Manuel Tarazona Anaya (Madrid, 1901-Córdoba, 13 de agosto de 1936) fue un militar español, oficial de Infantería y capitán jefe de la Guardia de Asalto en Córdoba. El 18 de julio de 1936 mantuvo la obediencia al Gobierno de la II República y dirigió la defensa del Gobierno Civil cordobés frente a las fuerzas sublevadas. Tras la rendición fue detenido, condenado por un consejo de guerra sumarísimo por un delito de rebelión militar y fusilado en el cuartel del Marrubial.[1]
Biografía
Formación y campañas de Marruecos
Nacido en Madrid en 1901, ingresó en la Academia de Infantería de Toledo en 1918, cuando tenía 17 años. En 1921, tras ascender a alférez, fue destinado a Melilla. Hasta 1925 estuvo encuadrado en el Tercio de Extranjeros y durante los dos años siguientes sirvió en las fuerzas de Regulares indígenas.[1]
Participó en la Guerra del Rif, durante la cual resultó herido en una pierna en 1924, y en el desembarco de Alhucemas de 1925. Prestó servicio en unidades mandadas por José Sanjurjo, Gonzalo Queipo de Llano y Francisco Franco. Entre las condecoraciones que recibió se encontraban la Medalla de Sufrimientos por la Patria y la Cruz del Mérito Militar con distintivo rojo, concedida en 1926.[1]
En julio de 1928 ascendió por antigüedad a capitán de Infantería y continuó destinado en el norte de África. En 1930 contrajo matrimonio con Josefina Ortega San Emeterio, con quien tuvo una hija llamada Josefa.[1]
Guardia de Asalto y llegada a Córdoba
En 1932 fue trasladado a la Península y en 1934 se incorporó en Sevilla al Cuerpo de Seguridad y Asalto, conocido como Guardia de Asalto. Llegó a Córdoba con su esposa el 4 de febrero de 1935 para asumir el mando de las fuerzas de Asalto de la capital.[1]
En octubre de 1935 realizó una visita institucional al alcalde de Córdoba acompañado por los tenientes Galiani y Quero.[2]
Aunque diversas fuentes lo describen como un militar conservador y políticamente próximo a la derecha, permaneció bajo las órdenes del Gobierno republicano cuando se produjo el golpe militar. Durante la instrucción de su posterior causa reconoció que, antes del 18 de julio, había comunicado en varias ocasiones al coronel Ciriaco Cascajo que apoyaría un eventual movimiento militar. Cascajo confirmó esta circunstancia en el procedimiento. Sin embargo, iniciada la sublevación, Tarazona no se sumó a ella y cumplió las órdenes del gobernador civil Antonio Rodríguez de León.[1][3]
El 18 de julio de 1936
Organización de la defensa
En la tarde del 18 de julio de 1936, el gobernador civil ordenó llamar a Tarazona tras conocerse que Cascajo había recibido instrucciones de Gonzalo Queipo de Llano para proclamar el estado de guerra en Córdoba. Rodríguez de León envió al capitán al cuartel de Artillería para que intentara convencer a Cascajo de que desistiera de la sublevación. La gestión fracasó y Tarazona regresó al Gobierno Civil para organizar la resistencia.[1]
Convocó a sus oficiales, entre ellos los tenientes Antonio Navajas Rodríguez-Carretero y Luis Galiani García, y distribuyó a unos cien guardias por el edificio y las azoteas próximas. Otras reconstrucciones elevan a cerca de 240 los agentes que se encontraban bajo su mando en el conjunto de la ciudad.[1][4]
En el Gobierno Civil se encontraban también el alcalde Manuel Sánchez Badajoz, el presidente de la Diputación Provincial de Córdoba, José Guerra Lozano, los diputados Vicente Martín Romera, Bautista Garcés y Manuel Castro Molina, el exdiputado Joaquín García Hidalgo, el presidente de Unión Republicana, Pedro Ruiz Santaella, y otros representantes políticos y funcionarios.[4]
El teniente José Villalonga Munar, subordinado de Tarazona, abandonó el edificio y se incorporó a las fuerzas sublevadas. Desde Radio Córdoba, ocupada por estas, se difundió un llamamiento dirigido al capitán: «Se le recuerda el Código de Justicia Militar y la responsabilidad que contrae, si no se entrega con las fuerzas de su mando».[1]
Asedio y rendición
Las tropas de Artillería rodearon el Gobierno Civil y enviaron distintos emisarios para exigir la rendición. Entre ellos estuvieron el teniente Francisco Salas Vacas, el capitán Félix Sánchez Ramírez, el comandante Manuel Aguilar-Galindo y el comandante de la Guardia Civil Luis Zurdo. Tarazona rechazó que Salas asumiera el mando de los guardias de Asalto y acompañó a los demás emisarios hasta el despacho del gobernador.[1]
Después de las seis de la tarde se produjo un intercambio de disparos entre los artilleros y los defensores. El comandante Aguilar-Galindo y otros dos oficiales que habían entrado en el edificio fueron desarmados y retenidos. Aguilar-Galindo, Félix Sánchez Ramírez y Luis Zurdo declararon posteriormente que Tarazona había apuntado al primero con su pistola; otros testigos afirmaron que el capitán procuró proteger a los oficiales retenidos.[1]
Poco después de las ocho de la tarde, las fuerzas sublevadas abrieron fuego y efectuaron dos disparos de cañón contra el inmueble. Ante la imposibilidad de continuar la defensa, Tarazona aconsejó al gobernador que se rindiera para evitar más víctimas. Hacia las nueve de la noche apareció una bandera blanca en el balcón del edificio.[1]
Durante la caída del Gobierno Civil escaparon, entre otros, Manuel Sánchez Badajoz, Vicente Martín Romera y José Guerra Lozano. Tarazona, Antonio Navajas Rodríguez-Carretero y varios dirigentes republicanos fueron detenidos. Los guardias de Asalto fueron desarmados y, una vez puesto Villalonga al frente de la unidad, volvieron a recibir armamento bajo el mando de las nuevas autoridades militares.[1][4]
El gobernador Antonio Rodríguez de León, de quien Tarazona dependía jerárquicamente, no fue ejecutado. Permaneció retenido durante varios días y posteriormente abandonó Córdoba. Esta diferencia de trato entre el gobernador y el capitán fue señalada posteriormente por los familiares y biógrafos de Tarazona.[3]
Consejo de guerra
Instrucción de la causa
La causa contra Tarazona se abrió el 20 de julio de 1936 por un supuesto delito de rebelión, bajo la acusación de haber disparado contra las fuerzas militares que proclamaron el estado de guerra. La instrucción correspondió al comandante de Artillería Juan Anguita Vega. El expediente se conserva en el Tribunal Militar Territorial II de Sevilla.[1]
En su primera declaración, Tarazona sostuvo que había intentado persuadir al gobernador de la inutilidad de la resistencia, que había reducido ante él el número real de guardias disponibles y que había ordenado a sus hombres no disparar contra los artilleros. Reconoció haber realizado uno o dos disparos al aire, por una ventana interior, después de la explosión de una granada. También afirmó que permitió salir del edificio al teniente Villalonga y que ordenó a los destacamentos situados en el Ayuntamiento, la Telefónica, Telégrafos y Radio Córdoba que se rindieran cuando llegaran las fuerzas del Ejército.[1]
El comandante Aguilar-Galindo y otros oficiales mantuvieron que Tarazona había intervenido en su retención y lo había amenazado con su arma. En sentido contrario, el gobernador declaró que el capitán se había limitado a cumplir sus órdenes. El inspector Gerardo Macho lo describió como un hombre de derechas poco próximo a los sectores izquierdistas de la ciudad.[1]
El 30 de julio se dictó su procesamiento, prisión incondicional y una fianza de 10.000 pesetas, con la previsión de embargar sus bienes si no era abonada. Su defensor, el teniente coronel Pedro Luengo Benítez, solicitó sin éxito la revocación del procesamiento. La Auditoría de Guerra de Sevilla lo confirmó el 7 de agosto. Al tratarse de un procedimiento sumarísimo, la defensa y el fiscal recibieron el expediente durante un plazo de tres horas para formular sus conclusiones.[1]
Vista y sentencia
La vista pública se celebró a las 12:20 horas del 11 de agosto de 1936 en la sala de justicia del cuartel de Artillería. El tribunal estuvo presidido por el coronel José Alonso de la Espina. Varios guardias declararon que Tarazona había ordenado responder únicamente si disparaban las fuerzas de Artillería y que había dispuesto la rendición sin resistencia de los destacamentos exteriores.[1]
El fiscal sostuvo que Tarazona había ordenado combatir a las fuerzas militares, participado en la retención de Aguilar-Galindo y disparado desde el Gobierno Civil. La defensa pidió la absolución y alegó su anterior trayectoria militar, sus ideas conservadoras, su actuación profesional durante la República y las medidas que había adoptado para evitar incidentes contra personas y edificios religiosos.[1]
El tribunal dictó sentencia el mismo 11 de agosto y lo condenó a muerte como autor de un delito consumado de rebelión militar. El teniente coronel Acisclo Antón Pelayo emitió un voto particular contrario a la condena. Ese mismo día, el auditor de guerra Francisco Bohórquez Vecina confirmó el fallo y Gonzalo Queipo de Llano aprobó la sentencia y ordenó su ejecución.[1]
Fusilamiento y entierro
La orden llegó a Córdoba en la mañana del 13 de agosto de 1936. Tarazona fue trasladado desde los calabozos del cuartel de Artillería hasta el cuartel del Marrubial, también denominado cuartel de Lepanto, donde fue fusilado a las once de la mañana.[1][5]
El piquete estuvo compuesto por dieciséis integrantes de la Guardia de Asalto de Córdoba y Huelva, Artillería, Infantería, Caballería y Guardia Civil. Algunos de los guardias participantes habían estado anteriormente bajo su mando. Tarazona llegó al patio acompañado por su defensor, Pedro Luengo Benítez, y por el sacerdote Antonio Anula García. El capitán médico Antonio Manzanares Bonilla certificó su fallecimiento y las fuerzas desfilaron después ante el cadáver.[1]
Fue enterrado al día siguiente en el Cementerio de San Rafael, en el departamento segundo, bovedilla 33 de la primera fila. Los guardias José Camacho Rivera y Pablo Luna Montes, antiguos subordinados suyos, asistieron al entierro y entregaron a su viuda los efectos personales que había conservado durante su encarcelamiento. El Registro Civil inscribió que había fallecido como consecuencia de haber sido pasado por las armas.[1]
Su esposa, Josefina Ortega San Emeterio, permaneció detenida durante una semana. Después abandonó Córdoba con su hija de cinco años, se refugió inicialmente en Vitoria y se trasladó posteriormente a Toledo. En 1940 se abrió contra la familia un expediente conforme a la Ley de Responsabilidades Políticas, aunque no se conoce su resolución.[1][3]
Entre los integrantes de las fuerzas militares o de seguridad ejecutados en Córdoba durante los primeros meses de la guerra figuraron también:
- Fidel Ponce Expósito, sargento retirado de la Guardia Civil, fusilado el 8 de agosto de 1936.
- Ricardo Cervantes Díaz, militar retirado, fusilado el 5 de octubre de 1936.
- Emilio Monteagudo Gallego, alférez de la Guardia Civil, fusilado tras un consejo de guerra el 11 de diciembre de 1936.
- Fabián Rodríguez de la Llave, sargento de la Guardia Civil, fusilado después de un consejo de guerra el 11 de diciembre de 1936.[6]
Testimonios
Los relatos posteriores sobre el 18 de julio atribuyen a Tarazona distintas manifestaciones de obediencia a las autoridades republicanas. Tras entrevistarse con Ciriaco Cascajo, comunicó a los reunidos en el Gobierno Civil que las tropas habían salido a la calle y que era necesario organizar la defensa. También habría rechazado los argumentos de compañerismo militar expuestos por el comandante Luis Zurdo, invocando su deber hacia la legalidad y las autoridades constituidas.[5]
El actor Edmundo Barbero, integrante del equipo de Cifesa que se encontraba rodando en Córdoba durante aquellos días, dejó posteriormente un testimonio favorable sobre la actuación de Tarazona. Estos testimonios personales se incorporaron a las posteriores reconstrucciones históricas, junto con el expediente del consejo de guerra y la hoja de servicios del militar.[7]
Memoria y reconocimiento
En 2011, el nombre de Manuel Tarazona Anaya fue incluido en el monolito dedicado a las víctimas de la represión franquista en el Cementerio de San Rafael.[1]
El historiador Manuel García Parody publicó en 2017 la biografía Manuel Tarazona. Un caído por la libertad y por España, elaborada a partir de su hoja de servicios, el sumario del consejo de guerra y documentación aportada por su nieta, Sol Rodríguez Tarazona.[5]
El 13 de febrero de 2018, el Pleno del Ayuntamiento de Córdoba aprobó el dictamen de la Comisión Municipal de la Memoria Histórica, que incluía una propuesta de reconocimiento a Tarazona como capitán de las Fuerzas de Seguridad y Asalto y defensor de la legalidad constitucional republicana.[8]
En 2024, su nieta solicitó al Ayuntamiento la colocación de una placa conmemorativa en el antiguo cuartel del Marrubial. Sol Rodríguez Tarazona había promovido además ante el Ministerio de Justicia el reconocimiento de su abuelo como víctima de la Guerra Civil.[3]
Cronología
| Fecha | Acontecimiento |
|---|---|
| 1901 | Nació en Madrid. |
| 1918 | Ingresó en la Academia de Infantería de Toledo. |
| 1921 | Ascendió a alférez y fue destinado a Melilla. |
| 1924 | Resultó herido durante la Guerra del Rif. |
| 1925 | Participó en el desembarco de Alhucemas. |
| 1928 | Ascendió a capitán de Infantería. |
| 1930 | Contrajo matrimonio con Josefina Ortega San Emeterio. |
| 1934 | Se incorporó al Cuerpo de Seguridad y Asalto. |
| 4 de febrero de 1935 | Llegó a Córdoba como capitán de la Guardia de Asalto. |
| 18 de julio de 1936 | Dirigió la defensa del Gobierno Civil frente a las fuerzas sublevadas y fue detenido tras la rendición. |
| 20 de julio de 1936 | Se abrió la causa militar en su contra. |
| 30 de julio de 1936 | Fue procesado y puesto en prisión incondicional. |
| 11 de agosto de 1936 | Un consejo de guerra sumarísimo lo condenó a muerte por rebelión militar. |
| 13 de agosto de 1936 | Fue fusilado en el cuartel del Marrubial. |
| 2011 | Su nombre fue incluido en el monumento a las víctimas de la represión del Cementerio de San Rafael. |
| 2017 | Manuel García Parody publicó una biografía sobre su trayectoria. |
| 13 de febrero de 2018 | El Pleno del Ayuntamiento de Córdoba aprobó una propuesta de reconocimiento. |
| 2024 | Su nieta solicitó una placa conmemorativa en el antiguo cuartel del Marrubial. |
Véase también
Referencias
- ↑ 1,00 1,01 1,02 1,03 1,04 1,05 1,06 1,07 1,08 1,09 1,10 1,11 1,12 1,13 1,14 1,15 1,16 1,17 1,18 1,19 1,20 1,21 1,22 1,23 1,24 Arcángel Bedmar, "El capitán Manuel Tarazona Anaya y el 18 de julio de 1936 en Córdoba", Blog de Arcángel Bedmar, 9 de octubre de 2014, https://arcangelbedmar.com/2014/10/09/el-capitan-manuel-tarazona-anaya-y-el-18-de-julio-de-1936-en-cordoba/. Consultado el 23 de septiembre de 2026.
- ↑ Diario de Córdoba, "Del Ayuntamiento", Diario de Córdoba, 24 de octubre de 1935, https://prensahistorica.mcu.es/va/catalogo_imagenes/grupo.do?path=1002492512. Consultado el 23 de septiembre de 2026.
- ↑ 3,0 3,1 3,2 3,3 Aristóteles Moreno, "¿Quién se acuerda del único capitán de Córdoba leal a la Constitución?", Cordópolis, 20 de abril de 2024, https://cordopolis.eldiario.es/cordoba-hoy/sociedad/acuerda-unico-capitan-cordoba-leal-constitucion_1_11301422.html. Consultado el 23 de septiembre de 2026.
- ↑ 4,0 4,1 4,2 Alfonso Alba, "¿Qué pasó en Córdoba el 18 de julio de 1936?", Cordópolis, 18 de julio de 2016, https://cordopolis.eldiario.es/cordoba-hoy/paso-cordoba-hoy-justo-80-anos_1_7127794.html. Consultado el 23 de septiembre de 2026.
- ↑ 5,0 5,1 5,2 Red Municipal de Bibliotecas de Córdoba, "Presentación del libro «Manuel Tarazona. Un caído por la libertad y por España»", Ayuntamiento de Córdoba, 2018, https://biblioteca.cordoba.es/index.php/actividades/4860-presentacion-libro-tarazona.pdf. Consultado el 23 de septiembre de 2026.
- ↑ Julio Guijarro González, "Justicia militar y franquismo", Todos los nombres, 6 de mayo de 2022, https://todoslosnombres.org/wp-content/uploads/2022/05/Justicia-militar-y-franquismo.-Julio-Guijarro.-Articulos-1.pdf. Consultado el 23 de septiembre de 2026.
- ↑ Manuel García Parody, "Manuel Tarazona. Un caído por la libertad y por España", Ediciones Espuela de Plata, 2017, https://www.marcialpons.es/libros/manuel-tarazona/9788417146238/. Consultado el 23 de septiembre de 2026.
- ↑ Ayuntamiento de Córdoba, "Acta del Pleno ordinario de 13 de febrero de 2018", Ayuntamiento de Córdoba, 13 de febrero de 2018, https://oficinavirtual.cordoba.es/actas/session/downloadItem/8a43806761bbb6880161bcade7590003. Consultado el 23 de septiembre de 2026.

