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Las Lonjas Municipales de Contratación de Frutas, Verduras y Pescados fueron unas instalaciones destinadas a concentrar el comercio mayorista de productos alimenticios perecederos en Córdoba. Se construyeron en el Campo de Madre de Dios, junto a la entonces Carretera de la Fuensanta, y fueron inauguradas oficialmente el 24 de mayo de 1954.

Su creación respondió a la necesidad de trasladar fuera de la Plaza de la Corredera las operaciones mayoristas que todavía se efectuaban en el antiguo Mercado Central, cuyas instalaciones habían quedado pequeñas, deterioradas y alejadas de las condiciones higiénicas y logísticas que exigía una ciudad en crecimiento.

Las Lonjas representaron una importante modernización del abastecimiento cordobés. Disponían de una gran nave para frutas y verduras, mercado de pescado, muelles de carga, patio de maniobras, almacenes, cámaras frigoríficas, fábrica de hielo, báscula para vehículos, oficinas y servicios auxiliares.

La explotación inicial fue adjudicada, mediante concesión administrativa, a la sociedad SACELYN, S. A.. Las instalaciones funcionaron como principal mercado mayorista de la ciudad hasta que fueron sustituidas por las nuevas dependencias de Mercacórdoba, inauguradas en 1991.

El edificio de la avenida de la Fuensanta sobrevivió al traslado de la actividad comercial y continúa siendo conocido como las Antiguas Lonjas Municipales.

Antecedentes

Durante siglos, la Plaza de la Corredera había sido uno de los principales centros comerciales de Córdoba. En sus soportales, tiendas y espacios abiertos se reunían productores, intermediarios, vendedores y compradores de alimentos.

A finales del siglo XIX, el Ayuntamiento de Córdoba impulsó la construcción de un mercado cubierto en el centro de la plaza. El edificio, de estructura metálica y concebido conforme a las ideas higienistas de la época, fue inaugurado en 1896 y recibió el nombre de Mercado Central.

El mercado fue construido y explotado por una sociedad concesionaria vinculada a la Empresa Sánchez Peña. En él se instalaron comerciantes mayoristas y vendedores al por menor, mientras que la antigua Casa del Corregidor se destinó principalmente a la venta de pescado.[1]

La instalación supuso inicialmente una mejora, pues permitió ordenar las mercancías por secciones, vigilar los pesos y medidas y someter los alimentos a la inspección veterinaria municipal. Sin embargo, el mantenimiento realizado durante los cincuenta años de concesión fue insuficiente.

En 1946, una vez vencida la concesión, el Mercado Central revirtió al Ayuntamiento. La Corporación recibió unas instalaciones envejecidas, congestionadas e insalubres, incapaces de atender adecuadamente el comercio mayorista y minorista de una población que había aumentado considerablemente desde finales del siglo XIX.[1]

Primer proyecto de una lonja de pescado

El primer antecedente inmediato de las nuevas Lonjas Municipales apareció en enero de 1947.

El 22 de enero de ese año, la Comisión Municipal Permanente acordó abrir un concurso para construir en Córdoba una lonja destinada a la contratación y venta de pescado.[2]

La iniciativa coincidía con los proyectos municipales para reorganizar los mercados, construir instalaciones en diferentes barrios y recuperar la configuración histórica de la Plaza de la Corredera.

En aquel momento se pensaba principalmente en resolver el problema del pescado. Su venta exigía condiciones especialmente rigurosas de limpieza, ventilación, evacuación de aguas, conservación mediante frío y separación respecto a otros productos.

El proyecto de 1947 no llegó a materializarse inmediatamente, pero abrió el camino hacia una solución de mayor alcance.

Recuperación del proyecto en 1951

La iniciativa fue retomada a comienzos de 1951. En marzo se anunció la convocatoria de un concurso público para otorgar una concesión administrativa que autorizara la construcción y explotación de unas lonjas de frutas, verduras y pescados.[3]

El proyecto ya no se limitaba al pescado. Pretendía trasladar y centralizar todo el comercio mayorista de los principales productos perecederos.

La prensa local defendió la obra como un paso indispensable para la modernización del abastecimiento. Recordaba que el Mercado Central de la Corredera había sido inaugurado en 1896, cuando Córdoba tenía una población y unas necesidades mucho menores.

Desde entonces, la ciudad había crecido en más de 60.000 habitantes y se había extendido fuera del casco histórico. El mercado decimonónico no reunía ya condiciones suficientes para recibir, clasificar, almacenar y distribuir las mercancías que consumía la población.

El nuevo complejo debía incorporar:

  • Cámaras frigoríficas.
  • Espacios diferenciados para cada tipo de mercancía.
  • Muelles para la carga y descarga.
  • Almacenes adecuados.
  • Servicios de inspección y control.
  • Instalaciones específicas para el pescado.
  • Mejores accesos para vehículos y transportistas.

El debate sobre su ubicación

La elección del emplazamiento cambió durante la preparación del proyecto.

En mayo de 1951 se hablaba de construir las lonjas en terrenos de la antigua Huerta del Rey, cerca del Hospital de la Cruz Roja. Se consideraba que aquel espacio permitiría realizar las operaciones con amplitud y mantener la actividad mayorista alejada de las calles más congestionadas.[4]

En julio, al adjudicarse la obra, la documentación publicada todavía señalaba que se levantaría en terrenos de la Huerta del Rey.[5]

La ubicación fue modificada posteriormente. En marzo de 1952, el Ayuntamiento acordó construir el complejo en la explanada de la Fuensanta, en terrenos próximos al final de la entonces Calle de la Victoria y al Paseo de la Fuensanta.[6]

Este emplazamiento ofrecía suelo suficiente, mejores posibilidades de acceso y una posición periférica respecto a la ciudad compacta de comienzos de la década de 1950. La zona era conocida también como Campo de Madre de Dios.

Adjudicación a SACELYN

El 11 de julio de 1951, el Ayuntamiento aprobó definitivamente la adjudicación del concurso para construir y explotar las Lonjas Municipales.

La concesión fue otorgada a SACELYN, S. A., sociedad con domicilio en Madrid. La oferta inicial ascendía a 10.206.851 pesetas y contemplaba la terminación de las instalaciones en un plazo de dos años desde la firma de la escritura.[7]

La empresa concesionaria asumiría el coste de las obras y obtendría la explotación de las instalaciones. El Ayuntamiento recibiría un porcentaje de los ingresos y recuperaría el complejo cuando concluyera el periodo concesional.

La prensa calculaba que la participación municipal en los ingresos podía alcanzar alrededor de medio millón de pesetas anuales.[8]

Firma de la escritura y comienzo de las obras

La escritura de concesión administrativa fue firmada el 24 de mayo de 1952 en el despacho de la Alcaldía.

En representación de la concesionaria participaron varios miembros de la dirección de SACELYN. El documento autorizaba formalmente la construcción y explotación de las lonjas y establecía que las obras debían quedar terminadas en un plazo de dos años.[9]

Los trabajos comenzaron el lunes 26 de mayo de 1952.

En junio, la prensa informaba de que ya se estaba trabajando en los terrenos próximos al Paseo de la Fuensanta. La obra era presentada como uno de los principales proyectos municipales relacionados con el abastecimiento y la modernización urbana.[10]

Junto a las lonjas estaba prevista la instalación de una báscula en el fielato de la Victoria. Esta permitiría pesar los camiones y controlar las mercancías que entraban en la ciudad, facilitando tanto la inspección como el cobro de los arbitrios correspondientes.

En septiembre de 1953, una fotografía de las obras mostraba la estructura del nuevo mercado en un estado muy avanzado de construcción.[11]

Una lonja agrícola provisional

Mientras se preparaban las Lonjas Municipales, comenzó a funcionar otra iniciativa diferente: la Lonja de Contratación de Productos Agrícolas organizada por la Cámara Oficial Sindical Agraria.

Su primera sesión se celebró el 19 de octubre de 1951. En ella se registraban ofertas y demandas de trigo, cebada, avena, maíz, garbanzos, habas, legumbres, tubérculos y otros productos agrícolas.[12][13]

Esta lonja agrícola no debe confundirse con las instalaciones municipales de la Fuensanta. La primera era fundamentalmente un mecanismo para registrar operaciones, poner en contacto a oferentes y demandantes y publicar cotizaciones. Las Lonjas Municipales, en cambio, constituían un mercado físico destinado a recibir, almacenar y distribuir frutas, verduras y pescados.

Características de las instalaciones

El complejo construido en el Campo de Madre de Dios fue descrito como una de las instalaciones comerciales más modernas de la Córdoba de su tiempo.

Su elemento principal era una gran nave destinada a la contratación de frutas y verduras. La nave medía aproximadamente 105 metros de longitud por 16,50 metros de anchura.[14]

Contaba con un muelle de carga y descarga de longitud semejante y con un patio de maniobras de unos 2.500 metros cuadrados. Este espacio permitía la circulación, estacionamiento y descarga de los camiones sin ocupar las vías públicas próximas.

El conjunto comprendía también:

  • Mercado mayorista de frutas y verduras.
  • Mercado de pescado.
  • Estación frigorífica.
  • Seis cámaras frigoríficas.
  • Capacidad frigorífica aproximada de 1.800 metros cúbicos.
  • Fábrica de hielo con una producción de seis toneladas diarias.
  • Almacenes con unos 3.500 metros cúbicos de capacidad.
  • Muelles de carga y descarga.
  • Patio para maniobras de camiones.
  • Báscula de gran tonelaje.
  • Oficinas administrativas.
  • Cantina.
  • Dependencias comerciales y bancarias.

Entre los servicios instalados se encontraba una agencia del Banco Español de Crédito.

Las cámaras frigoríficas no estaban reservadas exclusivamente a los asentadores. Los coloniales, comerciantes y particulares podían utilizarlas para conservar alimentos mediante el pago de las tarifas correspondientes.[14]

La fábrica de hielo tenía especial importancia para la conservación y venta del pescado, en una época en la que la cadena industrial de frío todavía estaba comenzando a extenderse.

Inauguración

Las Lonjas Municipales fueron inauguradas oficialmente al mediodía del 24 de mayo de 1954.[15]

El acto comenzó con la bendición de las instalaciones por el obispo de Córdoba, Fray Albino González Menéndez-Reigada.

Asistieron las principales autoridades civiles, militares, judiciales y económicas de Córdoba:

También estuvieron presentes tenientes de alcalde, concejales, funcionarios municipales y representantes del comercio, la banca y diferentes instituciones de la ciudad.

La empresa concesionaria SACELYN estuvo representada por el presidente de su Consejo de Administración, el marqués de Casa Sola, junto con otros consejeros y el gerente de la sociedad.

Intervención del marqués de Casa Sola

Tras la bendición, el marqués de Casa Sola pronunció unas palabras en nombre de la empresa concesionaria.

Destacó la transformación que estaba experimentando Córdoba y el esfuerzo económico y técnico realizado para levantar las nuevas instalaciones. Recordó la participación de los alcaldes Alfonso Cruz Conde y Antonio Cruz Conde, así como la intervención del teniente de alcalde José Barrena Rodríguez.

El representante de SACELYN expresó su deseo de que las lonjas cumplieran el objetivo para el que habían sido construidas y contribuyeran a mantener la marcha de progreso que atribuía a la ciudad.[15]

Discurso de Antonio Cruz Conde

El alcalde Antonio Cruz Conde agradeció la presencia de las autoridades y describió las lonjas como una mejora técnica y un aumento de los medios disponibles para afrontar el abastecimiento de Córdoba.

Según el alcalde, la obra no constituía una solución aislada, sino que formaba parte de un conjunto de intervenciones municipales destinadas a resolver los problemas que planteaba el crecimiento de la ciudad.

Las nuevas instalaciones permitirían concentrar las operaciones mayoristas, mejorar la higiene, facilitar la inspección, ordenar el transporte y evitar que las tareas de carga y descarga continuaran realizándose en el congestionado centro urbano.[15]

Inicio de la actividad comercial

Las fuentes ofrecen diferentes fechas para el comienzo efectivo de las operaciones.

La información publicada el 23 de mayo anunciaba que el traslado de los asentadores se realizaría durante los días siguientes y que las transacciones comenzarían el 1 de junio de 1954.[14]

La historia institucional de Mercacórdoba sitúa, sin embargo, la apertura efectiva de las Lonjas Municipales el 7 de junio de 1954.[1]

Por tanto, puede distinguirse entre:

  • 24 de mayo de 1954: inauguración oficial y bendición.
  • 1 de junio de 1954: fecha inicialmente prevista para comenzar las operaciones.
  • 7 de junio de 1954: apertura efectiva señalada por la historia institucional de Mercacórdoba.

Los comerciantes mayoristas instalados hasta entonces en el Mercado Central de la Corredera fueron trasladados a las nuevas dependencias.

Funcionamiento

Las Lonjas Municipales actuaban como punto de encuentro entre productores, asentadores, transportistas, comerciantes mayoristas y detallistas.

En ellas se recibían grandes cantidades de frutas, verduras y pescados, que posteriormente eran distribuidas a:

  • Mercados municipales.
  • Fruterías.
  • Pescaderías.
  • Tiendas de alimentación.
  • Restaurantes.
  • Hoteles.
  • Hospitales y otras instituciones.
  • Municipios próximos a la capital.

La concentración de la oferta facilitaba la formación de precios, la comparación entre calidades y la realización de operaciones comerciales en un recinto sometido a vigilancia municipal.

Los servicios de inspección podían comprobar:

  • El estado sanitario de los alimentos.
  • Los pesos y medidas.
  • La procedencia de las mercancías.
  • Las condiciones de almacenamiento.
  • La limpieza de los puestos.
  • El cumplimiento de las tarifas y ordenanzas.
  • Las condiciones de refrigeración del pescado.

Las instalaciones permitieron separar el comercio mayorista del comercio minorista. Los detallistas continuaron durante algún tiempo en dependencias de la Corredera, especialmente en la Casa del Corregidor, mientras los asentadores y mayoristas se trasladaban a la Fuensanta.[1]

Influencia sobre la Plaza de la Corredera

El traslado de los mayoristas fue una pieza esencial en el proceso de transformación de la Plaza de la Corredera.

Al desalojarse progresivamente el antiguo Mercado Central, el Ayuntamiento pudo plantear la recuperación del espacio abierto de la plaza. El edificio metálico levantado en 1896 fue finalmente demolido en 1959.[1]

Las nuevas lonjas permitieron, por tanto, trasladar una actividad que generaba tráfico de carros y camiones, descarga de mercancías, residuos, olores y una intensa ocupación del espacio público.

La operación tuvo una doble dimensión:

  • Modernizó la distribución mayorista de alimentos.
  • Facilitó la recuperación urbana y monumental de la Plaza de la Corredera.

Problemas de capacidad

A pesar de su amplitud inicial, las Lonjas Municipales quedaron pequeñas relativamente pronto.

La población de Córdoba creció con rapidez durante las décadas de 1950, 1960 y 1970. Al mismo tiempo, aumentaron el consumo, la llegada de mercancías por carretera y el número de establecimientos comerciales y hosteleros abastecidos desde la capital.

La falta de espacio obligó al Ayuntamiento a autorizar almacenes mayoristas de frutas y verduras fuera del recinto. En torno a las lonjas apareció un cinturón de naves y depósitos que ocupaba un entorno urbano que no había sido diseñado para una actividad logística de esa magnitud.[1]

Esta expansión ocasionó:

  • Congestión del tráfico.
  • Estacionamiento de camiones en las calles próximas.
  • Molestias para el vecindario.
  • Dispersión de los operadores.
  • Pérdida de transparencia en la formación de los precios.
  • Dificultades para mantener un control sanitario homogéneo.
  • Insuficiencia de cámaras y espacios de almacenamiento.

La modernidad de 1954 fue envejeciendo bajo el peso de una ciudad cada vez mayor. Las lonjas, nacidas para sacar el mercado mayorista del centro histórico, acabaron siendo alcanzadas por la propia expansión urbana.

Creación de Mercacórdoba

En 1987, el Ayuntamiento de Córdoba y la empresa pública nacional Mercasa constituyeron Mercacórdoba.

La nueva sociedad nació con el objetivo de sustituir las antiguas Lonjas Municipales por una unidad alimentaria moderna, con mayor superficie, mejores accesos viarios, instalaciones frigoríficas actualizadas y espacio suficiente para futuras ampliaciones.[1]

La primera piedra del nuevo complejo fue colocada en febrero de 1990. Los mercados mayoristas de frutas y hortalizas y de pescados fueron inaugurados en julio de 1991.

Las nuevas instalaciones se construyeron en la actual Avenida de las Lonjas, junto al recinto de El Arenal. Desde entonces, la actividad mayorista dejó de realizarse en el antiguo recinto de la avenida de la Fuensanta.

En 1993 se incorporó a Mercacórdoba un mercado polivalente para empresas cárnicas, congelados y servicios frigoríficos. En 1999 comenzó a funcionar una nave destinada a la distribución de productos cárnicos.[1]

Las Antiguas Lonjas Municipales

El edificio de la Fuensanta no fue demolido tras el traslado del mercado mayorista.

Las instalaciones pasaron a albergar diferentes servicios municipales, oficinas, asociaciones y proyectos de promoción económica. El recinto continúa siendo conocido popular y administrativamente como las Antiguas Lonjas Municipales.

Entre otros usos, ha acogido dependencias del Instituto Municipal de Desarrollo Económico y Empleo de Córdoba, conocido como IMDEEC, y un vivero municipal de empresas denominado Las Lonjas.

El antiguo complejo conserva así una función relacionada con la actividad económica, aunque las cajas de frutas, los pescados cubiertos de hielo y los camiones de los asentadores hayan sido sustituidos por oficinas, programas de empleo y pequeñas empresas.

Importancia histórica

Las Lonjas Municipales constituyeron una de las principales infraestructuras económicas construidas en Córdoba durante la década de 1950.

Su importancia puede resumirse en varios aspectos:

  • Centralizaron el comercio mayorista de frutas, verduras y pescados.
  • Mejoraron las condiciones higiénicas de los alimentos.
  • Introdujeron una infraestructura frigorífica de gran capacidad.
  • Facilitaron el control de precios, pesos y medidas.
  • Ordenaron el tráfico de mercancías y vehículos.
  • Separaron las operaciones mayoristas de la venta al público.
  • Permitieron desalojar el Mercado Central de la Corredera.
  • Contribuyeron a modernizar la cadena de abastecimiento de Córdoba.
  • Fueron el antecedente directo de Mercacórdoba.

También dejaron una huella urbana y toponímica. El antiguo edificio permanece en la avenida de la Fuensanta y la vía donde se levantó el moderno mercado mayorista recibió el nombre de Avenida de las Lonjas.

Las lonjas fueron, en definitiva, una gran bisagra entre dos épocas. Por una puerta salía el mercado decimonónico de carros, tinglados y venta en el centro histórico; por la otra entraba una ciudad logística de camiones, cámaras frigoríficas, inspecciones sanitarias y distribución alimentaria a gran escala.

Cronología

Fecha Acontecimiento
1896 Inauguración del Mercado Central de la Plaza de la Corredera.
1946 El Mercado Central revierte al Ayuntamiento tras finalizar la concesión.
22 de enero de 1947 La Comisión Municipal Permanente acuerda convocar un concurso para construir una lonja de contratación y venta de pescado.
8 de marzo de 1951 Se anuncia el concurso para construir y explotar lonjas de frutas, verduras y pescados.
11 de julio de 1951 Adjudicación definitiva del proyecto a SACELYN, S. A., por 10.206.851 pesetas.
19 de octubre de 1951 Primera sesión de la Lonja de Contratación de Productos Agrícolas de la Cámara Oficial Sindical Agraria.
29 de marzo de 1952 El Ayuntamiento fija el emplazamiento de las Lonjas Municipales en la explanada de la Fuensanta.
24 de mayo de 1952 Firma de la escritura de concesión administrativa.
26 de mayo de 1952 Comienzo de las obras.
18 de septiembre de 1953 La prensa publica una fotografía del avanzado estado de construcción.
24 de mayo de 1954 Inauguración oficial y bendición de las Lonjas Municipales.
1 de junio de 1954 Fecha inicialmente anunciada para el comienzo de las operaciones.
7 de junio de 1954 Apertura efectiva según la historia institucional de Mercacórdoba.
1959 Demolición del antiguo Mercado Central situado en la Plaza de la Corredera.
1987 Constitución de Mercacórdoba por el Ayuntamiento y Mercasa.
Febrero de 1990 Colocación de la primera piedra de las nuevas instalaciones mayoristas.
Julio de 1991 Inauguración de los mercados mayoristas de frutas, hortalizas y pescados de Mercacórdoba.

Véase también

Referencias

  1. 1,0 1,1 1,2 1,3 1,4 1,5 1,6 1,7 Mercacórdoba: «Nuestra historia».
  2. Córdoba, 23 de enero de 1947: «Concurso para la construcción de una lonja de contratación».
  3. Córdoba, 8 de marzo de 1951: «Lonja de contratación».
  4. Córdoba, 24 de mayo de 1951: «Lonja de contratación».
  5. Córdoba, 12 de julio de 1951: «Se adjudica la construcción y explotación de una lonja de frutas, verduras y pescados».
  6. Córdoba, 30 de marzo de 1952: «La lonja de contratación de frutas, verduras y pescados se construirá en la explanada de la Fuensanta».
  7. Córdoba, 12 de julio de 1951: «Se adjudica la construcción y explotación de una lonja de frutas, verduras y pescados».
  8. Córdoba, 14 de julio de 1951: «Otra obra importante a realizar».
  9. Córdoba, 25 de mayo de 1952: «Ayer se firmó la escritura de construcción de la Lonja de Frutas, Verduras y Pescados».
  10. Córdoba, 18 de junio de 1952: «Han comenzado las obras de construcción de la Lonja de frutas, verduras y pescados».
  11. Córdoba, 18 de septiembre de 1953: «Nuevo mercado de mayoristas».
  12. Córdoba, 17 de octubre de 1951: «Se establece en Córdoba una Lonja de contratación de productos agrícolas».
  13. Córdoba, 22 de octubre de 1951: «Inauguración de la Lonja de Contratación de Productos Agrícolas».
  14. 14,0 14,1 14,2 Córdoba, 23 de mayo de 1954: «Mañana se inauguran las lonjas municipales de frutas, verduras y pescados».
  15. 15,0 15,1 15,2 Diario Córdoba, 25 de mayo de 1954, página 5.

Bibliografía y fuentes

  • Córdoba, 23 de enero de 1947.
  • Córdoba, 8 de febrero de 1947.
  • Córdoba, 8 de marzo de 1951.
  • Córdoba, 24 de mayo de 1951.
  • Córdoba, 12 de julio de 1951.
  • Córdoba, 14 de julio de 1951.
  • Córdoba, 17 de octubre de 1951.
  • Córdoba, 22 de octubre de 1951.
  • Córdoba, 30 de marzo de 1952.
  • Córdoba, 25 de mayo de 1952.
  • Córdoba, 18 de junio de 1952.
  • Córdoba, 18 de septiembre de 1953.
  • Córdoba, 23 de mayo de 1954.
  • Diario Córdoba, 25 de mayo de 1954, página 5.
  • Mercacórdoba: «Nuestra historia».
  • Ayuntamiento de Córdoba: información institucional sobre Mercacórdoba.
  • Instituto Municipal de Desarrollo Económico y Empleo de Córdoba: Vivero de Empresas Las Lonjas.