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La Guerra Civil en Adamuz comprende los acontecimientos políticos, militares y represivos ocurridos en el municipio cordobés de Adamuz entre el golpe de Estado de julio de 1936 y la ocupación de la localidad por las tropas franquistas el 28 de marzo de 1939.

Tras el triunfo inicial de la sublevación en Córdoba, la Guardia Civil depuso a las autoridades municipales de Adamuz y declaró el estado de guerra el 19 de julio de 1936. El municipio quedó aislado, sin embargo, dentro de una comarca en disputa. Después de más de dos semanas de asedio, fuerzas leales a la República, integradas en la Columna Miaja, recuperaron la población el 10 de agosto.

La recuperación republicana fue seguida por asesinatos de vecinos identificados con las derechas y por la muerte de numerosos presos evacuados hacia Jaén y Madrid. Durante el resto de la contienda, Adamuz quedó situado en una zona de frente, sufrió bombardeos y fue evacuado parcialmente. La entrada de las fuerzas franquistas en marzo de 1939 dio paso a la detención de antiguos cargos municipales, militantes y combatientes republicanos, sometidos desde entonces a consejos de guerra y otras formas de represión.

Antecedentes

Adamuz era una localidad fundamentalmente agrícola, con una economía vinculada al olivar y una población jornalera entre la que habían adquirido una presencia destacada las organizaciones socialistas. Durante la Segunda República, las candidaturas de izquierda obtuvieron un considerable apoyo electoral en el municipio.

Después de la victoria del Frente Popular en las elecciones generales de febrero de 1936, la administración municipal quedó en manos de una corporación vinculada a las organizaciones republicanas y obreras. El alcalde era el socialista Pedro Amil Cuadrado, que también presidía la agrupación local del Partido Socialista Obrero Español.

La dirección socialista local estaba compuesta por Pedro Amil Cuadrado como presidente, Diego Peña Jiménez como vicepresidente, Francisco León Cerezo como secretario-tesorero y Antonio Mármol Alonso como vicetesorero.[1]

La tensión política y social existente en la provincia de Córdoba durante la primavera de 1936 se manifestó en conflictos laborales, movilizaciones campesinas y un creciente enfrentamiento entre las organizaciones obreras y los sectores conservadores. En Adamuz existía también una organización local de Falange Española, encabezada por Pedro Antonio Baquerizo García.

Sublevación militar

En la madrugada del 19 de julio de 1936, el comandante del puesto de la Guardia Civil de Adamuz, el cabo Romualdo Reyes Martínez, recibió un telegrama de las nuevas autoridades de Córdoba. La orden disponía la clausura de las sociedades políticas y sindicales de izquierda y la detención de sus dirigentes y de las personas consideradas sospechosas.[2]

La Guardia Civil cerró los centros obreros, practicó detenciones y organizó patrullas con civiles partidarios de la sublevación. A las nueve de la mañana, el coronel Ciriaco Cascajo Ruiz, que controlaba la capital cordobesa, ordenó al cabo Reyes ocupar el Ayuntamiento y proclamar el estado de guerra.[2]

La corporación municipal presidida por Pedro Amil Cuadrado quedó destituida de hecho. Parte de los dirigentes y militantes de izquierda consiguió abandonar el casco urbano y se refugió en el campo, donde comenzó a organizarse la resistencia.

Los sublevados se apoyaron en los seis guardias destinados en el puesto, mandados por el cabo Reyes, y en numerosos civiles armados, principalmente falangistas y personas vinculadas a las derechas locales. Pedro Antonio Baquerizo adquirió un papel destacado en la defensa de la población.

Intento de evacuación de la Guardia Civil

El 22 de julio, después de conocerse la presencia de una columna sublevada en Pedro Abad, los falangistas organizaron una manifestación en Adamuz. Ese mismo día se ordenó a la Guardia Civil trasladarse con sus familias a El Carpio.

La expedición salió por la carretera de Villafranca de Córdoba, pero fue atacada cerca del puente del Tamujoso por un grupo de obreros armados. Un guardia resultó herido y uno de los vehículos volcó. Los integrantes de la expedición tuvieron que regresar a Adamuz.

Desde Córdoba se ordenó entonces al cabo Reyes permanecer en el municipio mientras se preparaba una columna de auxilio. Los refuerzos prometidos no llegaron y Adamuz quedó rodeado por fuerzas leales a la República.[2]

Asedio de Adamuz

Entre el 25 de julio y el 10 de agosto de 1936, Adamuz permaneció sitiado por milicianos locales y fuerzas procedentes de otros municipios. Los sitiadores cortaron el abastecimiento de agua, la electricidad y las comunicaciones telegráficas y telefónicas. La paralización de la fábrica de harina provocó además escasez de pan.

Los militantes y autoridades republicanas huidos constituyeron un Comité de Defensa o Comité de Guerra en la finca de la Media Legua, situada en las afueras de la población. Según la documentación estudiada por Guadalupe Martín Gómez, formaron parte del comité:

  • Pedro Amil Cuadrado.
  • Diego Peña Jiménez.
  • Antonio Cortés Cazalla.
  • Rafael Reyes Gavilán.
  • Francisco León Cerezo.
  • Antonio Izquierdo Barea.
  • Antonio Martínez Nieto.
  • Francisco Soriano López.
  • Antonio Mármol Alonso.[1]

Algunos de sus integrantes participaron igualmente en la Comisión de Abastos y en organizaciones de ayuda vinculadas al Socorro Rojo Internacional.

El 30 de julio, el comité envió varios escritos al cabo Reyes para solicitar la rendición. Al día siguiente, el antiguo diputado republicano Antonio Jaén Morente remitió una carta en la que ofrecía garantías si los defensores deponían las armas. Las propuestas fueron rechazadas.

El 1 de agosto, el capitán de la Guardia Civil Antonio Reparaz Araujo, que permanecía leal al Gobierno, inició conversaciones telefónicas con los sitiados desde la finca de la Media Legua. Reparaz ofreció evacuar a un guardia herido y planteó una rendición negociada, pero el cabo Reyes volvió a negarse.

El 7 de agosto, ante la falta de alimentos, los defensores asaltaron el almacén de la cooperativa socialista situado fuera del casco urbano. La operación provocó un tiroteo con los sitiadores.

Recuperación republicana

En la madrugada del 9 de agosto, las fuerzas gubernamentales lanzaron el ataque definitivo. Los milicianos consiguieron ocupar parte del pueblo y una torre situada en su extremo meridional, desde la que dominaban las principales posiciones defensivas.

El capitán Reparaz volvió a proponer la rendición. En la noche del 9 de agosto se reunió con el cabo Romualdo Reyes y con Pedro Antonio Baquerizo en una vivienda situada entre las dos líneas. Reparaz prometió que la entrega se realizaría ante fuerzas regulares y que los guardias civiles y los principales derechistas serían evacuados antes de permitir la entrada de las milicias.

En la mañana del 10 de agosto, entraron en Adamuz fuerzas de la Columna Miaja, entre ellas una compañía de la Guardia Civil, otra de Carabineros y unidades militares. Las milicias permanecieron inicialmente fuera de la población.[2]

Los guardias civiles, sus familias y un grupo de civiles fueron evacuados en dirección a Jaén. Tras su salida, las milicias y los vecinos que habían participado en el asedio entraron en el casco urbano. Adamuz volvió así a quedar bajo la autoridad del Gobierno de la República.

Administración republicana

Después de la recuperación del municipio fueron restablecidas las instituciones republicanas. La gestión local quedó repartida entre el Ayuntamiento, el Comité de Guerra y los organismos encargados del abastecimiento, la defensa y la asistencia a la población.

Pedro Amil Cuadrado mantuvo una posición relevante en la organización republicana y posteriormente ejerció funciones relacionadas con el abastecimiento provincial en Villanueva de Córdoba. Durante los primeros días posteriores a la rendición, la autoridad militar en Adamuz estuvo en manos del capitán de Carabineros Castell.[2]

La coexistencia entre el Ayuntamiento legal, los comités políticos y las milicias fue característica de los primeros meses de la guerra. Los comités no constituían corporaciones municipales elegidas mediante sufragio, sino organismos revolucionarios surgidos para hacer frente a la sublevación y gestionar la defensa y los suministros.

Con la reorganización institucional impulsada por el Gobierno republicano, los comités locales fueron perdiendo parte de sus atribuciones en favor de los consejos municipales y de las autoridades civiles y militares regulares.

Represión en la zona republicana

La entrada de las fuerzas republicanas el 10 de agosto fue seguida por una oleada de violencia contra vecinos vinculados a la derecha, Falange, la Iglesia o la defensa armada de la localidad.

Ese mismo día fueron asesinadas alrededor de veintiséis personas en el cementerio, las calles del municipio y el puente de Santa Cruz. Entre el 14 y el 23 de agosto murieron otras ocho, y a finales de octubre fueron asesinadas nueve personas más.[2]

Parte de los detenidos había sido evacuada a Jaén para evitar represalias inmediatas. Sin embargo, el 12 de agosto numerosos presos fueron enviados en ferrocarril hacia Madrid. El convoy fue interceptado en el contexto de los llamados «trenes de la muerte» y muchos de sus ocupantes fueron asesinados.

Las investigaciones basadas en el Registro Civil y en la documentación de la Causa General sitúan alrededor de 112 las víctimas de derechas relacionadas con Adamuz, aproximadamente la mitad de ellas muertas fuera del municipio.[2] Esta cifra debe interpretarse con cautela: la Causa General fue instruida por la dictadura franquista con finalidad judicial y propagandística, aunque sus expedientes contienen documentos, declaraciones y relaciones nominales de utilidad para la investigación histórica.

La represión republicana no respondió a sentencias dictadas por tribunales ordinarios con garantías procesales. Buena parte de las muertes fueron ejecuciones extrajudiciales producidas durante el periodo de violencia revolucionaria que siguió a la recuperación del pueblo.

Adamuz como frente de guerra

Tras los sucesos de agosto, Adamuz quedó situado en una posición estratégica entre la capital cordobesa, controlada por los sublevados, y las zonas republicanas del norte y este de la provincia.

En el frente de Adamuz actuaron, entre otras unidades:

  • Milicias Populares Andaluzas.
  • Batallón Villafranca.
  • Compañía Antonio Bujalance.
  • 74.ª Brigada Mixta del Ejército Popular de la República.[1]

La defensa del municipio estuvo vinculada especialmente al Batallón Villafranca y a la compañía mandada por el capitán de milicias Antonio Caamaño. En los alrededores se construyeron trincheras, parapetos y otras posiciones defensivas utilizadas por ambos ejércitos.

Adamuz fue bombardeado a mediados de diciembre de 1936. La proximidad del frente y el peligro de nuevos ataques llevaron a la evacuación de gran parte de la población civil.[1] Desde entonces, la localidad perdió buena parte de su actividad ordinaria y quedó subordinada a las necesidades militares.

Durante 1937 y 1938 se produjeron ataques, intercambios de fuego y operaciones de reconocimiento en el sector, aunque el frente permaneció relativamente estabilizado. La situación geográfica del término municipal, con extensas áreas de sierra y numerosos cortijos, facilitó el movimiento de tropas, huidos y enlaces entre las distintas posiciones.

Ocupación franquista

La resistencia republicana en Adamuz terminó durante la ofensiva final de marzo de 1939. El 28 de marzo, tropas franquistas procedentes del sector del Guadalquivir avanzaron hacia Sierra Morena y entraron en el municipio.[2]

Las fuerzas ocupantes realizaron operaciones de rastreo entre el río Guadalmellato y Montoro. Varios miles de prisioneros capturados en el avance fueron concentrados temporalmente en Adamuz antes de ser trasladados a cárceles, campos de concentración y batallones de trabajadores.

La ocupación supuso la desaparición de las instituciones republicanas. El Ayuntamiento fue sustituido por una comisión gestora designada por las nuevas autoridades militares y gubernativas. Sus integrantes no fueron elegidos por sufragio, sino nombrados entre personas consideradas afectas al nuevo régimen.

La gestora franquista comenzó a elaborar informes sobre la conducta política de los vecinos, la actuación de las autoridades republicanas, los integrantes del Comité de Guerra y los posibles participantes en los asesinatos ocurridos desde agosto de 1936. Estos informes fueron empleados posteriormente en consejos de guerra y expedientes de responsabilidades políticas.

Represión franquista en 1939

Desde la entrada de las tropas franquistas comenzaron las detenciones de antiguos concejales, dirigentes socialistas, miembros de la Casa del Pueblo, integrantes del Comité de Guerra, milicianos y personas que habían desempeñado funciones administrativas durante el periodo republicano.

La Casa del Pueblo de Adamuz fue incautada. Entre los principales objetivos de las nuevas autoridades estuvieron los miembros de la corporación anterior a la guerra y las personas relacionadas con los acontecimientos de agosto y octubre de 1936.

Numerosos vecinos habían abandonado el pueblo junto con el Ejército republicano. Algunos fueron capturados en otros lugares y devueltos a Córdoba, mientras que otros se ocultaron en Sierra Morena o consiguieron salir de España.

La investigación desarrollada por Guadalupe Martín Gómez ha localizado centenares de vecinos sometidos a distintas formas de represión franquista. Su base documental incluye 213 sumarios procedentes principalmente del Archivo del Tribunal Militar Territorial Segundo de Sevilla, el Archivo General e Histórico de Defensa y el Juzgado Togado Militar de Almería.[1]

Las cifras globales publicadas por esta investigación incluyen hechos posteriores a 1939 y, por tanto, no deben atribuirse íntegramente al periodo de la Guerra Civil. Dentro de los límites cronológicos de este artículo, en 1939 se produjo principalmente la apertura de los procedimientos, las detenciones, los interrogatorios y las primeras condenas.

Consejos de guerra

Los detenidos fueron sometidos generalmente a procedimientos sumarísimos de urgencia instruidos por la jurisdicción militar franquista. Las acusaciones más frecuentes fueron las de «adhesión a la rebelión», «auxilio a la rebelión» o «excitación a la rebelión».

Estas denominaciones jurídicas invertían la realidad del origen del conflicto: las personas que habían defendido al Gobierno legal de la República eran juzgadas por rebelión por las autoridades surgidas del golpe militar.

Los expedientes solían incorporar:

  • Informes de la Guardia Civil.
  • Declaraciones del alcalde y de la gestora franquista.
  • Informes de Falange.
  • Certificados de conducta política y religiosa.
  • Testimonios de vecinos.
  • Relaciones con partidos, sindicatos y comités republicanos.
  • Acusaciones sobre registros, detenciones, requisas o asesinatos.
  • Antecedentes electorales y sindicales de los encausados.

Los consejos de guerra se celebraban con escasas garantías para la defensa y podían imponer penas de muerte, reclusión perpetua o largas condenas de prisión. En numerosos casos, un mismo procedimiento acumuló las causas de varios vecinos.

Aunque las primeras diligencias comenzaron tras la ocupación de marzo de 1939, una parte sustancial de las sentencias y ejecuciones se produjo en los años siguientes. Entre ellas estuvo la condena del antiguo alcalde Pedro Amil Cuadrado, ejecutado en 1940, hecho que queda fuera del periodo cronológico de este artículo.

Balance

Entre 1936 y 1939, Adamuz experimentó sucesivamente la toma del poder por la Guardia Civil sublevada, un asedio de más de dos semanas, la recuperación por fuerzas republicanas, la violencia contra las derechas, la conversión del municipio en zona de frente, los bombardeos, la evacuación de civiles y la ocupación franquista.

La violencia fue ejercida en ambos espacios políticos, aunque con características diferentes. En la retaguardia republicana predominaron durante 1936 los asesinatos extrajudiciales cometidos en el contexto de la descomposición inicial del Estado. Desde marzo de 1939, la represión franquista adquirió un carácter institucional y sistemático mediante detenciones, consejos de guerra, cárceles, ejecuciones y expedientes administrativos.

La documentación conservada presenta importantes problemas de interpretación. Las cifras de víctimas republicanas proceden en buena medida de sumarios militares franquistas y de la Causa General, mientras que la persecución de los vencidos continuó mucho después de terminar la guerra. Por ello, cualquier balance debe diferenciar entre muertos en combate, víctimas de ejecuciones extrajudiciales, personas condenadas judicialmente y fallecidos durante la posterior lucha guerrillera.

Cronología

Febrero de 1936 · Victoria del Frente Popular

La corporación vinculada al Frente Popular, presidida por Pedro Amil Cuadrado, dirige el Ayuntamiento de Adamuz.


19 de julio de 1936 · Sublevación en Adamuz

La Guardia Civil clausura las organizaciones de izquierda, ocupa el Ayuntamiento y proclama el estado de guerra.


22 de julio de 1936 · Combate del puente Tamujoso

Fracasa el intento de la Guardia Civil de trasladarse a El Carpio y la fuerza regresa a Adamuz.


25 de julio de 1936 · Comienzo del asedio

Milicias leales a la República cercan la localidad e interrumpen sus suministros y comunicaciones.


9 de agosto de 1936 · Ataque final

Las fuerzas gubernamentales ocupan parte del casco urbano y fuerzan la apertura de negociaciones.


10 de agosto de 1936 · Recuperación republicana

La Columna Miaja entra en Adamuz tras la rendición de los guardias civiles y civiles sublevados.


Agosto-octubre de 1936 · Represión republicana

Se producen asesinatos de vecinos vinculados a las derechas dentro y fuera del municipio.


Diciembre de 1936 · Bombardeo y evacuación

Adamuz es bombardeado y una parte considerable de la población civil abandona la zona de frente.


1937-1938 · Frente de Adamuz

El término municipal permanece militarizado y defendido por unidades del Ejército Popular de la República.


28 de marzo de 1939 · Ocupación franquista

Las tropas franquistas entran en Adamuz y comienzan las detenciones y los procedimientos contra los vencidos.


1939 · Consejos de guerra

Se instruyen procedimientos sumarísimos contra antiguos cargos municipales, militantes, milicianos y colaboradores de la República.


RelacionEntidad

Véase también

Bibliografía

Referencias

  1. 1,0 1,1 1,2 1,3 1,4 Martín Gómez, Guadalupe,«La represión franquista en Adamuz. Cesión de base de datos y sumarios digitalizados de represaliados de Adamuz», Archivo Histórico Provincial de Córdoba.Consultado el 8 de septiembre de 2026.
  2. 2,0 2,1 2,2 2,3 2,4 2,5 2,6 2,7 «Fosa 4 del cementerio de Adamuz», Desaparición Forzada de Andalucía.Consultado el 8 de septiembre de 2026.

Enlaces externos