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Revisión actual - 21:51 5 ago 2026

Felipe Solís Ruiz (presidente de la casa de Córdoba en Madrid)

Felipe Solís Ruiz (Cabra, 1918 - ¿?) fue un militar y dirigente asociativo cordobés, presidente durante al menos veinticinco años de la Casa de Córdoba en Madrid. Era hermano del político y exministro José Solís Ruiz.

Biografía

Nació en Cabra en el año 1918. En 1982 era coronel de Infantería en activo y una persona conocida tanto en su localidad natal como entre la comunidad cordobesa residente en Madrid.[1]

Fue hermano de José Solís Ruiz, antiguo ministro y presidente de la Junta de Honor de la Casa de Córdoba en Madrid.[1]

Presidente de la Casa de Córdoba en Madrid

Felipe Solís estuvo estrechamente vinculado a la Casa de Córdoba en Madrid, institución creada para reunir, asistir y mantener vinculados con su tierra de origen a los cordobeses establecidos en la capital de España.

En una entrevista publicada en 1982, afirmó que aquel año cumpliría sus «bodas de plata» al frente de la institución, por lo que habría accedido a la presidencia aproximadamente en 1957. Según explicaba, presentaba cada año su dimisión por considerar que llevaba demasiado tiempo en el cargo, pero los socios volvían a elegirlo:

Todos los años presento mi dimisión porque considero que llevo demasiado tiempo en este cargo e inexplicablemente me vuelven a elegir. Pero seguiré en la presidencia hasta que los socios me sigan votando, para defender, como lo he hecho durante estos veinticinco años, los intereses de los cordobeses.

Durante su presidencia defendió que la Casa debía servir como lugar de encuentro, integración y ayuda para los cordobeses recién llegados a Madrid, especialmente para aquellos que encontraban dificultades para conseguir trabajo o vivienda. También reclamó un mayor reconocimiento de esta labor por parte de las autoridades cordobesas.[1]

Origen y sedes de la Casa de Córdoba

Según el relato de Felipe Solís, la Casa nació por iniciativa de unos cincuenta cordobeses que añoraban su «patria chica» y deseaban conservar los rasgos y costumbres con los que se identificaban.

La primera sede se instaló en unos locales cedidos por el periódico Informaciones. Aproximadamente un año después, la asociación se trasladó a un chalet situado en el número 32 de la calle Martínez Campos, propiedad de la familia del expresidente de la República Niceto Alcalá-Zamora. La Casa permaneció allí durante unos veinte años y llegó a convertirse en una de las casas regionales más importantes de Madrid.

En 1976 tuvo que abandonar aquella sede y trasladarse a un chalet alquilado situado en el número 7 de la calle Conde de Torreanaz. El alejamiento respecto al centro de Madrid y las reducidas dimensiones del edificio provocaron un descenso en el número de asociados y obligaron a suspender algunas actividades.[1]

En 1982 la entidad contaba con entre quinientos y seiscientos socios. Solís y la Junta Directiva trabajaban entonces para adquirir una sede de mayores dimensiones que permitiera recuperar plenamente sus actividades sociales y culturales.[1]

Organización de la entidad

Felipe Solís destacaba el carácter democrático de la Casa de Córdoba. Según sus estatutos, la Junta Directiva estaba formada por veinticinco integrantes. Todos debían ser cordobeses, salvo cuatro vocales encargados de representar los intereses de los socios nacidos fuera de la provincia.

La Junta se renovaba por mitades cada año. En una convocatoria eran elegidos el presidente, el secretario, el tesorero, el interventor y los vocales pares; al año siguiente se renovaban el vicepresidente, el vicesecretario, el vicetesorero y los vocales impares.

Las candidaturas debían presentarse a la Junta Directiva con quince días de antelación y posteriormente eran sometidas a la asamblea general de socios.[1]

La institución contaba asimismo con una Junta de Honor presidida por José Solís Ruiz, de la que también formaban parte Rafael Cabello de Alba y Antonio Barroso Sánchez-Guerra. El escritor Antonio Gala había pertenecido durante algún tiempo a la Casa, aunque posteriormente se dio de baja.[1]

Financiación

Durante sus primeros años, la Casa recibió ayudas de la Diputación Provincial de Córdoba y del Ayuntamiento de Córdoba, que aportaron inicialmente 25.000 pesetas cada uno. También colaboraron distintos ayuntamientos de la provincia.

En 1982 estas ayudas habían desaparecido y la institución se sostenía principalmente mediante las cuotas de sus socios, fijadas en cien pesetas mensuales, y los ingresos procedentes de un bingo cuya explotación había sido cedida a una empresa de servicios.[1]

Actividad cultural

Durante la presidencia de Felipe Solís, la Casa de Córdoba mantuvo una intensa actividad cultural. Entre sus principales iniciativas se encontraban:

  • El grupo teatral Teatro de Cámara Góngora, integrado por actores aficionados y profesionales cordobeses.
  • Representaciones de teatro clásico y contemporáneo.
  • Exposiciones de pintura y escultura de artistas cordobeses, especialmente autores noveles.
  • Conferencias sobre asuntos culturales y temas de actualidad.
  • Una academia de baile andaluz.
  • La edición de un boletín informativo.
  • La organización de actividades gastronómicas y encuentros entre cordobeses residentes en Madrid.

La falta de un salón de actos en la nueva sede obligó al Teatro de Cámara Góngora a realizar algunas de sus representaciones en el Ateneo de Madrid.[1]

Trofeos y premios

La Casa de Córdoba promovió diferentes galardones relacionados con la cultura cordobesa y la tauromaquia. Entre ellos figuraba un trofeo concedido durante las fiestas de San Isidro, no solo al mejor torero, sino también a personas vinculadas con la organización y difusión de la fiesta taurina.

El jurado estaba integrado por especialistas y personalidades ajenas a la Casa, entre las que se encontraban Matías Prats Cañete, Campos de España, Selipe, el conde de Colombí, Dávila y el doctor Sumer.

También se creó el Premio Córdoba de Periodismo, destinado a reconocer el mejor artículo sobre Córdoba o su provincia publicado en un periódico nacional. El premio estaba dotado con 30.000 pesetas aportadas por la Diputación Provincial y una placa de plata conmemorativa ofrecida por el Ayuntamiento de Córdoba.[1]

Opiniones políticas y regionalismo

Felipe Solís defendía el carácter apolítico de las casas regionales y el respeto a todas las ideologías. Sin embargo, con motivo de las elecciones al Parlamento de Andalucía del 23 de mayo de 1982, criticó que los andaluces residentes y censados fuera de la comunidad no pudieran participar en la elección de los representantes de su región de origen.

Consideraba injusto que personas trasladadas recientemente a Andalucía pudieran votar en aquellas elecciones mientras que los andaluces residentes en Madrid, pero vinculados afectivamente a su tierra, quedaran excluidos.

Sobre la victoria socialista en aquellos comicios manifestó que, como cordobés y andaluz, deseaba que el resultado fuera positivo para la región y expresó su respeto por la decisión adoptada por los electores.[1]

Relaciones con otras casas regionales

Solís había sido vicepresidente de la Federación de Casas Regionales. Valoraba positivamente la cooperación entre estas instituciones, a las que consideraba defensoras de los intereses de sus respectivos asociados.

Respecto a las entidades andaluzas en Madrid, no era partidario de crear una única Casa de Andalucía que pudiera diluir las características propias de cada provincia. En cambio, propuso constituir una Federación de Casas Andaluzas en Madrid, cuyas entidades compartieran un mismo edificio, pero conservando cada una su identidad, costumbres y organización.[1]

Bibliografía

  • VALERO, Carmen: «La Casa de Córdoba en Madrid, un refugio para el que ame “lo cordobés”», Omeya. Revista de la Excma. Diputación Provincial de Córdoba, números 27-28, abril-septiembre de 1982, páginas 50-52.

Referencias

  1. 1,00 1,01 1,02 1,03 1,04 1,05 1,06 1,07 1,08 1,09 1,10 1,11 «La Casa de Córdoba en Madrid, un refugio para el que ame «lo cordobés»», Omeya. Revista de la Excma. Diputación Provincial de Córdoba, abril-septiembre de 1982, pp. 50-52.