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La llegada de los cines de verano a Córdoba

De Cordobapedia
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La llegada de los cines de verano a Córdoba fue un proceso gradual desarrollado entre finales del Siglo XIX y las primeras décadas del Siglo XX. Aunque tradicionalmente se ha utilizado 1923 como fecha de nacimiento de los cines de verano cordobeses, la documentación hemerográfica permite remontar sus antecedentes varias décadas atrás.

El cinematógrafo llegó a Córdoba en 1896 y, pocos años después, comenzó a salir de las salas teatrales para instalarse temporalmente en barracas, solares y espacios vinculados a la Feria de Nuestra Señora de la Salud. En 1906 está documentada incluso una autorización municipal para instalar un cinematógrafo en el Paseo del Gran Capitán «solo durante los meses de verano».[1]

La década de 1920 significó un cambio de escala: aquellas exhibiciones temporales acabaron convirtiéndose en recintos específicamente utilizados para ofrecer cine durante las noches estivales. El Cine Ideal Cinema, instalado en la Plaza de Toros de los Tejares, y el Cine Victoria fueron los dos establecimientos que aparecen claramente documentados como cines de verano en la temporada de 1924.[2]

El cinematógrafo llega a Córdoba

El precedente necesario de los cines de verano fue la introducción del propio cinematógrafo en la ciudad.

La primera exhibición cinematográfica documentada en Córdoba tuvo lugar el 23 de octubre de 1896 en el Teatro Circo del Gran Capitán, posteriormente transformado en el Teatro Duque de Rivas. Los empresarios Francisco dos Santos y Guillermo Silveira presentaron allí el aparato ante un público que contempló las entonces denominadas «fotografías animadas».[3]

Diario de Córdoba anunció el espectáculo como la «fotografía con vida». Las funciones comenzaron el 23 de octubre y continuaron hasta el 1 de noviembre de 1896. La prensa señaló la elevada asistencia y la repetición, a petición de los espectadores, de algunos de los cuadros que más habían gustado.[4]

Durante los años siguientes aparecieron nuevos cinematógrafos en diferentes locales cordobeses, inicialmente como espectáculos itinerantes o complementarios del teatro y las variedades.

De las barracas de feria a las noches de verano

El siguiente paso fue la salida del cinematógrafo de los teatros convencionales.

Ya en 1899, la documentación de la Feria de Nuestra Señora de la Salud registra solicitudes para instalar varios cinematógrafos entre los espectáculos del real. Durante los meses de julio y agosto de ese mismo año funcionó además en el Paseo del Gran Capitán, frente al Café de Colón, un cinematógrafo Lumière que ofrecía sesiones continuadas desde las ocho de la noche.[5]

En 1900, el Ayuntamiento de Córdoba autorizó nuevamente varios pabellones cinematográficos en el recinto de la feria. Entre los empresarios figuraban Julián Martín, Vicente Ortiz y Alfonso García.[6]

Estas primeras instalaciones no eran todavía los cines de verano que posteriormente caracterizarían a Córdoba. Eran pabellones, barracas o recintos temporales donde el cinematógrafo compartía espacio con teatros mecánicos, circos, carruseles y otras atracciones. Sin embargo, introdujeron dos elementos que acabarían resultando fundamentales: la proyección nocturna y la utilización de espacios temporales o abiertos.

El calor como condicionante

La documentación de comienzos del siglo XX permite observar cómo las temperaturas estivales afectaban directamente a la exhibición cinematográfica.

En junio de 1903 funcionaba un cinematógrafo en el Paseo del Gran Capitán, frente al Café de Colón. La prensa señalaba que el establecimiento se encontraba muy concurrido todas las noches, pero el calor obligó a instalar ventiladores eléctricos en el recinto.[7]

La circunstancia resulta significativa para comprender la posterior implantación del cine al aire libre. Mientras los locales cerrados encontraban dificultades para mantener unas condiciones soportables durante las noches cordobesas, los patios, jardines, plazas y solares ofrecían una alternativa sencilla para prolongar la temporada cinematográfica.

La utilización de espacios abiertos no surgió, por tanto, únicamente como una innovación empresarial. Se adaptaba también a las condiciones climáticas de Córdoba y a una tradición urbana en la que patios y espacios exteriores formaban parte de la vida cotidiana.

1906: un cinematógrafo expresamente autorizado para el verano

Llegada de los ventiladores eléctricos a Córdoba (1903)

Un documento de 1906 permite adelantar considerablemente el origen de la exhibición cinematográfica específicamente estival en Córdoba.

El 2 de julio de 1906, el Ayuntamiento autorizó a Hilario Furió a establecer:

«con carácter provisional y solo durante los meses de verano un cinematógrafo en el interior de los solares propios de don Gonzalo Fernández de Córdoba en el paseo del Gran Capitán».[8]

Se trata de uno de los testimonios documentales más claros de la existencia en Córdoba, antes de la década de 1920, de un cinematógrafo concebido expresamente para funcionar durante el verano y ubicado en solares.

Ese mismo verano existió otro cinematógrafo en el Paseo de la Victoria. En agosto aparece documentado como propiedad del empresario Antonio de la Rosa y ofrecía funciones nocturnas de manera cotidiana.[9]

El 6 de septiembre se anunciaban cuatro secciones a las ocho y media, nueve y media, diez y media y once y media de la noche. Las entradas costaban 30 céntimos en preferencia y 15 céntimos la entrada general.[10]

Estas instalaciones todavía conservaban el carácter de los cinematógrafos itinerantes y de feria, pero anticipaban claramente el funcionamiento de los posteriores cines de verano.

¿1923 como nacimiento de los cines de verano?

Numerosas referencias sobre la historia cinematográfica cordobesa han establecido 1923 como fecha de nacimiento de los cines de verano propiamente dichos.

Según esta interpretación, durante aquel año comenzaron a funcionar el Cine Ideal Cinema, el Parque Recreativo, el Cine Victoria y el Cine Salón San Lorenzo. Esta cronología es la que tradicionalmente ha sido utilizada para señalar el comienzo de la historia centenaria de estas salas.[11]

Sin embargo, la documentación histórica obliga a matizar esta fecha.

Por una parte, existieron exhibiciones específicamente estivales mucho antes, al menos desde 1906. Por otra, la investigación de Rafael Jurado Arroyo sobre la temporada de 1924 señala que en aquel verano eran dos los cines al aire libre que proyectaban películas de manera continuada: el Cine Ideal Cinema y el Cine Victoria.[12]

El propio Parque Recreativo plantea un problema cronológico, pues el Teatro Duque de Rivas, en cuyos jardines se instaló posteriormente este cine de verano, fue inaugurado el 23 de mayo de 1924. La investigación basada en Rafael Jurado Arroyo sitúa el aprovechamiento cinematográfico de aquellos jardines en temporadas posteriores.[13]

Por ello, 1923 puede considerarse la fecha convencional de comienzo de los cines de verano estables de Córdoba, pero no la de las primeras proyecciones cinematográficas estivales de la ciudad.

Ideal Cinema

Plaza de toros en 1910. La Plaza de Toros de los Tejares fue utilizada durante décadas para las proyecciones del Cine Ideal Cinema.

El principal establecimiento de aquella primera etapa fue el Cine Ideal Cinema, instalado en la antigua Plaza de Toros de los Tejares, en la actual Ronda de los Tejares.

La utilización de la plaza de toros ofrecía una solución especialmente adecuada: gran capacidad, espacio abierto, graderíos ya construidos y una superficie central donde podían colocarse localidades adicionales.

En 1924, Rafael Jurado Arroyo documenta que el Ideal Cinema ofrecía cine de manera continuada durante la temporada de verano. Los seriales y las comedias constituían buena parte de la programación. Uno de los principales acontecimientos cinematográficos de aquel verano fue la proyección de Violetas imperiales, protagonizada por Raquel Meller, dividida en dos jornadas celebradas los días 21 de agosto y 22 de agosto de 1924.[14]

El Ideal Cinema fue uno de los principales vínculos entre las primitivas exhibiciones en recintos ocasionales y el posterior modelo de cine de verano plenamente integrado en las costumbres de la población.

Cine Victoria

El segundo cine de verano documentado de manera estable en 1924 fue el Cine Victoria.

Según Rafael Jurado Arroyo, se encontraba instalado en un pequeño solar de la calle Santa Victoria y proyectaba películas de forma continuada durante la temporada estival.[15]

El empleo de un solar constituye uno de los elementos que acabarían definiendo el cine de verano cordobés. Para habilitar una sala no era indispensable construir un edificio completo: resultaban suficientes un recinto cerrado, una pantalla, una cabina de proyección y un espacio donde distribuir las sillas.

Esta sencillez permitió que, posteriormente, el modelo se extendiese por numerosos barrios.

El Parque Recreativo

El Parque Recreativo surgió en los espacios vinculados al Teatro Duque de Rivas, situado en el Paseo del Gran Capitán.

El lugar tenía una particular relación con la historia del cine cordobés: en el antiguo Teatro Circo situado en el mismo emplazamiento se había presentado el cinematógrafo por primera vez en Córdoba el 23 de octubre de 1896.

Tras la reforma promovida por Antonio Cabrera Díaz, el nuevo Teatro Duque de Rivas abrió sus puertas el 23 de mayo de 1924. Una de las consecuencias de su nueva etapa fue la utilización posterior del jardín de entrada como cine de verano, conocido como Parque Recreativo.[16]

El recinto combinaba cine con teatro, zarzuela, flamenco y otros espectáculos, manteniendo todavía la relación entre cinematografía y variedades característica de los primeros años del medio.

Del espectáculo temporal a una temporada propia

Durante la década de 1920 quedó progresivamente establecido un calendario cinematográfico específicamente veraniego.

La programación de las salas cerradas descendía al aproximarse los meses de mayor calor. Los espacios abiertos permitían prolongar las proyecciones después de la Feria de Nuestra Señora de la Salud y mantenerlas hasta la llegada de la temporada otoñal.

Para 1936, esta organización ya era considerada una costumbre. José Rafael Solís Tapia recordaba que, pasada la Feria de Mayo, los cines de verano solían inaugurarse durante la primera quincena de junio, mientras los teatros y cines de invierno cerraban hasta septiembre.[17]

Había quedado así definido un modelo estacional propio:

  • cierre o reducción de actividad de los locales cerrados durante el calor;
  • apertura de recintos al aire libre;
  • funciones al anochecer;
  • utilización de solares, jardines, plazas, patios y otros espacios abiertos;
  • precios suficientemente reducidos para atraer a un público numeroso;
  • combinación ocasional del cine con teatro, flamenco y variedades.

Cómo era una proyección en los primeros cines de verano

El Cine Ideal Cinema de la Plaza de Toros de los Tejares permite conocer el funcionamiento de estos primeros espacios.

En el verano de 1936, los tendidos y palcos costaban alrededor de diez céntimos, mientras que las sillas colocadas en el ruedo alcanzaban los cincuenta céntimos. Los acomodadores trasladaban las sillas al lugar elegido por los espectadores.[18]

La pantalla se encontraba situada en la zona de toriles y la proyección se realizaba desde la Puerta Grande, aprovechando unos huecos abiertos en el graderío. Al atardecer se formaban colas en las taquillas y entre el público eran numerosas las familias, mujeres y niños.[19]

Las proyecciones seguían conservando comportamientos procedentes del cine mudo y de los espectáculos teatrales. Cuando una canción gustaba especialmente, el público podía aplaudir y solicitar su repetición, obligando al operador a retroceder la película para proyectar nuevamente la escena.[20]

El Coliseo San Andrés y el comienzo de la expansión

Los cines de verano acabarían integrándose especialmente en los barrios y en la arquitectura de patios y solares de Córdoba.

Un nuevo paso se produjo con la inauguración del Cine Coliseo San Andrés el 19 de junio de 1935.

A diferencia de las primitivas barracas de feria o de la adaptación de grandes espacios como la plaza de toros, el Coliseo respondía ya plenamente al modelo de recinto de verano integrado en el tejido urbano y relacionado arquitectónicamente con el patio cordobés.[21]

Para entonces la transformación iniciada décadas atrás estaba completada: el cinematógrafo había pasado de ser una atracción itinerante presentada en teatros y ferias a convertirse en un espectáculo específicamente adaptado a las noches de verano cordobesas.

Después de la Guerra Civil, el número de establecimientos creció con rapidez. Según Rafael Jurado Arroyo, en un periodo de apenas dos años Córdoba llegó a contar con 18 cines de verano y posteriormente alcanzó alrededor de una treintena de salas.[22]

La apertura del Cine Fuenseca en 1943 y del Cine Delicias en 1945 pertenece ya a esa segunda etapa de expansión, cuando el cine de verano dejó de ser una novedad para convertirse en un elemento habitual de numerosos barrios cordobeses.[23]

Cronología de la llegada

Fecha Acontecimiento
23 de octubre de 1896 Primera exhibición cinematográfica documentada en Córdoba, celebrada en el Teatro Circo del Gran Capitán.
Mayo de 1899 Se solicitaron espacios para instalar varios cinematógrafos entre las atracciones de la Feria de Nuestra Señora de la Salud.
Verano de 1899 Funcionó en el Paseo del Gran Capitán, frente al Café de Colón, un cinematógrafo Lumière con sesiones nocturnas continuadas.
1900 El Ayuntamiento de Córdoba autorizó diferentes barracas cinematográficas en el recinto de la feria.
26 de junio de 1903 La prensa informó de la instalación de ventiladores eléctricos en un cinematógrafo del Paseo del Gran Capitán debido al intenso calor.
2 de julio de 1906 El Ayuntamiento autorizó a Hilario Furió a instalar en solares del Paseo del Gran Capitán un cinematógrafo «solo durante los meses de verano».
Verano de 1906 Antonio de la Rosa mantuvo un cinematógrafo en el Paseo de la Victoria con varias funciones nocturnas diarias.
1923 Fecha tradicionalmente utilizada para situar el nacimiento de los cines de verano estables de Córdoba.
Verano de 1924 Rafael Jurado Arroyo documenta dos cines de verano funcionando de manera continuada: el Cine Ideal Cinema y el Cine Victoria.
23 de mayo de 1924 Inauguración del Teatro Duque de Rivas, cuyos jardines serían posteriormente utilizados como Parque Recreativo.
21 de agosto y 22 de agosto de 1924 El Cine Ideal Cinema proyectó en dos jornadas Violetas imperiales, uno de los acontecimientos cinematográficos del verano.
19 de junio de 1935 Inauguración del Cine Coliseo San Andrés.
Junio de 1936 La apertura de los cines de verano después de la Feria de Nuestra Señora de la Salud estaba ya consolidada como temporada propia.
1943 Apertura del Cine Fuenseca, dentro de la etapa de expansión de los cines de verano por los barrios.
1945 Apertura del Cine Delicias.

Una cronología en tres etapas

La documentación disponible permite distinguir tres momentos diferentes en la llegada del cine de verano a Córdoba:

  1. Antecedentes estivales (1899-1906). Cinematógrafos instalados en ferias, barracas, solares y espacios provisionales, con funciones principalmente nocturnas. En 1906 aparece ya expresamente documentada una autorización limitada a «los meses de verano».
  2. Consolidación como cine de verano (1923-1935). Aparecen recintos con temporadas estivales regulares, entre ellos el Cine Ideal Cinema y el Cine Victoria, a los que se incorporan posteriormente el Parque Recreativo y otros locales.
  3. Expansión urbana desde mediados de la década de 1930. Con establecimientos como el Cine Coliseo San Andrés, el modelo se extiende posteriormente por numerosos barrios y alcanza su gran desarrollo durante las décadas siguientes.

Por tanto, la fecha de 1923 representa el comienzo convencional de los cines de verano cordobeses como establecimientos reconocibles y regulares, pero sus raíces se encuentran en una tradición de exhibición cinematográfica estival iniciada al menos dos décadas antes.

Véase también

Referencias

  1. El Defensor de Córdoba, "En el Ayuntamiento", El Defensor de Córdoba, 2 de julio de 1906, https://grimh.org/index.php?Itemid=717&catid=60&id=8354%3A1896-1906-pais-cordoue&lang=es&option=com_content&view=article. Consultado el 9 de agosto de 2026.
  2. F. J. Cantador, "1924: fecha crucial para el cine en Córdoba", El Día de Córdoba, 2 de junio de 2024, https://www.eldiadecordoba.es/cordoba/1924-fecha-crucial-cine_0_1904810041.html. Consultado el 9 de agosto de 2026.
  3. Jean-Claude Seguin Vergara y Jon Letamendi Gárate, "Cordoue", GRIMH, 25 de marzo de 2015, https://grimh.org/index.php?Itemid=717&catid=60&id=8354%3A1896-1906-pais-cordoue&lang=es&option=com_content&view=article. Consultado el 9 de agosto de 2026.
  4. Jean-Claude Seguin Vergara y Jon Letamendi Gárate, "Cordoue", GRIMH, 25 de marzo de 2015, https://grimh.org/index.php?Itemid=717&catid=60&id=8354%3A1896-1906-pais-cordoue&lang=es&option=com_content&view=article. Consultado el 9 de agosto de 2026.
  5. Jean-Claude Seguin Vergara y Jon Letamendi Gárate, "Cordoue", GRIMH, 25 de marzo de 2015, https://grimh.org/index.php?Itemid=717&catid=60&id=8354%3A1896-1906-pais-cordoue&lang=es&option=com_content&view=article. Consultado el 9 de agosto de 2026.
  6. Jean-Claude Seguin Vergara y Jon Letamendi Gárate, "Cordoue", GRIMH, 25 de marzo de 2015, https://grimh.org/index.php?Itemid=717&catid=60&id=8354%3A1896-1906-pais-cordoue&lang=es&option=com_content&view=article. Consultado el 9 de agosto de 2026.
  7. El Defensor de Córdoba, "Cinematógrafo", El Defensor de Córdoba, 26 de junio de 1903, https://grimh.org/index.php?Itemid=717&catid=60&id=8354%3A1896-1906-pais-cordoue&lang=es&option=com_content&view=article. Consultado el 9 de agosto de 2026.
  8. El Defensor de Córdoba, "En el Ayuntamiento", El Defensor de Córdoba, 2 de julio de 1906, https://grimh.org/index.php?Itemid=717&catid=60&id=8354%3A1896-1906-pais-cordoue&lang=es&option=com_content&view=article. Consultado el 9 de agosto de 2026.
  9. Jean-Claude Seguin Vergara y Jon Letamendi Gárate, "Cordoue", GRIMH, 25 de marzo de 2015, https://grimh.org/index.php?Itemid=717&catid=60&id=8354%3A1896-1906-pais-cordoue&lang=es&option=com_content&view=article. Consultado el 9 de agosto de 2026.
  10. Diario de Córdoba, "Cinematógrafo La Rosa", Diario de Córdoba, 6 de septiembre de 1906, https://grimh.org/index.php?Itemid=717&catid=60&id=8354%3A1896-1906-pais-cordoue&lang=es&option=com_content&view=article. Consultado el 9 de agosto de 2026.
  11. F. J. Cantador, "Cien años de cine de verano bajo las estrellas en Córdoba... y una sola pantalla encendida", El Día de Córdoba, 28 de junio de 2026, https://www.eldiadecordoba.es/cordoba/cien-anos-cine-verano-cordoba_0_2007198014.html. Consultado el 9 de agosto de 2026.
  12. F. J. Cantador, "1924: fecha crucial para el cine en Córdoba", El Día de Córdoba, 2 de junio de 2024, https://www.eldiadecordoba.es/cordoba/1924-fecha-crucial-cine_0_1904810041.html. Consultado el 9 de agosto de 2026.
  13. F. J. Cantador, "1924: fecha crucial para el cine en Córdoba", El Día de Córdoba, 2 de junio de 2024, https://www.eldiadecordoba.es/cordoba/1924-fecha-crucial-cine_0_1904810041.html. Consultado el 9 de agosto de 2026.
  14. F. J. Cantador, "1924: fecha crucial para el cine en Córdoba", El Día de Córdoba, 2 de junio de 2024, https://www.eldiadecordoba.es/cordoba/1924-fecha-crucial-cine_0_1904810041.html. Consultado el 9 de agosto de 2026.
  15. F. J. Cantador, "1924: fecha crucial para el cine en Córdoba", El Día de Córdoba, 2 de junio de 2024, https://www.eldiadecordoba.es/cordoba/1924-fecha-crucial-cine_0_1904810041.html. Consultado el 9 de agosto de 2026.
  16. F. J. Cantador, "1924: fecha crucial para el cine en Córdoba", El Día de Córdoba, 2 de junio de 2024, https://www.eldiadecordoba.es/cordoba/1924-fecha-crucial-cine_0_1904810041.html. Consultado el 9 de agosto de 2026.
  17. José Rafael Solís Tapia, "Cines de verano", Córdoba en Mayo, 1986, sin URL. Consultado el 9 de agosto de 2026.
  18. José Rafael Solís Tapia, "Cines de verano", Córdoba en Mayo, 1986, sin URL. Consultado el 9 de agosto de 2026.
  19. José Rafael Solís Tapia, "Cines de verano", Córdoba en Mayo, 1986, sin URL. Consultado el 9 de agosto de 2026.
  20. José Rafael Solís Tapia, "Cines de verano", Córdoba en Mayo, 1986, sin URL. Consultado el 9 de agosto de 2026.
  21. José Manuel León, "Rafael Jurado: 'Los cines de verano pertenecen a la identidad cultural de Córdoba'", Cadena SER, 5 de agosto de 2026, https://cadenaser.com/andalucia/2026/08/05/rafael-jurado-los-cines-de-verano-pertenecen-a-la-identidad-cultural-de-cordoba-radio-cordoba/. Consultado el 9 de agosto de 2026.
  22. José Manuel León, "Rafael Jurado: 'Los cines de verano pertenecen a la identidad cultural de Córdoba'", Cadena SER, 5 de agosto de 2026, https://cadenaser.com/andalucia/2026/08/05/rafael-jurado-los-cines-de-verano-pertenecen-a-la-identidad-cultural-de-cordoba-radio-cordoba/. Consultado el 9 de agosto de 2026.
  23. F. J. Cantador, "Noches mágicas de cine con olor a verano en Córdoba", El Día de Córdoba, 20 de junio de 2021, https://www.eldiadecordoba.es/cordoba/Noches-cine-olor-azahar-Cordoba_0_1586543225.html. Consultado el 9 de agosto de 2026.