
La Confitería Costi fue un afamado negocio de pasteles y confites, sito en la plaza de la Almagra, esquina con la calle Toril .
Era propiedad de los hermanos Costi, Emiliano y Antonio Costi Jordano, hijos del empresario Antonio Costi Jiménez, ambos solteros. Su situación, en la plaza de la Almagra, frente a la taberna de Pérez-Barquero y la farmacia de Enrique Villegas, esquina con la calle Toril, le dio un impulso definitivo. Hacia 1950 la vendieron.
Vivían en calle la Rosa, número 7, una casa donde se instaló el platero Ángel Trujillo Reyes y su esposa, y donde nacieron sus tres hijos.
