El Patronato de Obras Sociales de San Eulogio, conocido habitualmente como Patronato de San Eulogio, fue una institución social creada en Córdoba durante el episcopado de Fray Albino, vinculada a la Asociación Benéfica de la Sagrada Familia y orientada inicialmente a organizar actividades productivas, formativas y sociales relacionadas con el amplio programa de construcción de viviendas obreras desarrollado por esta entidad.
Creado a comienzos de la década de 1950, el Patronato desempeñó un papel especialmente relevante dentro del sistema de instituciones impulsadas por Fray Albino para atender las necesidades sociales de la población cordobesa. Mientras la Asociación Benéfica de la Sagrada Familia tenía como objetivo fundamental la construcción de viviendas, el Patronato de San Eulogio se ocupó de organizar parte de los medios productivos necesarios para aquellas promociones, desarrollar talleres de aprendizaje profesional y gestionar diferentes instalaciones sociales y deportivas.
Entre sus actividades estuvieron la organización de empresas auxiliares relacionadas con la construcción, talleres para jóvenes aprendices, la administración del Estadio de San Eulogio y el impulso del Club Deportivo San Álvaro, entidad deportiva que constituye uno de los antecedentes directos del actual Córdoba Club de Fútbol.
Origen
El Patronato de San Eulogio nació dentro del amplio programa de acción social puesto en marcha por Fray Albino tras su llegada a la Diócesis de Córdoba en 1946.
La situación de una parte considerable de la población cordobesa durante los años inmediatamente posteriores a la Guerra Civil Española estaba caracterizada por la escasez de viviendas, el hacinamiento, la existencia de numerosas construcciones precarias y elevados niveles de pobreza.
Esta situación se hizo especialmente visible después de las inundaciones del Guadalquivir de 1947, que afectaron particularmente a las familias que habitaban las zonas próximas al río.
Como respuesta, Fray Albino promovió la creación de la Asociación Benéfica de la Sagrada Familia, destinada principalmente a construir viviendas para familias trabajadoras.
El crecimiento de las promociones inmobiliarias hizo necesaria la organización de una importante infraestructura productiva y laboral que asegurase materiales, trabajadores, maquinaria y servicios necesarios para mantener el ritmo de construcción.
En ese contexto surgió el Patronato de Obras Sociales de San Eulogio.
Creación
La institución fue creada alrededor de 1951 como organismo vinculado a la Asociación Benéfica de la Sagrada Familia.
Su denominación completa aparece documentada como Patronato de Obras Sociales de San Eulogio de Córdoba.
Frente a otras instituciones promovidas por Fray Albino que tenían objetivos principalmente educativos o asistenciales, el Patronato de San Eulogio desarrolló inicialmente una importante dimensión económica y productiva.
La finalidad era dotar a la propia obra social de instrumentos capaces de proporcionar los materiales y servicios necesarios para construir las nuevas barriadas.
De esta manera, la política de vivienda impulsada por Fray Albino no dependía exclusivamente de empresas externas, sino que fue desarrollando progresivamente una estructura propia relacionada con la fabricación de materiales, los transportes, la carpintería y diferentes oficios de construcción.
Relación con la Asociación Benéfica de la Sagrada Familia
El Patronato de San Eulogio estuvo estrechamente ligado desde su origen a la Asociación Benéfica de la Sagrada Familia.
La Asociación había nacido con el objetivo fundamental de proporcionar viviendas dignas a familias de escasos recursos y desarrolló algunas de las mayores promociones residenciales construidas en Córdoba durante la segunda mitad de la década de 1940 y los años 1950.
Entre ellas destacaron la barriada levantada en el Campo de la Verdad, posteriormente denominada Barrio de Fray Albino, y la barriada de Cañero.
La construcción de centenares y posteriormente miles de viviendas generaba enormes necesidades de materiales y mano de obra.
Para responder a ellas se desarrolló el Patronato de San Eulogio como estructura complementaria de la Asociación Benéfica.
El Patronato participaba así en una cadena que integraba parcialmente diferentes fases del proceso constructivo:
- suministro de materiales;
- fabricación y utilización de ladrillos;
- suministro de yesos;
- explotación o utilización de canteras;
- trabajos de carpintería;
- transporte de materiales;
- utilización y mantenimiento de maquinaria;
- formación de aprendices;
- incorporación de trabajadores a distintos oficios.
De esta forma, la construcción de viviendas se convirtió igualmente en un mecanismo para generar actividad económica y empleo.
Una estructura productiva al servicio de la vivienda social
Una de las características más significativas del Patronato de San Eulogio fue su participación en la creación de una infraestructura productiva vinculada a las promociones de vivienda.
La magnitud de las obras emprendidas por la Asociación Benéfica de la Sagrada Familia hacía necesario garantizar un abastecimiento relativamente continuo de materiales.
Durante la posguerra española existían dificultades para obtener determinados productos de construcción, circunstancia que podía ralentizar considerablemente las promociones.
El Patronato contribuyó a organizar y controlar diferentes servicios relacionados con la construcción, entre ellos ladrillos, yesos, canteras, carpintería, transportes y maquinaria.
Esta integración permitía reducir la dependencia respecto a proveedores externos y garantizar una mayor continuidad de las obras.
Al mismo tiempo, estas actividades generaban puestos de trabajo relacionados directa o indirectamente con la construcción.
Formación profesional
La función productiva del Patronato estuvo estrechamente relacionada con otra de las prioridades de la obra social de Fray Albino: la formación profesional de los jóvenes.
El Patronato de Obras Sociales de San Eulogio organizó diferentes talleres de aprendices en los que podían formarse jóvenes cordobeses.
Entre los oficios impartidos se encontraban:
- madera;
- electricidad;
- albañilería;
- herrería.
Los talleres funcionaron en instalaciones situadas en la calle Adalid.
A ellos acudían alumnos de mayor edad una vez terminada su jornada escolar y jóvenes que habían concluido los estudios primarios, habitualmente alrededor de los catorce años.
Esta actividad establecía una continuidad entre la escolarización y el acceso al mercado laboral.
El joven podía recibir una educación primaria y posteriormente aprender un oficio relacionado con sectores que tenían una importante demanda de trabajadores en la Córdoba de aquellos años.
Relación con el Patronato de San Alberto Magno
La actividad del Patronato de San Eulogio debe entenderse en coordinación con el Patronato de San Alberto Magno.
Este último estaba especialmente orientado hacia la escolarización y llegó a gestionar una extensa red de escuelas en Córdoba y su provincia.
Una parte del alumnado que terminaba su formación elemental podía continuar su capacitación profesional mediante los talleres organizados por el Patronato de San Eulogio.
Se configuraba así un itinerario educativo que comenzaba con la enseñanza primaria y podía continuar con el aprendizaje de un oficio.
La existencia de diferentes patronatos especializados permitía distribuir las funciones de la obra social promovida por Fray Albino:
- Asociación Benéfica de la Sagrada Familia: vivienda social.
- Patronato de San Alberto Magno: enseñanza primaria.
- Patronato de San Eulogio: actividades productivas, formación profesional y obras sociales.
- Patronato de Nuestra Señora de la Fuensanta: acogida y formación de menores y jóvenes.
- Patronato Social Obrero: iniciativas vinculadas al mundo del trabajo.
Juan Manuel Font del Riego
Una de las figuras fundamentales en el desarrollo del Patronato fue Juan Manuel Font del Riego.
Font del Riego había ejercido como ingeniero industrial antes de ordenarse sacerdote, una formación particularmente adecuada para las necesidades técnicas de las obras promovidas por Fray Albino.
El obispo le confió importantes responsabilidades dentro del conjunto de instituciones sociales creadas durante su episcopado.
Participó en el desarrollo de la Asociación Benéfica de la Sagrada Familia, el Patronato de San Alberto Magno, el Patronato de San Eulogio y otras iniciativas.
Su conocimiento técnico facilitaba la conexión entre los objetivos sociales y las necesidades prácticas derivadas de la construcción de viviendas, escuelas, talleres y equipamientos.
El Estadio de San Eulogio
Una de las instalaciones más estrechamente relacionadas con el Patronato fue el Estadio de San Eulogio, situado en el Campo de la Verdad.
El campo fue construido dentro del conjunto de equipamientos promovidos por la Asociación Benéfica de la Sagrada Familia para las nuevas barriadas.
La instalación fue administrada en sus primeros años por el Patronato de San Eulogio.
Su creación muestra que la actuación urbanística de la Asociación Benéfica no se limitaba exclusivamente a construir viviendas.
Las nuevas barriadas necesitaban igualmente escuelas, templos, mercados, establecimientos comerciales y espacios para actividades culturales, recreativas y deportivas.
El Estadio de San Eulogio cumplió esta última función.
Además del fútbol, las instalaciones fueron utilizadas durante diferentes periodos como espacio recreativo y como cine de verano, conocido popularmente como Campo de Deportes.
Club Deportivo San Álvaro
La relación más conocida del Patronato de San Eulogio con el deporte fue la creación del Club Deportivo San Álvaro.
El club nació por acuerdo de la directiva del Patronato y quedó directamente vinculado a su estructura.
Fray Albino ostentó la presidencia honoraria de la entidad deportiva, mientras Juan Manuel Font del Riego figuró como vocal honorario.
Entre los responsables del club estuvieron:
- Martín Moreno Roca, presidente;
- Pablo Tarrada Vidal, secretario;
- José Pérez Barquero, tesorero;
- Baldomero Moreno Espino, vocal;
- Alfonso López Gómez, vocal;
- Rafael Muñoz "Leafar", asesor técnico.
El equipo disputaba sus encuentros en el Estadio de San Eulogio.
Su equipación estaba formada por camiseta, pantalón y medias de color blanco.
Del San Álvaro al Córdoba Club de Fútbol
La importancia histórica del Club Deportivo San Álvaro supera ampliamente su breve existencia.
Durante la temporada 1953-1954, el San Álvaro participó en Tercera División, categoría en la que coincidió con el Real Club Deportivo Córdoba.
Mientras el San Álvaro atravesaba un periodo de crecimiento deportivo, el Real Club Deportivo Córdoba sufría graves problemas económicos.
Finalmente, el antiguo club cordobés desapareció durante el verano de 1954.
Ante esta situación, la estructura federativa del Club Deportivo San Álvaro permitió crear una nueva entidad representativa de la ciudad.
El 6 de agosto de 1954 fue aprobada la nueva denominación de Córdoba Club de Fútbol.
De esta forma, el club promovido pocos años antes por el Patronato de San Eulogio se convirtió jurídicamente en la estructura sobre la que se desarrolló el actual Córdoba CF.
Esta circunstancia convierte al Patronato de San Eulogio en una institución relevante no solo para la historia de la vivienda y de la acción social en Córdoba, sino también para la propia historia del fútbol cordobés.
El deporte como instrumento social
La creación del Club Deportivo San Álvaro respondía también a la concepción integral de las nuevas barriadas construidas por la Asociación Benéfica.
El deporte proporcionaba una actividad de ocio para los jóvenes, facilitaba la convivencia vecinal y permitía estructurar equipos vinculados a las barriadas.
Algunos de los alumnos formados en los colegios promovidos dentro de la obra social de Fray Albino participaron posteriormente en los equipos juveniles relacionados con el San Álvaro.
De esta manera, escuela, formación profesional y deporte constituían diferentes dimensiones de una misma intervención social.
Calle Adalid
La calle Adalid, próxima al Estadio de San Eulogio, tuvo una especial vinculación con el Patronato.
En esta zona se ubicaron instalaciones destinadas a los talleres de aprendices.
Los jóvenes podían recibir formación práctica relacionada con madera, electricidad, albañilería y herrería.
La proximidad física entre las viviendas, las escuelas, los talleres y las instalaciones deportivas refleja la concepción de las barriadas construidas durante aquellos años como unidades urbanas dotadas de diferentes servicios.
Dimensión laboral
La actividad del Patronato tuvo asimismo una importante vertiente laboral.
Las promociones de viviendas requerían trabajadores especializados y auxiliares en numerosos oficios.
La existencia de talleres permitía capacitar progresivamente a jóvenes que podían incorporarse posteriormente a actividades relacionadas con las propias obras o con empresas de Córdoba.
Se establecía de esta manera una relación entre:
educación → formación profesional → trabajo → vivienda.
Este esquema fue uno de los rasgos característicos del modelo de acción social desarrollado por las instituciones impulsadas por Fray Albino.
La vivienda no se contemplaba de manera completamente aislada del empleo, la educación o la vida comunitaria.
Una pieza del modelo social de Fray Albino
El Patronato de San Eulogio resulta especialmente significativo para comprender la dimensión económica de la obra social impulsada por Fray Albino.
La construcción de miles de viviendas exigía mucho más que financiación.
Era necesario disponer de terrenos, proyectos arquitectónicos, materiales, trabajadores, transportes, maquinaria, escuelas y servicios para las nuevas barriadas.
La creación de diferentes entidades permitió repartir estas funciones.
En este entramado, el Patronato de San Eulogio desempeñó principalmente una función de apoyo productivo y formación laboral.
Su actividad permitió vincular la construcción de vivienda social con la creación de puestos de trabajo y la capacitación profesional.
Importancia histórica
El Patronato de San Eulogio ocupa un lugar singular entre las instituciones creadas durante el episcopado de Fray Albino.
Su importancia puede observarse desde diferentes perspectivas.
En el ámbito urbanístico, participó en la estructura necesaria para construir las nuevas barriadas.
En el ámbito económico, gestionó actividades relacionadas con materiales y servicios destinados a las obras.
En el ámbito laboral, contribuyó a generar actividad y formar trabajadores.
En el ámbito educativo, creó talleres de aprendizaje de distintos oficios.
En el ámbito deportivo, administró el Estadio de San Eulogio e impulsó el Club Deportivo San Álvaro.
Y, de manera indirecta, tuvo además una influencia decisiva en la historia del Córdoba Club de Fútbol, nacido a partir de la estructura federativa del San Álvaro.
Todo ello convierte al Patronato de San Eulogio en una institución central para comprender el modelo de intervención social desarrollado en Córdoba durante las décadas de 1940 y 1950.
Cronología
1946 · Llegada de Fray Albino a Córdoba
1947 · Creación de la Asociación Benéfica
1948 · Primeras viviendas
1951 · Creación del Patronato de San Eulogio
1951 · Estadio de San Eulogio
24 de octubre de 1952 · Club Deportivo San Álvaro
6 de agosto de 1954 · Nacimiento del Córdoba Club de Fútbol
década de 1950 · Talleres de aprendices
1958 · Fallecimiento de Fray Albino
Entidades relacionadas
Véase también
- Fray Albino González Menéndez-Reigada
- Juan Manuel Font del Riego
- Asociación Benéfica de la Sagrada Familia
- Patronato de San Alberto Magno
- Patronato de Nuestra Señora de la Fuensanta
- Patronato Social Obrero
- Barrio de Fray Albino
- Campo de la Verdad
- Estadio de San Eulogio
- Club Deportivo San Álvaro
- Córdoba Club de Fútbol
- Cañero
