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Diferencia entre revisiones de «Sequías en Córdoba»

De Cordobapedia
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__NOTOC__
{{#seo:
[[Archivo:Lluvias en marzo de 2025.jpg|thumb|300px|Imagen del C3A en marzo de 2025, tras intensas lluvias.]]
|title=Historia de las sequías en Córdoba
Recurrente en la [[provincia de Córdoba]], la ''pertinaz sequía'' ha sido siempre inoportuna visitante en nuestra geografía. Por desgracia, solo tenemos constancia de registros en fechas recientes. A modo de resumen, a lo largo de los años, algunas de las más importantes sequías han sido:
|title_mode=append
|keywords=sequías en Córdoba, historia del clima de Córdoba, sequía en la provincia de Córdoba, sequía 1940-1986, Sierra Boyera, Los Pedroches, cambio climático en Córdoba
|description=Historia de las sequías en Córdoba desde las primeras noticias medievales hasta las grandes secuencias secas de los siglos XX y XXI, con especial atención a la persistencia observada desde 1940.
|image=Lluvias en marzo de 2025.jpg
|image_alt=Lluvias sobre Córdoba en marzo de 2025 después de varios años de sequía
}}


==Siglo XVI==
[[Archivo:Lluvias en marzo de 2025.jpg|thumb|498x498px|El [[Centro de Creación Contemporánea de Andalucía]] durante las lluvias de marzo de [[2025]], después de la prolongada sequía registrada durante los primeros años de la década.]]


* [[1504]].
La '''historia de las sequías en Córdoba''' comprende los periodos prolongados de escasez de precipitaciones que han afectado a [[Córdoba]] y a la [[Provincia de Córdoba]], así como sus consecuencias sobre el abastecimiento, la agricultura, la ganadería, los ríos, los manantiales y la vida social.


* [[1525]]. Los años terribles para el campo andaluz por la sequía.
La sequía constituye un fenómeno recurrente en el clima cordobés, caracterizado por la irregularidad de las lluvias y por su concentración durante el otoño y el invierno. En el observatorio de [[Aeropuerto de Córdoba]], la precipitación media anual del periodo [[1981]]-[[2010]] fue de 605,1 milímetros, pero distribuida de forma desigual: diciembre registró una media de 111 milímetros, mientras que julio apenas alcanzó 2,2 milímetros.<ref>Agencia Estatal de Meteorología, "Valores climatológicos normales. Córdoba Aeropuerto", AEMET, s. f., https://www.aemet.es/es/serviciosclimaticos/datosclimatologicos/valoresclimatologicos?l=5402. Consultado el 3 de agosto de 2026.</ref>


* [[1528]]. ''Desde fines de este año, no llovió hasta abril/mayo de 1529''
La principal característica histórica de las sequías cordobesas no ha sido necesariamente una disminución continua de las precipitaciones de un año a otro, sino la acumulación de déficits durante periodos muy largos. El estudio realizado por la geógrafa [[María Fernanda Pita López]] para el periodo [[1940]]-[[1986]] situó a Córdoba como el observatorio con mayor riesgo potencial de sequía de los doce analizados en Andalucía. El 76,4 por ciento de los meses estudiados quedó incluido en secuencias secas de más de un año de duración.<ref name="pita">María Fernanda Pita López, "El riesgo potencial de sequía en Andalucía", Revista de Estudios Andaluces, 1987, https://doi.org/10.12795/rea.1987.i09.01. Consultado el 3 de agosto de 2026.</ref>


* [[1535]]. ''También hubo una gran sequedad y el domingo 6 de febrero fue una procesión general al Santuario de Nuestra Señora de la Fuensanta para conseguir la lluvia''
<!-- :contentReference[oaicite:0]{index=0} -->


* [[1537]]. ''Fue un año seco''
== Concepto de sequía ==


* [[1540]]. ''Presentóse el invierto muy seco y a petición del Ayuntamiento se hicieron rogativas por el agua y se trajo a Córdoba la imagen de Nuestra Señora de Villaviciosa, donde le hicieron las rogativas acostumbradas''
La sequía no equivale a la aridez habitual de un territorio. La aridez describe una escasez estructural y permanente de agua, mientras que la sequía consiste en una anomalía temporal respecto a las precipitaciones consideradas normales para un lugar.


* [[1541]]. ''Fue un año seco''
En la gestión contemporánea se diferencian varios fenómenos:


* [[1542]]. ''Año seco. Procesión de rogativas a la Fuensanta el 3 de marzo''
La '''sequía meteorológica''' aparece cuando las precipitaciones son inferiores a los valores habituales durante un periodo prolongado.


* [[1547]]. ''Fue horrorosa la plaga de langosta que asoló los campos de Andalucía. Fue seco''
* La '''sequía agrícola''' se produce cuando la humedad disponible en el suelo resulta insuficiente para los cultivos.
* La '''sequía hidrológica''' se manifiesta mediante la disminución de los caudales, acuíferos, manantiales y reservas embalsadas.
* La '''escasez''' surge cuando los recursos disponibles no permiten atender las demandas urbanas, agrícolas, industriales o ambientales.


* [[1548]]. ''Fue el invierno muy seco, y experimentándse gran necesidad de agua, a nueve de marzo se determinó hacer algunas procesiones y que la primera fuese al santuario de la Fuensanta''
La [[Confederación Hidrográfica del Guadalquivir]] distingue expresamente la sequía, medida mediante la comparación de las precipitaciones con la serie histórica, de la escasez, que evalúa la disponibilidad efectiva de recursos para satisfacer las demandas.<ref>Confederación Hidrográfica del Guadalquivir, "Sequía: estado histórico", Geoportal de la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir, s. f., https://idechg.chguadalquivir.es/nodo/Redes/sequiahistorico.html. Consultado el 3 de agosto de 2026.</ref><ref>Confederación Hidrográfica del Guadalquivir, "Escasez: estado histórico", Geoportal de la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir, s. f., https://idechg.chguadalquivir.es/nodo/Redes/escasezhistorico.html. Consultado el 3 de agosto de 2026.</ref>


* [[1561]]. ''Entró este año con tanta sequedad que el domingo 2 de marzo se trajo la imagen de Nuestra Señora de Villaviciosa a la Catedral, donse se celebró un solemne novenario de rogativas. El 21 de abril procesión a la Fuensanta paar que cesaran los temporales. Fueron con la virgen de Villaviciosa''
Una ciudad puede atravesar una sequía meteorológica sin padecer restricciones si dispone de suficientes reservas e infraestructuras. También puede sufrir escasez aun después de algunas lluvias, cuando el déficit acumulado ha reducido considerablemente los embalses y acuíferos.


* [[1578]]. ''La falta de agua obligó a hacer rogativas y el día 15 de abril se empezó un novenario solemne a Ntra. Sra. de Villaviciosa que se mantenía en la Catedral con tres procesiones generales que fueron a San Juan, Todos los Santos y Convento de la Santísima Trinidad. No quiso Dios conceder el socorro, y el jueves 24 se hizo una procesión general a los Santos Patronos Acisclo y Victoria, y domingo 27 al Santuario de la Fuensanta. Tampoco quiso Díos aplacarse con esta rogativa y perseverando en ellas, desde el lunes 28 se dispuso manifestar al Santísimo Sacramento dos horas por la mañana y dos por la tarde para que todo el pueblo le pidiese socorro en tanta necesidad. Oyó Dios las súplicas y maridó el agua, con que la cosecha, si no abundante, fué moderada en la campiña.''
== Las sequías anteriores a los registros instrumentales ==


* [[1588]]. ''El invierno de 1588 fue escaso de lluvias y la primavera del 89 sequísima y de excesivos calores. En el principio de otoño empezaron las aguas y algunas tormentas, más el día de San Mateo, 21 de septiembre, por la tarde, después de vísperas, comenzó un viento como sudeste, que trajo una tormenta, aunque no muy fuerte, pero a las diez de la noche comenzó a arreciar tanto el viento, que todos se consternaron. Cesó algún tanto, y a las once y cuarto tembló la tierra, cayendo al mismo tiempo piedras tan grandes como nueces y algunas de muchas onzas.''
Antes de la implantación de observatorios meteorológicos, las sequías se conocen mediante crónicas, actas municipales, documentos eclesiásticos, noticias sobre cosechas, precios del cereal, agotamiento de pozos y celebración de rogativas.


==Siglo XVII==
Estas fuentes no permiten comparar con exactitud la intensidad de todos los episodios. Reflejan principalmente las sequías que alcanzaron suficiente gravedad como para provocar una reacción pública.


* [[1616]]. ''Entró muy seco y se hicieron rogativas por el agua. Determinóse traer la imagen de Nuestra Señora de Villaviciosa a la Catedral, a 10 de abril, se hicieron las plegarias y fiestas acostumbradas. Se trajeron asimismo las reliquias de los Santos Mártires, y habiendo hecho un novenario, se volvieron a la iglesia de San Pedro a 15 de Mayo. Fue año muy estéril''.
=== Córdoba andalusí ===


* [[1617]]. ''Fue muy seco y estéril y llegó a valer el trigo 26 reales, aunque la tasa era 18. ''
Las primeras noticias conocidas corresponden al periodo andalusí. Durante el invierno de [[941]] a [[942]], las crónicas de [[Ibn Hayyan]] describieron la desecación de los aljibes de Córdoba, la interrupción de las labores agrícolas y la esterilidad de los campos próximos. La situación motivó la celebración de plegarias públicas para pedir la llegada de las lluvias.<ref>Centro de Estudios y Experimentación de Obras Públicas, "La sequía en España: historia", Hispagua, s. f., https://hispagua.cedex.es/sites/default/files/especiales/sequia/historia.htm. Consultado el 3 de agosto de 2026.</ref>


* [[1635]]. ''La esterilidad de este año por falta de lluvia, causó bastantes calamidades. Para librarse de la peste que hacía estragos en Málaga y para que Dios se apiadase de esta ciudad, se hicieron las rogativas acostumbradas. Los calores de este año fueron extraordinarios.''
La dependencia de cisternas, pozos, fuentes, norias y cultivos de secano hacía que una sucesión de inviernos secos afectara directamente al abastecimiento y a la producción de alimentos.


* [[1641]]. ''Notable falta de agua, por lo que a 4 de mayo pidió el Ayuntamiento al Cabildo, por medio de los Caballeros veinticuatro, se trajese la imágen de Nuestra Señora de Villaviciosa, porque perecían los ganados y se perdían los sembrados con tanta sequedad.''
=== Siglos XVI y XVII ===


* [[1674]]. ''No llovió en los meses de septiembre a diciembre y continuó la sequedad en enero y febrero de 75; más el mes de marzo de este año, llovió copiosamente''
Una de las primeras grandes sequías documentadas después de la conquista cristiana comenzó a finales de [[1528]] y se prolongó hasta abril o mayo de [[1529]]. El [[14 de marzo]] de [[1529]], el [[Cabildo Catedralicio]] se dirigió en procesión al [[Santuario de Nuestra Señora de la Fuensanta]] para solicitar la lluvia.


* [[1683]].  ''No tuvo efecto esta providencia, por las muchas aguas que empezaron desde primero de diciembre. En los meses anteriores no llovió, por lo que perecían los ganados y el cultivo del campo era imposible, por lo que se hicieron rogativas La esterilidad fué grande y los molinos no molían por falta de agua.''
Nuevas rogativas tuvieron lugar el [[6 de febrero]] de [[1536]], el [[3 de marzo]] de [[1542]] y el [[10 de marzo]] de [[1548]]. En [[1540]], ante la falta de precipitaciones, fue trasladada hasta Córdoba la imagen de la [[Virgen de Villaviciosa]].


* [[1687]]. ''Fue muy seco y rematadamente malo.''
La sequía de [[1578]] alcanzó especial gravedad. La imagen de la Virgen de Villaviciosa permanecía en la [[Mezquita-Catedral]], donde se celebró un novenario. Se organizaron procesiones a distintas iglesias y al [[Santuario de Nuestra Señora de la Fuensanta]], además de exposiciones del Santísimo Sacramento. Las lluvias posteriores permitieron obtener una cosecha moderada en la [[Campiña cordobesa]].<ref>Ricardo de Montis y Romero, "Notas cordobesas. Recuerdos del pasado. Volumen I", Biblioteca Municipal de Córdoba, 1911, https://biblioteca.cordoba.es/index.php/biblio-digital/notas-cordobesas/15557-notas-cordobesas-01.html. Consultado el 3 de agosto de 2026.</ref>


* [[1689]]. ''Fue muy seco y la cosecha muy mala en este país''
Durante el [[Siglo XVII]] se documentaron nuevos periodos secos en [[1616]], [[1617]], [[1635]], [[1641]], [[1674]], [[1683]], [[1687]], [[1689]], [[1690]], [[1695]], [[1698]] y [[1699]].


* [[1690]]. ''Este año fue más malo que el pasado, por sequedad.''
La sequía de [[1641]] provocó la pérdida de sembrados y la muerte de ganado. El [[Ayuntamiento de Córdoba]] solicitó el traslado de la Virgen de Villaviciosa ante la gravedad de la situación. En [[1683]], la falta de agua impidió trabajar a algunos molinos y dificultó el cultivo del campo.


* [[1695]]. ''No llovió en marzo ni abril y llegaron los campos a estar perdidos, pero las lluvias de mayo fueron copiosas y reformaron el campo, de modo que fue un año colmado. El trigo que estaba a veinte reales se puso a diez. Se repitió la leva.''
=== Siglo XVIII ===


* [[1698]]. ''Fue muy seco y se hicieron rogativas por el agua. Se trajo a Córdoba Nuestra Señora de Villaviciosa el primero de mayo, y se depositó en la parroquia del Salvador. Aquella noche y todo el día no dejó de llover. Al siguiente por la tarde fue llevada en procesión a la Catedral.''
El [[Siglo XVIII]] comenzó con nuevos años secos. Se registraron episodios importantes en [[1700]], [[1712]], [[1715]], [[1718]], [[1720]], [[1722]], [[1734]], [[1738]], [[1750]] y [[1753]].


* [[1699]]. ''El 9 de abril se sacó en procesión general a Nuestra Señora de Villaviciosa por la sequedad, y en los ocho días siguientes llovió copiosamente. ''
La sequía de [[1722]] fue descrita como uno de los episodios más severos del siglo. Las fuentes señalaron la desecación de fuentes, manantiales y pozos, así como la muerte de animales por falta de agua.


==Siglo XVIII==
En [[1738]], la ausencia de precipitaciones entre enero y abril dañó los cultivos y obligó a importar trigo. En [[1750]], la sequía afectó a buena parte de los campos cordobeses y dio lugar al traslado de la Virgen de la Fuensanta y de las reliquias de los [[Santos Mártires]] hasta la [[Mezquita-Catedral]].


* [[1700]]. ''Fue este año muy escaso de aguas y muy seca la primavera, y la cosecha muy corta''
=== Siglo XIX ===


* [[1712]]. ''El invierno fue muy seco y se padecieron muchas enfermedades a causa de que no llovió desde enero hasta el 19 de marzo y reinaron continuos aires solanos muy fuertes, lo que produio también una epizootia de ganado vacuno y lanar. Se hicieron rogativas muy solemnes y llovió copiosamente desde el indicado día, con lo que se remediaron los campos y los ganados.''
Durante el [[Siglo XIX]] se repitieron las rogativas públicas en las que participaron la [[Virgen de la Fuensanta]], [[San Rafael]] y las reliquias de los Santos Mártires.


* [[1715]]. ''Fue muy seco y por muchas partes no se cogió ni aún la semilla que se había sembrado''.
Estas celebraciones tuvieron lugar el [[18 de abril]] de [[1817]], el [[2 de mayo]] de [[1824]] y el [[11 de abril]] de [[1834]]. En [[1824]], la sequía coincidió con un verano de temperaturas elevadas, durante el cual las crónicas locales llegaron a registrar valores equivalentes a unos 41 grados centígrados.


* [[1718]]. ''Fue muy seco y aunque por algunas partes fué abundante la cosecha, por otras no se cogió ni la semilla. Por agosto valía el trigo de 20 a 23 reales.''
En [[1837]], la sequedad de las fuentes públicas se combinó con temperaturas elevadas e incendios en la [[Sierra de Córdoba]]. Entre [[1849]] y [[1851]] se desarrolló otro periodo de escasez de lluvia, que concluyó con las precipitaciones de diciembre de [[1851]].


* [[1720]]. ''Fue muy seco, pues hasta mediado de junio, casi nada fué lo que llovió y sin embargo fué colmada la cosecha. ''
El año [[1856]] fue especialmente seco. El [[23 de noviembre]] se celebró una rogativa en la [[Mezquita-Catedral]] y se dispuso que las campanas de las iglesias anunciaran durante nueve días la necesidad de realizar plegarias por la lluvia.


* [[1722]]. ''Fue tan seco que no llovió en todo el año y los manantiales se apuraron en términos que se secaron las fuentes y los pozos y perecían las gentes y los ganados. ''
También se organizaron procesiones el [[26 de abril]] de [[1863]], el [[26 de abril]] de [[1868]], el [[3 de mayo]] de [[1874]], el [[2 de abril]] de [[1882]] y el [[25 de abril]] de [[1896]].<ref>Ricardo de Montis y Romero, "Notas cordobesas. Recuerdos del pasado. Volumen III", Biblioteca Municipal de Córdoba, 1922, https://biblioteca.cordoba.es/index.php/biblio-digital/notas-cordobesas/15567-notas-cordobesas-03.html. Consultado el 3 de agosto de 2026.</ref>


* [[1734]]. ''Fue escasísimo de aguas, pues ni en abril cayó una gota, y cortísima la cosecha en todas las provincias, menos en Castilla la Vieja, que tuvo para socorrer a las otras. ''
== De las rogativas a los registros meteorológicos ==


* [[1738]]. ''Desde el 22 de enero no llovió hasta el 25 de abril, por lo que se hicieron muchas rogativas y se trajo a Córdoba la imágen de Nuestra Señora de la Fuensanta, por primera vez. Lo poco que nació se perdió por la fuerza del calor, y así fué necesario traer trigo ultramarino, de Africa o de Sicilia''
Durante las primeras décadas del [[Siglo XX]], las noticias sobre sequías continuaron vinculadas a la situación de los cultivos y a las peticiones de los agricultores.


* [[1750]]. ''Este año fué muy seco en toda Andalucía, por lo que se hicieron rogativas el 30 de abril, y se llevó la imagen de Ntra. Sra. de la Fuensanta y las reliquias de los Santos Mártires a la Santa Iglesia Catedral, donde estuvieron ocho días, y se hizo un solemne octavario, como el del Corpus y la Concepción Sin embargo, se siguió suma carestía y calamidades.''
En abril de [[1935]], un grupo de labradores solicitó al obispo [[Adolfo Pérez Muñoz]] la celebración de rogativas. El [[28 de abril]] participaron en una procesión [[San Rafael]], la [[Virgen de la Fuensanta]] y San Isidro Labrador.


* [[1753]]. ''Se padece una gran sequedad y se coje poco.''
Las rogativas continuaron durante la década siguiente. El [[20 de febrero]] de [[1944]], en plena posguerra, se organizó una procesión en la que participaron San Rafael y San Isidro ante la falta de lluvias y la situación del campo cordobés.<ref>Redacción, "Las rogativas por la lluvia celebradas en 1944", La Voz de Córdoba, 16 de marzo de 2024, https://www.eldebate.com/espana/la-voz-de-cordoba/cultura/20240316/rogativas-lluvia-celebradas-1944_182378.html. Consultado el 3 de agosto de 2026.</ref>


==Siglo XIX==
Desde la década de [[1940]], la disponibilidad de series mensuales de precipitación permitió sustituir parcialmente las descripciones cualitativas por el análisis estadístico de los déficits acumulados.


* [[1812]]. ''Año seco y calamitoso. ''
== Las grandes secuencias secas de 1940 a 1986 ==


* [[1817]]. El [[18 de abril]] trasladaron a la Catedral la urna de los Mártires, la Virgen de la Fuensanta y San Rafael, en rogativas por la gran sequía.
El estudio de [[María Fernanda Pita López]], publicado en [[1987]], analizó las sequías registradas entre [[1940]] y [[1986]] en doce observatorios andaluces, entre ellos Córdoba y [[Villanueva del Rey]].


* [[1824]]. Fué el estío de este año sumamente caluroso y subió el termómetro Reaumur 33 grados, equivalentes a 41 centígrados. El 2 de mayo hubo procesión de rogativas a la Catedral con la urna de los Mártires, San Rafael y la Virgen de la Fuensanta, por la gran sequía.
La investigación consideró como mes seco aquel cuya precipitación era inferior a la mediana histórica del mismo mes. Las anomalías negativas se acumulaban hasta que las lluvias posteriores conseguían compensar el déficit. De este modo, una sequía no finalizaba por la llegada de una tormenta o de un mes lluvioso, sino cuando el excedente acumulado neutralizaba la falta de agua anterior.<ref name="pita" />


* [[1833]]-[[1834]]. Escasez de cosechas y sequía. El sábado 12 de marzo de 1834 se hizo procesión de rogativa en [[Córdoba]] por la falta de lluvia. Se llevaron a la Santa Iglesia Catedral las imágenes de Nuestra Señora de la Fuensanta y San Rafael y las reliquias de los Santos mártires. En efecto fué muy malo, pues por algunas partes ni aún hubo que segar.
Solo se estudiaron las secuencias de más de doce meses, consideradas las que podían producir mayores efectos sobre una sociedad adaptada al clima mediterráneo.


* [[1837]]. ''En estos días han ocurrido en la Sierra quemás que habrán causado daños notables. El gran calor que reinaba se ha aumentado en ellas, de suerte que hemos experimentado una temperatura insoportable. Continua la sequía en las fuentes públicas con incomodidades incalculables''
=== Periodos generales ===


* [[1849]]-[[1851]]. Período de sequía. Llueve la noche del 23 de diciembre, cayendo en abundancia en Córdoba y provincias limítrofes, terminando una larga sequía.<ref>La España (Madrid. 1848). 27/12/1851, n.º 1.147</ref>
Entre [[1940]] y [[1986]] se identificaron nueve periodos en los que la sequía fue general o casi general en Andalucía y afectó, con diferente intensidad, al territorio cordobés:


* [[1854]]. Llueve el 18 de abril acabando con un periodo de sequía de varios meses.<ref>Diario de Córdoba</ref>
{| class="wikitable" style="width:100%;"
|-
! style="width:25%;" | Periodo
! style="width:75%;" | Características
|-
| [[1942]]-[[1946]]
| Primera gran secuencia seca del periodo analizado, con una duración aproximada de cuatro años y efectos agravados por las dificultades económicas de la posguerra.
|-
| [[1948]]-[[1951]]
| Nuevo déficit prolongado que afectó a buena parte del interior de Andalucía.
|-
| [[1953]]-[[1955]]
| Una de las sequías más intensas de las primeras décadas estudiadas. Córdoba alcanzó un déficit acumulado equivalente aproximadamente al 90 por ciento de su precipitación media anual.
|-
| [[1956]]-[[1959]]
| Secuencia de unos tres años de duración, extendida por gran parte de la región.
|-
| [[1964]]-[[1965]]
| Episodio más breve y de menor intensidad que los registrados en las décadas anteriores.
|-
| [[1966]]-[[1968]]
| Periodo de déficit moderado, con diferencias entre los distintos observatorios.
|-
| [[1970]]-[[1971]]
| Inicio de una acumulación deficitaria que, en el observatorio de Córdoba, no llegó a compensarse completamente durante los años siguientes.
|-
| [[1973]]-[[1976]]
| Sequía generalizada de unos cuatro años. En Córdoba, el déficit acumulado superó el equivalente a una precipitación media anual completa.
|-
| [[1980]]-[[1986]]
| Secuencia más prolongada e intensa del periodo. En Córdoba alcanzó su máximo en octubre de [[1983]].
|}


* [[1856]]. Año extremadamente seco que lleva a celebrar una rogativa en la [[Mezquita Catedral]] el [[23 de noviembre]] para favorecer la lluvia. ''Se decreta que durante 9 días las campanas de todas las iglesias de la población anunciarán la necesidad de elevar a Dios preces para que cese la extraordinaria sequía que experimentamos''.<ref>[https://prensahistorica.mcu.es/es/catalogo_imagenes/grupo.do?path=4052984&posicion=3&presentacion=pagina Diario de Córdoba de comercio, industria, administración, noticias y avisos], año séptimo, número 1855 - 1856, 23 de noviembre de 1856.</ref>
=== Córdoba como enclave de máximo riesgo ===
Los resultados del observatorio de Córdoba fueron los más desfavorables del conjunto analizado.


* [[1857]].
{| class="wikitable" style="width:100%;"
|-
! style="width:55%;" | Indicador
! style="width:45%;" | Resultado en Córdoba
|-
| Número de secuencias secas superiores a un año
| 6
|-
| Meses incluidos en secuencias secas
| 438
|-
| Porcentaje de meses afectados entre [[1940]] y [[1986]]
| 76,4 %
|-
| Duración media de las secuencias
| 73 meses
|-
| Duración de la secuencia más larga
| 203 meses
|-
| Periodo de la secuencia más larga
| Diciembre de [[1970]] a diciembre de [[1986]]
|-
| Intensidad media de las secuencias
| 70,82 % de la precipitación media anual
|-
| Intensidad máxima acumulada
| 164,6 %
|-
| Fecha de la intensidad máxima
| Octubre de [[1983]]
|}


* [[1863]]. Fuerte sequía. En abril se saca la imagen de Jesús Nazareno en [[Castro del Río]].


* [[1874]]. Petición por parte de la [[Hermandad de los Labradores]] para la celebración de oficios religiosos que sirviesen para acaba con la sequía.
Córdoba presentó solo seis grandes secuencias, el número más bajo del estudio junto con otro observatorio. Sin embargo, estas sequías fueron considerablemente más largas que las registradas en otros lugares. La duración media fue de 73 meses, algo más de seis años.


==Siglo XX<ref>[https://institucional.us.es/revistas/andaluces/9/art_1.pdf La sequía en Andalucía (1940-1986)]</ref> ==
La secuencia comprendida entre diciembre de [[1970]] y diciembre de [[1986]] alcanzó 203 meses. Durante ese periodo hubo años y meses lluviosos, pero las precipitaciones no fueron suficientes para compensar plenamente el déficit acumulado desde el inicio.


* [[1924]]. Sequía en el este de España. El caudal de los canales de riego de Zaragoza es escaso.<ref>[https://prensahistorica.mcu.es/catalogo_imagenes/grupo.do?path=1005482111 Zaragoza. La sequía], en el ''Diario de Córdoba'', 17 de julio de 1924, pág. 2.</ref>
El máximo se registró en octubre de [[1983]], cuando la anomalía acumulada equivalía al 164,6 por ciento de una precipitación media anual. Este valor fue el más elevado de todos los observatorios analizados.
* [[1935]]. Fuerte sequía en la provincia de Córdoba que lleva a los labradores a pedir al Obispo la realización de rogativas para la lluvia.
* 1942 - 1946.
* 1948 - 1951.
* 1953 - 1955.
* 1956 - 1959.
* 1964 - 1965-
* 1966 - 1968
* 1970 - 1971
* 1980 - 1986
* [[1995]]. Tercer año de sequía, que deja a muchos puntos de Andalucía sin suministro de agua corriente.
* [[1999]]. Larga sequía que lleva al corte de agua en alguna localidad de la provincia así como la bajada de la presión.


==Siglo XXI==
=== El triángulo Córdoba, Jaén y Granada ===


* [[2006]]. Año de escasas precipitaciones en la provincia
El estudio situó el principal riesgo de sequía del interior andaluz en el ámbito formado por Córdoba, Jaén y Granada. En los tres observatorios, más del 60 por ciento de los meses quedó incluido en secuencias secas prolongadas.


* [[Sequía de 2022|2022]]. Año seco. En enero de 2022 empezó el episodio de sequía. Tras cinco meses sin lluvia, el [[13 de septiembre]] de [[2022]] cayeron las primeras lluvias. De acuerdo con los datos de la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir, a mediados de septiembre de 2022 los embalses de la [[provincia de Córdoba]] se encontraban al 16,3 por ciento de su capacidad, con un total de 632,267 hectómetros cúbicos, mientras que el total de la cuenca del Guadalquivir se eleva a 20,9%. Los embalses de Andalucía llegaban al 25% de su capacidad.<ref>[https://www.diariocordoba.com/agricultura-medio-ambiente/2022/09/15/sequia-nivel-embalses-pantanos-cordoba-64091994.html Sequía en Córdoba: Así está la situación de los embalses de la provincia hoy], en el Diario Córdoba, 15 de septiembre de 2022.</ref>
Córdoba mantenía una elevada correspondencia temporal con los otros dos observatorios. Cuando se iniciaba una sequía prolongada en la ciudad, era frecuente que el déficit afectara también al sector oriental de la cuenca del [[Guadalquivir]], reduciendo la posibilidad de compensar la escasez mediante recursos procedentes de territorios próximos.


* [[Sequía de 2023|2023]]. La situación hídrica de los pantanos de la provincia de Córdoba a [[25 de abril]] continuaba marcada por los efectos de la sequía. De acuerdo con los datos de la [[Confederación Hidrográfica del Guadalquivir]], los embalses de la [[provincia de Córdoba]] se encuentran al 18,74 por ciento de su capacidad, con un total de 3.320 hectómetros cúbicos, mientras que el total de la cuenca se eleva a 24,79%.<ref>[https://www.diariocordoba.com/agricultura-medio-ambiente/2023/04/25/sequia-nivel-embalses-pantanos-cordoba-hoy-64091994.html Sequía en Córdoba: ¿Qué niveles marcan los embalses de Córdoba hoy?], en el ''Diario Córdoba'', 25 de abril de 2023.</ref>
Dentro de la [[Provincia de Córdoba]] aparecieron, sin embargo, diferencias territoriales. El observatorio de [[Villanueva del Rey]], situado en [[Sierra Morena de Córdoba]], registró secuencias menos prolongadas que Córdoba capital, lo que mostraba la influencia de la topografía y de la trayectoria de los frentes atlánticos.
 
== La tendencia observada desde 1940 ==
 
=== Persistencia frente a descenso lineal ===
 
El estudio de [[1987]] no concluyó que las precipitaciones anuales hubieran descendido de manera continua entre [[1940]] y [[1986]]. Las series alternaban años secos y húmedos sin dibujar una línea final claramente descendente.
 
La tendencia más relevante para Córdoba era otra: los déficits tendían a encadenarse y necesitaban largos periodos para ser compensados. Las lluvias podían reaparecer sin que finalizara la sequía acumulada.
 
Por tanto, la evolución desde los años cuarenta no debe describirse únicamente como una reducción lineal de la lluvia, sino mediante tres elementos:
 
La elevada irregularidad entre años consecutivos.
La aparición de secuencias secas de larga duración.
La dificultad de compensar déficits acumulados mediante periodos húmedos breves.
 
La propia autora señaló en [[1987]] que los episodios más graves se concentraban en los extremos de la serie: las décadas de [[1940]] y [[1950]], por un lado, y el periodo iniciado a mediados de la década de [[1970]], por otro. Aunque consideraba insuficiente la extensión de la serie para confirmar una tendencia progresiva hacia una mayor aridez, recomendaba seguir observando la posible prolongación y persistencia de las sequías.<ref name="pita" />
 
=== Menos agua disponible aunque no disminuya claramente la lluvia anual ===
 
Investigaciones posteriores sobre la cuenca del [[Guadalquivir]] analizaron el periodo [[1950]]-[[2015]]. Sus resultados mostraron una disminución generalizada y estadísticamente significativa de los caudales, aunque los cambios en la precipitación anual total no fueron significativos.
 
La reducción del agua circulante fue relacionada con el aumento de la evapotranspiración potencial y con cambios en la distribución estacional de las lluvias, especialmente durante el invierno. Una cantidad anual semejante de lluvia puede generar menos recursos si cae en momentos menos favorables, se concentra en episodios intensos o coincide con temperaturas más elevadas.<ref>Pablo Yeste, Javier Dorador, Wenceslao Martín-Rosales, Eduardo Molero, María Jesús Esteban-Parra y Francisco Javier Rueda, "Climate-driven trends in the streamflow records of a reference hydrologic network in Southern Spain", Journal of Hydrology, 2018, https://doi.org/10.1016/j.jhydrol.2018.08.063. Consultado el 3 de agosto de 2026.</ref>
 
Esta evolución permite diferenciar entre la precipitación registrada y el agua finalmente disponible para ríos, embalses, acuíferos, cultivos y abastecimientos.
 
=== Aumento de la demanda evaporativa ===
 
El incremento de las temperaturas aumenta la evaporación desde el suelo y las masas de agua, además de la transpiración de las plantas. En consecuencia, un mismo déficit de lluvia puede producir efectos más intensos que en décadas anteriores.
 
La sequía europea y mediterránea de [[2021]]-[[2022]] no fue la más extrema del registro histórico si se consideraba únicamente la precipitación. Sin embargo, la elevada demanda evaporativa asociada a las temperaturas convirtió el episodio en uno de los más severos desde el punto de vista de la humedad del suelo y de la generación de escorrentía.<ref>Sergio M. Vicente-Serrano, Dominic G. Miralles, Raúl R. García-Herrera y otros, "Examining the outstanding Euro-Mediterranean drought of 2021-2022 and its historical context", Journal of Hydrology, 2024, https://doi.org/10.1016/j.jhydrol.2024.130797. Consultado el 3 de agosto de 2026.</ref>
 
== La sequía de 1991 a 1995 ==
 
La sequía iniciada a comienzos de la década de [[1990]] afectó al centro y al sur de la península. El trienio hidrológico comprendido entre [[1991]] y [[1994]] fue calificado oficialmente como el más seco del [[Siglo XX]] en varias de las principales cuencas meridionales, entre ellas la del [[Guadalquivir]].<ref>Jefatura del Estado, "Real Decreto-ley 1/1995, de 10 de febrero, por el que se arbitran medidas de carácter urgente en materia de abastecimientos hidráulicos", Boletín Oficial del Estado, 13 de febrero de 1995, https://www.boe.es/buscar/doc.php?id=BOE-A-1995-3744. Consultado el 3 de agosto de 2026.</ref>
 
En el año hidrológico [[1994]]-[[1995]], algunas áreas meridionales recibieron alrededor de 200 milímetros y las aportaciones a las cuencas se situaron en torno al diez por ciento de las habituales.<ref>Jefatura del Estado, "Real Decreto-ley 6/1995, de 14 de julio, por el que se adoptan medidas extraordinarias, excepcionales y urgentes en materia de abastecimientos hidráulicos como consecuencia de la persistencia de la sequía", Boletín Oficial del Estado, 22 de julio de 1995, https://www.boe.es/eli/es/rdl/1995/07/14/6. Consultado el 3 de agosto de 2026.</ref>
 
Aunque la sequía afectó a la agricultura cordobesa y redujo las reservas disponibles, Córdoba capital evitó los cortes domiciliarios que se impusieron en numerosas ciudades andaluzas. En agosto de [[1995]], Córdoba y otra capital eran las únicas de la región que no padecían restricciones de abastecimiento.<ref>Kike Calvo, "La sequía obliga a endurecer las restricciones en casi toda Andalucía", El País, 29 de agosto de 1995, https://elpais.com/diario/1995/08/29/espana/809647207_850215.html. Consultado el 3 de agosto de 2026.</ref>
 
El episodio mostró la diferencia entre sequía meteorológica y escasez urbana: la existencia de reservas e infraestructuras permitió mantener el suministro de la capital, pero no eliminó las consecuencias sobre cultivos, pastos y cursos de agua.
 
== Sequías de comienzos del siglo XXI ==
 
=== El periodo de 2004 a 2006 ===
 
La escasez de precipitaciones reapareció durante los primeros años del [[Siglo XXI]]. En septiembre de [[2005]], el obispo [[Juan José Asenjo Pelegrina]] pidió a las parroquias y comunidades religiosas de Córdoba que realizaran oraciones por el final de la sequía.
 
La petición mostró la continuidad de una práctica histórica, aunque las respuestas institucionales se apoyaban ya en embalses, modernización de regadíos, restricciones preventivas e indicadores meteorológicos.<ref>Manuel Planelles, "El agua que viene del cielo", El País, 3 de octubre de 2005, https://elpais.com/diario/2005/10/03/andalucia/1128291741_850215.html. Consultado el 3 de agosto de 2026.</ref>
 
Desde [[2004]], la administración ambiental andaluza publica información trimestral sobre precipitaciones, temperaturas e intensidad de la sequía. Las series del Índice Estandarizado de Sequía Pluviométrica permiten observar la evolución acumulada desde [[1951]].<ref>Consejería de Sostenibilidad y Medio Ambiente, "Información climatológica trimestral desde 2004", Portal Ambiental de Andalucía, s. f., https://www.juntadeandalucia.es/medioambiente/portal/areas-tematicas/cambio-climatico-y-clima/clima-en-andalucia/seguimiento-principales-variables-climaticas-andalucia/informacion-climatologica-trimestral/desde-2004. Consultado el 3 de agosto de 2026.</ref>
 
=== La sequía de 2021 a 2024 ===
 
La sequía iniciada alrededor de [[2021]] produjo uno de los principales problemas contemporáneos de abastecimiento de la [[Provincia de Córdoba]].
 
En septiembre de [[2022]], los embalses de la provincia almacenaban aproximadamente 632 hectómetros cúbicos, equivalentes al 16,3 por ciento de su capacidad. El conjunto de la cuenca del [[Guadalquivir]] se encontraba en torno al 20,9 por ciento.<ref>Redacción, "Sequía en Córdoba: así está la situación de los embalses de la provincia hoy", Diario Córdoba, 15 de septiembre de 2022, https://www.diariocordoba.com/agricultura-medio-ambiente/2022/09/15/sequia-nivel-embalses-pantanos-cordoba-64091994.html. Consultado el 3 de agosto de 2026.</ref>
 
El principal impacto se produjo en el norte provincial, donde el [[Embalse de Sierra Boyera]] abastecía a las comarcas de [[Los Pedroches]] y el [[Valle del Guadiato]].
 
La falta de precipitaciones agotó completamente Sierra Boyera durante la primavera de [[2023]]. El suministro tuvo que realizarse mediante una conexión provisional con el [[Embalse de La Colada]]. Sin embargo, el agua captada presentó concentraciones elevadas de carbono orgánico total y problemas de coloración y transparencia.
 
La Junta de Andalucía declaró que el agua distribuida en la zona norte no era apta para beber ni cocinar, aunque podía continuar utilizándose para el aseo y la limpieza. La medida afectó a unos 80.000 habitantes de 27 municipios.<ref>Consejería de Salud y Consumo, "Salud y Consumo declara no apta para el consumo el agua de la zona de abastecimiento Norte de Córdoba", Junta de Andalucía, 17 de abril de 2023, https://www.juntadeandalucia.es/organismos/sanidadpresidenciayemergencias/servicios/actualidad/noticias/detalle/410194.html. Consultado el 3 de agosto de 2026.</ref>
 
Durante aproximadamente un año, el agua potable fue distribuida mediante camiones cisterna, depósitos y puntos de recogida. La situación afectó a viviendas, centros educativos, establecimientos hosteleros, explotaciones ganaderas y servicios públicos.
 
Las lluvias de marzo y abril de [[2024]], junto con las obras de emergencia y las mejoras introducidas en la [[Estación de Tratamiento de Agua Potable de Sierra Boyera]], permitieron recuperar el suministro de agua potable a finales de abril de [[2024]].<ref>Defensor del Pueblo Andaluz, "Tras las últimas lluvias y las medidas de las administraciones se soluciona el problema de abastecimiento de agua potable en la Comarca del Guadiato y el Valle de los Pedroches", Defensor del Pueblo Andaluz, 17 de junio de 2024, https://www.defensordelpuebloandaluz.es/tras-las-ultimas-lluvias-y-las-medidas-de-las-administraciones-se-soluciona-el-problema-de-0. Consultado el 3 de agosto de 2026.</ref>
 
La actuación para adaptar la planta de Sierra Boyera al tratamiento del agua procedente de La Colada contó con un presupuesto aproximado de cuatro millones de euros. Incluyó intervenciones en la estación potabilizadora, los depósitos, las conducciones y el propio embalse.<ref>Dirección General de Infraestructuras del Agua, "Resolución de 7 de febrero de 2024 por la que se publica el convenio para infraestructuras de abastecimiento de los municipios de la Zona Norte de Córdoba", Boletín Oficial de la Junta de Andalucía, 14 de febrero de 2024, https://www.juntadeandalucia.es/boja/2024/32/54.html. Consultado el 3 de agosto de 2026.</ref>
 
== Consecuencias históricas ==
 
=== Agricultura y ganadería ===
 
La agricultura ha sido tradicionalmente el sector más expuesto. Las sequías han provocado:
 
Pérdida de cereales y cultivos herbáceos en la [[Campiña cordobesa]].
Reducción de los pastos en [[Los Pedroches]] y el [[Valle del Guadiato]].
Descenso de la producción de secano.
Mayor necesidad de riego en el olivar.
Incremento del coste de la alimentación y el abastecimiento del ganado.
Reducción de las aportaciones disponibles para las comunidades de regantes.
 
La duración de la sequía resulta especialmente importante. Una campaña seca puede reducir una cosecha, mientras que varios años consecutivos disminuyen las reservas del suelo, agotan pozos y manantiales y debilitan la capacidad económica de las explotaciones.
 
=== Abastecimiento urbano ===
 
Córdoba capital ha contado con una mayor capacidad de regulación que numerosos municipios rurales. Sin embargo, las crisis del norte provincial mostraron que la existencia de un embalse no garantiza por sí sola el suministro.
 
La disponibilidad depende también de:
 
La conexión entre diferentes sistemas.
La calidad del agua almacenada.
La capacidad de las plantas potabilizadoras.
El estado y las pérdidas de las conducciones.
La distribución territorial de las precipitaciones.
La relación entre reservas y consumo.
 
=== Ríos, manantiales y ecosistemas ===
 
Los periodos secos reducen el caudal del [[Guadalquivir]] y de sus afluentes, afectan a los arroyos estacionales y disminuyen la recarga de acuíferos y manantiales.
 
Los embalses con niveles muy bajos pueden experimentar aumento de la temperatura del agua, concentración de contaminantes, proliferación de materia orgánica y pérdida de calidad. Estos procesos fueron relevantes en la crisis de La Colada y Sierra Boyera.
 
La vegetación de la [[Sierra de Córdoba]] también queda sometida a un mayor estrés hídrico, especialmente cuando la falta de precipitaciones coincide con temperaturas elevadas y olas de calor.
 
== Respuestas sociales e institucionales ==
 
=== Rogativas ===
 
Durante siglos, la respuesta pública más visible fueron las rogativas. El [[Ayuntamiento de Córdoba]], el [[Cabildo Catedralicio]], las parroquias, las hermandades y los agricultores organizaban procesiones y novenarios.
 
Las imágenes más vinculadas a estas ceremonias fueron:
 
La [[Virgen de Villaviciosa]].
La [[Virgen de la Fuensanta]].
[[San Rafael]].
Las reliquias de los [[Santos Mártires]].
San Isidro Labrador.
 
Estas ceremonias constituyen una fuente documental para reconstruir sequías anteriores a los registros meteorológicos.
 
=== Regulación y obras hidráulicas ===
 
Durante el [[Siglo XX]], las respuestas se desplazaron hacia la construcción de embalses, estaciones de tratamiento, conducciones y redes supramunicipales.
 
La crisis de [[2023]] impulsó la adaptación de la planta de Sierra Boyera, la conexión provisional con La Colada y la tramitación de una conducción definitiva para el abastecimiento de la zona norte.
 
=== Indicadores y planes de emergencia ===
 
La gestión contemporánea utiliza indicadores separados para la sequía meteorológica y la escasez de recursos. Estos sistemas permiten declarar situaciones de normalidad, prealerta, alerta o emergencia y aplicar medidas progresivas de ahorro.
 
En [[2024]], las tarifas de [[EMACSA]] incorporaron la posibilidad de aplicar incrementos extraordinarios durante una declaración de emergencia por sequía. Los consumos domésticos elevados podrían experimentar recargos del 25 o del 50 por ciento mientras permaneciera vigente la situación.<ref>Dirección General de Tributos, Financiación, Relaciones Financieras con las Corporaciones Locales y Juego, "Resolución de 6 de septiembre de 2024 por la que se autorizan las tarifas de abastecimiento de agua potable de EMACSA", Boletín Oficial de la Junta de Andalucía, 30 de septiembre de 2024, https://www.juntadeandalucia.es/boja/2024/190/45. Consultado el 3 de agosto de 2026.</ref>
 
La revisión del [[Plan Especial de Sequía del Guadalquivir]] fue aprobada mediante orden de [[1 de junio]] de [[2026]]. El plan establece indicadores, medidas de administración de las reservas y sistemas de abastecimiento obligados a disponer de planes de emergencia.<ref>Confederación Hidrográfica del Guadalquivir, "Plan de sequía vigente del Guadalquivir", Confederación Hidrográfica del Guadalquivir, 15 de junio de 2026, https://www.chguadalquivir.es/plan-de-sequia-vigente-guadalquivir. Consultado el 3 de agosto de 2026.</ref>
 
== Proyecciones para la provincia ==
 
Un estudio publicado por investigadores de la [[Universidad de Córdoba]] utilizó [[La Rambla]] como emplazamiento representativo del clima semiárido del sur peninsular.
 
Bajo el escenario de emisiones RCP 8.5 utilizado por el trabajo, la precipitación media proyectada disminuiría desde unos 530 milímetros anuales en el periodo [[2006]]-[[2040]] hasta 498 milímetros entre [[2041]] y [[2070]], y alrededor de 399 milímetros entre [[2071]] y [[2100]].
 
El estudio proyectó además un aumento de la frecuencia de campañas en las que la humedad del suelo permanecería por debajo del umbral necesario durante gran parte o toda la temporada de crecimiento.<ref>María del Pilar Jiménez-Donaire, Juan Vicente Giráldez y Tom Vanwalleghem, "Impact of Climate Change on Agricultural Droughts in Spain", Water, 17 de noviembre de 2020, https://doi.org/10.3390/w12113214. Consultado el 3 de agosto de 2026.</ref>
 
Estas cifras constituyen proyecciones condicionadas por un escenario climático concreto, no predicciones anuales. No obstante, muestran que el aumento de las temperaturas y de la evapotranspiración puede incrementar la severidad de las sequías agrícolas incluso cuando la evolución de la precipitación conserve una elevada variabilidad.
 
== Cronología resumida ==
 
{| class="wikitable" style="width:100%;"
|-
! style="width:22%;" | Fecha
! style="width:78%;" | Acontecimiento
|-
| [[941]]-[[942]]
| Desecación de aljibes e interrupción de labores agrícolas en la Córdoba andalusí.
|-
| [[1528]]-[[1529]]
| Primera gran sequía moderna documentada en la ciudad. Rogativa a la [[Virgen de la Fuensanta]].
|-
| [[1578]]
| Sequía prolongada, novenario y sucesivas procesiones públicas.
|-
| [[1616]]-[[1617]]
| Años secos y estériles, con encarecimiento del trigo.
|-
| [[1641]]
| Pérdida de sembrados y muerte de ganado por falta de agua.
|-
| [[1683]]
| Falta de agua para los molinos y dificultades para cultivar el campo.
|-
| [[1722]]
| Desecación de fuentes, pozos y manantiales.
|-
| [[1738]]
| Pérdida de cultivos e importación de trigo.
|-
| [[1750]]
| Sequía generalizada, rogativas y carestía.
|-
| [[1817]], [[1824]] y [[1834]]
| Procesiones con la [[Virgen de la Fuensanta]], [[San Rafael]] y las reliquias de los [[Santos Mártires]].
|-
| [[1856]]
| Sequía extrema y rogativas durante nueve días.
|-
| [[1863]]-[[1896]]
| Repetición de procesiones públicas para pedir lluvia.
|-
| [[1935]]
| Rogativa de agricultores con San Rafael, la Virgen de la Fuensanta y San Isidro.
|-
| [[1942]]-[[1959]]
| Sucesión de cuatro grandes secuencias secas.
|-
| [[1970]]-[[1986]]
| Mayor secuencia acumulada registrada en Córdoba durante el estudio de Pita López.
|-
| Octubre de [[1983]]
| Máximo déficit acumulado de la serie [[1940]]-[[1986]].
|-
| [[1991]]-[[1995]]
| Sequía prolongada en la cuenca del [[Guadalquivir]]. Córdoba capital mantuvo el suministro sin cortes.
|-
| [[2005]]
| Nueva petición pública de oraciones por el final de la sequía.
|-
| [[2021]]-[[2024]]
| Sequía prolongada con especial incidencia en el norte de la provincia.
|-
| [[2023]]
| Agotamiento del [[Embalse de Sierra Boyera]] y declaración del agua de la zona norte como no apta para beber.
|-
| Abril de [[2024]]
| Restablecimiento del suministro de agua potable en [[Los Pedroches]] y el [[Valle del Guadiato]].
|-
| [[2026]]
| Entrada en vigor de la revisión del [[Plan Especial de Sequía del Guadalquivir]].
|}
 
 
 
{| class="wikitable" style="width:100%;"
|-
! style="width:55%;" | Indicador
! style="width:45%;" | Resultado en Córdoba
|-
| Número de secuencias secas superiores a un año
| 6
|-
| Meses incluidos en secuencias secas
| 438
|-
| Porcentaje de meses afectados entre [[1940]] y [[1986]]
| 76,4 %
|-
| Duración media de las secuencias
| 73 meses
|-
| Duración de la secuencia más larga
| 203 meses
|-
| Periodo de la secuencia más larga
| Diciembre de [[1970]] a diciembre de [[1986]]
|-
| Intensidad media de las secuencias
| 70,82 % de la precipitación media anual
|-
| Intensidad máxima acumulada
| 164,6 %
|-
| Fecha de la intensidad máxima
| Octubre de [[1983]]
|}
 
 
Córdoba presentó solo seis grandes secuencias, el número más bajo del estudio junto con otro observatorio. Sin embargo, estas sequías fueron considerablemente más largas que las registradas en otros lugares. La duración media fue de 73 meses, algo más de seis años.
 
La secuencia comprendida entre diciembre de [[1970]] y diciembre de [[1986]] alcanzó 203 meses. Durante ese periodo hubo años y meses lluviosos, pero las precipitaciones no fueron suficientes para compensar plenamente el déficit acumulado desde el inicio.
 
El máximo se registró en octubre de [[1983]], cuando la anomalía acumulada equivalía al 164,6 por ciento de una precipitación media anual. Este valor fue el más elevado de todos los observatorios analizados.
 
=== El triángulo Córdoba, Jaén y Granada ===
 
El estudio situó el principal riesgo de sequía del interior andaluz en el ámbito formado por Córdoba, Jaén y Granada. En los tres observatorios, más del 60 por ciento de los meses quedó incluido en secuencias secas prolongadas.
 
Córdoba mantenía una elevada correspondencia temporal con los otros dos observatorios. Cuando se iniciaba una sequía prolongada en la ciudad, era frecuente que el déficit afectara también al sector oriental de la cuenca del [[Guadalquivir]], reduciendo la posibilidad de compensar la escasez mediante recursos procedentes de territorios próximos.
 
Dentro de la [[Provincia de Córdoba]] aparecieron, sin embargo, diferencias territoriales. El observatorio de [[Villanueva del Rey]], situado en [[Sierra Morena de Córdoba]], registró secuencias menos prolongadas que Córdoba capital, lo que mostraba la influencia de la topografía y de la trayectoria de los frentes atlánticos.
 
== La tendencia observada desde 1940 ==
 
=== Persistencia frente a descenso lineal ===
 
El estudio de [[1987]] no concluyó que las precipitaciones anuales hubieran descendido de manera continua entre [[1940]] y [[1986]]. Las series alternaban años secos y húmedos sin dibujar una línea final claramente descendente.
 
La tendencia más relevante para Córdoba era otra: los déficits tendían a encadenarse y necesitaban largos periodos para ser compensados. Las lluvias podían reaparecer sin que finalizara la sequía acumulada.
 
Por tanto, la evolución desde los años cuarenta no debe describirse únicamente como una reducción lineal de la lluvia, sino mediante tres elementos:
 
La elevada irregularidad entre años consecutivos.
La aparición de secuencias secas de larga duración.
La dificultad de compensar déficits acumulados mediante periodos húmedos breves.
 
La propia autora señaló en [[1987]] que los episodios más graves se concentraban en los extremos de la serie: las décadas de [[1940]] y [[1950]], por un lado, y el periodo iniciado a mediados de la década de [[1970]], por otro. Aunque consideraba insuficiente la extensión de la serie para confirmar una tendencia progresiva hacia una mayor aridez, recomendaba seguir observando la posible prolongación y persistencia de las sequías.<ref name="pita" />
 
=== Menos agua disponible aunque no disminuya claramente la lluvia anual ===
 
Investigaciones posteriores sobre la cuenca del [[Guadalquivir]] analizaron el periodo [[1950]]-[[2015]]. Sus resultados mostraron una disminución generalizada y estadísticamente significativa de los caudales, aunque los cambios en la precipitación anual total no fueron significativos.
 
La reducción del agua circulante fue relacionada con el aumento de la evapotranspiración potencial y con cambios en la distribución estacional de las lluvias, especialmente durante el invierno. Una cantidad anual semejante de lluvia puede generar menos recursos si cae en momentos menos favorables, se concentra en episodios intensos o coincide con temperaturas más elevadas.<ref>Pablo Yeste, Javier Dorador, Wenceslao Martín-Rosales, Eduardo Molero, María Jesús Esteban-Parra y Francisco Javier Rueda, "Climate-driven trends in the streamflow records of a reference hydrologic network in Southern Spain", Journal of Hydrology, 2018, https://doi.org/10.1016/j.jhydrol.2018.08.063. Consultado el 3 de agosto de 2026.</ref>
 
Esta evolución permite diferenciar entre la precipitación registrada y el agua finalmente disponible para ríos, embalses, acuíferos, cultivos y abastecimientos.
 
=== Aumento de la demanda evaporativa ===
 
El incremento de las temperaturas aumenta la evaporación desde el suelo y las masas de agua, además de la transpiración de las plantas. En consecuencia, un mismo déficit de lluvia puede producir efectos más intensos que en décadas anteriores.
 
La sequía europea y mediterránea de [[2021]]-[[2022]] no fue la más extrema del registro histórico si se consideraba únicamente la precipitación. Sin embargo, la elevada demanda evaporativa asociada a las temperaturas convirtió el episodio en uno de los más severos desde el punto de vista de la humedad del suelo y de la generación de escorrentía.<ref>Sergio M. Vicente-Serrano, Dominic G. Miralles, Raúl R. García-Herrera y otros, "Examining the outstanding Euro-Mediterranean drought of 2021-2022 and its historical context", Journal of Hydrology, 2024, https://doi.org/10.1016/j.jhydrol.2024.130797. Consultado el 3 de agosto de 2026.</ref>
 
== La sequía de 1991 a 1995 ==
 
La sequía iniciada a comienzos de la década de [[1990]] afectó al centro y al sur de la península. El trienio hidrológico comprendido entre [[1991]] y [[1994]] fue calificado oficialmente como el más seco del [[Siglo XX]] en varias de las principales cuencas meridionales, entre ellas la del [[Guadalquivir]].<ref>Jefatura del Estado, "Real Decreto-ley 1/1995, de 10 de febrero, por el que se arbitran medidas de carácter urgente en materia de abastecimientos hidráulicos", Boletín Oficial del Estado, 13 de febrero de 1995, https://www.boe.es/buscar/doc.php?id=BOE-A-1995-3744. Consultado el 3 de agosto de 2026.</ref>
 
En el año hidrológico [[1994]]-[[1995]], algunas áreas meridionales recibieron alrededor de 200 milímetros y las aportaciones a las cuencas se situaron en torno al diez por ciento de las habituales.<ref>Jefatura del Estado, "Real Decreto-ley 6/1995, de 14 de julio, por el que se adoptan medidas extraordinarias, excepcionales y urgentes en materia de abastecimientos hidráulicos como consecuencia de la persistencia de la sequía", Boletín Oficial del Estado, 22 de julio de 1995, https://www.boe.es/eli/es/rdl/1995/07/14/6. Consultado el 3 de agosto de 2026.</ref>
 
Aunque la sequía afectó a la agricultura cordobesa y redujo las reservas disponibles, Córdoba capital evitó los cortes domiciliarios que se impusieron en numerosas ciudades andaluzas. En agosto de [[1995]], Córdoba y otra capital eran las únicas de la región que no padecían restricciones de abastecimiento.<ref>Kike Calvo, "La sequía obliga a endurecer las restricciones en casi toda Andalucía", El País, 29 de agosto de 1995, https://elpais.com/diario/1995/08/29/espana/809647207_850215.html. Consultado el 3 de agosto de 2026.</ref>
 
El episodio mostró la diferencia entre sequía meteorológica y escasez urbana: la existencia de reservas e infraestructuras permitió mantener el suministro de la capital, pero no eliminó las consecuencias sobre cultivos, pastos y cursos de agua.
 
== Sequías de comienzos del siglo XXI ==
 
=== El periodo de 2004 a 2006 ===
 
La escasez de precipitaciones reapareció durante los primeros años del [[Siglo XXI]]. En septiembre de [[2005]], el obispo [[Juan José Asenjo Pelegrina]] pidió a las parroquias y comunidades religiosas de Córdoba que realizaran oraciones por el final de la sequía.
 
La petición mostró la continuidad de una práctica histórica, aunque las respuestas institucionales se apoyaban ya en embalses, modernización de regadíos, restricciones preventivas e indicadores meteorológicos.<ref>Manuel Planelles, "El agua que viene del cielo", El País, 3 de octubre de 2005, https://elpais.com/diario/2005/10/03/andalucia/1128291741_850215.html. Consultado el 3 de agosto de 2026.</ref>
 
Desde [[2004]], la administración ambiental andaluza publica información trimestral sobre precipitaciones, temperaturas e intensidad de la sequía. Las series del Índice Estandarizado de Sequía Pluviométrica permiten observar la evolución acumulada desde [[1951]].<ref>Consejería de Sostenibilidad y Medio Ambiente, "Información climatológica trimestral desde 2004", Portal Ambiental de Andalucía, s. f., https://www.juntadeandalucia.es/medioambiente/portal/areas-tematicas/cambio-climatico-y-clima/clima-en-andalucia/seguimiento-principales-variables-climaticas-andalucia/informacion-climatologica-trimestral/desde-2004. Consultado el 3 de agosto de 2026.</ref>
 
=== La sequía de 2021 a 2024 ===
 
La sequía iniciada alrededor de [[2021]] produjo uno de los principales problemas contemporáneos de abastecimiento de la [[Provincia de Córdoba]].
 
En septiembre de [[2022]], los embalses de la provincia almacenaban aproximadamente 632 hectómetros cúbicos, equivalentes al 16,3 por ciento de su capacidad. El conjunto de la cuenca del [[Guadalquivir]] se encontraba en torno al 20,9 por ciento.<ref>Redacción, "Sequía en Córdoba: así está la situación de los embalses de la provincia hoy", Diario Córdoba, 15 de septiembre de 2022, https://www.diariocordoba.com/agricultura-medio-ambiente/2022/09/15/sequia-nivel-embalses-pantanos-cordoba-64091994.html. Consultado el 3 de agosto de 2026.</ref>
 
El principal impacto se produjo en el norte provincial, donde el [[Embalse de Sierra Boyera]] abastecía a las comarcas de [[Los Pedroches]] y el [[Valle del Guadiato]].
 
La falta de precipitaciones agotó completamente Sierra Boyera durante la primavera de [[2023]]. El suministro tuvo que realizarse mediante una conexión provisional con el [[Embalse de La Colada]]. Sin embargo, el agua captada presentó concentraciones elevadas de carbono orgánico total y problemas de coloración y transparencia.
 
La Junta de Andalucía declaró que el agua distribuida en la zona norte no era apta para beber ni cocinar, aunque podía continuar utilizándose para el aseo y la limpieza. La medida afectó a unos 80.000 habitantes de 27 municipios.<ref>Consejería de Salud y Consumo, "Salud y Consumo declara no apta para el consumo el agua de la zona de abastecimiento Norte de Córdoba", Junta de Andalucía, 17 de abril de 2023, https://www.juntadeandalucia.es/organismos/sanidadpresidenciayemergencias/servicios/actualidad/noticias/detalle/410194.html. Consultado el 3 de agosto de 2026.</ref>
 
Durante aproximadamente un año, el agua potable fue distribuida mediante camiones cisterna, depósitos y puntos de recogida. La situación afectó a viviendas, centros educativos, establecimientos hosteleros, explotaciones ganaderas y servicios públicos.
 
Las lluvias de marzo y abril de [[2024]], junto con las obras de emergencia y las mejoras introducidas en la [[Estación de Tratamiento de Agua Potable de Sierra Boyera]], permitieron recuperar el suministro de agua potable a finales de abril de [[2024]].<ref>Defensor del Pueblo Andaluz, "Tras las últimas lluvias y las medidas de las administraciones se soluciona el problema de abastecimiento de agua potable en la Comarca del Guadiato y el Valle de los Pedroches", Defensor del Pueblo Andaluz, 17 de junio de 2024, https://www.defensordelpuebloandaluz.es/tras-las-ultimas-lluvias-y-las-medidas-de-las-administraciones-se-soluciona-el-problema-de-0. Consultado el 3 de agosto de 2026.</ref>
 
La actuación para adaptar la planta de Sierra Boyera al tratamiento del agua procedente de La Colada contó con un presupuesto aproximado de cuatro millones de euros. Incluyó intervenciones en la estación potabilizadora, los depósitos, las conducciones y el propio embalse.<ref>Dirección General de Infraestructuras del Agua, "Resolución de 7 de febrero de 2024 por la que se publica el convenio para infraestructuras de abastecimiento de los municipios de la Zona Norte de Córdoba", Boletín Oficial de la Junta de Andalucía, 14 de febrero de 2024, https://www.juntadeandalucia.es/boja/2024/32/54.html. Consultado el 3 de agosto de 2026.</ref>
 
== Consecuencias históricas ==
 
=== Agricultura y ganadería ===
 
La agricultura ha sido tradicionalmente el sector más expuesto. Las sequías han provocado:
 
Pérdida de cereales y cultivos herbáceos en la [[Campiña cordobesa]].
Reducción de los pastos en [[Los Pedroches]] y el [[Valle del Guadiato]].
Descenso de la producción de secano.
Mayor necesidad de riego en el olivar.
Incremento del coste de la alimentación y el abastecimiento del ganado.
Reducción de las aportaciones disponibles para las comunidades de regantes.
 
La duración de la sequía resulta especialmente importante. Una campaña seca puede reducir una cosecha, mientras que varios años consecutivos disminuyen las reservas del suelo, agotan pozos y manantiales y debilitan la capacidad económica de las explotaciones.
 
=== Abastecimiento urbano ===
 
Córdoba capital ha contado con una mayor capacidad de regulación que numerosos municipios rurales. Sin embargo, las crisis del norte provincial mostraron que la existencia de un embalse no garantiza por sí sola el suministro.
 
La disponibilidad depende también de:
 
La conexión entre diferentes sistemas.
La calidad del agua almacenada.
La capacidad de las plantas potabilizadoras.
El estado y las pérdidas de las conducciones.
La distribución territorial de las precipitaciones.
La relación entre reservas y consumo.
 
=== Ríos, manantiales y ecosistemas ===
 
Los periodos secos reducen el caudal del [[Guadalquivir]] y de sus afluentes, afectan a los arroyos estacionales y disminuyen la recarga de acuíferos y manantiales.
 
Los embalses con niveles muy bajos pueden experimentar aumento de la temperatura del agua, concentración de contaminantes, proliferación de materia orgánica y pérdida de calidad. Estos procesos fueron relevantes en la crisis de La Colada y Sierra Boyera.
 
La vegetación de la [[Sierra de Córdoba]] también queda sometida a un mayor estrés hídrico, especialmente cuando la falta de precipitaciones coincide con temperaturas elevadas y olas de calor.
 
== Respuestas sociales e institucionales ==
 
=== Rogativas ===
 
Durante siglos, la respuesta pública más visible fueron las rogativas. El [[Ayuntamiento de Córdoba]], el [[Cabildo Catedralicio]], las parroquias, las hermandades y los agricultores organizaban procesiones y novenarios.
 
Las imágenes más vinculadas a estas ceremonias fueron:
 
* La [[Virgen de Villaviciosa]].
* La [[Virgen de la Fuensanta]].
* [[San Rafael]].
* Las reliquias de los [[Santos Mártires]].
* San Isidro Labrador.
 
Estas ceremonias constituyen una fuente documental para reconstruir sequías anteriores a los registros meteorológicos.
 
=== Regulación y obras hidráulicas ===
 
Durante el [[Siglo XX]], las respuestas se desplazaron hacia la construcción de embalses, estaciones de tratamiento, conducciones y redes supramunicipales.
 
La crisis de [[2023]] impulsó la adaptación de la planta de Sierra Boyera, la conexión provisional con La Colada y la tramitación de una conducción definitiva para el abastecimiento de la zona norte.
 
=== Indicadores y planes de emergencia ===
 
La gestión contemporánea utiliza indicadores separados para la sequía meteorológica y la escasez de recursos. Estos sistemas permiten declarar situaciones de normalidad, prealerta, alerta o emergencia y aplicar medidas progresivas de ahorro.
 
En [[2024]], las tarifas de [[EMACSA]] incorporaron la posibilidad de aplicar incrementos extraordinarios durante una declaración de emergencia por sequía. Los consumos domésticos elevados podrían experimentar recargos del 25 o del 50 por ciento mientras permaneciera vigente la situación.<ref>Dirección General de Tributos, Financiación, Relaciones Financieras con las Corporaciones Locales y Juego, "Resolución de 6 de septiembre de 2024 por la que se autorizan las tarifas de abastecimiento de agua potable de EMACSA", Boletín Oficial de la Junta de Andalucía, 30 de septiembre de 2024, https://www.juntadeandalucia.es/boja/2024/190/45. Consultado el 3 de agosto de 2026.</ref>
 
La revisión del [[Plan Especial de Sequía del Guadalquivir]] fue aprobada mediante orden de [[1 de junio]] de [[2026]]. El plan establece indicadores, medidas de administración de las reservas y sistemas de abastecimiento obligados a disponer de planes de emergencia.<ref>Confederación Hidrográfica del Guadalquivir, "Plan de sequía vigente del Guadalquivir", Confederación Hidrográfica del Guadalquivir, 15 de junio de 2026, https://www.chguadalquivir.es/plan-de-sequia-vigente-guadalquivir. Consultado el 3 de agosto de 2026.</ref>
 
== Proyecciones para la provincia ==
 
Un estudio publicado por investigadores de la [[Universidad de Córdoba]] utilizó [[La Rambla]] como emplazamiento representativo del clima semiárido del sur peninsular.
 
Bajo el escenario de emisiones RCP 8.5 utilizado por el trabajo, la precipitación media proyectada disminuiría desde unos 530 milímetros anuales en el periodo [[2006]]-[[2040]] hasta 498 milímetros entre [[2041]] y [[2070]], y alrededor de 399 milímetros entre [[2071]] y [[2100]].
 
El estudio proyectó además un aumento de la frecuencia de campañas en las que la humedad del suelo permanecería por debajo del umbral necesario durante gran parte o toda la temporada de crecimiento.<ref>María del Pilar Jiménez-Donaire, Juan Vicente Giráldez y Tom Vanwalleghem, "Impact of Climate Change on Agricultural Droughts in Spain", Water, 17 de noviembre de 2020, https://doi.org/10.3390/w12113214. Consultado el 3 de agosto de 2026.</ref>
 
Estas cifras constituyen proyecciones condicionadas por un escenario climático concreto, no predicciones anuales. No obstante, muestran que el aumento de las temperaturas y de la evapotranspiración puede incrementar la severidad de las sequías agrícolas incluso cuando la evolución de la precipitación conserve una elevada variabilidad.
 
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| [[1942]]-[[1946]]
| Primera gran secuencia seca del periodo analizado, con una duración aproximada de cuatro años y efectos agravados por las dificultades económicas de la posguerra.
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| [[1948]]-[[1951]]
| Nuevo déficit prolongado que afectó a buena parte del interior de Andalucía.
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| [[1953]]-[[1955]]
| Una de las sequías más intensas de las primeras décadas estudiadas. Córdoba alcanzó un déficit acumulado equivalente aproximadamente al 90 por ciento de su precipitación media anual.
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| [[1956]]-[[1959]]
| Secuencia de unos tres años de duración, extendida por gran parte de la región.
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| [[1964]]-[[1965]]
| Episodio más breve y de menor intensidad que los registrados en las décadas anteriores.
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| [[1966]]-[[1968]]
| Periodo de déficit moderado, con diferencias entre los distintos observatorios.
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| Inicio de una acumulación deficitaria que, en el observatorio de Córdoba, no llegó a compensarse completamente durante los años siguientes.
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| [[1973]]-[[1976]]
| Sequía generalizada de unos cuatro años. En Córdoba, el déficit acumulado superó el equivalente a una precipitación media anual completa.
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| [[1980]]-[[1986]]
| Secuencia más prolongada e intensa del periodo. En Córdoba alcanzó su máximo en octubre de [[1983]].
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=== Córdoba como enclave de máximo riesgo ===
Los resultados del observatorio de Córdoba fueron los más desfavorables del conjunto analizado.
 
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| Duración media de las secuencias
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| Periodo de la secuencia más larga
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| Intensidad media de las secuencias
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| Intensidad máxima acumulada
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| Fecha de la intensidad máxima
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|}
 
== Véase también ==
 
* [[Sequía de 2022]]
* [[Sequía de 2023]]
* [[Clima de Córdoba]]
* [[Embalse de Sierra Boyera]]
* [[Embalse de La Colada]]
* [[Los Pedroches]]
* [[Valle del Guadiato]]
* [[Confederación Hidrográfica del Guadalquivir]]
* [[EMACSA]]
* [[EMPROACSA]]
* [[Virgen de la Fuensanta]]
* [[Virgen de Villaviciosa]]


== Referencias ==
== Referencias ==
<references/>


[[Categoría:Medio ambiente]]
<references />
[[Categoría:Clima]]
[[Categoría:Desastres naturales en Córdoba]]
[[Categoría:Historia de Córdoba]]
[[Categoría:Sequías]]

Revisión actual - 18:51 3 ago 2026


El Centro de Creación Contemporánea de Andalucía durante las lluvias de marzo de 2025, después de la prolongada sequía registrada durante los primeros años de la década.

La historia de las sequías en Córdoba comprende los periodos prolongados de escasez de precipitaciones que han afectado a Córdoba y a la Provincia de Córdoba, así como sus consecuencias sobre el abastecimiento, la agricultura, la ganadería, los ríos, los manantiales y la vida social.

La sequía constituye un fenómeno recurrente en el clima cordobés, caracterizado por la irregularidad de las lluvias y por su concentración durante el otoño y el invierno. En el observatorio de Aeropuerto de Córdoba, la precipitación media anual del periodo 1981-2010 fue de 605,1 milímetros, pero distribuida de forma desigual: diciembre registró una media de 111 milímetros, mientras que julio apenas alcanzó 2,2 milímetros.[1]

La principal característica histórica de las sequías cordobesas no ha sido necesariamente una disminución continua de las precipitaciones de un año a otro, sino la acumulación de déficits durante periodos muy largos. El estudio realizado por la geógrafa María Fernanda Pita López para el periodo 1940-1986 situó a Córdoba como el observatorio con mayor riesgo potencial de sequía de los doce analizados en Andalucía. El 76,4 por ciento de los meses estudiados quedó incluido en secuencias secas de más de un año de duración.[2]


Concepto de sequía

La sequía no equivale a la aridez habitual de un territorio. La aridez describe una escasez estructural y permanente de agua, mientras que la sequía consiste en una anomalía temporal respecto a las precipitaciones consideradas normales para un lugar.

En la gestión contemporánea se diferencian varios fenómenos:

La sequía meteorológica aparece cuando las precipitaciones son inferiores a los valores habituales durante un periodo prolongado.

  • La sequía agrícola se produce cuando la humedad disponible en el suelo resulta insuficiente para los cultivos.
  • La sequía hidrológica se manifiesta mediante la disminución de los caudales, acuíferos, manantiales y reservas embalsadas.
  • La escasez surge cuando los recursos disponibles no permiten atender las demandas urbanas, agrícolas, industriales o ambientales.

La Confederación Hidrográfica del Guadalquivir distingue expresamente la sequía, medida mediante la comparación de las precipitaciones con la serie histórica, de la escasez, que evalúa la disponibilidad efectiva de recursos para satisfacer las demandas.[3][4]

Una ciudad puede atravesar una sequía meteorológica sin padecer restricciones si dispone de suficientes reservas e infraestructuras. También puede sufrir escasez aun después de algunas lluvias, cuando el déficit acumulado ha reducido considerablemente los embalses y acuíferos.

Las sequías anteriores a los registros instrumentales

Antes de la implantación de observatorios meteorológicos, las sequías se conocen mediante crónicas, actas municipales, documentos eclesiásticos, noticias sobre cosechas, precios del cereal, agotamiento de pozos y celebración de rogativas.

Estas fuentes no permiten comparar con exactitud la intensidad de todos los episodios. Reflejan principalmente las sequías que alcanzaron suficiente gravedad como para provocar una reacción pública.

Córdoba andalusí

Las primeras noticias conocidas corresponden al periodo andalusí. Durante el invierno de 941 a 942, las crónicas de Ibn Hayyan describieron la desecación de los aljibes de Córdoba, la interrupción de las labores agrícolas y la esterilidad de los campos próximos. La situación motivó la celebración de plegarias públicas para pedir la llegada de las lluvias.[5]

La dependencia de cisternas, pozos, fuentes, norias y cultivos de secano hacía que una sucesión de inviernos secos afectara directamente al abastecimiento y a la producción de alimentos.

Siglos XVI y XVII

Una de las primeras grandes sequías documentadas después de la conquista cristiana comenzó a finales de 1528 y se prolongó hasta abril o mayo de 1529. El 14 de marzo de 1529, el Cabildo Catedralicio se dirigió en procesión al Santuario de Nuestra Señora de la Fuensanta para solicitar la lluvia.

Nuevas rogativas tuvieron lugar el 6 de febrero de 1536, el 3 de marzo de 1542 y el 10 de marzo de 1548. En 1540, ante la falta de precipitaciones, fue trasladada hasta Córdoba la imagen de la Virgen de Villaviciosa.

La sequía de 1578 alcanzó especial gravedad. La imagen de la Virgen de Villaviciosa permanecía en la Mezquita-Catedral, donde se celebró un novenario. Se organizaron procesiones a distintas iglesias y al Santuario de Nuestra Señora de la Fuensanta, además de exposiciones del Santísimo Sacramento. Las lluvias posteriores permitieron obtener una cosecha moderada en la Campiña cordobesa.[6]

Durante el Siglo XVII se documentaron nuevos periodos secos en 1616, 1617, 1635, 1641, 1674, 1683, 1687, 1689, 1690, 1695, 1698 y 1699.

La sequía de 1641 provocó la pérdida de sembrados y la muerte de ganado. El Ayuntamiento de Córdoba solicitó el traslado de la Virgen de Villaviciosa ante la gravedad de la situación. En 1683, la falta de agua impidió trabajar a algunos molinos y dificultó el cultivo del campo.

Siglo XVIII

El Siglo XVIII comenzó con nuevos años secos. Se registraron episodios importantes en 1700, 1712, 1715, 1718, 1720, 1722, 1734, 1738, 1750 y 1753.

La sequía de 1722 fue descrita como uno de los episodios más severos del siglo. Las fuentes señalaron la desecación de fuentes, manantiales y pozos, así como la muerte de animales por falta de agua.

En 1738, la ausencia de precipitaciones entre enero y abril dañó los cultivos y obligó a importar trigo. En 1750, la sequía afectó a buena parte de los campos cordobeses y dio lugar al traslado de la Virgen de la Fuensanta y de las reliquias de los Santos Mártires hasta la Mezquita-Catedral.

Siglo XIX

Durante el Siglo XIX se repitieron las rogativas públicas en las que participaron la Virgen de la Fuensanta, San Rafael y las reliquias de los Santos Mártires.

Estas celebraciones tuvieron lugar el 18 de abril de 1817, el 2 de mayo de 1824 y el 11 de abril de 1834. En 1824, la sequía coincidió con un verano de temperaturas elevadas, durante el cual las crónicas locales llegaron a registrar valores equivalentes a unos 41 grados centígrados.

En 1837, la sequedad de las fuentes públicas se combinó con temperaturas elevadas e incendios en la Sierra de Córdoba. Entre 1849 y 1851 se desarrolló otro periodo de escasez de lluvia, que concluyó con las precipitaciones de diciembre de 1851.

El año 1856 fue especialmente seco. El 23 de noviembre se celebró una rogativa en la Mezquita-Catedral y se dispuso que las campanas de las iglesias anunciaran durante nueve días la necesidad de realizar plegarias por la lluvia.

También se organizaron procesiones el 26 de abril de 1863, el 26 de abril de 1868, el 3 de mayo de 1874, el 2 de abril de 1882 y el 25 de abril de 1896.[7]

De las rogativas a los registros meteorológicos

Durante las primeras décadas del Siglo XX, las noticias sobre sequías continuaron vinculadas a la situación de los cultivos y a las peticiones de los agricultores.

En abril de 1935, un grupo de labradores solicitó al obispo Adolfo Pérez Muñoz la celebración de rogativas. El 28 de abril participaron en una procesión San Rafael, la Virgen de la Fuensanta y San Isidro Labrador.

Las rogativas continuaron durante la década siguiente. El 20 de febrero de 1944, en plena posguerra, se organizó una procesión en la que participaron San Rafael y San Isidro ante la falta de lluvias y la situación del campo cordobés.[8]

Desde la década de 1940, la disponibilidad de series mensuales de precipitación permitió sustituir parcialmente las descripciones cualitativas por el análisis estadístico de los déficits acumulados.

Las grandes secuencias secas de 1940 a 1986

El estudio de María Fernanda Pita López, publicado en 1987, analizó las sequías registradas entre 1940 y 1986 en doce observatorios andaluces, entre ellos Córdoba y Villanueva del Rey.

La investigación consideró como mes seco aquel cuya precipitación era inferior a la mediana histórica del mismo mes. Las anomalías negativas se acumulaban hasta que las lluvias posteriores conseguían compensar el déficit. De este modo, una sequía no finalizaba por la llegada de una tormenta o de un mes lluvioso, sino cuando el excedente acumulado neutralizaba la falta de agua anterior.[2]

Solo se estudiaron las secuencias de más de doce meses, consideradas las que podían producir mayores efectos sobre una sociedad adaptada al clima mediterráneo.

Periodos generales

Entre 1940 y 1986 se identificaron nueve periodos en los que la sequía fue general o casi general en Andalucía y afectó, con diferente intensidad, al territorio cordobés:

Periodo Características
1942-1946 Primera gran secuencia seca del periodo analizado, con una duración aproximada de cuatro años y efectos agravados por las dificultades económicas de la posguerra.
1948-1951 Nuevo déficit prolongado que afectó a buena parte del interior de Andalucía.
1953-1955 Una de las sequías más intensas de las primeras décadas estudiadas. Córdoba alcanzó un déficit acumulado equivalente aproximadamente al 90 por ciento de su precipitación media anual.
1956-1959 Secuencia de unos tres años de duración, extendida por gran parte de la región.
1964-1965 Episodio más breve y de menor intensidad que los registrados en las décadas anteriores.
1966-1968 Periodo de déficit moderado, con diferencias entre los distintos observatorios.
1970-1971 Inicio de una acumulación deficitaria que, en el observatorio de Córdoba, no llegó a compensarse completamente durante los años siguientes.
1973-1976 Sequía generalizada de unos cuatro años. En Córdoba, el déficit acumulado superó el equivalente a una precipitación media anual completa.
1980-1986 Secuencia más prolongada e intensa del periodo. En Córdoba alcanzó su máximo en octubre de 1983.

Córdoba como enclave de máximo riesgo

Los resultados del observatorio de Córdoba fueron los más desfavorables del conjunto analizado.

Indicador Resultado en Córdoba
Número de secuencias secas superiores a un año 6
Meses incluidos en secuencias secas 438
Porcentaje de meses afectados entre 1940 y 1986 76,4 %
Duración media de las secuencias 73 meses
Duración de la secuencia más larga 203 meses
Periodo de la secuencia más larga Diciembre de 1970 a diciembre de 1986
Intensidad media de las secuencias 70,82 % de la precipitación media anual
Intensidad máxima acumulada 164,6 %
Fecha de la intensidad máxima Octubre de 1983


Córdoba presentó solo seis grandes secuencias, el número más bajo del estudio junto con otro observatorio. Sin embargo, estas sequías fueron considerablemente más largas que las registradas en otros lugares. La duración media fue de 73 meses, algo más de seis años.

La secuencia comprendida entre diciembre de 1970 y diciembre de 1986 alcanzó 203 meses. Durante ese periodo hubo años y meses lluviosos, pero las precipitaciones no fueron suficientes para compensar plenamente el déficit acumulado desde el inicio.

El máximo se registró en octubre de 1983, cuando la anomalía acumulada equivalía al 164,6 por ciento de una precipitación media anual. Este valor fue el más elevado de todos los observatorios analizados.

El triángulo Córdoba, Jaén y Granada

El estudio situó el principal riesgo de sequía del interior andaluz en el ámbito formado por Córdoba, Jaén y Granada. En los tres observatorios, más del 60 por ciento de los meses quedó incluido en secuencias secas prolongadas.

Córdoba mantenía una elevada correspondencia temporal con los otros dos observatorios. Cuando se iniciaba una sequía prolongada en la ciudad, era frecuente que el déficit afectara también al sector oriental de la cuenca del Guadalquivir, reduciendo la posibilidad de compensar la escasez mediante recursos procedentes de territorios próximos.

Dentro de la Provincia de Córdoba aparecieron, sin embargo, diferencias territoriales. El observatorio de Villanueva del Rey, situado en Sierra Morena de Córdoba, registró secuencias menos prolongadas que Córdoba capital, lo que mostraba la influencia de la topografía y de la trayectoria de los frentes atlánticos.

La tendencia observada desde 1940

Persistencia frente a descenso lineal

El estudio de 1987 no concluyó que las precipitaciones anuales hubieran descendido de manera continua entre 1940 y 1986. Las series alternaban años secos y húmedos sin dibujar una línea final claramente descendente.

La tendencia más relevante para Córdoba era otra: los déficits tendían a encadenarse y necesitaban largos periodos para ser compensados. Las lluvias podían reaparecer sin que finalizara la sequía acumulada.

Por tanto, la evolución desde los años cuarenta no debe describirse únicamente como una reducción lineal de la lluvia, sino mediante tres elementos:

La elevada irregularidad entre años consecutivos. La aparición de secuencias secas de larga duración. La dificultad de compensar déficits acumulados mediante periodos húmedos breves.

La propia autora señaló en 1987 que los episodios más graves se concentraban en los extremos de la serie: las décadas de 1940 y 1950, por un lado, y el periodo iniciado a mediados de la década de 1970, por otro. Aunque consideraba insuficiente la extensión de la serie para confirmar una tendencia progresiva hacia una mayor aridez, recomendaba seguir observando la posible prolongación y persistencia de las sequías.[2]

Menos agua disponible aunque no disminuya claramente la lluvia anual

Investigaciones posteriores sobre la cuenca del Guadalquivir analizaron el periodo 1950-2015. Sus resultados mostraron una disminución generalizada y estadísticamente significativa de los caudales, aunque los cambios en la precipitación anual total no fueron significativos.

La reducción del agua circulante fue relacionada con el aumento de la evapotranspiración potencial y con cambios en la distribución estacional de las lluvias, especialmente durante el invierno. Una cantidad anual semejante de lluvia puede generar menos recursos si cae en momentos menos favorables, se concentra en episodios intensos o coincide con temperaturas más elevadas.[9]

Esta evolución permite diferenciar entre la precipitación registrada y el agua finalmente disponible para ríos, embalses, acuíferos, cultivos y abastecimientos.

Aumento de la demanda evaporativa

El incremento de las temperaturas aumenta la evaporación desde el suelo y las masas de agua, además de la transpiración de las plantas. En consecuencia, un mismo déficit de lluvia puede producir efectos más intensos que en décadas anteriores.

La sequía europea y mediterránea de 2021-2022 no fue la más extrema del registro histórico si se consideraba únicamente la precipitación. Sin embargo, la elevada demanda evaporativa asociada a las temperaturas convirtió el episodio en uno de los más severos desde el punto de vista de la humedad del suelo y de la generación de escorrentía.[10]

La sequía de 1991 a 1995

La sequía iniciada a comienzos de la década de 1990 afectó al centro y al sur de la península. El trienio hidrológico comprendido entre 1991 y 1994 fue calificado oficialmente como el más seco del Siglo XX en varias de las principales cuencas meridionales, entre ellas la del Guadalquivir.[11]

En el año hidrológico 1994-1995, algunas áreas meridionales recibieron alrededor de 200 milímetros y las aportaciones a las cuencas se situaron en torno al diez por ciento de las habituales.[12]

Aunque la sequía afectó a la agricultura cordobesa y redujo las reservas disponibles, Córdoba capital evitó los cortes domiciliarios que se impusieron en numerosas ciudades andaluzas. En agosto de 1995, Córdoba y otra capital eran las únicas de la región que no padecían restricciones de abastecimiento.[13]

El episodio mostró la diferencia entre sequía meteorológica y escasez urbana: la existencia de reservas e infraestructuras permitió mantener el suministro de la capital, pero no eliminó las consecuencias sobre cultivos, pastos y cursos de agua.

Sequías de comienzos del siglo XXI

El periodo de 2004 a 2006

La escasez de precipitaciones reapareció durante los primeros años del Siglo XXI. En septiembre de 2005, el obispo Juan José Asenjo Pelegrina pidió a las parroquias y comunidades religiosas de Córdoba que realizaran oraciones por el final de la sequía.

La petición mostró la continuidad de una práctica histórica, aunque las respuestas institucionales se apoyaban ya en embalses, modernización de regadíos, restricciones preventivas e indicadores meteorológicos.[14]

Desde 2004, la administración ambiental andaluza publica información trimestral sobre precipitaciones, temperaturas e intensidad de la sequía. Las series del Índice Estandarizado de Sequía Pluviométrica permiten observar la evolución acumulada desde 1951.[15]

La sequía de 2021 a 2024

La sequía iniciada alrededor de 2021 produjo uno de los principales problemas contemporáneos de abastecimiento de la Provincia de Córdoba.

En septiembre de 2022, los embalses de la provincia almacenaban aproximadamente 632 hectómetros cúbicos, equivalentes al 16,3 por ciento de su capacidad. El conjunto de la cuenca del Guadalquivir se encontraba en torno al 20,9 por ciento.[16]

El principal impacto se produjo en el norte provincial, donde el Embalse de Sierra Boyera abastecía a las comarcas de Los Pedroches y el Valle del Guadiato.

La falta de precipitaciones agotó completamente Sierra Boyera durante la primavera de 2023. El suministro tuvo que realizarse mediante una conexión provisional con el Embalse de La Colada. Sin embargo, el agua captada presentó concentraciones elevadas de carbono orgánico total y problemas de coloración y transparencia.

La Junta de Andalucía declaró que el agua distribuida en la zona norte no era apta para beber ni cocinar, aunque podía continuar utilizándose para el aseo y la limpieza. La medida afectó a unos 80.000 habitantes de 27 municipios.[17]

Durante aproximadamente un año, el agua potable fue distribuida mediante camiones cisterna, depósitos y puntos de recogida. La situación afectó a viviendas, centros educativos, establecimientos hosteleros, explotaciones ganaderas y servicios públicos.

Las lluvias de marzo y abril de 2024, junto con las obras de emergencia y las mejoras introducidas en la Estación de Tratamiento de Agua Potable de Sierra Boyera, permitieron recuperar el suministro de agua potable a finales de abril de 2024.[18]

La actuación para adaptar la planta de Sierra Boyera al tratamiento del agua procedente de La Colada contó con un presupuesto aproximado de cuatro millones de euros. Incluyó intervenciones en la estación potabilizadora, los depósitos, las conducciones y el propio embalse.[19]

Consecuencias históricas

Agricultura y ganadería

La agricultura ha sido tradicionalmente el sector más expuesto. Las sequías han provocado:

Pérdida de cereales y cultivos herbáceos en la Campiña cordobesa. Reducción de los pastos en Los Pedroches y el Valle del Guadiato. Descenso de la producción de secano. Mayor necesidad de riego en el olivar. Incremento del coste de la alimentación y el abastecimiento del ganado. Reducción de las aportaciones disponibles para las comunidades de regantes.

La duración de la sequía resulta especialmente importante. Una campaña seca puede reducir una cosecha, mientras que varios años consecutivos disminuyen las reservas del suelo, agotan pozos y manantiales y debilitan la capacidad económica de las explotaciones.

Abastecimiento urbano

Córdoba capital ha contado con una mayor capacidad de regulación que numerosos municipios rurales. Sin embargo, las crisis del norte provincial mostraron que la existencia de un embalse no garantiza por sí sola el suministro.

La disponibilidad depende también de:

La conexión entre diferentes sistemas. La calidad del agua almacenada. La capacidad de las plantas potabilizadoras. El estado y las pérdidas de las conducciones. La distribución territorial de las precipitaciones. La relación entre reservas y consumo.

Ríos, manantiales y ecosistemas

Los periodos secos reducen el caudal del Guadalquivir y de sus afluentes, afectan a los arroyos estacionales y disminuyen la recarga de acuíferos y manantiales.

Los embalses con niveles muy bajos pueden experimentar aumento de la temperatura del agua, concentración de contaminantes, proliferación de materia orgánica y pérdida de calidad. Estos procesos fueron relevantes en la crisis de La Colada y Sierra Boyera.

La vegetación de la Sierra de Córdoba también queda sometida a un mayor estrés hídrico, especialmente cuando la falta de precipitaciones coincide con temperaturas elevadas y olas de calor.

Respuestas sociales e institucionales

Rogativas

Durante siglos, la respuesta pública más visible fueron las rogativas. El Ayuntamiento de Córdoba, el Cabildo Catedralicio, las parroquias, las hermandades y los agricultores organizaban procesiones y novenarios.

Las imágenes más vinculadas a estas ceremonias fueron:

La Virgen de Villaviciosa. La Virgen de la Fuensanta. San Rafael. Las reliquias de los Santos Mártires. San Isidro Labrador.

Estas ceremonias constituyen una fuente documental para reconstruir sequías anteriores a los registros meteorológicos.

Regulación y obras hidráulicas

Durante el Siglo XX, las respuestas se desplazaron hacia la construcción de embalses, estaciones de tratamiento, conducciones y redes supramunicipales.

La crisis de 2023 impulsó la adaptación de la planta de Sierra Boyera, la conexión provisional con La Colada y la tramitación de una conducción definitiva para el abastecimiento de la zona norte.

Indicadores y planes de emergencia

La gestión contemporánea utiliza indicadores separados para la sequía meteorológica y la escasez de recursos. Estos sistemas permiten declarar situaciones de normalidad, prealerta, alerta o emergencia y aplicar medidas progresivas de ahorro.

En 2024, las tarifas de EMACSA incorporaron la posibilidad de aplicar incrementos extraordinarios durante una declaración de emergencia por sequía. Los consumos domésticos elevados podrían experimentar recargos del 25 o del 50 por ciento mientras permaneciera vigente la situación.[20]

La revisión del Plan Especial de Sequía del Guadalquivir fue aprobada mediante orden de 1 de junio de 2026. El plan establece indicadores, medidas de administración de las reservas y sistemas de abastecimiento obligados a disponer de planes de emergencia.[21]

Proyecciones para la provincia

Un estudio publicado por investigadores de la Universidad de Córdoba utilizó La Rambla como emplazamiento representativo del clima semiárido del sur peninsular.

Bajo el escenario de emisiones RCP 8.5 utilizado por el trabajo, la precipitación media proyectada disminuiría desde unos 530 milímetros anuales en el periodo 2006-2040 hasta 498 milímetros entre 2041 y 2070, y alrededor de 399 milímetros entre 2071 y 2100.

El estudio proyectó además un aumento de la frecuencia de campañas en las que la humedad del suelo permanecería por debajo del umbral necesario durante gran parte o toda la temporada de crecimiento.[22]

Estas cifras constituyen proyecciones condicionadas por un escenario climático concreto, no predicciones anuales. No obstante, muestran que el aumento de las temperaturas y de la evapotranspiración puede incrementar la severidad de las sequías agrícolas incluso cuando la evolución de la precipitación conserve una elevada variabilidad.

Cronología resumida

Fecha Acontecimiento
941-942 Desecación de aljibes e interrupción de labores agrícolas en la Córdoba andalusí.
1528-1529 Primera gran sequía moderna documentada en la ciudad. Rogativa a la Virgen de la Fuensanta.
1578 Sequía prolongada, novenario y sucesivas procesiones públicas.
1616-1617 Años secos y estériles, con encarecimiento del trigo.
1641 Pérdida de sembrados y muerte de ganado por falta de agua.
1683 Falta de agua para los molinos y dificultades para cultivar el campo.
1722 Desecación de fuentes, pozos y manantiales.
1738 Pérdida de cultivos e importación de trigo.
1750 Sequía generalizada, rogativas y carestía.
1817, 1824 y 1834 Procesiones con la Virgen de la Fuensanta, San Rafael y las reliquias de los Santos Mártires.
1856 Sequía extrema y rogativas durante nueve días.
1863-1896 Repetición de procesiones públicas para pedir lluvia.
1935 Rogativa de agricultores con San Rafael, la Virgen de la Fuensanta y San Isidro.
1942-1959 Sucesión de cuatro grandes secuencias secas.
1970-1986 Mayor secuencia acumulada registrada en Córdoba durante el estudio de Pita López.
Octubre de 1983 Máximo déficit acumulado de la serie 1940-1986.
1991-1995 Sequía prolongada en la cuenca del Guadalquivir. Córdoba capital mantuvo el suministro sin cortes.
2005 Nueva petición pública de oraciones por el final de la sequía.
2021-2024 Sequía prolongada con especial incidencia en el norte de la provincia.
2023 Agotamiento del Embalse de Sierra Boyera y declaración del agua de la zona norte como no apta para beber.
Abril de 2024 Restablecimiento del suministro de agua potable en Los Pedroches y el Valle del Guadiato.
2026 Entrada en vigor de la revisión del Plan Especial de Sequía del Guadalquivir.


Indicador Resultado en Córdoba
Número de secuencias secas superiores a un año 6
Meses incluidos en secuencias secas 438
Porcentaje de meses afectados entre 1940 y 1986 76,4 %
Duración media de las secuencias 73 meses
Duración de la secuencia más larga 203 meses
Periodo de la secuencia más larga Diciembre de 1970 a diciembre de 1986
Intensidad media de las secuencias 70,82 % de la precipitación media anual
Intensidad máxima acumulada 164,6 %
Fecha de la intensidad máxima Octubre de 1983


Córdoba presentó solo seis grandes secuencias, el número más bajo del estudio junto con otro observatorio. Sin embargo, estas sequías fueron considerablemente más largas que las registradas en otros lugares. La duración media fue de 73 meses, algo más de seis años.

La secuencia comprendida entre diciembre de 1970 y diciembre de 1986 alcanzó 203 meses. Durante ese periodo hubo años y meses lluviosos, pero las precipitaciones no fueron suficientes para compensar plenamente el déficit acumulado desde el inicio.

El máximo se registró en octubre de 1983, cuando la anomalía acumulada equivalía al 164,6 por ciento de una precipitación media anual. Este valor fue el más elevado de todos los observatorios analizados.

El triángulo Córdoba, Jaén y Granada

El estudio situó el principal riesgo de sequía del interior andaluz en el ámbito formado por Córdoba, Jaén y Granada. En los tres observatorios, más del 60 por ciento de los meses quedó incluido en secuencias secas prolongadas.

Córdoba mantenía una elevada correspondencia temporal con los otros dos observatorios. Cuando se iniciaba una sequía prolongada en la ciudad, era frecuente que el déficit afectara también al sector oriental de la cuenca del Guadalquivir, reduciendo la posibilidad de compensar la escasez mediante recursos procedentes de territorios próximos.

Dentro de la Provincia de Córdoba aparecieron, sin embargo, diferencias territoriales. El observatorio de Villanueva del Rey, situado en Sierra Morena de Córdoba, registró secuencias menos prolongadas que Córdoba capital, lo que mostraba la influencia de la topografía y de la trayectoria de los frentes atlánticos.

La tendencia observada desde 1940

Persistencia frente a descenso lineal

El estudio de 1987 no concluyó que las precipitaciones anuales hubieran descendido de manera continua entre 1940 y 1986. Las series alternaban años secos y húmedos sin dibujar una línea final claramente descendente.

La tendencia más relevante para Córdoba era otra: los déficits tendían a encadenarse y necesitaban largos periodos para ser compensados. Las lluvias podían reaparecer sin que finalizara la sequía acumulada.

Por tanto, la evolución desde los años cuarenta no debe describirse únicamente como una reducción lineal de la lluvia, sino mediante tres elementos:

La elevada irregularidad entre años consecutivos. La aparición de secuencias secas de larga duración. La dificultad de compensar déficits acumulados mediante periodos húmedos breves.

La propia autora señaló en 1987 que los episodios más graves se concentraban en los extremos de la serie: las décadas de 1940 y 1950, por un lado, y el periodo iniciado a mediados de la década de 1970, por otro. Aunque consideraba insuficiente la extensión de la serie para confirmar una tendencia progresiva hacia una mayor aridez, recomendaba seguir observando la posible prolongación y persistencia de las sequías.[2]

Menos agua disponible aunque no disminuya claramente la lluvia anual

Investigaciones posteriores sobre la cuenca del Guadalquivir analizaron el periodo 1950-2015. Sus resultados mostraron una disminución generalizada y estadísticamente significativa de los caudales, aunque los cambios en la precipitación anual total no fueron significativos.

La reducción del agua circulante fue relacionada con el aumento de la evapotranspiración potencial y con cambios en la distribución estacional de las lluvias, especialmente durante el invierno. Una cantidad anual semejante de lluvia puede generar menos recursos si cae en momentos menos favorables, se concentra en episodios intensos o coincide con temperaturas más elevadas.[23]

Esta evolución permite diferenciar entre la precipitación registrada y el agua finalmente disponible para ríos, embalses, acuíferos, cultivos y abastecimientos.

Aumento de la demanda evaporativa

El incremento de las temperaturas aumenta la evaporación desde el suelo y las masas de agua, además de la transpiración de las plantas. En consecuencia, un mismo déficit de lluvia puede producir efectos más intensos que en décadas anteriores.

La sequía europea y mediterránea de 2021-2022 no fue la más extrema del registro histórico si se consideraba únicamente la precipitación. Sin embargo, la elevada demanda evaporativa asociada a las temperaturas convirtió el episodio en uno de los más severos desde el punto de vista de la humedad del suelo y de la generación de escorrentía.[24]

La sequía de 1991 a 1995

La sequía iniciada a comienzos de la década de 1990 afectó al centro y al sur de la península. El trienio hidrológico comprendido entre 1991 y 1994 fue calificado oficialmente como el más seco del Siglo XX en varias de las principales cuencas meridionales, entre ellas la del Guadalquivir.[25]

En el año hidrológico 1994-1995, algunas áreas meridionales recibieron alrededor de 200 milímetros y las aportaciones a las cuencas se situaron en torno al diez por ciento de las habituales.[26]

Aunque la sequía afectó a la agricultura cordobesa y redujo las reservas disponibles, Córdoba capital evitó los cortes domiciliarios que se impusieron en numerosas ciudades andaluzas. En agosto de 1995, Córdoba y otra capital eran las únicas de la región que no padecían restricciones de abastecimiento.[27]

El episodio mostró la diferencia entre sequía meteorológica y escasez urbana: la existencia de reservas e infraestructuras permitió mantener el suministro de la capital, pero no eliminó las consecuencias sobre cultivos, pastos y cursos de agua.

Sequías de comienzos del siglo XXI

El periodo de 2004 a 2006

La escasez de precipitaciones reapareció durante los primeros años del Siglo XXI. En septiembre de 2005, el obispo Juan José Asenjo Pelegrina pidió a las parroquias y comunidades religiosas de Córdoba que realizaran oraciones por el final de la sequía.

La petición mostró la continuidad de una práctica histórica, aunque las respuestas institucionales se apoyaban ya en embalses, modernización de regadíos, restricciones preventivas e indicadores meteorológicos.[28]

Desde 2004, la administración ambiental andaluza publica información trimestral sobre precipitaciones, temperaturas e intensidad de la sequía. Las series del Índice Estandarizado de Sequía Pluviométrica permiten observar la evolución acumulada desde 1951.[29]

La sequía de 2021 a 2024

La sequía iniciada alrededor de 2021 produjo uno de los principales problemas contemporáneos de abastecimiento de la Provincia de Córdoba.

En septiembre de 2022, los embalses de la provincia almacenaban aproximadamente 632 hectómetros cúbicos, equivalentes al 16,3 por ciento de su capacidad. El conjunto de la cuenca del Guadalquivir se encontraba en torno al 20,9 por ciento.[30]

El principal impacto se produjo en el norte provincial, donde el Embalse de Sierra Boyera abastecía a las comarcas de Los Pedroches y el Valle del Guadiato.

La falta de precipitaciones agotó completamente Sierra Boyera durante la primavera de 2023. El suministro tuvo que realizarse mediante una conexión provisional con el Embalse de La Colada. Sin embargo, el agua captada presentó concentraciones elevadas de carbono orgánico total y problemas de coloración y transparencia.

La Junta de Andalucía declaró que el agua distribuida en la zona norte no era apta para beber ni cocinar, aunque podía continuar utilizándose para el aseo y la limpieza. La medida afectó a unos 80.000 habitantes de 27 municipios.[31]

Durante aproximadamente un año, el agua potable fue distribuida mediante camiones cisterna, depósitos y puntos de recogida. La situación afectó a viviendas, centros educativos, establecimientos hosteleros, explotaciones ganaderas y servicios públicos.

Las lluvias de marzo y abril de 2024, junto con las obras de emergencia y las mejoras introducidas en la Estación de Tratamiento de Agua Potable de Sierra Boyera, permitieron recuperar el suministro de agua potable a finales de abril de 2024.[32]

La actuación para adaptar la planta de Sierra Boyera al tratamiento del agua procedente de La Colada contó con un presupuesto aproximado de cuatro millones de euros. Incluyó intervenciones en la estación potabilizadora, los depósitos, las conducciones y el propio embalse.[33]

Consecuencias históricas

Agricultura y ganadería

La agricultura ha sido tradicionalmente el sector más expuesto. Las sequías han provocado:

Pérdida de cereales y cultivos herbáceos en la Campiña cordobesa. Reducción de los pastos en Los Pedroches y el Valle del Guadiato. Descenso de la producción de secano. Mayor necesidad de riego en el olivar. Incremento del coste de la alimentación y el abastecimiento del ganado. Reducción de las aportaciones disponibles para las comunidades de regantes.

La duración de la sequía resulta especialmente importante. Una campaña seca puede reducir una cosecha, mientras que varios años consecutivos disminuyen las reservas del suelo, agotan pozos y manantiales y debilitan la capacidad económica de las explotaciones.

Abastecimiento urbano

Córdoba capital ha contado con una mayor capacidad de regulación que numerosos municipios rurales. Sin embargo, las crisis del norte provincial mostraron que la existencia de un embalse no garantiza por sí sola el suministro.

La disponibilidad depende también de:

La conexión entre diferentes sistemas. La calidad del agua almacenada. La capacidad de las plantas potabilizadoras. El estado y las pérdidas de las conducciones. La distribución territorial de las precipitaciones. La relación entre reservas y consumo.

Ríos, manantiales y ecosistemas

Los periodos secos reducen el caudal del Guadalquivir y de sus afluentes, afectan a los arroyos estacionales y disminuyen la recarga de acuíferos y manantiales.

Los embalses con niveles muy bajos pueden experimentar aumento de la temperatura del agua, concentración de contaminantes, proliferación de materia orgánica y pérdida de calidad. Estos procesos fueron relevantes en la crisis de La Colada y Sierra Boyera.

La vegetación de la Sierra de Córdoba también queda sometida a un mayor estrés hídrico, especialmente cuando la falta de precipitaciones coincide con temperaturas elevadas y olas de calor.

Respuestas sociales e institucionales

Rogativas

Durante siglos, la respuesta pública más visible fueron las rogativas. El Ayuntamiento de Córdoba, el Cabildo Catedralicio, las parroquias, las hermandades y los agricultores organizaban procesiones y novenarios.

Las imágenes más vinculadas a estas ceremonias fueron:

Estas ceremonias constituyen una fuente documental para reconstruir sequías anteriores a los registros meteorológicos.

Regulación y obras hidráulicas

Durante el Siglo XX, las respuestas se desplazaron hacia la construcción de embalses, estaciones de tratamiento, conducciones y redes supramunicipales.

La crisis de 2023 impulsó la adaptación de la planta de Sierra Boyera, la conexión provisional con La Colada y la tramitación de una conducción definitiva para el abastecimiento de la zona norte.

Indicadores y planes de emergencia

La gestión contemporánea utiliza indicadores separados para la sequía meteorológica y la escasez de recursos. Estos sistemas permiten declarar situaciones de normalidad, prealerta, alerta o emergencia y aplicar medidas progresivas de ahorro.

En 2024, las tarifas de EMACSA incorporaron la posibilidad de aplicar incrementos extraordinarios durante una declaración de emergencia por sequía. Los consumos domésticos elevados podrían experimentar recargos del 25 o del 50 por ciento mientras permaneciera vigente la situación.[34]

La revisión del Plan Especial de Sequía del Guadalquivir fue aprobada mediante orden de 1 de junio de 2026. El plan establece indicadores, medidas de administración de las reservas y sistemas de abastecimiento obligados a disponer de planes de emergencia.[35]

Proyecciones para la provincia

Un estudio publicado por investigadores de la Universidad de Córdoba utilizó La Rambla como emplazamiento representativo del clima semiárido del sur peninsular.

Bajo el escenario de emisiones RCP 8.5 utilizado por el trabajo, la precipitación media proyectada disminuiría desde unos 530 milímetros anuales en el periodo 2006-2040 hasta 498 milímetros entre 2041 y 2070, y alrededor de 399 milímetros entre 2071 y 2100.

El estudio proyectó además un aumento de la frecuencia de campañas en las que la humedad del suelo permanecería por debajo del umbral necesario durante gran parte o toda la temporada de crecimiento.[36]

Estas cifras constituyen proyecciones condicionadas por un escenario climático concreto, no predicciones anuales. No obstante, muestran que el aumento de las temperaturas y de la evapotranspiración puede incrementar la severidad de las sequías agrícolas incluso cuando la evolución de la precipitación conserve una elevada variabilidad.

Periodo Características
1942-1946 Primera gran secuencia seca del periodo analizado, con una duración aproximada de cuatro años y efectos agravados por las dificultades económicas de la posguerra.
1948-1951 Nuevo déficit prolongado que afectó a buena parte del interior de Andalucía.
1953-1955 Una de las sequías más intensas de las primeras décadas estudiadas. Córdoba alcanzó un déficit acumulado equivalente aproximadamente al 90 por ciento de su precipitación media anual.
1956-1959 Secuencia de unos tres años de duración, extendida por gran parte de la región.
1964-1965 Episodio más breve y de menor intensidad que los registrados en las décadas anteriores.
1966-1968 Periodo de déficit moderado, con diferencias entre los distintos observatorios.
1970-1971 Inicio de una acumulación deficitaria que, en el observatorio de Córdoba, no llegó a compensarse completamente durante los años siguientes.
1973-1976 Sequía generalizada de unos cuatro años. En Córdoba, el déficit acumulado superó el equivalente a una precipitación media anual completa.
1980-1986 Secuencia más prolongada e intensa del periodo. En Córdoba alcanzó su máximo en octubre de 1983.

Córdoba como enclave de máximo riesgo

Los resultados del observatorio de Córdoba fueron los más desfavorables del conjunto analizado.

Indicador Resultado en Córdoba
Número de secuencias secas superiores a un año 6
Meses incluidos en secuencias secas 438
Porcentaje de meses afectados entre 1940 y 1986 76,4 %
Duración media de las secuencias 73 meses
Duración de la secuencia más larga 203 meses
Periodo de la secuencia más larga Diciembre de 1970 a diciembre de 1986
Intensidad media de las secuencias 70,82 % de la precipitación media anual
Intensidad máxima acumulada 164,6 %
Fecha de la intensidad máxima Octubre de 1983

Véase también

Referencias

  1. Agencia Estatal de Meteorología, "Valores climatológicos normales. Córdoba Aeropuerto", AEMET, s. f., https://www.aemet.es/es/serviciosclimaticos/datosclimatologicos/valoresclimatologicos?l=5402. Consultado el 3 de agosto de 2026.
  2. 2,0 2,1 2,2 2,3 María Fernanda Pita López, "El riesgo potencial de sequía en Andalucía", Revista de Estudios Andaluces, 1987, https://doi.org/10.12795/rea.1987.i09.01. Consultado el 3 de agosto de 2026.
  3. Confederación Hidrográfica del Guadalquivir, "Sequía: estado histórico", Geoportal de la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir, s. f., https://idechg.chguadalquivir.es/nodo/Redes/sequiahistorico.html. Consultado el 3 de agosto de 2026.
  4. Confederación Hidrográfica del Guadalquivir, "Escasez: estado histórico", Geoportal de la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir, s. f., https://idechg.chguadalquivir.es/nodo/Redes/escasezhistorico.html. Consultado el 3 de agosto de 2026.
  5. Centro de Estudios y Experimentación de Obras Públicas, "La sequía en España: historia", Hispagua, s. f., https://hispagua.cedex.es/sites/default/files/especiales/sequia/historia.htm. Consultado el 3 de agosto de 2026.
  6. Ricardo de Montis y Romero, "Notas cordobesas. Recuerdos del pasado. Volumen I", Biblioteca Municipal de Córdoba, 1911, https://biblioteca.cordoba.es/index.php/biblio-digital/notas-cordobesas/15557-notas-cordobesas-01.html. Consultado el 3 de agosto de 2026.
  7. Ricardo de Montis y Romero, "Notas cordobesas. Recuerdos del pasado. Volumen III", Biblioteca Municipal de Córdoba, 1922, https://biblioteca.cordoba.es/index.php/biblio-digital/notas-cordobesas/15567-notas-cordobesas-03.html. Consultado el 3 de agosto de 2026.
  8. Redacción, "Las rogativas por la lluvia celebradas en 1944", La Voz de Córdoba, 16 de marzo de 2024, https://www.eldebate.com/espana/la-voz-de-cordoba/cultura/20240316/rogativas-lluvia-celebradas-1944_182378.html. Consultado el 3 de agosto de 2026.
  9. Pablo Yeste, Javier Dorador, Wenceslao Martín-Rosales, Eduardo Molero, María Jesús Esteban-Parra y Francisco Javier Rueda, "Climate-driven trends in the streamflow records of a reference hydrologic network in Southern Spain", Journal of Hydrology, 2018, https://doi.org/10.1016/j.jhydrol.2018.08.063. Consultado el 3 de agosto de 2026.
  10. Sergio M. Vicente-Serrano, Dominic G. Miralles, Raúl R. García-Herrera y otros, "Examining the outstanding Euro-Mediterranean drought of 2021-2022 and its historical context", Journal of Hydrology, 2024, https://doi.org/10.1016/j.jhydrol.2024.130797. Consultado el 3 de agosto de 2026.
  11. Jefatura del Estado, "Real Decreto-ley 1/1995, de 10 de febrero, por el que se arbitran medidas de carácter urgente en materia de abastecimientos hidráulicos", Boletín Oficial del Estado, 13 de febrero de 1995, https://www.boe.es/buscar/doc.php?id=BOE-A-1995-3744. Consultado el 3 de agosto de 2026.
  12. Jefatura del Estado, "Real Decreto-ley 6/1995, de 14 de julio, por el que se adoptan medidas extraordinarias, excepcionales y urgentes en materia de abastecimientos hidráulicos como consecuencia de la persistencia de la sequía", Boletín Oficial del Estado, 22 de julio de 1995, https://www.boe.es/eli/es/rdl/1995/07/14/6. Consultado el 3 de agosto de 2026.
  13. Kike Calvo, "La sequía obliga a endurecer las restricciones en casi toda Andalucía", El País, 29 de agosto de 1995, https://elpais.com/diario/1995/08/29/espana/809647207_850215.html. Consultado el 3 de agosto de 2026.
  14. Manuel Planelles, "El agua que viene del cielo", El País, 3 de octubre de 2005, https://elpais.com/diario/2005/10/03/andalucia/1128291741_850215.html. Consultado el 3 de agosto de 2026.
  15. Consejería de Sostenibilidad y Medio Ambiente, "Información climatológica trimestral desde 2004", Portal Ambiental de Andalucía, s. f., https://www.juntadeandalucia.es/medioambiente/portal/areas-tematicas/cambio-climatico-y-clima/clima-en-andalucia/seguimiento-principales-variables-climaticas-andalucia/informacion-climatologica-trimestral/desde-2004. Consultado el 3 de agosto de 2026.
  16. Redacción, "Sequía en Córdoba: así está la situación de los embalses de la provincia hoy", Diario Córdoba, 15 de septiembre de 2022, https://www.diariocordoba.com/agricultura-medio-ambiente/2022/09/15/sequia-nivel-embalses-pantanos-cordoba-64091994.html. Consultado el 3 de agosto de 2026.
  17. Consejería de Salud y Consumo, "Salud y Consumo declara no apta para el consumo el agua de la zona de abastecimiento Norte de Córdoba", Junta de Andalucía, 17 de abril de 2023, https://www.juntadeandalucia.es/organismos/sanidadpresidenciayemergencias/servicios/actualidad/noticias/detalle/410194.html. Consultado el 3 de agosto de 2026.
  18. Defensor del Pueblo Andaluz, "Tras las últimas lluvias y las medidas de las administraciones se soluciona el problema de abastecimiento de agua potable en la Comarca del Guadiato y el Valle de los Pedroches", Defensor del Pueblo Andaluz, 17 de junio de 2024, https://www.defensordelpuebloandaluz.es/tras-las-ultimas-lluvias-y-las-medidas-de-las-administraciones-se-soluciona-el-problema-de-0. Consultado el 3 de agosto de 2026.
  19. Dirección General de Infraestructuras del Agua, "Resolución de 7 de febrero de 2024 por la que se publica el convenio para infraestructuras de abastecimiento de los municipios de la Zona Norte de Córdoba", Boletín Oficial de la Junta de Andalucía, 14 de febrero de 2024, https://www.juntadeandalucia.es/boja/2024/32/54.html. Consultado el 3 de agosto de 2026.
  20. Dirección General de Tributos, Financiación, Relaciones Financieras con las Corporaciones Locales y Juego, "Resolución de 6 de septiembre de 2024 por la que se autorizan las tarifas de abastecimiento de agua potable de EMACSA", Boletín Oficial de la Junta de Andalucía, 30 de septiembre de 2024, https://www.juntadeandalucia.es/boja/2024/190/45. Consultado el 3 de agosto de 2026.
  21. Confederación Hidrográfica del Guadalquivir, "Plan de sequía vigente del Guadalquivir", Confederación Hidrográfica del Guadalquivir, 15 de junio de 2026, https://www.chguadalquivir.es/plan-de-sequia-vigente-guadalquivir. Consultado el 3 de agosto de 2026.
  22. María del Pilar Jiménez-Donaire, Juan Vicente Giráldez y Tom Vanwalleghem, "Impact of Climate Change on Agricultural Droughts in Spain", Water, 17 de noviembre de 2020, https://doi.org/10.3390/w12113214. Consultado el 3 de agosto de 2026.
  23. Pablo Yeste, Javier Dorador, Wenceslao Martín-Rosales, Eduardo Molero, María Jesús Esteban-Parra y Francisco Javier Rueda, "Climate-driven trends in the streamflow records of a reference hydrologic network in Southern Spain", Journal of Hydrology, 2018, https://doi.org/10.1016/j.jhydrol.2018.08.063. Consultado el 3 de agosto de 2026.
  24. Sergio M. Vicente-Serrano, Dominic G. Miralles, Raúl R. García-Herrera y otros, "Examining the outstanding Euro-Mediterranean drought of 2021-2022 and its historical context", Journal of Hydrology, 2024, https://doi.org/10.1016/j.jhydrol.2024.130797. Consultado el 3 de agosto de 2026.
  25. Jefatura del Estado, "Real Decreto-ley 1/1995, de 10 de febrero, por el que se arbitran medidas de carácter urgente en materia de abastecimientos hidráulicos", Boletín Oficial del Estado, 13 de febrero de 1995, https://www.boe.es/buscar/doc.php?id=BOE-A-1995-3744. Consultado el 3 de agosto de 2026.
  26. Jefatura del Estado, "Real Decreto-ley 6/1995, de 14 de julio, por el que se adoptan medidas extraordinarias, excepcionales y urgentes en materia de abastecimientos hidráulicos como consecuencia de la persistencia de la sequía", Boletín Oficial del Estado, 22 de julio de 1995, https://www.boe.es/eli/es/rdl/1995/07/14/6. Consultado el 3 de agosto de 2026.
  27. Kike Calvo, "La sequía obliga a endurecer las restricciones en casi toda Andalucía", El País, 29 de agosto de 1995, https://elpais.com/diario/1995/08/29/espana/809647207_850215.html. Consultado el 3 de agosto de 2026.
  28. Manuel Planelles, "El agua que viene del cielo", El País, 3 de octubre de 2005, https://elpais.com/diario/2005/10/03/andalucia/1128291741_850215.html. Consultado el 3 de agosto de 2026.
  29. Consejería de Sostenibilidad y Medio Ambiente, "Información climatológica trimestral desde 2004", Portal Ambiental de Andalucía, s. f., https://www.juntadeandalucia.es/medioambiente/portal/areas-tematicas/cambio-climatico-y-clima/clima-en-andalucia/seguimiento-principales-variables-climaticas-andalucia/informacion-climatologica-trimestral/desde-2004. Consultado el 3 de agosto de 2026.
  30. Redacción, "Sequía en Córdoba: así está la situación de los embalses de la provincia hoy", Diario Córdoba, 15 de septiembre de 2022, https://www.diariocordoba.com/agricultura-medio-ambiente/2022/09/15/sequia-nivel-embalses-pantanos-cordoba-64091994.html. Consultado el 3 de agosto de 2026.
  31. Consejería de Salud y Consumo, "Salud y Consumo declara no apta para el consumo el agua de la zona de abastecimiento Norte de Córdoba", Junta de Andalucía, 17 de abril de 2023, https://www.juntadeandalucia.es/organismos/sanidadpresidenciayemergencias/servicios/actualidad/noticias/detalle/410194.html. Consultado el 3 de agosto de 2026.
  32. Defensor del Pueblo Andaluz, "Tras las últimas lluvias y las medidas de las administraciones se soluciona el problema de abastecimiento de agua potable en la Comarca del Guadiato y el Valle de los Pedroches", Defensor del Pueblo Andaluz, 17 de junio de 2024, https://www.defensordelpuebloandaluz.es/tras-las-ultimas-lluvias-y-las-medidas-de-las-administraciones-se-soluciona-el-problema-de-0. Consultado el 3 de agosto de 2026.
  33. Dirección General de Infraestructuras del Agua, "Resolución de 7 de febrero de 2024 por la que se publica el convenio para infraestructuras de abastecimiento de los municipios de la Zona Norte de Córdoba", Boletín Oficial de la Junta de Andalucía, 14 de febrero de 2024, https://www.juntadeandalucia.es/boja/2024/32/54.html. Consultado el 3 de agosto de 2026.
  34. Dirección General de Tributos, Financiación, Relaciones Financieras con las Corporaciones Locales y Juego, "Resolución de 6 de septiembre de 2024 por la que se autorizan las tarifas de abastecimiento de agua potable de EMACSA", Boletín Oficial de la Junta de Andalucía, 30 de septiembre de 2024, https://www.juntadeandalucia.es/boja/2024/190/45. Consultado el 3 de agosto de 2026.
  35. Confederación Hidrográfica del Guadalquivir, "Plan de sequía vigente del Guadalquivir", Confederación Hidrográfica del Guadalquivir, 15 de junio de 2026, https://www.chguadalquivir.es/plan-de-sequia-vigente-guadalquivir. Consultado el 3 de agosto de 2026.
  36. María del Pilar Jiménez-Donaire, Juan Vicente Giráldez y Tom Vanwalleghem, "Impact of Climate Change on Agricultural Droughts in Spain", Water, 17 de noviembre de 2020, https://doi.org/10.3390/w12113214. Consultado el 3 de agosto de 2026.
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