La Guerra Civil en Alcaracejos comprende los acontecimientos políticos, militares y represivos ocurridos en Alcaracejos entre el golpe de Estado de julio de 1936 y la ocupación definitiva de la localidad por el ejército franquista el 26 de marzo de 1939.
Alcaracejos fue uno de los municipios de Los Pedroches donde triunfó inicialmente la sublevación. La población quedó bajo el control de la Guardia Civil y de civiles de derechas el 19 de julio de 1936, aunque fue ocupada definitivamente por las fuerzas republicanas el 15 de agosto. Permaneció en la zona leal a la República durante la mayor parte de la guerra.
Su situación en la carretera entre Pozoblanco, Villanueva del Duque, Espiel y la comarca minera convirtió el municipio en uno de los principales escenarios de la batalla de Pozoblanco. Las tropas franquistas ocuparon nuevamente Alcaracejos el 10 de marzo de 1937, pero la contraofensiva republicana recuperó la población a finales del mismo mes.
Los sucesivos combates y bombardeos causaron graves daños en el casco urbano. El Ayuntamiento de Alcaracejos considera que la localidad quedó prácticamente destruida como consecuencia de las ofensivas desarrolladas por ambos ejércitos.[1]
Antecedentes políticos
Durante la Segunda República, Alcaracejos contaba con una importante organización socialista y obrera. El Partido Socialista Obrero Español estaba dirigido localmente por Manuel López Expósito, mientras que el núcleo comunista se encontraba presidido por Espiridión Tena López.
La derecha tenía una presencia especialmente significativa a través de Acción Popular, dirigida en la localidad por Rafael Alcalde Rodríguez. También existía un grupo de Falange Española encabezado por Humberto Alcalde García-Arévalo.[2]
En febrero de 1936, tras la victoria electoral del Frente Popular, el socialista Manuel López Expósito ocupaba la alcaldía de Alcaracejos.
Sublevación militar
La sublevación comenzó en Alcaracejos el 19 de julio de 1936. Después de reunirse en el cuartel de la Guardia Civil, los conspiradores recibieron armas y municiones.
El puesto estaba mandado por el cabo Nicolás Arroyo Flores. La Guardia Civil, acompañada por alrededor de cincuenta civiles de derechas, ocupó los principales edificios de la localidad y detuvo a varios dirigentes del Frente Popular. Los detenidos fueron puestos en libertad al día siguiente.[3]
El 21 de julio, los guardias civiles recibieron la orden de concentrarse en Pozoblanco. La medida formaba parte del dispositivo organizado para defender aquella localidad frente a las columnas republicanas que avanzaban por Los Pedroches.
La salida de la Guardia Civil permitió al alcalde Manuel López Expósito publicar un bando que ordenaba la entrega de todas las armas en el Ayuntamiento. La orden solo fue cumplida parcialmente. Los militantes obreros consiguieron algunas armas, pero se retiraron al campo para esperar la llegada de refuerzos, mientras los civiles de derechas conservaron el control del casco urbano.[3]
Primera ocupación republicana
El 27 de julio de 1936, un grupo de milicianos, auxiliado por fuerzas procedentes de Espiel, entró temporalmente en Alcaracejos. Durante esta primera ocupación fueron detenidos alrededor de sesenta partidarios de la sublevación.
La aproximación de una columna de la Guardia Civil procedente de Hinojosa del Duque provocó la retirada de los milicianos. Antes de abandonar el pueblo prepararon una emboscada en la carretera y dispararon contra los guardias.
El 28 de julio llegó a Alcaracejos una fuerza mandada por el teniente Enrique Canales Lorenzo, comandante del puesto de Villanueva del Duque. Los detenidos fueron puestos en libertad y los guardias regresaron posteriormente a Pozoblanco.[4]
Alcaracejos continuó bajo el control de los sublevados locales mientras se mantuvo la resistencia de la Guardia Civil en Pozoblanco.
Recuperación republicana
El 15 de agosto de 1936, tras conocerse la rendición de los guardias civiles sublevados en Pozoblanco, las fuerzas republicanas ocuparon definitivamente Alcaracejos sin encontrar resistencia militar organizada. Ese mismo día también fueron recuperadas Pozoblanco y Villanueva del Duque.[3]
Las autoridades republicanas restablecieron el Ayuntamiento y las organizaciones del Frente Popular asumieron el control político y administrativo de la población.
Alcaracejos quedó integrado en la retaguardia republicana de Los Pedroches, aunque su proximidad a las posiciones franquistas de Espiel, Villaharta y Peñarroya-Pueblonuevo lo convirtió en una localidad cercana al frente.
Violencia en la retaguardia republicana
Después de la ocupación del 15 de agosto fueron detenidas 56 personas relacionadas con la sublevación o con las organizaciones de derechas. Cuatro de ellas fueron fusiladas al día siguiente.
El 21 de agosto fueron asesinados otros catorce detenidos en una explotación minera. El 28 de septiembre se produjo la muerte de doce personas más. Según los cálculos de Francisco Moreno Gómez, la violencia revolucionaria causó 36 víctimas de derechas en Alcaracejos y su término municipal. Si se incluyen vecinos asesinados en Pozoblanco, Valencia y otros lugares, el total ascendió a 53.[3]
La implantación de Acción Popular explica que una parte considerable de las víctimas perteneciera a esta organización. También fueron asesinados varios afiliados a Falange, propietarios agrícolas y profesionales de la localidad.
La violencia afectó igualmente al patrimonio religioso. La iglesia parroquial de San Andrés, su casa parroquial, imágenes, archivos y otros bienes sufrieron destrucciones y daños durante la guerra. El edificio quedó en estado ruinoso y tuvo que ser objeto de un prolongado proceso de reconstrucción durante la posguerra.[5]
Administración y economía de guerra
Las autoridades republicanas organizaron la incautación de propiedades pertenecientes a personas consideradas partidarias de la sublevación. Las fincas, cosechas, ganado, viviendas y establecimientos intervenidos quedaron bajo el control del Ayuntamiento, de los sindicatos o de los organismos creados para administrar la economía de guerra.
La actividad municipal estuvo condicionada por:
- El abastecimiento de alimentos.
- La administración de bienes intervenidos.
- El alojamiento de tropas y población desplazada.
- La movilización de nuevas quintas.
- La asistencia a las familias de los combatientes.
- La reparación de carreteras y comunicaciones.
- La construcción de posiciones defensivas.
- La atención a heridos y refugiados.
La agricultura y la ganadería se vieron afectadas por la falta de trabajadores, las requisas militares, las dificultades de transporte y la cercanía del frente.
Batalla de Pozoblanco
Ofensiva franquista
El 6 de marzo de 1937, el ejército franquista dirigido en Andalucía por Gonzalo Queipo de Llano inició una ofensiva para ocupar Los Pedroches. El objetivo era conquistar Pozoblanco y Villanueva de Córdoba, avanzar hacia Andújar y favorecer a los sitiados del Santuario de Nuestra Señora de la Cabeza.
Las tropas franquistas avanzaron desde Peñarroya-Pueblonuevo, Espiel y Villaharta mediante varias columnas. Alcaracejos constituía un objetivo estratégico porque controlaba las comunicaciones entre Pozoblanco, Villanueva del Duque y el puerto de Calatraveño.
El 10 de marzo las fuerzas franquistas entraron en Alcaracejos. El avance colocó a las tropas sublevadas a pocos kilómetros de Pozoblanco y convirtió el espacio situado entre Alcaracejos y Villanueva del Duque en uno de los principales campos de batalla.[6]
Durante los días siguientes se desarrollaron intensos combates. Las fuerzas franquistas intentaron asegurar la carretera y enlazar sus diferentes columnas, mientras las unidades republicanas trataban de impedir su avance hacia Pozoblanco.
Contraofensiva republicana
El ejército republicano recibió refuerzos de las brigadas mixtas 20.ª, 25.ª, 52.ª y 63.ª, además de artillería, caballería y carros de combate. La defensa fue reorganizada por el coronel Joaquín Pérez Salas.
El 24 de marzo comenzó la contraofensiva republicana. Las tropas gubernamentales recuperaron el terreno perdido y obligaron a las columnas franquistas a retirarse hacia sus posiciones iniciales.
Alcaracejos fue recuperado por los republicanos durante los últimos días de marzo. La operación restableció el frente anterior a la ofensiva y permitió continuar el avance hacia Villanueva del Duque, Hinojosa del Duque, Valsequillo y las proximidades de Peñarroya-Pueblonuevo.[7]
La batalla terminó con una victoria defensiva republicana, pero Alcaracejos quedó gravemente dañado. Numerosas viviendas y edificios públicos resultaron destruidos o inhabitables.
Estabilización del frente
Después de la batalla, el frente se estabilizó al sur y al oeste de Los Pedroches. Ambos ejércitos construyeron trincheras, parapetos, observatorios, refugios y nidos de ametralladoras.
El término municipal de Alcaracejos conservó una notable presencia militar debido a su posición entre las líneas republicanas de Pozoblanco y las posiciones franquistas de la sierra. La zona de La Chimorra fue escenario de combates y permaneció fortificada durante buena parte de la guerra.
La guerra de posiciones continuó durante 1937 y 1938, alternándose los duelos de artillería, los bombardeos, las incursiones y los ataques sobre posiciones concretas.[8]
Destrucción de la localidad
Alcaracejos fue uno de los municipios cordobeses más afectados materialmente por la guerra. Su ocupación y recuperación durante la batalla de Pozoblanco expuso el casco urbano al fuego de artillería, los bombardeos y los combates terrestres.
Resultaron dañadas o destruidas viviendas, instalaciones municipales, edificios religiosos y explotaciones agrícolas. La iglesia de San Andrés quedó arruinada y una parte significativa de la población tuvo que abandonar temporalmente sus casas.
La magnitud de los daños provocó que Alcaracejos fuese incluido posteriormente en los programas estatales de reconstrucción. La intervención transformó parte de la arquitectura y del trazado urbano durante las décadas posteriores.[1]
Ofensiva final y ocupación franquista
Tras el fracaso de la ofensiva republicana de Valsequillo de enero de 1939, el frente cordobés permaneció prácticamente inmóvil hasta el derrumbamiento definitivo de la República.
El 26 de marzo de 1939 comenzó la ofensiva final franquista. El Cuerpo de Ejército de Andalucía avanzó desde el puerto de Calatraveño y entró ese mismo día en Alcaracejos. La ocupación se realizó sin encontrar una resistencia significativa, debido a la descomposición del Ejército Popular y al abandono de numerosas posiciones.[4]
Desde Alcaracejos, las tropas continuaron hacia Añora, Dos Torres y Pozoblanco. La ocupación puso fin a casi tres años de administración republicana.
Comisión gestora franquista
Después de la entrada del ejército fueron destituidas las autoridades republicanas y se constituyó una comisión gestora sometida a la autoridad militar.
La primera administración franquista estuvo presidida por Teófilo Velasco Soto, comerciante afiliado a Falange después del comienzo de la guerra. Formaron parte de la comisión, entre otros, el abogado Francisco Gómez Ayala y Rafael López López.[9]
Entre sus primeras actuaciones estuvieron la identificación de los daños, la recuperación de los bienes incautados, la reorganización de los servicios municipales y la preparación de proyectos de reconstrucción.
En septiembre de 1939, la comisión acordó aportar fondos para la reconstrucción de la iglesia parroquial y de la casa rectoral.
Represión franquista
La ocupación fue seguida por la detención de antiguos cargos municipales, dirigentes sindicales, militantes socialistas y comunistas, miembros del comité local y soldados republicanos que regresaban a sus domicilios.
Los detenidos fueron sometidos a consejos de guerra sumarísimos. Las acusaciones se basaron en la pertenencia a organizaciones del Frente Popular, el desempeño de cargos durante la guerra, la participación en incautaciones o la supuesta intervención en la violencia de 1936.
La represión incluyó:
- Condenas de muerte y ejecuciones.
- Penas de prisión.
- Internamiento en campos de concentración.
- Trabajos forzados.
- Depuración de empleados públicos.
- Expedientes de responsabilidades políticas.
- Incautación y embargo de bienes.
- Multas e inhabilitación.
- Vigilancia y libertad condicionada.
La población socialista, mayoritaria entre las organizaciones obreras locales, fue especialmente castigada. El mapa andaluz de fosas atribuye al cementerio de Alcaracejos una fosa con al menos seis víctimas, aunque no ha podido determinarse con precisión su emplazamiento mediante coordenadas. Dos de los enterramientos identificados corresponden a la represión de posguerra.[4]
La represión continuó después de 1939, por lo que el número de afectados durante el franquismo fue superior al de las ejecuciones producidas en el año de finalización de la guerra.
Consecuencias
La Guerra Civil tuvo consecuencias especialmente graves en Alcaracejos:
- Decenas de vecinos murieron en la retaguardia, los frentes, las prisiones o ante pelotones de ejecución.
- Una parte considerable del casco urbano quedó destruida.
- La iglesia parroquial y numerosos bienes religiosos desaparecieron o resultaron gravemente dañados.
- Muchas familias sufrieron desplazamientos, prisión, incautaciones o depuraciones.
- La población descendió desde los 3.746 habitantes registrados en 1930 hasta los 3.211 contabilizados en 1940.[4]
- La reconstrucción material se prolongó durante buena parte de la posguerra.
Los restos de fortificaciones, las transformaciones urbanas y la fosa del cementerio constituyen testimonios materiales de la importancia que tuvo el municipio dentro del frente de Los Pedroches.
Cronología
Febrero de 1936 · Gobierno del Frente Popular
19 de julio de 1936 · Triunfo de la sublevación
21 de julio de 1936 · Concentración de la Guardia Civil
27 de julio de 1936 · Primera ocupación republicana
28 de julio de 1936 · Regreso de la Guardia Civil
15 de agosto de 1936 · Recuperación republicana
Agosto-septiembre de 1936 · Violencia revolucionaria
6 de marzo de 1937 · Ofensiva sobre Los Pedroches
10 de marzo de 1937 · Ocupación franquista
24-31 de marzo de 1937 · Contraofensiva republicana
1937-1938 · Guerra de posiciones
26 de marzo de 1939 · Ocupación definitiva
1939 · Comisión gestora
1939 · Consejos de guerra
RelacionEntidad
Véase también
Bibliografía
- «Joaquín Pérez Salas y la batalla de Pozoblanco». Enlace.
- «Trincheras de la batalla de Pozoblanco: arqueología de la Guerra Civil en Los Pedroches». Enlace.
Referencias
- ↑ 1,0 1,1 «Historia de Alcaracejos», Ayuntamiento de Alcaracejos.Consultado el 9 de septiembre de 2026.
- ↑ «Antonio Leal Márquez: Alcaracejos, 18 de julio de 1936», Alcaracejospuntocom.Consultado el 9 de septiembre de 2026.
- ↑ 3,0 3,1 3,2 3,3 «Francisco Moreno Gómez: Alcaracejos, 18 de julio de 1936», Alcaracejospuntocom.Consultado el 9 de septiembre de 2026.
- ↑ 4,0 4,1 4,2 4,3 «Fosa del cementerio de Alcaracejos», Desaparición Forzada en Andalucía.Consultado el 9 de septiembre de 2026.
- ↑ «Sobre la reconstrucción de la parroquia de San Andrés», Alcaracejospuntocom.Consultado el 9 de septiembre de 2026.
- ↑ Laura López Romero,«Joaquín Pérez Salas y la batalla de Pozoblanco».Consultado el 9 de septiembre de 2026.
- ↑ «Historia del pueblo», Ayuntamiento de Alcaracejos.Consultado el 9 de septiembre de 2026.
- ↑ «Trincheras de la batalla de Pozoblanco: arqueología de la Guerra Civil en Los Pedroches». Enlace (consultado el 9 de septiembre de 2026).
- ↑ «Sobre la reconstrucción: parroquia de San Andrés», Alcaracejospuntocom.Consultado el 9 de septiembre de 2026.
