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La Guerra Civil en Añora comprende los acontecimientos políticos, militares y represivos ocurridos en el municipio de Añora entre el golpe de Estado de julio de 1936 y la ocupación de la localidad por las tropas franquistas el 26 de marzo de 1939.

Las autoridades republicanas conservaron inicialmente sus funciones, pero el 23 de julio de 1936 la Guardia Civil procedente de Pozoblanco entregó el Ayuntamiento a representantes de la CEDA y Falange Española. Este primer control de los sublevados terminó el 5 de agosto, cuando fuerzas obreras y republicanas recuperaron la población durante las operaciones dirigidas contra Pozoblanco. Desde entonces, Añora permaneció bajo la autoridad de la República hasta los últimos días de la guerra.[1]

Su proximidad a Pozoblanco y Alcaracejos situó el término municipal cerca del frente durante la batalla de Pozoblanco de 1937. La guerra provocó movilizaciones militares, requisas, incautaciones, escasez, violencia política y la construcción de instalaciones defensivas. La entrada de las tropas franquistas dio paso a la sustitución del Ayuntamiento republicano, la apertura de consejos de guerra y expedientes de responsabilidades políticas y la represión de quienes habían colaborado con las organizaciones del Frente Popular.

Antecedentes políticos

Durante la Segunda República, la política municipal de Añora estuvo marcada por la competencia entre los antiguos sectores monárquicos y conservadores, agrupados inicialmente en la Derecha Liberal Republicana, y las organizaciones republicanas y obreras.

En las elecciones municipales repetidas el 31 de mayo de 1931 fueron elegidos ocho concejales de la Derecha Liberal Republicana y tres de Izquierda Republicana. El nuevo Ayuntamiento quedó presidido por Francisco García Bravo, que se mantuvo como alcalde hasta febrero de 1936.[1]

Tras la victoria del Frente Popular en las elecciones generales de febrero de 1936 se produjo la renovación de numerosos ayuntamientos. En Añora fue nombrado alcalde Antonio Caballero Sánchez, antiguo presidente de la Unión Obrera Campesina, organización fundada en 1918 y vinculada posteriormente a la Unión General de Trabajadores.[1]

Sublevación militar y primer control rebelde

La sublevación militar comenzó el 18 de julio de 1936. Aunque en Pozoblanco el estado de guerra fue declarado al día siguiente, las autoridades municipales de Añora continuaron ejerciendo normalmente sus funciones hasta el 23 de julio.

Ese día llegó a la población una fuerza de la Guardia Civil procedente de Pozoblanco. El Ayuntamiento fue apartado y el poder local quedó en manos de representantes de la CEDA y Falange.[1]

Este primer dominio de los sublevados duró menos de dos semanas. Añora formaba parte del cinturón de pequeñas localidades que rodeaban Pozoblanco, donde la Guardia Civil dirigida por el capitán Manuel Tarazona Amaya se había unido a la rebelión.

Recuperación republicana

El 5 de agosto de 1936, las fuerzas obreras y republicanas que preparaban el ataque contra Pozoblanco entraron en Añora y recuperaron el municipio. La localidad quedó desde entonces incorporada a la zona republicana de Los Pedroches.[1]

El cambio de dominio estuvo acompañado por detenciones de vecinos considerados partidarios de la sublevación, registros, incautaciones y ataques contra bienes religiosos. El párroco de San Sebastián, Francisco Salamanca Bujalance, se ocultó inicialmente y posteriormente se entregó para evitar represalias contra quienes le habían dado refugio. Fue recluido primero en la escuela de niños de Añora y trasladado después por distintas prisiones de la zona republicana. Murió enfermo en el Hospital Militar de Villanueva de Córdoba el 12 de febrero de 1939.[2]

Durante 1936 también fue destruido el archivo de la parroquia de San Sebastián, circunstancia que provocó la pérdida de una parte importante de la documentación histórica y sacramental de la localidad.[3]

Gobierno municipal republicano

Después de la recuperación de la localidad, la organización del Ayuntamiento atravesó un periodo provisional. El decreto de 7 de enero de 1937 dispuso la reorganización de los municipios republicanos conforme a la Ley Municipal.

El gobernador civil nombró alcalde a Deogracias Caballero Rísquez, veterano dirigente sindical y miembro de Izquierda Republicana. Permaneció al frente del Ayuntamiento hasta la ocupación franquista de marzo de 1939.[1]

La administración municipal tuvo que ocuparse de las necesidades derivadas de la guerra, entre ellas:

  • El abastecimiento de alimentos y productos básicos.
  • El alojamiento de militares y desplazados.
  • La entrega y administración de bienes incautados.
  • El reclutamiento de soldados.
  • La atención a las familias de los movilizados.
  • La defensa de la población ante posibles bombardeos.
  • La conservación de caminos y comunicaciones militares.

Incautaciones y control económico

Durante el periodo republicano se practicaron incautaciones de fincas, ganado, cosechas y otros bienes pertenecientes a personas consideradas partidarias de la sublevación. Algunos de estos recursos fueron administrados por el comité local y destinados al abastecimiento de la población o de las unidades militares.

La documentación posterior conserva conjuntamente más de medio centenar de expedientes relacionados con incautaciones efectuadas durante la guerra y con procedimientos de responsabilidades políticas abiertos por las autoridades franquistas. Entre las personas incluidas figuran agricultores, jornaleros, comerciantes y militantes de distintas organizaciones políticas y sindicales.[4]

La relación nominal de estos procedimientos se encuentra recogida en el Anexo:Lista de expedientes de incautación de bienes (1936-1939) de Añora.

Añora y la batalla de Pozoblanco

La situación de Añora, a pocos kilómetros de Pozoblanco y Alcaracejos, dio al término municipal importancia militar durante la ofensiva franquista de marzo y abril de 1937.

Las tropas sublevadas intentaron ocupar Pozoblanco y avanzar sobre la comarca de Los Pedroches. En torno a las carreteras que comunicaban Pozoblanco con Añora y Alcaracejos se desarrollaron movimientos de tropas, emplazamientos defensivos y enfrentamientos entre ambos ejércitos.

La resistencia republicana y la contraofensiva dirigida por el teniente coronel Joaquín Pérez Salas obligaron a retroceder a las fuerzas de Gonzalo Queipo de Llano. La batalla finalizó en abril de 1937 sin la ocupación de Pozoblanco ni de Añora.

En el término de Añora se conservan restos de trincheras vinculados a este frente. Entre ellos destacan las trincheras de Cerro Castillo, próximas a la carretera entre Añora y Pozoblanco, que formaron parte del sistema defensivo republicano durante la batalla.[5]

Bombardeos y defensa pasiva

La comarca de Los Pedroches fue objeto de bombardeos de la aviación sublevada durante 1937. La amenaza aérea llevó a construir refugios en localidades como Pozoblanco, Villanueva de Córdoba, El Viso y Añora.[6]

En Añora se ha relacionado con esta función una galería subterránea situada en las proximidades de la ermita de la Virgen de la Peña. La construcción fue localizada mediante prospecciones geofísicas y excavaciones desarrolladas entre 2021 y 2022. Tradicionalmente se ha fechado en 1937 y considerado un refugio antiaéreo, aunque inspecciones posteriores plantearon dudas sobre su función exacta y la posibilidad de que se tratase de una galería vinculada al edificio religioso.[6]

Vida cotidiana durante la guerra

La permanencia de Añora en la retaguardia republicana no evitó las consecuencias económicas y sociales del conflicto. La movilización redujo la disponibilidad de trabajadores agrícolas, mientras que las necesidades militares aumentaron la presión sobre las cosechas, el ganado y los medios de transporte.

El Ayuntamiento y las organizaciones obreras participaron en la distribución de alimentos y en el aprovechamiento de las propiedades intervenidas. La cercanía del frente provocó además el paso de soldados, heridos y población desplazada.

A medida que avanzó la guerra se incorporaron nuevas quintas al Ejército Popular de la República. En los primeros meses de 1939, la escasez y el debilitamiento militar republicano se hicieron especialmente visibles en la comarca.

Ocupación franquista

El 26 de marzo de 1939, durante la ofensiva final de la guerra, el Cuerpo de Ejército de Andalucía avanzó desde el puerto de Calatraveño y ocupó Alcaracejos, Añora, Dos Torres y Pozoblanco. El avance apenas encontró resistencia organizada debido al hundimiento del frente republicano.[7]

Las autoridades militares destituyeron el Ayuntamiento republicano e iniciaron la formación de una nueva administración municipal. El 31 de marzo de 1939, el oficial del Cuerpo Jurídico Militar Antonio Pinzón Toscano constituyó una comisión gestora presidida por Antonio Bejarano Rodríguez, quien ya había sido alcalde durante la dictadura de Miguel Primo de Rivera.[8]

La comisión estuvo integrada también por Francisco García Bravo, Miguel Barrios Gil y Benedicto González Sánchez.[8]

Represión franquista y consejos de guerra

Tras la ocupación comenzaron las detenciones de antiguos cargos municipales, sindicalistas, militantes republicanos y personas acusadas de haber colaborado con el Ejército Popular o con el comité local.

Los detenidos fueron sometidos a procedimientos militares sumarísimos. Las acusaciones se apoyaban frecuentemente en informes de la Guardia Civil, Falange, el Ayuntamiento, el párroco y vecinos considerados afectos al nuevo régimen. Junto a los consejos de guerra se aplicaron otras formas de represión:

  • Prisión y condenas de trabajos forzados.
  • Depuración de empleados municipales y maestros.
  • Expedientes de responsabilidades políticas.
  • Incautación de propiedades.
  • Multas e inhabilitaciones.
  • Vigilancia de antiguos militantes republicanos y sindicalistas.

Uno de los ejecutados fue Antonio Muñoz Moreno, comerciante de Añora y militante de Izquierda Republicana y la UGT. Fue condenado a muerte y fusilado en Peñarroya-Pueblonuevo el 8 de noviembre de 1939.[9][10]

La represión continuó después del periodo estrictamente bélico, mediante consejos de guerra, expedientes económicos y el control político y social impuesto por la nueva administración franquista.

Consecuencias

La guerra dejó en Añora una sociedad dividida y sometida a importantes pérdidas humanas y materiales. A las muertes producidas por la violencia política y en los frentes se sumaron la prisión, el exilio, las depuraciones y las dificultades económicas de la posguerra.

También se perdió una parte del patrimonio documental local, especialmente el archivo parroquial destruido en 1936. Las trincheras del término municipal y la galería tradicionalmente identificada como refugio constituyen los principales restos materiales asociados al conflicto.

Cronología

Cronología

Febrero de 1936 · Nuevo Ayuntamiento

Antonio Caballero Sánchez asumió la alcaldía tras la victoria electoral del Frente Popular.


18 de julio de 1936 · Sublevación militar

Comenzó el golpe de Estado contra el Gobierno de la Segunda República.


23 de julio de 1936 · Control de los sublevados

La Guardia Civil procedente de Pozoblanco entregó el Ayuntamiento de Añora a representantes de la CEDA y Falange.


5 de agosto de 1936 · Recuperación republicana

Las fuerzas obreras y republicanas recuperaron Añora. La localidad permaneció desde entonces en la zona republicana.


1936 · Destrucción del archivo parroquial

Fue destruido el archivo de la parroquia de San Sebastián.


Enero de 1937 · Reorganización municipal

Deogracias Caballero Rísquez fue nombrado alcalde de Añora.


Marzo-abril de 1937 · Batalla de Pozoblanco

El término municipal de Añora quedó próximo a los combates desarrollados durante la ofensiva sobre Pozoblanco.


1937 · Defensa frente a los bombardeos

Se atribuye a este año la construcción de la galería subterránea próxima a la ermita de la Virgen de la Peña, tradicionalmente identificada como refugio antiaéreo.


12 de febrero de 1939 · Muerte de Francisco Salamanca Bujalance

El párroco de Añora murió enfermo mientras se encontraba recluido en el Hospital Militar de Villanueva de Córdoba.


26 de marzo de 1939 · Ocupación franquista

El Cuerpo de Ejército de Andalucía ocupó Añora durante la ofensiva final de la Guerra Civil.


31 de marzo de 1939 · Comisión gestora

Se constituyó una comisión gestora franquista presidida por Antonio Bejarano Rodríguez.


8 de noviembre de 1939 · Fusilamiento de Antonio Muñoz Moreno

Antonio Muñoz Moreno fue ejecutado en Peñarroya-Pueblonuevo después de ser condenado a muerte.


RelacionEntidad

Véase también

Bibliografía

Referencias

  1. 1,0 1,1 1,2 1,3 1,4 1,5 Antonio Merino Madrid,«Los alcaldes de Añora en el siglo XX. Memoria política».Consultado el 9 de septiembre de 2026.
  2. «Francisco Salamanca Bujalance», Adoración Nocturna Española.Consultado el 9 de septiembre de 2026.
  3. «Historia de Añora», Ayuntamiento de Añora.Consultado el 9 de septiembre de 2026.
  4. Plantilla:Cita libro
  5. «Trincheras de Cerro Castillo», Patrimonio Singular de los Municipios de la Provincia de Córdoba.Consultado el 9 de septiembre de 2026.
  6. 6,0 6,1 «Hallado el refugio antiaéreo utilizado en la Guerra Civil en Añora», Cordópolis, 14 de noviembre de 2022.Consultado el 9 de septiembre de 2026.
  7. «Fosa del cementerio de Alcaracejos», Todos los Nombres.Consultado el 9 de septiembre de 2026.
  8. 8,0 8,1 Plantilla:Cita libro
  9. «Muñoz Moreno, Antonio», Censo de represaliados de la UGT.Consultado el 9 de septiembre de 2026.
  10. Francisco Moreno Gómez,«Listado de los fusilados en los pueblos de la provincia de Córdoba».Consultado el 9 de septiembre de 2026.