
El Acueducto de Valdepuentes, denominado originalmente Aqua Augusta y conocido posteriormente como Aqua Vetus, fue la primera gran conducción construida durante el dominio romano para el abastecimiento público de Corduba. Formó parte del sistema hidráulico de la ciudad junto al Aqua Nova Domitiana Augusta y el Aqua Fontis Aureae.
Construido a finales del Siglo I a. C., durante el reinado de Augusto, conducía hasta la ciudad aguas procedentes de la Sierra de Córdoba, principalmente de la zona de Santa María de Trassierra. Su recorrido alcanzaba aproximadamente 18,6 kilómetros y discurría casi completamente bajo tierra.
La conducción constituye una de las principales obras de ingeniería hidráulica de la Córdoba romana. Entre sus elementos más destacados se encontraba un sistema de más de cuarenta pozos de resalto destinado a reducir la velocidad del agua durante el descenso desde la sierra.
Denominaciones
La conducción fue denominada inicialmente Aqua Augusta, en relación con su construcción durante el reinado de Augusto, entre los años 27 a. C. y 14 d. C.
Tras la construcción de un segundo acueducto, el Aqua Nova Domitiana Augusta, la primera conducción comenzó a ser conocida como Aqua Vetus, es decir, el «agua antigua».
En la historiografía contemporánea recibe habitualmente la denominación de Acueducto de Valdepuentes, por el sector de la Sierra de Córdoba en el que se localiza una parte significativa de su trazado y de sus estructuras hidráulicas.
Contexto histórico
Durante los primeros años del dominio romano, el abastecimiento de agua de Corduba se realizaba principalmente mediante acuíferos subterráneos, pozos y otras captaciones de carácter local.
La expansión urbana de la ciudad durante el reinado de Augusto incrementó la necesidad de disponer de un sistema regular de suministro de agua. La construcción del Aqua Augusta permitió transportar hasta el núcleo urbano un caudal procedente de los manantiales y cursos de agua de la sierra.
La obra pudo estar relacionada con el proceso de monumentalización y reorganización urbana de Corduba iniciado durante el periodo augusteo. Algunas interpretaciones han señalado la posibilidad de que su construcción estuviera patrocinada por Agripa.
El acueducto permitió disponer de un suministro continuo para fuentes públicas, edificios, instalaciones hidráulicas y otros usos urbanos.
Captación de las aguas
El sistema captaba aguas procedentes principalmente del entorno de Santa María de Trassierra, situado al noroeste de la ciudad.
Entre sus principales puntos de captación se encontraban:
Desde estos puntos, la conducción descendía por la Sierra de Córdoba hasta alcanzar el área urbana de Corduba.
El trazado aprovechaba la pendiente natural del terreno para mantener el movimiento del agua por gravedad. La inclinación debía ser suficiente para garantizar la circulación, pero no tan pronunciada como para provocar una velocidad capaz de dañar la estructura.
Recorrido
El Acueducto de Valdepuentes tenía una longitud aproximada de 18,6 kilómetros.
La mayor parte de su trazado discurría bajo tierra. Esta disposición protegía el agua frente a la contaminación, limitaba la evaporación y reducía el impacto de las variaciones de temperatura.
La conducción atravesaba terrenos de distinta pendiente y composición. En las zonas más accidentadas de la sierra fue necesario construir estructuras destinadas a controlar la velocidad del agua y mantener la continuidad del recorrido.
El tramo de Valdepuentes concentraba una parte significativa de estas soluciones técnicas, especialmente los pozos de resalto utilizados durante el descenso hacia la ciudad.
Características constructivas
El canal hidráulico o specus estaba construido en opus caementicium, técnica romana basada en el empleo de mortero y fragmentos de piedra.
El interior se encontraba revestido con opus signinum, material impermeabilizante elaborado con mortero y fragmentos cerámicos triturados. Este revestimiento evitaba las pérdidas de agua y protegía la estructura frente a la humedad.
La sección interior del canal era de aproximadamente 90 centímetros de altura por 64 centímetros de anchura. Sus paredes tenían entre 30 y 40 centímetros de espesor.
La conducción estaba cubierta por una bóveda de medio cañón cuyo radio interior alcanzaba unos 30 centímetros.
La obra presentaba las siguientes características principales:
- Longitud aproximada de 18,6 kilómetros.
- Trazado subterráneo en la práctica totalidad de su recorrido.
- Estructura realizada en opus caementicium.
- Revestimiento interior de opus signinum.
- Sección interior aproximada de 90 por 64 centímetros.
- Muros de entre 30 y 40 centímetros de espesor.
- Cubierta mediante bóveda de medio cañón.
- Radio interior de la bóveda de unos 30 centímetros.
- Más de cuarenta pozos de resalto documentados.
Pozos de resalto
Uno de los principales elementos de la obra era el sistema de pozos de resalto, concentrado especialmente en la zona de Valdepuentes.
Estas estructuras verticales permitían salvar los desniveles de la sierra mediante sucesivas caídas controladas del agua. Su función era reducir la velocidad de la corriente y evitar que la presión o la erosión deteriorasen el canal.
Se han identificado más de cuarenta pozos vinculados a este sistema de regulación hidráulica.
El agua descendía hasta el fondo del pozo y continuaba después por un tramo situado a menor altura. La repetición de este procedimiento permitía adaptar el acueducto a pendientes pronunciadas sin alterar de forma excesiva la inclinación del specus.
La existencia de estos pozos muestra la complejidad técnica del trazado y la necesidad de controlar cuidadosamente el comportamiento del agua durante su descenso desde la sierra.
Pozos de registro y mantenimiento
Además de los pozos de resalto, el acueducto disponía de otros conductos verticales utilizados para acceder al canal subterráneo.
Estos pozos permitían:
- Facilitar la excavación de la conducción.
- Retirar los materiales generados durante las obras.
- Ventilar el canal.
- Acceder al interior para su limpieza.
- Eliminar sedimentos.
- Inspeccionar el estado de la estructura.
- Introducir cambios de dirección en el trazado.
El mantenimiento periódico resultaba necesario para evitar la acumulación de arenas, depósitos minerales y otros materiales capaces de reducir la capacidad de la conducción.
Caudal
La aportación diaria del Acueducto de Valdepuentes se ha calculado entre 20.000 y 35.000 metros cúbicos de agua.
Este caudal permitía atender una parte significativa de las necesidades urbanas de Corduba. El agua podía destinarse al consumo, las fuentes públicas y las instalaciones hidráulicas existentes en la ciudad.
La capacidad de la conducción estuvo condicionada por la disponibilidad de agua en las captaciones, la pendiente del recorrido, las dimensiones del canal y el estado de conservación de la obra.
Llegada a Corduba
Tras descender desde la Sierra de Córdoba, el acueducto alcanzaba el área urbana de Corduba.
El suministro debía distribuirse desde el punto de llegada mediante conducciones secundarias, depósitos y tuberías que permitían trasladar el agua a diferentes sectores de la ciudad.
La construcción del acueducto supuso el paso desde un sistema basado principalmente en pozos y captaciones locales a una infraestructura capaz de transportar de forma regular grandes cantidades de agua desde la sierra.
Posteriormente, el sistema de abastecimiento de la ciudad fue ampliado mediante la construcción del Aqua Nova Domitiana Augusta y del Aqua Fontis Aureae.
Abandono
Se ha planteado que el acueducto pudo dejar de utilizarse tras un terremoto ocurrido durante el Siglo III, al que se atribuyen daños en diferentes infraestructuras de la ciudad.
La interrupción del trazado, el hundimiento de determinados sectores o la alteración de la pendiente podían impedir el funcionamiento de una conducción de estas características.
No obstante, el abandono pudo producirse de forma progresiva, mediante la pérdida de capacidad de algunos tramos y la sustitución parcial de sus funciones por otras infraestructuras hidráulicas.
Reutilización en época andalusí
Durante la época andalusí, parte del antiguo acueducto romano fue reutilizada para abastecer de agua a la ciudad palatina de Medina Azahara.
La reutilización de la conducción exigió adaptar determinados sectores del trazado romano a las necesidades del nuevo complejo palatino.
Esta intervención muestra la continuidad del aprovechamiento de las infraestructuras hidráulicas antiguas y el conocimiento de sus recorridos durante la etapa andalusí.
El empleo de estructuras romanas permitió incorporar al sistema de abastecimiento de Medina Azahara tramos previamente construidos en la Sierra de Córdoba.
Identificación arqueológica
Desde los siglos XVIII y XIX se conocen descripciones de conducciones antiguas conservadas en los alrededores de Córdoba.
Durante mucho tiempo existieron dudas sobre su cronología. Algunos investigadores atribuían estas estructuras a época romana, mientras que otros consideraban que podían formar parte del sistema hidráulico medieval relacionado con Medina Azahara.
La presencia de tuberías de plomo, atarjeas, cloacas y otros elementos hidráulicos reforzaba la posibilidad de un origen romano, aunque no permitía identificar con precisión el trazado de cada conducción.
Las investigaciones y evidencias epigráficas documentadas durante el último cuarto del Siglo XX permitieron confirmar el origen romano de los principales acueductos de la ciudad y avanzar en su identificación individual.
Restos conservados en La Arruzafilla
Durante las excavaciones realizadas con motivo de una construcción en La Arruzafilla se localizó un tramo del acueducto de más de 70 metros de longitud.
Una sección de aproximadamente 2,5 metros fue conservada por el Ayuntamiento de Córdoba en una zona ajardinada junto a la Glorieta de Santa Beatriz, cerca del lugar del hallazgo.
El fragmento permite observar la sección de la conducción, los muros laterales, el revestimiento interior y la cubierta abovedada.
Su conservación en el entorno urbano permite reconocer una parte del recorrido seguido por el acueducto antes de su llegada a Corduba.
Cronología
La evolución histórica del Acueducto de Valdepuentes puede resumirse en las siguientes etapas:
- A finales del Siglo I a. C. se construyó el Aqua Augusta para el abastecimiento público de Corduba.
- Durante el reinado de Augusto se desarrolló la primera gran conducción romana de agua de la ciudad.
- En época romana, el sistema de abastecimiento fue ampliado mediante el Aqua Nova Domitiana Augusta y el Aqua Fontis Aureae.
- En el Siglo III pudo producirse la interrupción de la conducción como consecuencia de un terremoto y de los daños ocasionados en las infraestructuras urbanas.
- En época andalusí se reutilizó parcialmente el trazado para el abastecimiento de Medina Azahara.
- Durante los siglos XVIII y XIX fueron descritos distintos restos de conducciones antiguas en los alrededores de Córdoba.
- En el último cuarto del Siglo XX, las investigaciones arqueológicas y las evidencias epigráficas permitieron confirmar el origen romano de las conducciones.
- En época contemporánea se localizó en La Arruzafilla un tramo de más de 70 metros, del que se conservó una sección junto a la Glorieta de Santa Beatriz.
Vídeo
Véase también
Fuentes
- Ángel Ventura Villanueva, El abastecimiento de agua a la Córdoba romana I y II, Universidad de Córdoba.
- Desiderio Vaquerizo Gil, Guía arqueológica de Córdoba, Plurabelle, 2003.
