El mercado de esclavos en Córdoba durante el siglo XVI y parte del siglo XVII fue una institución de carácter principalmente económico y doméstico, alimentada por los conflictos bélicos de la época y las redes comerciales atlánticas y mediterráneas. A diferencia de otros modelos de esclavitud, el cordobés se caracterizó por una fuerte presencia de población morisca tras la Guerra de las Alpujarras y por integrarse en la vida cotidiana de la nobleza, el clero y el artesanado local como un "bien mueble" de prestigio y servicio.
Origen y abastecimiento
La presencia de esclavos en la Córdoba del Siglo de Oro procedía de tres fuentes principales:
- Guerra de las Alpujarras (1568-1571): Fue el principal motor de esclavización en la segunda mitad del siglo XVI [00:04:58]. La represión de los moriscos sublevados permitió a los soldados y capitanes obtener un botín humano que fue distribuido por ciudades prósperas como Córdoba, Lucena y Écija [00:05:18].
- Rutas Portuguesas: Lisboa actuó como el gran centro distribuidor de esclavos africanos (negros y bereberes) que llegaban a Córdoba a través de las fronteras extremeñas o vía Sevilla [00:04:30].
- Nacimiento: Según las leyes de la época, el hijo de una esclava nacía automáticamente esclavo, independientemente de quién fuera el padre [00:11:04].
Condición jurídica y social
Jurídicamente, el esclavo era considerado un bien mueble, equiparable en los inventarios a las reses de ganado o caballos [00:07:50]. Aparecían frecuentemente en:
- Cartas de dote: Como parte del patrimonio que la novia aportaba al matrimonio [00:07:57].
- Testamentos: Donde se disponía su venta para pagar deudas o su transferencia a los herederos [00:08:07].
A pesar de su cosificación, existía una jerarquía social. La esclavitud doméstica era la más común en Córdoba, considerada "menos penosa" que la esclavitud en minas, astilleros o galeras [00:09:44]. Los esclavos servían en casas de familias acomodadas como los Fernández de Córdoba o en talleres artesanales, donde a menudo sustituían a los aprendices por ser una mano de obra más barata y permanente [00:17:15].
Identificación y Marcas
Para evitar fugas y garantizar la propiedad, muchos esclavos eran herrados. La marca más común en la documentación cordobesa es la de la "S y el clavo" (esclavo), grabada normalmente en las mejillas [00:14:11]. También se registraban descripciones físicas detalladas y tatuajes culturales en el caso de los esclavos bereberes para facilitar su captura en caso de huida [00:15:29].
El fin de la esclavitud en Córdoba
El mercado comenzó un lento declive a mediados del siglo XVII. La separación de Portugal de la Monarquía Hispánica en 1640 cortó el suministro de esclavos africanos [00:35:55]. Por otro lado, la población esclava morisca fue extinguiéndose o integrándose por manumisión. Aunque la abolición legal en España no llegó hasta 1837, en la Córdoba del siglo XVIII la esclavitud era ya un fenómeno residual y exótico [00:36:21].
Referencias
Referencias
- ↑ Cañas Pelayo, Marcos, El mercado de esclavos en la Córdoba del Siglo de Oro, https://www.youtube.com/watch?v=KTV4ts_x9qc
