | Nace en Baena, hijo de Diego Fernández de Córdoba, III conde de Cabra, y Francisca de Zúñiga y de la Cerda. |
| 15 de julio de 1497 | El papa Alejandro VI reserva en su favor la abadía de Rute cuando tenía aproximadamente seis años. |
| 7 de octubre de 1513 | Comienza su primera etapa como canónigo de la Catedral de Córdoba. |
| 1519 | Ocupa sucesivamente una ración entera y otros beneficios dentro del cabildo. |
| 1523 | Viaja a Roma, donde se encontraba su hermano Luis Fernández de Córdoba. |
| 1524 | Según la tradición biográfica, sobrevive a un naufragio cerca de Ibiza. Desde julio aparece documentado como racionero medio de la Catedral. |
| 8 de enero de 1530 | Toma posesión como canónigo doctoral. |
| 1530 | Representa a Córdoba en la Congregación de las Iglesias de Castilla celebrada en Madrid. |
| 12 de agosto de 1531 | Toma posesión como deán de la Catedral de Córdoba. |
| 1538 | Actúa como visitador de la Universidad de Salamanca. |
| 1539 | Actúa como visitador de la Real Chancillería de Granada. |
| 1540-1541 | Aspira al obispado de Córdoba, finalmente concedido por Carlos V a su tío Leopoldo de Austria. |
| 29 de abril de 1541 | Leopoldo de Austria recibe la diócesis de Córdoba. |
| 1541-1556 | Prolongado enfrentamiento entre el obispo, el deán y el cabildo catedralicio. |
| 14 de octubre de 1545 | Obtiene un beneficio eclesiástico en Cabra. |
| 17 de febrero de 1545 | Carlos V interviene en las disputas entre Leopoldo de Austria, Juan de Córdoba y el cabildo. |
| 29 de marzo de 1546 | Funda un mayorazgo de 10.000 ducados en favor de su hijo Juan Fernández de Córdoba. |
| 25 de octubre de 1546 | Dota en la Catedral la fiesta de la Anunciación. |
| 24 de enero de 1554 | Otorga la escritura de fundación y donación del Colegio de Santa Catalina de la Compañía de Jesús. |
| 1556 | Se alcanza la concordia entre Leopoldo de Austria y el cabildo catedralicio. |
| 2 de diciembre de 1556 | Dota la fiesta del Nombre de Jesús en la Catedral. |
| 29 de agosto de 1565 | Fallece en su palacio de Córdoba. |
| 30 de agosto de 1565 | Su sobrino Francisco Pacheco de Córdoba toma posesión del deanato. |
Conferencia
Véase también
Referencias
- ↑ 1,0 1,1 1,2 1,3 1,4 1,5 1,6 1,7 DÍAZ RODRÍGUEZ, Antonio J.: «Diccionario biográfico de la Catedral de Córdoba (I): los miembros del cabildo en época moderna», Historia y Genealogía, número 5, 2015, pp. 209-210.
- ↑ 2,00 2,01 2,02 2,03 2,04 2,05 2,06 2,07 2,08 2,09 2,10 2,11 2,12 2,13 2,14 2,15 DÍAZ RODRÍGUEZ, Antonio J.: «Las casas del deán don Juan de Córdoba: lujo y clientela en torno a un capitular del Renacimiento», Hispania Sacra, LXI, número 123, 2009, pp. 77-104.
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- ↑ «Leopoldo de Austria», Historia Hispánica, Real Academia de la Historia.
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- ↑ «Leopoldo de Austria, obispo de Córdoba», proyecto Identidad e Imagen de Andalucía en la Edad Moderna, Universidad de Almería.
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- ↑ Documentación relativa al pleito sobre el mayorazgo fundado por Juan Fernández de Córdoba y Zúñiga, Portal de Archivos Españoles.
- ↑ 12,0 12,1 «Fundación del Colegio de Santa Catalina de la Compañía de Jesús», Documento del Mes, Archivo Histórico Provincial de Córdoba, Portal de Archivos de Andalucía.
Bibliografía
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- GÓMEZ BRAVO, Juan: Catálogo de los obispos de Córdoba y breve noticia histórica de su Iglesia Catedral y Obispado, Córdoba, 1778.
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- ROA, Martín de: Historia de la Provincia de Andalucía de la Compañía de Jesús (1553-1662), edición de Antonio Martín Pradas e Inmaculada Carrasco Gómez, Écija, 2005.
Enlaces externos
- Biografía de Juan de Córdoba en el Diccionario Biográfico Español
- Conferencia «Don Juan de Córdoba, clérigo y señor en tiempos de los Borgia»
- Estudio sobre las casas del deán Juan de Córdoba
- Estudio sobre Juan de Córdoba y la repoblación de Rute
- Documentación sobre el mayorazgo de Juan Fernández de Córdoba en PARES
- Relato sobre Juan de Córdoba en los Casos notables

