La Barriada de Villarrubia es una pedanía del municipio de Córdoba, situada en la parte norte de la Campiña de Córdoba, al norte del río Guadalquivir. Su historia está marcada por la sucesión de enclaves rurales ligados a la agricultura de regadío y la agroindustria, con un crecimiento demográfico acelerado a lo largo del siglo XX que la convirtió en uno de los principales núcleos satélite de la capital cordobesa.[1]
Orígenes históricos
Se tiene constancia desde el siglo XV de la existencia del llamado Cortijo El Rubio Bajo o Villarrubia en el actual enclave del Cortijo de Villarrubia. El territorio pasó a constituirse en señorío en el año 1614 cuando Felipe III entregó 700 fanegas del predio de Villarrubia a la Casa del Conde de Bobadilla, junto al predio de Las Cuevas —que contaba con 5.300 fanegas y que en 1446 había sido entregado por el rey Juan II de Castilla al Conde del Saúco—.[2]
Cierta documentación fechada a mediados del siglo XVIII ilustra la situación agraria extensiva del territorio: el señorío de Villarrubia contaba entonces con 722 fanegas, con un aprovechamiento centrado en 10 fanegas de regadío con hortalizas y frutales interpolados, 700 fanegas de secano de cereal y 12 fanegas destinadas a pastizales.
Transformación en el siglo XX
La Zona de Regadío del Guadalmellato
La configuración de la zona cambió notablemente a raíz del siglo XX. Tras la puesta en marcha de la Zona de Regadío del Guadalmellato, comenzaron a construirse nuevas canalizaciones que trajo consigo la apertura de vías de comunicación y mejoras en el área. En los años treinta se instaló la Azucarera San Rafael y en los cuarenta La Pimentera, propiedad de la casa Carbonell. Algo más tarde se instaló también la factoría de levadura. La remolacha, las hortalizas y las mejoras agrarias ocasionadas por el regadío pronto atrajeron el interés de una población llegada desde los pueblos de Córdoba y las provincias de Jaén y Granada.[3]
El proyecto de colonización agraria
El interés demográfico suscitado por el desarrollo del regadío del Guadalmellato y sus industrias agrarias anejas fue tal que el propio Ministerio de Agricultura, a través de su Instituto Nacional de Colonización, propuso en los años cuarenta la conversión del antiguo Cortijo de Villarrubia en un pueblo, dotado de viviendas para labriegos y artesanos, edificio consistorial, cementerio, área de deportes, escuela e incluso con propuesta de futura conversión en municipio segregado de Córdoba. Sin embargo, esta planificación no fue llevada a cabo, y la población comenzó a asentarse de manera espontánea al amparo de las nuevas industrias de la zona, creándose numerosas viviendas en las márgenes del ferrocarril, en las inmediaciones de la Cañada Real Soriana y en las incipientes urbanizaciones abiertas en tierras del predio de Las Cuevas o de Villarrubia.[4]
Consolidación en los años cincuenta
En los años cincuenta, el asentamiento de Villarrubia presentaba ya un grado de consolidación urbana muy notable, aunque no de la forma en que el Ministerio de Agricultura había previsto. El núcleo gravitaba en torno a dos actividades principales: la agricultura de regadío en sus inmediaciones y el sector agroindustrial representado por la Azucarera.
En 1950, la prensa cordobesa señalaba que Villarrubia ya no era un núcleo de población minúsculo sin importancia, sino que contaba con unos 6.000 habitantes y había crecido de modo extraordinario. Los vecinos dirigían peticiones al Ayuntamiento para que se estableciera una central telefónica que facilitara la comunicación con la capital.[5]
En 1951, la barriada había adquirido gran importancia, principalmente por su intensa producción agrícola. Su población crecía de día en día, siendo muchas las familias tanto de la capital como de diferentes lugares de la Península que venían a residir allí, considerando este sitio muy apropiado para el desarrollo de negocios o para dedicarse a trabajos de buena remuneración. Las actividades comerciales se iban ensanchando a tono con el crecimiento de la barriada.[6]
En 1956, una amplia crónica la describía como "barriada cordobesa labriega e industrial", con calles amplias y bien trazadas que necesitaban pavimentación. Ese mismo año, la Caja de Ahorros de Córdoba inauguró una agencia en la barriada para cuya gestión fue nombrado el joven don Narciso Sicilia Morales, facilitando así las operaciones de crédito a los vecinos sin necesidad de desplazarse a la capital.[7]
Infraestructuras
Alcantarillado y aguas
En 1958, el Pleno extraordinario del Ayuntamiento de Córdoba aprobó un Presupuesto Extraordinario destinado a la urbanización de Villarrubia, incluyendo obras de alcantarillado por un importe de 29.785 pesetas. En 1961, la Comisión Municipal Permanente acordó la realización de obras de alcantarillado y abastecimiento de aguas en la barriada por 1.155.769 y 1.029.215 pesetas respectivamente.[8]
En 1965, quedaron terminadas las obras de abastecimiento de agua a Villarrubia, garantizando el suministro normal junto con el de Alcolea.[9]
Servicio telefónico
En 1966 se estableció el servicio telefónico de la barriada con tarifa de dos pesetas por cada tres minutos en las conferencias con la capital, como resultado de gestiones del alcalde don Antonio Guzmán Reina y del delegado municipal de barriadas ante la Compañía Telefónica Nacional de España.[10]
Transporte y comunicaciones
En 1966, desde el 1 de marzo, entró en servicio un moderno autocar de aproximadamente 12 metros de largo y capacidad para noventa plazas en la línea entre Córdoba y Villarrubia, cubriendo con ello una necesidad largamente demandada por los usuarios de la zona.[11]
Viviendas
En 1958, el Ayuntamiento firmó escritura de adquisición de una zona de Villarrubia para llevar a cabo la urbanización de los terrenos, con construcción de más de doscientas viviendas por la Obra Sindical del Hogar. En 1968, la Comisión Municipal Permanente autorizó la construcción de 334 nuevas viviendas a promotores particulares, aprobando igualmente obras de alcantarillado en la barriada por más de un millón de pesetas.[12]
Transformación contemporánea
Los años setenta: inicio del giro residencial
En los años setenta se produjo una importante inflexión en la línea histórica de Villarrubia. Las extensas propiedades de regadío de sus inmediaciones comenzaron a segregarse, aparecieron las primeras parcelaciones urbanas y el sector agrario tradicional empezó a perder protagonismo en favor del desarrollo de los aprovechamientos residenciales y los servicios.
Cierre de la Azucarera San Rafael
En los años noventa, la Azucarera San Rafael —símbolo del pasado agroindustrial de la barriada— cerró sus puertas, provocando una importante crisis en la economía y la población del núcleo. Tales circunstancias, unidas a la proximidad de Córdoba y las buenas comunicaciones con la capital, convirtieron a Villarrubia y sus cercanías en un área demográfica cada vez más orientada a los aprovechamientos residenciales. La expansión urbana del núcleo compacto y la importante explosión parceladora de su entorno son prueba de ello.
Con todo, Villarrubia sigue presentando singularidades que recuerdan su pasado agrario y las costumbres y tradiciones que durante siglos la particularizaron.
Economía histórica
La economía de Villarrubia se articuló históricamente en torno a tres ejes: la agricultura de regadío —con la remolacha azucarera como cultivo de referencia, el algodón y los cereales—, la ganadería, y la agroindustria. La barriada recibía diariamente gran cantidad de productores que afluían a ella, con infinidad de parcelas bien labradas.[13]
En 1964, una crónica la describía como la localidad que mayor transformación había experimentado en lo que iba de siglo dentro del partido judicial de Córdoba, señalando que su prosperidad procedía de dos causas altamente favorables: la feracidad de sus riberas y la excelencia de sus tierras, y su excelente situación desde el punto de vista de las comunicaciones con la capital.[14]
Fiestas y vida social
La barriada celebraba sus fiestas patronales en honor de la Virgen del Carmen durante los días 16, 17 y 18 de julio, con misas solemnes, concurso de botijos, procesión de la patrona, carreras de cintas en moto, gran verbena con elección de la "Miss Villarrubia" y tiro al plato. También se celebraba la festividad de Nuestra Señora de la Soledad y el Santísimo Cristo de la Misericordia, cuya cofradía procesionaba en Semana Santa.[15]
Referencias
- ↑ Villarrubia, barriada cordobesa labriega e industrial, Diario Córdoba, 17 de noviembre de 1956.
- ↑ Documentación histórica sobre el señorío de Villarrubia, recogida en registros municipales de Córdoba.
- ↑ Auge y transformación de Villarrubia, Diario Córdoba, 23 de febrero de 1964.
- ↑ Aspiraciones de Villarrubia, Diario Córdoba, 3 de noviembre de 1950.
- ↑ Aspiraciones de Villarrubia, Diario Córdoba, 3 de noviembre de 1950.
- ↑ La barriada de Villarrubia progresa a pasos agigantados, Hoja Oficial del Lunes de Córdoba, 15 de octubre de 1951.
- ↑ Villarrubia, barriada cordobesa labriega e industrial, Diario Córdoba, 17 de noviembre de 1956.
- ↑ Inmediata urbanización de Villarrubia donde se construirán doscientas viviendas, Diario Córdoba, 21 de diciembre de 1958.
- ↑ Queda garantizado el normal suministro de agua en nuestra ciudad, Diario Córdoba, 21 de mayo de 1965.
- ↑ El servicio telefónico de la barriada de Villarrubia, Diario Córdoba, 6 de enero de 1966.
- ↑ Magnífico servicio de viajeros entre Villarrubia y Córdoba, Diario Córdoba, 4 de marzo de 1966.
- ↑ Fue autorizada la construcción de 334 nuevas viviendas a promotores particulares, Diario Córdoba, 3 de agosto de 1968.
- ↑ Villarrubia, barriada cordobesa labriega e industrial, Diario Córdoba, 17 de noviembre de 1956.
- ↑ Auge y transformación de Villarrubia, Diario Córdoba, 23 de febrero de 1964.
- ↑ Villarrubia, la barriada satélite de Córdoba, celebra sus fiestas en honor de su patrona la Virgen del Carmen, Diario Córdoba, 16 de julio de 1966.

