El Orfeón de Fray Albino fue una agrupación coral creada en Córdoba a comienzos de la década de 1950 dentro del conjunto de iniciativas culturales y educativas impulsadas durante el episcopado de Fray Albino. Estuvo estrechamente relacionado con el Patronato de Obras Sociales de San Eulogio, las Escuelas Fray Albino y la nueva barriada levantada en el Campo de la Verdad por la Asociación Benéfica de la Sagrada Familia.
La agrupación formó parte de un amplio proyecto de promoción cultural desarrollado paralelamente a las políticas de vivienda, escolarización y formación profesional impulsadas en los nuevos barrios. Junto al Orfeón funcionaron una rondalla, una estudiantina infantil y un cuadro artístico, convirtiendo la música y el teatro en parte de la actividad social promovida en torno a las obras de Fray Albino.
La documentación y los testimonios conservados sitúan entre sus responsables a Juan Chica y Rafael Gálvez. El conjunto formado por el Orfeón y la Estudiantina Fray Albino llegó a reunir alrededor de 150 participantes entre adultos y niños.
Origen
El nacimiento del Orfeón de Fray Albino debe situarse dentro de la profunda transformación experimentada por el Campo de la Verdad durante los últimos años de la década de 1940 y los primeros de la de 1950.
Después de su llegada a la Diócesis de Córdoba en 1946, Fray Albino promovió un amplio programa de intervención social destinado principalmente a las familias con menores recursos.
La construcción de viviendas constituyó uno de los elementos más visibles de este programa, desarrollado fundamentalmente a través de la Asociación Benéfica de la Sagrada Familia.
Sin embargo, la actuación no se limitó a proporcionar casas.
Las nuevas barriadas fueron acompañadas progresivamente de:
- escuelas;
- iglesias;
- instalaciones deportivas;
- mercados;
- economatos;
- talleres profesionales;
- actividades culturales;
- agrupaciones musicales;
- y organizaciones deportivas.
Dentro de este último conjunto de actividades culturales surgieron el Orfeón de Fray Albino, la rondalla y la estudiantina.
El Campo de la Verdad
El Orfeón tuvo una especial vinculación con el Campo de la Verdad, donde se estaba construyendo durante aquellos años la extensa barriada posteriormente conocida como Barrio de Fray Albino.
La llegada de centenares de familias a las nuevas viviendas exigía la creación de instituciones que permitieran desarrollar una vida comunitaria.
La construcción de escuelas constituyó una de las principales actuaciones.
En 1949 se dispuso la creación del Grupo Escolar de niños Fray Albino y del Grupo Escolar de niñas La Sagrada Familia, que comenzaron su actividad durante el curso 1950-1951.
Las propias escuelas se convirtieron en uno de los principales focos de actividad social y cultural del barrio.
Las clases de música
La enseñanza musical ocupó un lugar significativo dentro de las actividades complementarias de las Escuelas Fray Albino.
Los alumnos recibían clases de música durante las tardes.
A partir de aquellas enseñanzas se organizó una estudiantina infantil compuesta por instrumentos de cuerda y percusión.
Entre los instrumentos utilizados se encontraban:
- bandurrias;
- laúdes;
- guitarras;
- panderetas y otros instrumentos de percusión.
Junto a los instrumentistas participaban también cantores.
Esta actividad musical infantil se desarrolló paralelamente al Orfeón formado principalmente por adultos.
El Orfeón y la Estudiantina Fray Albino
El Orfeón de Fray Albino y la Estudiantina Fray Albino constituyeron dos de las principales agrupaciones musicales vinculadas a la obra social de la nueva barriada.
Según los testimonios de antiguos participantes, el Orfeón estaba compuesto principalmente por hombres adultos, mientras que la estudiantina agrupaba fundamentalmente a niños.
Entre ambas formaciones llegaron a reunirse alrededor de 150 integrantes.
La coexistencia de adultos y menores dentro del mismo proyecto cultural permitía que la música actuara también como mecanismo de convivencia entre generaciones.
La estudiantina constituía además una primera escuela musical para numerosos niños del barrio.
Juan Chica y Rafael Gálvez
Entre las personas recordadas como responsables de las actividades musicales vinculadas al Orfeón y a la Estudiantina estuvieron Juan Chica y Rafael Gálvez.
Ambos aparecen citados por antiguos integrantes como personas directamente relacionadas con la organización y funcionamiento de las agrupaciones.
Junto a ellos participaron también maestras encargadas de la enseñanza del canto.
La organización musical tenía así una doble dimensión: por una parte, formación musical y, por otra, preparación de actuaciones públicas.
Patronato de San Eulogio
El Orfeón se integró dentro de las actividades promovidas por el Patronato de Obras Sociales de San Eulogio.
El Patronato constituía una de las principales instituciones creadas durante el episcopado de Fray Albino.
Sus actividades fueron muy diversas y comprendieron:
- talleres de aprendices;
- formación profesional;
- actividades productivas;
- el semanario Ecos;
- el Club Deportivo San Álvaro;
- actividades deportivas;
- un cuadro artístico;
- un orfeón;
- y una rondalla.
El Patronato complementaba de esta manera las actuaciones desarrolladas por otras instituciones creadas alrededor de la obra social de Fray Albino.
Una política cultural dentro de la obra social
La creación del Orfeón muestra que la intervención promovida durante aquellos años no se limitaba exclusivamente a resolver necesidades materiales.
La vivienda, la escuela y el trabajo constituían los principales elementos de aquella política social, pero también se concedía importancia a la creación de espacios de convivencia, cultura y ocio.
La música aparecía así como una herramienta educativa y comunitaria.
El Orfeón permitía a trabajadores y vecinos participar colectivamente en una actividad artística, mientras que la estudiantina introducía a los niños en el aprendizaje musical.
El modelo puede resumirse como una combinación de:
vivienda → escuela → formación → cultura → comunidad.
El cuadro artístico
Las actividades culturales vinculadas al Patronato de San Eulogio no se limitaron a la música.
También existió un cuadro artístico dedicado a la representación teatral.
La existencia simultánea de teatro, orfeón y rondalla refleja el propósito de crear una programación cultural propia dentro de las nuevas barriadas.
Estas iniciativas ofrecían a los vecinos formas de ocio organizado y facilitaban la participación de personas que difícilmente podían acceder a otros circuitos culturales de la ciudad.
La rondalla
Junto al Orfeón funcionó igualmente una rondalla.
Las rondallas tuvieron durante buena parte del siglo XX una presencia significativa en la vida cultural cordobesa y estaban formadas principalmente por instrumentos de cuerda pulsada.
Bandurrias, laúdes y guitarras constituían los instrumentos fundamentales.
La existencia de clases musicales en las escuelas facilitaba la incorporación progresiva de nuevos integrantes a este tipo de agrupaciones.
El Orfeón y la rondalla podían asimismo actuar conjuntamente en determinadas actividades.
Fernando Carmona
Uno de los niños que participó en aquella actividad musical fue el posteriormente cantante lírico Fernando Carmona.
Carmona llegó con su familia al Campo de la Verdad cuando se estaban construyendo las nuevas viviendas a finales de la década de 1940.
Según su propio testimonio, comenzó a participar alrededor de los siete años en las actividades del Orfeón y de la Estudiantina Fray Albino.
Recordaba que ambas formaciones reunían aproximadamente 150 participantes y señalaba a Juan Chica y Rafael Gálvez entre sus responsables.
A los nueve años comenzó además a tocar el laúd.
Aquella primera experiencia musical constituyó uno de los primeros contactos de Carmona con una actividad artística que posteriormente desarrollaría profesionalmente en el ámbito de la zarzuela y del canto lírico.
Pepe Molina
Otro músico cordobés relacionado durante su juventud con el Orfeón fue José Molina Prieto, "Pepe Molina".
Nacido en Córdoba en 1938, comenzó desde niño a tocar la bandurria y recibió enseñanzas musicales de Eusebio Sánchez, director de la Rondalla de Automovilismo.
Posteriormente formó parte del Orfeón de Fray Albino.
Molina desarrollaría una larga trayectoria relacionada con la música popular cordobesa y estuvo estrechamente vinculado a Ramón Medina Ortega, la Peña El Limón y posteriormente al Real Centro Filarmónico Eduardo Lucena.
La presencia de músicos que posteriormente desarrollarían carreras propias demuestra la función formativa que estas agrupaciones desempeñaron dentro de la vida cultural del barrio.
La música en la Córdoba de posguerra
El Orfeón de Fray Albino formó parte de un periodo especialmente activo de la música coral cordobesa.
Durante las décadas de 1940 y 1950 coexistieron en Córdoba diferentes agrupaciones vocales y musicales.
Entre ellas estuvieron:
- la Schola del Seminario de San Pelagio;
- el Coro de San Andrés;
- diferentes agrupaciones vinculadas al Conservatorio de Córdoba;
- el Orfeón del Campo de la Verdad;
- el coro infantil y la rondalla de las Escuelas Fray Albino;
- y diferentes formaciones vinculadas a hermandades e instituciones religiosas.
El Orfeón de Fray Albino debe situarse dentro de este movimiento musical, aunque con una característica específica: su estrecha vinculación con las nuevas barriadas obreras construidas por la obra social diocesana.
Función comunitaria
La importancia del Orfeón no puede medirse únicamente por su actividad musical.
Las agrupaciones culturales ayudaban a crear vínculos entre los vecinos de unos barrios de reciente construcción.
Muchas de las familias habían llegado desde diferentes zonas de Córdoba o procedían de viviendas precarias existentes alrededor del Guadalquivir.
La participación en escuelas, equipos deportivos, agrupaciones musicales y organizaciones parroquiales contribuía progresivamente a desarrollar una identidad comunitaria.
El Orfeón fue una de estas instituciones.
Relación con las Escuelas Fray Albino
La conexión entre la actividad musical y las Escuelas de Fray Albino fue especialmente estrecha.
El centro masculino comenzó su actividad durante el curso 1950-1951 con alrededor de 500 alumnos distribuidos inicialmente en diez clases.
Además de la enseñanza ordinaria, ofrecía actividades de iniciación profesional y clases musicales.
Las enseñanzas de música impartidas por la tarde permitieron crear posteriormente la estudiantina infantil.
Las escuelas funcionaban de esta manera no solamente como centros educativos, sino también como espacios para desarrollar actividades culturales y profesionales.
Fray Albino y la cultura
Aunque Fray Albino es conocido principalmente por su política de construcción de viviendas y escuelas, durante su episcopado impulsó igualmente numerosas actividades culturales.
Dentro de este contexto se desarrollaron agrupaciones corales, rondallas y cuadros teatrales.
La creación de estas instituciones respondía a una concepción integral de la acción social.
La mejora de las condiciones materiales debía acompañarse de educación y de oportunidades de participación cultural.
El Orfeón constituye una de las expresiones de esta dimensión menos conocida de la obra desarrollada durante su episcopado.
Desaparición
No se dispone por el momento de documentación suficiente para determinar con precisión la fecha en la que cesó la actividad del Orfeón de Fray Albino.
Su etapa de mayor actividad parece corresponder a la década de 1950, coincidiendo con el desarrollo inicial de las nuevas barriadas del Campo de la Verdad y con el funcionamiento de las instituciones promovidas directamente durante el episcopado de Fray Albino.
La posterior transformación de los centros educativos y de las estructuras sociales de los barrios fue modificando progresivamente las formas de organización cultural.
El recuerdo del Orfeón se conserva fundamentalmente en testimonios de antiguos integrantes y en los estudios sobre la obra social y la vida musical cordobesa de mediados del siglo XX.
Importancia histórica
El Orfeón de Fray Albino constituye un ejemplo de la dimensión cultural alcanzada por el proyecto social desarrollado en Córdoba durante las décadas centrales del siglo XX.
Su creación demuestra que alrededor de las viviendas construidas por la Asociación Benéfica de la Sagrada Familia se intentó generar una red de instituciones que cubriera diferentes aspectos de la vida cotidiana.
La vivienda estuvo acompañada de escuelas.
Las escuelas, de formación profesional.
La formación se complementó mediante deporte, teatro y música.
Dentro de este sistema, el Orfeón y la Estudiantina ofrecieron a adultos y niños la posibilidad de participar directamente en actividades culturales.
Su historia forma así parte tanto de la historia musical de Córdoba como de la historia del Campo de la Verdad, el Barrio de Fray Albino y las obras sociales desarrolladas durante el episcopado de Fray Albino.
Cronología
31 de octubre de 1949 · Creación de las Escuelas Fray Albino
Comienzos de la década de 1950 · Creación del Orfeón
Comienzos de la década de 1950 · Estudiantina Fray Albino
década de 1950 · 150 participantes
década de 1950 · Juan Chica y Rafael Gálvez
década de 1950 · Fernando Carmona
década de 1950 · Pepe Molina
